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Ningún fin de semana sin música: ‘Capricho español’ de Rimski-Kórsakov

2017 julio 20
por César Coca

Hace un par de semanas, en esta misma sección, les hablaba de Saint Saëns como un artista polifacético que acumulaba saberes. Entre los compositores rusos de la segunda mitad del siglo XIX fue bastante común que tuvieran otra profesión de la que en realidad vivían. La excepción es Chaikovski, pero no hay que olvidar que cursó estudios de Derecho y que solo se dedicó profesionalmente a la música cuando ya se había asentado su carrera.

Nikolái Rimsk-Kórsakov era militar, concretamente oficial de la Armada Imperial Rusa. Pero para la Historia fue sobre todo un compositor que asimiló como pocos el folclore de su país para ofrecer una serie de obras vibrantes, que desbordan color y energía y tienen un atractivo enorme por más que algunos críticos hablen de una cierta superficialidad. La pieza más conocida de Rimski-Kórsakov es una brevísima obra usada hasta la náusea: El vuelo del moscardón. Alguna responsabilidad tiene Disney en ello. También es muy célebre este Capricho español que hoy les propongo. Quizá les suene extraño que un músico de la lejana Rusia escribiera esta obra claramente influida por el folclore español, pero no era el primero. Recuerden que Glinka escribió una Jota aragonesa. Les dejo el Capricho en la versión de la Orquesta de la Radio Danesa, dirigida por Rafael Frühbeck de Burgos, que la interpreta con una energía singular.

Un libro cada semana: ‘Las lavanderas de Gauguin’ de J.I. Fernández Bañuelos

2017 julio 17

Juan Ignacio Fernández es el jefe de Edición Gráfica de El Correo. Hace muchos años defendió su tesis doctoral y en 2015 publicó un libro sobre fotoperiodismo en la Transición. No son datos que carezcan de relación con Las lavanderas de Gauguin que en realidad es una novela.

La razón es que el protagonista de la misma es un fotógrafo de prensa que inicia su carrera en los últimos años del franquismo y continúa en ella hasta el final de la Transición, para más tarde trabajar en un diario y una revista estadounidenses y a su regreso a Bilbao dedicarse a la pintura. Todo ello se relaciona con un episodio amoroso que marca su vida.

A lo largo de las páginas de la novela hay una serie de reflexiones sobre la política, la resistencia, la vida y la muerte, y también acerca del papel del arte, la creación y los artistas. Hay una parte que podríamos denominar crónica en la que el lector asiste al relato de cómo un fotógrafo aborda su trabajo cuando tiene que fotografiar el cadáver de una víctima de ETA, o cuando se enfrenta al horror absoluto de la tragedia aérea del monte Oiz. Y hay otros capítulos de tono mucho menos descriptivo y más filosófico.

Por la primera parte pasan algunos personajes curiosos del siempre atípico mundo de la información (hay en esa parte algo de construcción literaria y algo de retrato de seres a quienes el autor ha conocido y tratado) mientras que en la segunda se adentra en el mundo del arte y las galerías, que tampoco le es del todo ajeno. El título hace referencia a un cuadro, Lavanderas en Arlès, que forma parte de la colección del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

(Publicado en elcorreo.com)

Ningún fin de semana sin música: Sinfonía Nº 3 ‘Escocesa’ de Mendelssohn

2017 julio 13
por César Coca

Para este fin de semana les propongo la Sinfonía Nº 3 de Mendelssohn, conocida como Escocesa. Ustedes conocen la historia: la escribió tras un viaje al Reino Unido y la dedicó a la Reina Victoria que, cuando se estrenó, era una joven de 24 años que llevaba casi cinco como monarca y a la que le quedaban seis décadas más de reinado. El compositor alemán había empezado a trabajar en la obra mucho antes, pero por diversas circunstancias no la terminó hasta 1842.

