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Un libro cada semana: ‘El impresor de Venecia’ de Javier Azpeitia

2016 agosto 29
por César Coca

El lector avanza en las páginas de El impresor de Venecia, ambientada en los primeros años del siglo XVI, y no puede por menos que recordar el célebre arranque de El 18 Brumario de Luis Bonaparte de Karl Marx, donde dice aquello de que los grandes hechos de la Historia se dan dos veces: la primera como tragedia y la segunda como farsa. Javier Azpeitia cuenta la peripecia de Aldo Manuzio, el gran impresor que impulsó la edición con fórmulas nuevas y una genuina preocupación por recuperar los clásicos. Y en esa Venecia que representa el centro de un mundo que no para de crecer –una globalización a la medida de aquel tiempo–, los impresores no dejan de quejarse de que se venden pocos libros, y los que se venden no se leen. Tampoco son ajenas a aquella época las campañas de mercadotecnia en las que cuenta el producto físico más que el contenido. ¿Les suena? Pues ya ven, nada nuevo bajo el sol.

Azpeitia recrea con detalle la Venecia de hace medio milenio, con sus costumbres y usos sociales. La historia de Manuzio, que próximo a la vejez se casa con la hija de Andrea Torresani, dueño de la mayor imprenta de la región –y un comerciante de un olfato para los negocios verdaderamente llamativo–, le sirve también para reflejar el debate de las ideas y la cultura. Hay episodios repletos de melancolía junto a otros que suscitan una sonrisa franca, como aquellos en los que cuenta cómo Manuzio, muy poco confiado en sus fuerzas, consigue ir demorando durante meses la consumación del matrimonio con su joven esposa.

La novela peca a veces de algunos excesos pero ofrece una lectura gozosa para cualquiera que ame la Historia, los libros y la literatura en general.

(Publicado en elcorreo.com)

Ningún fin de semana sin música: Adagio para cuerdas de Barber (versión original)

2016 agosto 26
por César Coca

Samuel Barber es uno de esos compositores de los que no pocos aficionados conocen una sola obra. Y, en este caso, en una versión que ni siquiera es la original. Pero hagamos primero un poco de contexto: Barber (1910/81) fue un niño prodigio que se formó en el muy prestigioso Instituto Curtis de Filadelfia, por el que tantos grandes de la música han pasado. Fue compañero de Leonard Bernstein y Gian Carlo Menotti y durante toda su carrera siguió un estilo neorromántico muy alejado de las vanguardias que se extendían por Europa y América. Por eso, su música se hizo popular con rapidez, aunque muchas de las obras que compuso han sido olvidadas también a gran velocidad, al menos a este lado del Atlántico.

No es el caso de este Adagio, que en origen era el segundo movimiento del Cuarteto Nº 1 op. 11, escrito en 1936, cuando su autor tenía solo 26 años. Fue el director Arturo Toscanini quien le sugirió la idea de hacer una versión orquestal de ese fragmento. Barber siguió su consejo e hizo un arreglo, aunque hubo un malentendido con el propio Toscanini. Más tarde escribió otra versión coral de esta misma pieza, que alcanzó un enorme éxito en todas sus variantes. Tanto que ha sido utilizada con frecuencia en películas (El hombre elefante, Platoon,…) y publicidad. Tras el 11-S, se usó también en los homenajes a las víctimas y fue el fondo sonoro utilizado por la TV mientras se encadenaban imágenes del horror. Una encuesta (ya saben ustedes que mi confianza en las encuestas es limitada, aunque imagino que en estos temas quienes responden mienten menos) determinó que es la música más triste de la Historia.

Les dejo la versión original, para cuarteto de cuerda. Disfruten sin deprimirse.

Un libro cada semana: ‘La viuda’ de Fiona Barton

2016 agosto 22
por César Coca

El fenómeno parece repetirse. En 2015, Planeta publicó justo antes del verano La chica del tren, un thriller que era la primera novela de Paula Hawkins y que ha dominado en las listas de libros más vendidos durante muchos meses. El pasado junio, la misma editorial lanzó otro thriller de una autora novel, en este caso la periodista Fiona Barton. A día de hoy, la posición de este título en la clasificación de best sellers no es equivalente a la del de Hawkins el año pasado, pero démosle tiempo.

