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La quiniela del Nobel (edición 2016)

2016 octubre 1

Muy probablemente, el próximo jueves la Academia sueca anuncie el Nobel de Literatura de este año. Y ya saben ustedes que la quiniela sobre el posible ganador es un clásico de este blog. Me pondré una medallita porque si miran ustedes el histórico de Divergencias verán que en no pocas ocasiones el ganador ha estado entre las opciones que he puesto por escrito.

¿Y en este 2016? Si nos atenemos a las apuestas de Ladbrokes, el gran favorito es, otra vez, Haruki Murakami. Nada nuevo. Ha encabezado las preferencias de los apostantes al menos en las tres últimas ediciones. Muy cerca están el poeta Adonis –que visitará Bilbao en apenas unos días– y otro eterno candidato, Philip Roth. Un poco más atrás está Ngugi Thiong’o, cuyo nombre también sonó mucho el año pasado. La sorpresa está justo a continuación, en una cotización importante pero no tan alta como la de los citados. Porque ahí están, empatados, Ismaíl Kadaré y… Javier Marías. El autor de Tu nombre mañana era ya un fijo en las apuestas de la casa británica, pero en lugares más modestos. Su aparición en una posición tan destacada llama mucho la atención. Por detrás de él están Juan Marsé, Juan Goytisolo, Eduardo Mendoza y Enrique Vila-Matas. Un cuarteto de escritores catalanes que publican en castellano.
¿La apuesta de Territorios? Si nos guiamos por la lógica, la Academia sueca no debería repetir un premio con cierta carga política, porque el del año pasado la tuvo. Eso eliminaría a Thiong’o. Murakami es un candidato muy popular pero hay especialistas que no están seguros de que sea un escritor del gusto de los académicos escandinavos. Roth parece condenado a ser ignorado por un galardón que tiene más que merecido…

No enredaré más y daré tres nombres: Roth, pese a lo que acabo de escribir. Sería una injusticia de primer orden si muere sin recibirlo. Adonis, porque cubre dos aspectos en los que la Academia suele reparar:es poeta y escribe en una lengua poco premiada –solo lo ha ganado un autor en árabe, el egipcio Mahfud en 1988–. Y Kadaré, en parte por lo mismo.
¿Javier Marías? Me parece que es un candidato clarísimo. Y sospecho que lo ganará. Pero solo han pasado seis años desde el último Nobel a un escritor en castellano. En realidad, ese es su único hándicap.

La solución, muy pronto.

 

Ningún fin de semana sin música: ‘Fandango’ del padre Soler

2016 septiembre 30

El padre Antonio Soler desarrolló su carrera musical entre los últimos estertores del Barroco y la primera etapa del Clasicismo. Nacido en Olot (Gerona) en 1729, se formó en la Escolanía de Montserrat y obtuvo muchos años después el cargo de director del coro del Monasterio de El Escorial, donde tuvo como alumno a uno de los hijos de Carlos III. Soler recibió una gran influencia de Doménico Scarlatti, que pasó en España -sobre todo en Madrid- sus últimos treinta años de vida.

Pese a que es uno de los compositores mayores de la Historia de la Música española, su obra se interpreta poco en las salas de concierto. Puede que sea porque de alguna forma está eclipsado por dos italianos con los que coincidió en el tiempo: el propio Scarlatti y Boccherini, más célebres entonces y ahora. O porque su música, en muchos casos escrita para el órgano o el clave, no es la más frecuente en los auditorios. Sea como fuere, merece la pena escucharlo. Por eso les propongo este Fandango R. 146, una de sus piezas más conocidas. Disfruten.

Un libro cada semana: ‘La mujer de la libreta roja’ de Antoine Laurain

2016 septiembre 26
por César Coca

Laure es una restauradora especializada en los dorados de marcos, retablos, estatuas e incluso las cúpulas de algunos edificios. Un día, cuando regresa a su casa de madrugada, se enfrenta a un ladrón que la golpea para quitarle el bolso. La mujer, magullada, sin llaves ni dinero, se dirige al hotel situado frente a su casa para pasar la noche, mientras unas manzanas más allá un librero llamado Laurent encuentra el bolso en el contenedor donde el ladrón lo ha arrojado tras quedarse con el dinero, las tarjetas y la documentación.

