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“El sexo oral es fantástico”

2012 mayo 17

Tengo revolucionada a mucha gente a mi alrededor por un artículo que publicamos en EL CORREO el pasado sábado. ‘El sexo oral causa el 27% de los cánceres de boca’. No lo decía yo, sino los especialistas de los hospitales de Puerta del Hierro, Ramón y Cajal, La Princesa y Doce de Octubre, todos ellos de Madrid, que participaban esos días en el congreso de la Sociedad Europea de Radiología Terapéutica y Oncología celebrado en Barcelona con un estudio sobre la cuestión. Hacía tiempo que no sentía tanto interés social por una noticia -que era una noticia- con mi firma, lo reconozco. Mis compañeros de trabajo -y cuando escribo en masculino plural, siguiendo las normas de la Real Academia de la Lengua, me refiero tanto a hombres como a mujeres-, a los lectores, amigos, familiares… a todos los que en los últimos días me han dicho, comentado, vacilado y escrito. En fin, que el asunto ha dado para mucha broma, controversia y también preocupación, no nos engañemos. Por otra parte, como era de esperar, claro. Así que me veo en la obligación, permítanme ustedes, de aclarar algunas cuestiones.

 

Vamos por partes (Como decía Jack, el destripador). El especialista en Medicina Bucal, José Manuel Aguirre, profesor de Patología Oral y Maxilofacial de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad del País Vasco, nos envió una carta, publicada en su integridad en la sección de ‘Cartas al director’ de nuestro periódico, de la que voy a extractar algunos fragmentos. “El cáncer de boca representa en España menos del 4% del total de los cánceres. El País Vasco (en cambio) es una región con una incidencia especialmente elevada (…) En la actualidad, los dos elementos favorecedores fundamentales para este cáncer siguen siendo el consumo de tabaco y el de alcohol. (…) La relación entre el cáncer de la orofaringe y el Virus del Papiloma Humano -VPH (causante de los tumores de garganta inducidos por sexo oral)- se conoce desde hace muchos años, no es algo novedoso. El grupo de la Dra. Gillison de la Universidad de Ohio y otros grupos, llevan mucho tiempo demostrando como algunos cánceres de la parte posterior de la boca (orofaringe) están relacionados con algunos tipos de VPH, no con todos, y que además está relación confiere a estos tumores un pronóstico algo mejor. La infección por VPH se trasmite a través del contacto con una persona infectada. En la boca, el contagio se puede producir por sexo oral, pero incluso realizando besos profundos”.

Y, para concluir, después de esa seria advertencia (¡Jo! ¿Los besos profundos también!), el consejo del especialista: “El sexo oral -señalaba el profesor Aguirre en su escrito- lleva implícito el contacto íntimo de dos mucosas y la posibilidad de transmitir múltiples infecciones, algunas bacterianas, como la sífilis, y otras víricas como el herpes y la del VPH. Por ello, el consejo debe ser la utilización de medidas de protección (preservativo), en cualquier modalidad de sexo y evitar la promiscuidad, que es otro factor favorecedor demostrado”. Así que, efectivamente, puede provocar cáncer de boca, pero los casos son contados.

Uno de mis compañeros me remitió por correo electrónico una noticia, que otro de ellos -divertido- colgó en el tablón de anuncios de la redacción. Se entiende que para compensar el impacto de la información a la que nos referimos; y no era para menos. Decía así: “La mujeres que a menudo tragan el semen de sus parejas tienen un 40% menos de probabilidades de desarrollar un cáncer. Así lo afirman los investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, (EEUU), según informa la revista estadounidense ‘Woman’”. Pueden leer la información completa pinchando aquí, pero no merece la pena perder el tiempo. No se lo crean. Es más falsa que los billetes de 600 euros. A nada que se preocupe uno de intentar comprobarla, descubrirá que el estudio no existe, que -para bien o para mal, que yo ahí no me meto- es sólo una broma. (Y por lo tanto, si alguien la utiliza con otros fines, no es nuestra responsabilidad)