La historia arranca con la desaparición de una niña pequeña en el jardín de su casa. La madre se descuida unos minutos y cuando sale de la cocina la niña no está. A partir de ahí, un policía agobiado por el fracaso de las investigaciones, una reportera de un diario sensacionalista, el sospechoso de un hipotético secuestro –un repartidor que pasó con su vehículo por la calle justo en ese momento–, su esposa y la madre de la criatura van protagonizando los distintos capítulos del relato. La clave del asunto es que no hay pruebas concluyentes para una condena pero al tiempo la esposa del inculpado se pregunta si ella habría sabido algo, o al menos intuido, si su marido se hubiese llevado a la niña.

El relato fluye con velocidad, dibujando un episodio que en algunos aspectos recuerda la desaparición de Madeleine McCann, la aparentemente errática investigación policial y el papel de los tabloides británicos en todo el proceso. Un libro típico de lectura playera.

 

(Publicado en elcorreo.com)

 

Ningún fin de semana sin música: ‘Cantus Arcticus’ (Concierto para pájaros y orquesta) de Rautavaara

2016 agosto 19

La muerte de Einojuhani Rautavaara me pilló de vacaciones y con los posts musicales de cada viernes ya programados, así que el homenaje a este peculiar músico se ha retrasado un poco. Rautavaara, que fue alumno de Sibelius, está considerado el segundo compositor finlandés más importante, precisamente después de su maestro. Aunque empezó componiendo música serial, pronto abandonó ese lenguaje. Sus obras son en general de fácil asimilación (al menos, para quienes tienen una cierta costumbre de escuchar piezas clásicas) sin renunciar a una dosis siquiera mínima de vanguardismo. En ese sentido, el de la facilidad con la se recibe su obra, enlaza con otros compositores del este y norte de Europa, como Arvo Pärt y Henryk Górecki, por citar seguramente los dos casos más conocidos, aunque su música no tenga demasiada relación.

La obra más célebre de Rautavaara utiliza una grabación del canto de los pájaros. La novedad es la grabación del sonido real, porque la imitación del trino de los pájaros viene de muy antiguo en la música. El barroco está repleto de ese juego de reflejar la naturaleza: los sonidos del agua, la tormenta, el viento, los pájaros, etc. se hacían con los instrumentos y a veces con sorprendentes resultados. Rautavaara graba ese sonido y lo incorpora al de la orquesta, para dar lugar a esa obra peculiar y hermosa, en la que los pájaros son los solistas. Disfruten de la música.

Los best sellers de la playa (edición 2016)

2016 agosto 17
por César Coca



Ya saben que este post es un clásico. Cada verano hago mi particular encuesta sobre lo que la gente lee en el largo arenal por el que paseo durante las mañanas. La lista que viene a continuación la formo solo con los libros en castellano (o traducciones)y en papel (no puedo saber qué se lee en digital a menos que lo pregunte, claro).

El resultado de este año repite el modelo de los anteriores: ningún libro dominaba claramente. Y además, los más vistos eran títulos no exactamente nuevos, sino de hace unos cuantos meses e incluso de la temporada pasada. Quizá convendría hablar también de autores, así que haré dos apartados: uno para los títulos concretos, una clasificación que puede hacerse pese a la dispersión registrada; y otro de autores que más se ven aunque ninguno de sus volúmenes esté entre los más populares. Hecha esta aclaración, estos son los títulos y autores que proliferaban en la extensa playa mediterránea por la que ha paseado cada mañana durante unos días.

Títulos:

- La chica del tren de Paula Hawkins.
- Hombres buenos de Arturo Pérez-Reverte.
- El guardián invisible de Dolores Redondo.
- Controlaré tus sueños de John Verdon.
- ‘La viuda’ de Fiona Barton.