A partir de la escasa información que se desprende del contenido del bolso (un diario donde no figuran nombres propios ni direcciones, Accidente nocturno en edición de bolsillo dedicada por el propio Patrick Modiano, un frasco de colonia, un colgante…), el librero emprende la búsqueda de la mujer hasta que descubre que está hospitalizada porque ha entrado en coma a consecuencia del golpe recibido. Más tarde, cuando ella regrese a casa y se entere de lo sucedido, se darán la vuelta los papeles y será ella quien indague sobre el librero que le devolvió el bolso.

Antoine Laurain (los nombres de los personajes no parecen casuales) ha escrito una comedia suave, muy francesa, con un toque romántico que excluye cualquier concesión a lo cursi. Laure y Laurent son personas maduras, con experiencias amorosas traumáticas (cada una a su manera) a sus espaldas pero capaces de sumergirse en el misterio de lo desconocido, abordándolo con una dosis suficiente de pasión. Una lectura optimista y amable en medio de los dramas cotidianos.

 

(Publicado en elcorreo.com)

 

Ningún fin de semana sin música: Rapsodia húngara Nº 2 de Liszt

2016 septiembre 23
por César Coca

Liszt fue un músico enorme (gran compositor, pianista inigualable) y tuvo una biografía que si llegamos a verla escrita en forma de novela nos habría parecido imaginativa en exceso: recorrió Europa, fue amigo de reyes, nobles y príncipes de la Iglesia, enamoró a las mujeres más inteligentes y bellas de su tiempo -con alguna huyó-, fue suegro de otro gigante, cuando parecía de vuelta de todo tomó las órdenes menores pero se arrepintió y volvió a la vida civil … y por si el catálogo de sus obras se quedara pequeño se dedicó a hacer transcripciones de grandes obras para orquesta, como las sinfonías de Beethoven. En definitiva, un ser avasallador en todo, como artista y como hombre.

Una de sus obras más populares es esta Rapsodia Húngara Nº 2, quizá más conocida en la versión orquestal que en su original para piano solo. Y que además parece estar afectada por algo así como una maldición: la de ser la música favorita de los creadores de dibujos animados. ¿Cuántas veces han escuchado fragmentos de esta obra mientras ven cómo un ratón trata de burlar a un gato, por ejemplo? Pobre Liszt. Escribe una obra técnicamente muy exigente, con unas melodías seductoras, para terminar así…

Olviden por un momento el gato y el ratón y disfruten de la pieza. Es extraordinaria. Y la versión de Kathia Buniatishvili les va a gustar.

Un libro cada semana: ‘Vivir’ de Anise Postel-Vinay con Laure Adler

2016 septiembre 19
por César Coca

Anise Postel-Vinay nació en París en 1922 y en 1941 entró a formar parte de lo que luego se llamó la Resistencia. Detenida tras caer en una trampa, terminó en el campo de concentración de Ravensbrück, cerca de Berlín. Allí colaboró con otras mujeres que habían participado de distinta manera en la lucha contra los alemanes. En la recta final de la guerra fue enviada a Escandinavia y finalmente recaló en París. Hoy forma parte del pequeño grupo de supervivientes de los campos que aún viven para contarlo.

Y lo ha contado en este libro escrito en colaboración con la periodista y biógrafa Laure Adler, que ha ocupado además cargos relevantes en la política cultural francesa. En sus páginas se encuentra un relato directo, sin la menor concesión al tremendismo, de cómo fue el paso por los campos de concentración de centenares de miles de mujeres que mantuvieron la dignidad incluso en los peores momentos. Por aquí pasan algunos personajes ilustres, aunque sea de manera muy episódica –como el escritor Samuel Beckett– y otros muchos a los que se ha tragado la Historia. Pero todos ellos son importantes, como lo es mantener viva la memoria del horror. En ese sentido, Anise Postel-Vinay aporta su experiencia y da una verdadera lección de vida. Vivir es una de esas lecturas que reconcilian al lector con el ser humano, pese a todo. (Conviene leer hasta el final, hasta la última página del libro, donde están habitualmente notas prescindibles sobre dónde se imprimió el volumen y cosas así, porque hay un premio para el que llegue hasta ahí).