Así, que viendo éstas y otras reacciones a la información, decidí consultar a Lurdes Lavado y Mertxe Gil, sexólogas y compañeras de la blogosfera de elcorreo.com, donde publican desde hace varios años la bitácora ‘Esto va de sexo’. Las pasadas navidades, sin ir más lejos, con esto de la crisis, colgaron una entrada titulada ‘Estas navidades regala sexo oral’. “¿Qué os parece el tema que ha salido de este congreso?”, les pregunté. “Además de una alarma exagerada, es poco clara”, me contestaron. “Es decir, ¿hay que tragarse los fluidos para que eso ocurra o basta con chupar los genitales?”. “Lo que nos chirría es que parece, como se decía cuando comenzó la epidemia de sida, que hay grupos de riesgo. Homosexuales y gente promiscua, no hablan de prácticas de riesgo, porque yo puedo estar inmunodeprimida y ser promiscua y chupar con un condón. Me suena a etiquetación de la población, control de la promiscuidad, miedo a lo sexual y represión sexual. Es decir, control y más control. Nosotras vemos que se está dando un retroceso en la libertad sexual”. En definitiva, que sí, que puede provocar cáncer, a veces, en muy pocos casos, pero nuestras sexólogas de referencia aseguran que “el sexo oral es fantástico”. Y no lo digo yo, sino ellas, que son las especialistas.

 

 

 

 

Cómo afecta el consumo de cannabis a la salud mental, en Encuentros con la Salud de EL CORREO

2012 mayo 8

Cada vez hay más evidencia científica de que el consumo prolongado de cannabis, especialmente a edades tempranas afecta a la salud mental. Las consultas de Psiquiatría han podido constatarlo en los últimos años, según explica la profesora Ana González Pinto, jefe clínico de Psiquiatría del Hospital de Álava, que ofrecerá hoy miércoles todos los datos sobre este asunto en el foro Encuentros con la Salud de El CORREO. “El cannabis tiene efectos dañinos para la salud mental, pero recuperables a medio plazo si se abandona su consumo“, asegura la experta, que ha trabajado profundamente este asunto. “El problema al que nos enfrentamos los especialistas es que los adolescentes acceden a su consumo a edades cada vez más tempranas”, advierte.

 Encuentros con la Salud de EL CORREO es una iniciativa para la prevención, la formación y la difusión del conocimiento, que cuenta con el aval científico de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao y la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad del País Vasco, además de la colaboración de la agencia de comunicación Docor, especializada en salud. El debate de mañana se programa en una doble convocatoria. La primera, dirigida a los estudiantes universitarios, tendrá lugar a las 12 del mediodía en el Salón de Grados de la Facultad de Medicina y Odontología de la UPV. Con posterioridad, a las siete de la tarde, habrá una segunda sesión, abierta a todo tipo de público, en el salón de actos de la Biblioteca municipal de Bidebarrieta, en Bilbao. La entrada es libre, hasta completar aforo.

Si quiere obtener más información sobre este asunto, puede obtenerla pinchando aquí.

La necesidad de un gran pacto por la ciencia y la salud pública

2012 mayo 3
por Fermín Apezteguia

“Los países más ricos son los que más invierten en investigación y desarrollo; y no invierten por ser ricos, sino que son más ricos porque invierten”. La reflexión corresponde a la consejera de Educación, Universidades e Investigación del Gobierno vasco, Isabel Celaá, quien pronunció estas palabras en la clausura de una mesa redonda sobre investigación, convocada por la iniciativa Publikoa. El acto, que giró en torno a un coloquio sobre la situación de la investigación en el País Vasco, estaba organizado por el Partido Socialista de Euskadi, pero no tuvo el marcado perfil político que podría suponérsele. Contribuyeron a ello los participantes en la mesa, moderada por mi compañero Luis Alfonso Gámez, y formada por la catedrática Itziar Laka, directora del laboratorio de Psicolinguística de la UPV-EHU; el director de la cátedra interuniversitaria sobre Derecho y Genoma Humano Carlos Romeo; el presidente ejecutivo de la fundación vasca para la ciencia Ikerbasque, Fernando Cossio; y la investigadora de esta institución Inmaculada Estévez.