Autores con varios libros:

- Julia Navarro.
- Camilla Lackberg.
- Pierre Lemaitre.
- César Pérez Gellida.
- Víctor del Árbol.
Yalgunas curiosidades: he visto a un par de personas leer Años luz de James Salter, una estupenda novela que quizá no sea exactamente lectura playera por su temática y las características de su estilo, y a otras dos El judío internacional de Henry Ford. Que tampoco es una lectura típica de la playa. Aún no he salido de mi asombro respecto de este último título.

 

 

Un libro cada semana: ‘Funny girl’ de Nick Hornby

2016 agosto 15
por César Coca

Nick Hornby siempre ha destacado por abordar con sentido del humor las relaciones humanas, incluso aunque muchos de sus personajes sean egoístas, tramposos y no muy de fiar. Pero hay un fondo de ternura en sus relatos, una empatía con sus personajes que los hace muy humanos y del todo reconocibles. En Funny girl cuenta la historia de Barbara, una joven que triunfa en un concurso de misses en la localidad de Blackpool, donde vive, pero renuncia al premio porque justo antes de coronarse como bella oficial escapa a Londres en busca de un trabajo como actriz.

Y no solo lo consigue, sino que ese papel la convierte en la actriz más famosa en la Inglaterra de mediados de los años sesenta. Hornby reconstruye el rodaje y todo cuanto rodeó la (falsa) serie de televisión, con los actores, productores y guionistas de la misma como secundarios de la novela.

Más allá de la historia que cuenta, el libro es un retrato amable aunque no nostálgico de una época en la que Londres y la BBC eran los modelos a seguir en Europa. La mirada de Hornby parece desvelar algo que nadie habría creído en su momento, ni siquiera un par de décadas después: que había mucho menos glamur del que parecía, que todo era un poco más mezquino de lo que podría suponerse. La caricatura alcanza al 10 de Downing Street y sus ocupantes, pero es un retrato que no hiere. Como la novela, una comedia tan ligera como la serie de la que habla que solo en algunos momentos deja un regusto amargo.

(Publicado en elcorreo.com)

Ningún fin de semana sin música: ‘Coppelia’ de Delibes

2016 agosto 12
por César Coca

Algunos compositores menores en cuanto a su lugar en la Historia de la Música pueden presumir de haber sido elogiados por otros mucho mejores que ellos y desde luego mucho más apreciados por los especialistas y el público. Cabe recordar lo que Brahms dijo respecto de El bello Danubio azul de Johann Strauss hijo, un autor que no se puede comparar ni de lejos al hamburgués: que lamentaba profundamente que ese vals no llevara su propia firma. Algo así le pasó a Leo Delibes, un compositor francés de quien hoy solo se interpretan, y con no demasiada frecuencia, sus ballets Coppelia y Sylvia, y la ópera Lakmé.  Pues bien, Delibes tenía un rendido admirador que escribió tres ballets que se ponen en escena una y otra vez y cuyo éxito no parece decaer jamás: Chaikovski.

Para este fin de semana de mitad de agosto les propongo uno de los fragmentos más conocidos del más célebre ballet de Delibes: Coppelia. Esta música carece del genio melódico de Chaikovski pero tiene esa elegancia tan propia los autores franceses. Ya saben que a eso Wagner lo llamaba superficialidad, pero va en gustos. Disfruten. De agosto y de la música.

Un libro cada semana: ‘Una voz escondida’ de Parinoush Saniee

2016 agosto 8
por César Coca

Parionoush Saniee publicó hace unos pocos años El libro de mi destino, que se convirtió en la novela más popular en la historia reciente de su país, Irán. En ella, a partir del conocimiento adquirido por su trabajo como socióloga, se adentraba en la vida de las mujeres a lo largo de una extensa etapa de la vida iraní.

En Una voz escondida, parte de otra historia real, la de un niño que no habló hasta los siete años, para escribir acerca del silencio y de la dificultad de la comunicación en algunas sociedades. El argumento gira en torno a un niño que en realidad no quiere hablar. A su alrededor, casi todos los que lo rodean creen que ese silencio se debe a un problema psíquico. En la escuela, otros niños se burlan de él y lo someten a no pocas vejaciones, e incluso su padre se va alejando poco a poco porque se ve mucho más reflejado en el hijo mayor, un buen estudiante que además es un muchacho responsable.