Mendelssohn es un compositor muy poco interesado en el folclore local. Por eso no puede extrañar que aunque la sinfonía lleve el subtítulo de Escocesa en realidad apenas tenga relación con esa parte de Gran Bretaña. Los expertos solo han podido encontrar una lejana relación de la partitura con la música típica del lugar en el segundo movimiento, que es quizá el más célebre de todos. Aquí se lo dejo, en interpretación de Gustavo Dudamel al frente de la Sinfónica de Gotemburgo. Disfruten.

Un libro cada semana: ‘Restos mortales’ de Donna Leon

2017 julio 10
por César Coca

El comisario Brunnetti es uno de los policías más populares de la literatura actual. Se trata del protagonista de una amplia serie de novelas de la escritora norteamericana Donna Leon, que reside en Venecia, lugar en el que están ambientados sus libros. Y se da la circunstancia de que una cadena alemana ha producido una serie de TV a partir de esas mismas novelas, serie que se ha visto por aquí (aún emite episodios repetidos una y otra vez ETB-4).

 

Al comienzo de Restos mortales, parece que Brunetti necesita un descanso. Para salvar a un compañero, simula un repentino ataque y el resultado es que recibe la baja y la recomendación –a la que su mujer se suma de inmediato– de que se retire a descansar una temporada. Y he aquí que el comisario se va a una casa situada en la laguna pero fuera de Venecia, que es propiedad de un pariente de su mujer.

 

Allí hace pronto amistad con Davide Casatti, que se encarga del mantenimiento de la casa y es un experto navegante que emplea su tiempo en recordar a su esposa muerta, cuidar de sus colonias de abejas y recorrer la laguna palmo a palmo. Durante más o menos la mitad de la novela, Brunetti conoce la vida en el campo, los problemas derivados de la contaminación y el placer de las cosas sencillas. Hasta que un día de tormenta Casatti desaparece y horas después encuentran su cuerpo.

 

Por supuesto, Brunetti no cree que un navegante que conocía la laguna al milímetro haya podido ahogarse así como así, de manera que empieza a investigar… Como en otras novelas de Donna Leon, lo más importante no es el misterio, sino el ambiente creado alrededor de los personajes. En esta entrega el jefe Patta, la eficacísima señorita Elettra, la esposa y los hijos de Brunetti tienen menos papel –se les echa en falta en no pocos momentos– pero las constantes de la serie se mantienen: más diálogos que acción, ritmo narrativo pausado y preocupación por asuntos sociales más allá de la peripecia investigadora.

(Publicado en elcorreo.com)

Ningún fin de semana sin música: Concierto para violín Nº 3 de Saint Saëns

2017 julio 6
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por César Coca

Camille Saint Saëns fue un músico notable y un artista singular. Sus conocimientos y habilidades lo convirtieron prácticamente en un hombre del Renacimiento. A saber: además de compositor e intérprete de varios instrumentos, tenía estudios de arqueología, botánica, geología, matemáticas, entomología, física, filosofía y hasta ciencias ocultas, por no añadir que está considerado el primer gran compositor que escribió para el cine. Fue además un gran viajero y su vida está llena de episodios singulares y no siempre muy edificantes, incluido el desprecio con el que trató a la mujer con la que contrajo matrimonio (una boda para ocultar a la sociedad su homosexualidad) y que le dio dos hijos que murieron a edad temprana.

Su música, de raíces claramente románticas, resulta a veces un poco académica pero está muy bien escrita. Algunas de sus obras (su catálogo es enorme, escribió alrededor de 400) se interpretan con frecuencia, y no es extraño porque tienen un atractivo innegable. Una de esas piezas es este Concierto para violín y orquesta Nº 3 (es el último de su producción), que dedicó a su amigo Sarasate. Les dejo el primer movimiento en un grabación que ya tiene sus años, con la rumana Silvia Marcovici como solista, una estupenda aunque poco conocida violinista a la que pude entrevistar hará cerca de veinte años, con motivo de un concierto que dio con la Sinfónica de Bilbao. Disfruten.