Al término del debate, que casi no puede llamarse así dada la unanimidad en el discurso de los ponentes, Celaá habló sobre el sinsentido de los recortes en ciencia que se han aplicado a los presupuestos generales del Estado. Puedes obtener el discurso completo pinchando aquí, pero voy a extractar las partes que me parecen más interesantes. Celaá arrancó su intervención recordando que “nos encontramos en una encrucijada decisiva para nuestro sistema de Investigación y Desarrollo. Desde el comienzo de la democracia, la I+D ha venido avanzando, despacio, pero en la dirección adecuada”. “Pese a periodos de cierto estancamiento -añadió- universidades, centros de investigación y tecnológicos, así como hospitales, han venido mejorando su producción científica, internacionalizando sus redes de colaboración y ampliando su conexión con la sociedad a la que sirven”.

“La contribución de la investigación científica al desarrollo económico venía mostrándose incuestionable. Sin embargo, las decisiones posteriores a nivel estatal se han encargado de desmentir estas prioridades. El proyecto de presupuestos generales del Estado para 2012 realiza la apuesta contraria, previendo algunos de los recortes más importantes, precisamente en los créditos dedicados a financiar actividades y programas de I+D. El análisis que la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE) ha realizado de este proyecto es demoledor: un 25,5% menos que en 2011″. En línea con el pensamiento científico, la consejera de Educación, Universidades e Investigación concluyó: “En la elección de la investigación o de la creación del conocimiento no hay alternativa. Si no tenemos exito, en el horizonte nos espera una Europa hundida en el empobrecimiento”.

Escuchándola he recordado a la mujer valenciana que hizo una colecta, simbólica pero enérgica, para que se mantuviera durante unos meses la investigación en torno a la diabetes, que es la enfermedad que padece su hija. También he pensado en los muchos científicos que vienen alertando de que los recortes en investigación nos pasarán factura. Debería haber un gran pacto político por la ciencia y la salud pública para evitar que en Euskadi, gobierne quien gobierne, los fondos destinados a investigación y desarrollo, si no crecen, al menos se mantengan. Un gran pacto que obligue a los partidos a cumplir todo lo que en el próximo año nos van a prometer en torno a esta cuestión, que seguramente también será mucho. Necesitamos de la ciencia. Y si el consenso llega al extremo de que se alcanza un compromiso a nivel nacional para dar marcha atrás al tijeretazo científico, fantástico. Habrá que verlo, gobierne quien gobierne, aquí y allí.

El rostro humano de la meningitis

2012 abril 25
por Fermín Apezteguia

La meningitis es una de esas enfermedades muy peligrosas, a la que no suele tenérsele el respeto debido. A menudo tiende a pensarse que, como existe una vacuna para prevenirla, no hay problema. Un pinchacito al niño y listo. La realidad es bien distinta. Lo cierto es que las vacunas nunca son efectivas al cien por cien, ni ésta ni ninguna, y que la de la meningitis, que es la que nos ocupa, tampoco cubre todas las formas de la enfermedad que pueden infectar y provocar serios problemas a una persona. Como recuerda el pediatra Federico Martinón Torres, del Complejo Hospitalario de Santiago de Compostela, hasta la fecha, “hemos logrado vencer a dos grandes subgrupos del meningococo, que son el A y C, para los que disponemos de vacunas muy seguras y eficaces”, pero no tenemos nada para hacer frente a la forma B de la enfermedad, “que representa más del 90% de los casos de meningitis que se producen actualmente en nuestro país”. Es decir, que cuando vacunamos a nuestros hijos contra la enfermedad, tenemos que ser conscientes de que le estamos protegiendo sólo frente al 7% de los casos, como mucho el 10%.

