Ernest Bloch es un compositor del siglo XX aunque su música proviene directamente de un tronco que se identifica con claridad con la parte final del XIX, con Richard Strauss y otros. Nacido en Suiza, vivió en EE UU casi toda su etapa de madurez, e incluso adquirió esa nacionalidad.
Una parte de sus obras está claramente relacionada con la liturgia judía. No estamos muy acostumbrados a escuchar música de ese tipo, lo que contrasta con la enorme cantidad de piezas vinculadas a oficios religiosos cristianos que cualquier aficionado conoce. Un porcentaje altísimo de música antigua y barroca, hasta Bach, responde a encargos de la Iglesia con motivo de celebraciones religiosas y esas partituras se han incorporado al patrimonio musical de Occidente.
Pues bien, Schelomo, escrita para violonchelo y orquesta hace casi un siglo, bien merece ser escuchada. Les aseguro que les va a gustar. Al chelo, Mtslav Rostropovich; y en el batuta, Leonard Bernstein. Casi nada.