Un libro cada semana: ‘El turista perpetuo’ de Harkaitz Cano

2017 julio 3
por César Coca

La narrativa breve ha cobrado un impulso extraordinario en los últimos años. Después de un largo período en el que las editoriales grandes rechazaban publicar libros de relatos –salvo que fueran de clásicos o de esos autores que habrían vendido incluso folletos de electrodomésticos– por sus escasas expectativas comerciales, ahora parece suceder lo contrario. Tanto es así que los volúmenes de cuentos se agolpan en las mesas de novedades y escritores que no frecuentaban el género se han puesto también a ello.

No es el caso de Harkaitz Cano, que ha publicado media docena de volúmenes de relatos. Esta colección, El turista perpetuo, lleva un título que, algo no demasiado común, no es el de ninguno de los que están incluidos en el volumen. Sin embargo, ese título unifica, porque el turismo, entendido en un sentido muy amplio, es el eje en torno al que giran todos ellos. Lo que sucede es que luego son todos muy diferentes en cuanto a temática, tipo de personajes y estilo. Niños en un pueblo costero, jóvenes que aprovechan la casa paterna durante un fin de semana para montar una fiesta, un ciclista que obtiene un triunfo inesperado en el Tour, una mujer que va a la cárcel a visitar a su hermana y de paso se encuentra en aquella ciudad con un amante ocasional, una expedición de caza, un triángulo amoroso con arte de por medio, un viaje en un avión que el narrador entiende como el último…

Cano narra en tercera persona y en primera. Usa un estilo limpio y clásico o experimenta en una narración torrencial sin puntos, construye una visión del mundo desde la ironía o desde el drama de quien cuenta… Hay tantos registros en el volumen como relatos pero sin que esa variedad signifique que se pierda la voz personal de su autor.

(Publicado en elcorreo.com)

Especial de ‘Territorios’ sobre los 500 años de la Reforma

2017 junio 30
por César Coca


El 31 de octubre de 1517, un fraile agustino llamado Martín Lutero clavó en las puerta de la iglesia del palacio de Wittenberg un documento que contenía 95 puntos para la reforma de la Iglesia. Lo que debería haber sido un debate teológico y haber derivado en una vuelta al espíritu fundacional del cristianismo, dejando a un lado el ambiente de corrupción que se respiraba en Roma, se convirtió en un cisma que sacudió el continente. Y que tuvo enormes consecuencias políticas, sociales, económicas y culturales.


De todo eso se habla en el número especial de Territorios que se publicará mañana sábado, y que no es porque lo diga yo pero ha quedado espectacular. Hay un gran cantidad de horas de trabajo detrás de lo que pueden ver en el suplemento y hemos contado con la colaboración y el talento de muchas personas. Espero que les guste.

Ningún fin de semana sin música: obertura de ‘Guillermo Tell’ de Rossini

2017 junio 29
por César Coca

Quienes cogen vacaciones en julio están a estas horas prácticamente despidiéndose de sus compañeros y con las maletas hechas para salir hacia la playa, el campo, la montaña o alguna ciudad próxima o lejana en la que pasar unos días de descanso. O quizá estén pensando en quedarse en casa y hacer todas esas cosas para las que durante el año han carecido de tiempo. En cualquier caso, creo que la ocasión bien merece una música vibrante porque se acercan días que deberían ser felices.