(Publicado en elcorreo.com)

Ningún fin de semana sin música: ‘Suite para viola sola Nº 1′ de Max Reger

2016 septiembre 16
por César Coca

Max Reger fue un compositor de una productividad asombrosa. Murió en Leipzig con solo 43 años, en 1916, y dejó un catálogo enorme de obras. Tantas, que es como para preguntarse qué habría podido hacer de haber vivido pongamos 75-80 años, que tampoco parece una exageración. Sin embargo, muy pocas de esas piezas suelen interpretarse. Fuera de Centroeuropa en realidad casi nada: alguno de su conciertos, unas pocas piezas para órgano y contadas partituras de cámara. Eso es todo.

Reger es un postromántico. Por edad y por contexto, su producción sigue la tradición de Listz y Wagner y se suma a la de Mahler y Strauss (y también el último Bruckner) , aunque por supuesto no consigue el nivel de estos gigantes. Eso no significa que no merezca la pena escuchar su música. Les propongo para este fin de semana esta Suite para viola sola, la número 1 de su catálogo. Les va a sorprender por su belleza austera. Disfruten.

Un libro cada semana: ‘Patria’ de Fernando Aramburu

2016 septiembre 12
por César Coca

Hasta un tiempo relativamente reciente, la situación de violencia vivida durante medio siglo en el País Vasco dio lugar a poca literatura. Y cuando ha empezado a generar novelas, en la mayor parte de los casos centran su mirada en uno solo de los lados, sea el de los terroristas o el de sus víctimas. Fernando Aramburu, que ya había escrito de este tema (EL tema por excelencia en la Historia vasca a partir de los sesenta) en Los peces de la amargura y Años lentos, ha construido una novela de enorme ambición porque reparte protagonismo y muestra el dolor que, más allá de sus causas y la consideración moral que pueda suscitar, alcanza a todos.

El argumento se explica con facilidad: dos familias residentes en un pueblo guipuzcoano mantienen una estrecha amistad de esas de toda la vida, de las de hacer vacaciones juntos y que los hijos se quieran como primos o como hermanos. Uno de los muchachos entra en ETA y pasa a formar parte de un comando. Casi al mismo tiempo, el padre de la otra familia, dueño de una pequeña empresa de transporte, recibe la petición del impuesto revolucionario. Meses después comienza el acoso: pintadas amenazantes, vecinos del pueblo que dejan de saludarle, miradas torvas… Y un día es asesinado cuando sale de su casa para ir a la empresa. Las relaciones entre ambas familias ya se habían deteriorado para entonces pero en ese momento se rompen del todo.

Lo que Aramburu cuenta es la historia de un desgarro. Las dos familias coinciden en no pocas cosas: son nacionalistas, tienen hijos simpatizantes de la izquierda abertzale y otros que se enamoran –más o menos– de inmigrantes, comparten en líneas generales la misma visión del mundo… Y sin embargo, ese pequeño universo que representa la sociedad vasca en su conjunto se quiebra cuando la violencia los alcanza.

El escritor guipuzcoano habla de crímenes y torturas, del dolor de las víctimas y los familiares de los presos que deben recorrer centenares de kilómetros para verlos, de la culpa y el remordimiento, de la incomprensión y la locura. Y consigue algo muy meritorio, más allá de la magnífica escritura del libro: que todos los personajes, incluso los que aprietan el gatillo sin pensar ni un segundo en la víctima, resulten finalmente humanos. Solo hay dos –muy secundarios, por otra parte– que se hacen despreciables a los ojos de cualquier lector con un mínimo sentido de la ética. Pero será mejor que el lector los descubra.