Esta es la semana mundial de la vacunación, que coincide con la celebración el martes del Día Mundial de la Meningitis, el 24 de abril. Cada día es el día de algo y lo cierto es que a los periodistas de la salud, esto es algo que en ocasiones nos complica mucho el trabajo, pero en el caso de esta patología creo que es necesario que se recuerden algunas claves porque, como digo, muchos padres creen equivocadamente que con vacunar a su hijo han resuelto el problema. Lo han hecho, sí, pero sólo en parte.

El virus de la meningitis, el meningococo, se alberga en la parte de la faringe situada a la altura de la nariz; y su transmisión se realiza de persona a persona, vía aérea. Una gotita de saliva, inapreciable para la vista, sirve para contagiarla. El bicho que las transmite afecta a las membranas que recubren el cerebro y a la médula espinal, lo que obliga a una rápida intervención del personal sanitario para la atención del paciente y de los equipos de Epidemiología para contener el avance del foco infeccioso. Hay dos tipos de meningitis. Las de tipo vírico suelen ser benignas y no dejan secuelas. El problema de verdad lo generan las bacterianas, que provocan lesiones permanentes, desde sordera y parálisis hasta la muerte.

Niños de corta edad y adolescentes suelen ser sus principales víctimas. Uno de cada diez niños menores de doce meses fallece después de contraerla, aunque los servicios sanitarios hagan lo imposible y les apliquen los cuidados oportunos en el momento adecuado. El mundo contabiliza cada año unas 500.000 infecciones de este tipo, que suponen la pérdida de unas 50.000 vidas. Aunque los números pueden llamar mucho la atención, en nuestro medio, la enfermedad está mucho más contenida y cada vez tiene menor incidencia. Los especialistas calculan que en España registra, como mínimo, 0,6 casos por cada 100.000 habitantes al año, lo que nos daría un total aproximado de 240 infecciones. No se confie. Aunque parezcan poco no lo son, tanto por la cantidad de recursos que obligan a disponer para atajar el foco infeccioso como, sobre todo, por sus graves consecuencias.

Sólo hay una forma de entender el alcance de una enfermedad, que es poniéndole cara. Con motivo del día de la meningitis los laboratorios Novartis han financiado la edición de un vídeo en el que dos familias cuentan su experiencia con la infección. Se titula ‘Alas de Mariposa’ y merece la pena verlo. Puede hacerlo pinchando aquí.

Cómo afrontar y superar un cáncer de mama, en Encuentros con la Salud de EL CORREO

2012 abril 24

El de mama es uno de los tumores en los que más se ha avanzado en la lucha contra el cáncer. Cada año se consigue reducir su mortalidad en torno al 1,5%, lo que no impide que la enfermedad, lamentablemente, avance imparable. Los nuevos casos aumentan en España a un ritmo anual del 1,2%. ¿Qué está pasando? ¿Por qué aparecen cada año 16.000 nuevos casos en nuestro país? ¿Hay alguna manera de poner freno a esta situación?

El oncólogo Javier Cortés, codirector de la unidad de Cáncer de Mama del Instituto Oncológico Baselga y responsable también del programa de Cáncer de Mama del hospital Vall d’Hebron de Barcelona es uno de los médicos que más sabe en España sobre el cáncer de mama y las formas en que se presenta. Sobre su prevención, su diagnóstico y su tratamiento. Cortés acude hoy a Bilbao para responder a éstas y otras preguntas en el foro Encuentros con la Salud de EL CORREO, que en esta ocasión se celebra en el auditorio del centro cultural Alhóndiga Bilbao, en el marco del congreso anual de la Sociedad Española de Salud Laboral. La sesión, como siempre, abierta al público en general hasta completar el aforo, tendrá lugar HOY miércoles 25 de abril, a las siete de la tarde.