La obra que les propongo es la obertura de Guillermo Tell, la ópera que estrenó Rossini con solo 37 años sobre el héroe suizo… y que sería la última. El compositor italiano la escribió para la Ópera de París y recibió como remuneración una pensión vitalicia del Gobierno francés. Esas cosas solo pasaban hace dos siglos. No se sabe muy bien por qué Rossini dejó de componer. Hay diversas teorías, incluidas la de una salud delicada y la falta de inspiración. Esta segunda hipótesis no parece muy creíble si se observa la riqueza melódica de esta obertura, que se programa con cierta frecuencia en conciertos sinfónicos (o se ofrece como propina) en notable contraste con la ópera completa, que se representa muy pocas veces. Y en cuanto a la mala salud, no debía de ser tan mala, puesto que murió con 76 años, una edad ciertamente avanzada para la época. Eso sin contar que se dedicó durante más de tres décadas a la gastronomía, que era otra de sus pasiones. A estas alturas da igual la razón de que dejara de componer. Siempre podremos disfrutar de las obras que nos dejó. Empezando por esta arrebatada obertura.

Un libro cada semana: ‘Perversidad’ de Javier Sagastiberri

2017 junio 26
por César Coca

La novela negra está viviendo una temporada excepcional en Euskadi. En primer lugar, porque ocupa los primeros puestos en las listas de ventas desde hace tiempo. Y en segundo, y quizá más importante, porque lo ha conseguido con autores autóctonos. Autores que, en castellano y euskera, se mueven con solvencia en el mundo turbio de los crímenes y la delincuencia y que han creado personajes de policías creíbles, complejos y muy interesantes para los lectores.

Javier Sagastiberri era ahora hace un año un autor novel que llegaba a las librerías con una novela policial ambientada en Bilbao y su entorno. Estaba protagonizada por dos ertzainas guipuzcoanas (Arantza Rentería e Itizar Elcoro) que tenían que soportar las bromas de sus colegas vizcaínos en los días previos a una final de Copa en la que jugaba el Athletic. La novela se adentraba en el submundo de una cierta decadente burguesía de la margen derecha.

Pues bien, justo doce meses después llega la segunda entrega de Sagastiberri con las mismas dos agentes de la Policía vasca, que ahora deben investigar el asesinato de un marine, que aparece muerto en la playa de Azkorri. Un marine o, como pronto se descubre, un vecino de la zona que lleva un uniforme de ese cuerpo militar estadounidense. De nuevo, las dos agentes se ven enfrentadas a un caso en el que hay negocios turbios y personajes muy poco recomendables. En realidad, dos casos, porque en mitad de la investigación las dos policías deben dedicarse durante unos días a lo que a primera vista parece un crimen familiar por una herencia…

Escenarios conocidos, personajes que se hacen familiares, buen ritmo y situaciones al límite para las protagonistas… El autor muestra sus cartas, sin olvidar a un secundario de la primera entrega, un oficial de la Guardia Civil que gustaba –mucho– a una de las ertzainas y que reaparece poniendo una ligera nota amorosa en el relato.

 

(Publicado en elcorreo.com)

Ningún fin de semana sin música: ‘Who remembers beauty when sadness knocks at your door?’ de Jorge Grundman

2017 junio 22
por César Coca

Si ustedes leyeron el último número de Divergencias verían que se cerraba con un perfil de Jorge Grundman, un compositor que en los ochenta se dedicó al pop pero que desde hace dos décadas trabaja en el ámbito de la música clásica. En este último está creando un amplio, variado e interesante catálogo, guiado por un criterio claro: quiere contar historias y emocionar con su música. No le importa que le digan que escribe una música fuera de su tiempo, una obra que podría haber sido estrenada hace un siglo, puede que hasta más, porque se aleja completamente de las vanguardias y de otros lenguajes que son los más comunes en la composición de hoy mismo.

Grundman cuenta historias desde el título mismo de sus obras. Acaba de publicar un disco con piezas para piano interpretadas por Eduardo Frías que tienen un tono lírico de enorme intensidad, con un baño de melancolía en muchas de ellas. Es un disco para escuchar en la soledad de la noche, dejándose llevar por el sonido. Si ustedes son grandes aficionados a la música puede que, efectivamente, esta pieza les parezca antigua. Pero si solo quieren disfrutar con ella, les va a encantar. Aquí les dejo esta Who remembers beauty when sadness knocks at your door?

elcorreo.com

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