«El día que descubrí que era tonto me volví especialmente sensible a esa palabra», cuenta en primera persona el protagonista del relato. Pero el lector enseguida sabrá que Shahab, que ese es su nombre, tiene una intensa vida interior y no pierde detalle de cuanto sucede. Incluso a veces se venga de quienes se burlan de él.

La acción transcurre en Irán pero el fondo político del país tiene una escasa presencia. No sucede así con el marco social: ahí están la prima del protagonista y su novio, perseguidos por besarse en un parque, como símbolo de la represión de un sistema que pretendía limitar incluso las efusiones afectivas. Saniee dibuja un personaje complejo y enternecedor con una galería de secundarios muy atractivos: la madre, por supuesto, pero también la abuela. Ambas son casi las únicas que entienden lo que realmente le pasa a Shahab.

(Publicado en elcorreo.com)

Ningún fin de semana sin música: Concierto para violín y orquesta Nº 1 de Bruch

2016 agosto 5
por César Coca

Hay compositores magníficos que se han visto perjudicados por coincidir en el tiempo de su carrera con los más grandes de la Historia. Y así es muy difícil destacar, en su tiempo y para la posteridad. ¿Imaginan lo que tuvo que ser para un músico que viviera en Viena a comienzos del siglo XIX, donde reinaba con poder absoluto un tal Ludwig van Beethoven, tratar de llamar la atención de críticos y aficionados?

Algo así le sucedió a Max Bruch, nacido en 1838 y muerto en 1920. Prácticamente tenía los mismos años que Brahms, Dvorak, Chaikovski y  Grieg y era solo unos pocos años más joven que Bruckner. ¿Y cómo competir con esos gigantes? Esa es la razón de que, teniendo un puñado de partituras muy notables, se interprete más bien poco fuera de Alemania. El primer concierto para violín, las Variaciones sobre Kol Nidrei, la Fantasía Escocesa y muy poco más. Incluso un concierto para dos pianos (con un excelente arranque, de los más hermosos del repertorio) que no es un género que pase inadvertido, se perdió y solo en fecha relativamente reciente fue recuperado y puesto en circulación. Para este fin de semana les dejo el tercer movimiento del Concierto para violín Nº 1, una obra del Romanticismo tardío. Disfruten.

Un libro cada semana: ‘Amor, desamor y otros divertimentos’ de Joaquín Leguina

2016 agosto 1
por César Coca

Joquín Leguina forma parte por pleno derecho de esa tradición de políticos con una vocación literaria que desarrollan hasta sus últimas consecuencias cuando su carrera en el parlamento o el partido ya ha terminado. Y digo político con vocación literaria y no al revés, porque primero fue el político y luego el escritor. Hasta su elección como secretario general de la Federación Socialista Madrileña, al inicio de la Transición, Leguina había publicado algunos títulos, pero en general relacionados con su tarea académica y profesional como demógrafo.

Ahora, a su relativamente amplio catálogo de novelas, volúmenes de relatos y textos memorialísticos añade esta miscelánea formada por artículos de distinta naturaleza y extensión que giran en torno al amor y el desamor, como proclama el título. Sin embargo, algunos de los textos más interesantes forman parte de lo que para el autor son otros divertimentos. Me refiero a una colección de relatos sobre temas científicos, por ejemplo, repletos de una erudición que nunca resulta pedante y un sentido de la ironía que no sorprende a quien conoce de cerca al escritor y político cántabro.

Leguina escribe con soltura y apela al lector con un relato directo y sencillo pese a que algunos de los temas que trata –no todos, por supuesto– no lo son. Una lectura refrescante para el verano, muy apta para situaciones –la playa, el autobús, una terraza– en las que cabe esperar interrupciones más o menos frecuentes.

(Publicado en elcorreo.com)

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