(Publicado en elcorreo.com)

Ningún fin de semana sin música: ‘Pedro y el lobo’ de Prokofiev

2016 septiembre 9
por César Coca

Los más pequeños han comenzado ya el colegio, así que me van a permitir que la propuesta de este fin de semana vaya dirigida a ellos de forma especial. Aunque, por supuesto, puede disfrutar de esta música cualquiera, con independencia de la edad. Porque se trata de una obra de Prokofiev, y eso son palabras mayores.

La pieza es Pedro y el lobo, un cuento musical que responde a un encargo de una escuela infantil de Moscú. Prokofiev, que tras haber visitado durante unos meses la URSS (de donde había salido en 1918), estaba dispuesto a regresar de manera definitiva, escribió la música y adaptó el texto. Pretendía hacer un cuento musical y al tiempo introducir a los niños en la composición de la orquesta puesto que cada personaje está representado por un instrumento diferente. El estreno se produjo en 1936 y no tuvo éxito. Con el tiempo, terminaría por convertirse en una de las obras más populares de su autor, aunque su estilo no encaje demasiado en el que ya estaba desarrollando en esos años. Sin embargo, la partitura cumple a la perfección las dos funciones que Prokofiev quería darle: la narrativa y la divulgativa.

Aquí se la dejo, con una narración en castellano.

Un libro cada semana: ‘Tres días y una vida’ de Pierre Lemaitre

2016 septiembre 5
por César Coca

En un rapto de locura, un niño de doce años mata a un amiguito de seis y luego carga con el cadáver unos centenares de metros para ocultarlo en una zanja semicubierta por un gran árbol caído. Ese es el punto de arranque de la última novela de Pierre Lemaitre, ganador del Goncourt con Nos vemos allá arriba y autor de la exitosa serie policial protagonizada por Camille Verhoeven.

La novela es el relato de lo que sucede después de ese crimen. Del temor del muchachito a ser descubierto, de los fantasmas que lo acosan a cada momento, de la ignorancia de la madre con la que vive –su padre ha emprendido una nueva vida– y de la turbia y confusa relación con otros niños y adolescentes del pueblo. La primera parte del relato ocupa tres días, como indica el título. Pero es obvio que algo así marca una vida porque no se puede enterrar como si no hubiera sucedido. Y ahí está la segunda parte de la novela.

Lemaitre es el narrador más directo que se encuentra hoy en las librerías. Su economía de medios es ejemplar: en sus novelas no sobra una escena ni hay una descripción que no contenga información relevante. Deberían aprender muchos escritores y deberíamos tomar nota todos los periodistas. Por ello, el relato avanza a gran velocidad, lo mismo cuando cuenta la marcha de la investigación que cuando se adentra en la cabeza del protagonista para describir sus temores. Tres días y una vida no es una novela policial al uso. En realidad, la investigación de la desaparición del niño (puesto que en un principio es eso, una desaparición) es instrumental a los efectos del relato. Pero eso no quita para que el final contenga una sorpresa marca de la casa.

(Publicado en elcorreo.com)

Ningún fin de semana sin música: ‘Danza del sable’ de ‘Gayaneh’ de Khachaturian

2016 septiembre 2
por César Coca

El verano se acabó, o al menos se acabó el período vacacional por excelencia. Imagino que la gran mayoría de ustedes habrán vuelto a sus ocupaciones cotidianas y puede que algunos estén padeciendo eso que se llama depresión postvacacional. Para combatirla les propongo una inyección de energía. Es esta Danza del sable, del ballet Gayaneh, escrito por Aram Khachaturian o Jáchaturian, como prefieran.

Este compositor soviético fue, junto a Prokófiev y Shostakovich, objeto de una advertencia por parte del Comité Central del PCUS, que consideraba que la música de todos ellos derivaba hacia el formalismo burgués, alejándose de los principios de un arte al servicio del pueblo que fueron dictados con ocasión del Congreso de Escritores Soviéticos de 1934. Pero dejemos eso a un lado, que el mensaje de hoy quiere ser optimista. Disfrutemos con esta danza de ritmo frenético, que forma parte de un ballet que muy pocos habrán visto completo. Da igual. Aquí la tienen. Disfruten. Y feliz inicio de curso.

elcorreo.com

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