Encuentros con la Salud es una iniciativa de EL CORREO por la prevención, la formación y la divulgación de una cultura de vida saludable, que cuenta con la asesoría científica de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao y de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea. El programa también cuenta con la colaboración de la agencia de comunicación Docor.

¿Qué han hecho los niños para merecer esto?

2012 abril 19

Llevo tiempo preguntándome qué han hecho los niños para merecer esto. Vivimos en una sociedad que los pone siempre por delante –los niños y las mujeres, primero–, pero a la hora de la verdad se ven obligados a quedarse en el furgón de cola. Los últimos de la fila. Resultan estremecedoras las imágenes difundidas estos días del ‘tratamiento’ –lo entrecomillo porque más bien habría que decir trato– aplicado en una escuela de Estados Unidos a un joven autista, un chico de 18 años, para conseguir mantenerlo en los límites de lo que sus tutores consideran correcto. Puede verlas pinchando este enlace, aunque le advierto que forman parte del catálogo de  escenas más desagradables que he visto en los últimos tiempos.

Me cuesta escribir estas líneas intentando ser respetuoso con quienes inflingieron semejante terapia al chaval, pero he de serlo y lo seré. El autismo es el nombre con que se conoce una serie de trastornos que afectan en muy distintos grados a las habilidades de comunicación, socialización y empatía de la persona. Los casos más graves se caracterizan por una completa ausencia del habla de por vida y por comportamientos extremadamente repetitivos, inusuales, autodañiños y agresivos. El joven Andre McCollins parece que sufrió un ataque de agresividad que los responsables de su cuidado en el centro Judge Rotenberg, de Massachusetts, no pudieron controlar, por lo que decidieron aplicarle la única terapia que consideraron oportuna. Para calmarle, le sometieron a 31 descargas eléctricas que le causaron daños permanentes.

¿Cómo es posible que sigan existiendo este tipo de centros y terapias en el siglo XXI? ¿Era realmente necesario aplicar electrodos al niño para que se tranquilizara? Si hay algún profesional, sanitario o de lo que sea, que considere que hablo de oídas o que no tengo ni idea del problema al que se enfrentaban los tutores de Andre, por favor, respóndame, deme una explicación, que a mí me cuesta entender semejante descarga de deshumanidad.

Dicen que los niños nacen ya con los ojos abiertos, cada vez más espabilados. Si es así, algún día nacerán quizás ya maduros, convertidos en hombres y mujeres sin infancia. Ya han perdido sus espacios de ocio y se ven obligados a salir a la calle de la mano de sus padres, haciendo cada día el cansino ejercicio de comenzar casi desde cero su mundo de relaciones. Están perdiendo a sus padres, que de tanto conciliar la vida laboral con la familiar, apenas tienen tiempo para darles despiertos el beso de buenas noches. A muchos, como se mueven más de la cuenta, les diagnostican –no siempre de manera adecuada– patologías que se tratan con tranquilizantes y derivados de las anfetaminas. Hablo sólo de los que no son noticia, ni siquiera me refiero a los niños víctimas de abusos sexuales, los desaparecidos, los obligados a prostituirse… Hablo de los que tenemos más cerca. De nuestros hijos.

Muchos de ellos viven entre padres que dimitieron de su obligación de educarles, centros educativos que les gobiernan sin rumbo y gobiernos para los que son poco más que cifras y una foto tierna de campaña electoral. Algún día, crecerán y descubrirán que la magia no existe. Crecerán tan rápido que serán incapaces de verla a su lado. André McCollins sólo es un chico autista.

¿Es posible trabajar por la salud pública sin favorecer la prevención?

2012 abril 5
por Fermín Apezteguia

Los recortes en Sanidad ya han comenzado. El Ministerio que dirige Ana Mato ha decidido reducir el fondo para la lucha contra el sida al no reservar partida alguna en los presupuestos de 2012 para ayudar a las comunidades autónomas en sus programas contra la infección. Habrá que ver en qué se traduce todo esto, pero lo lógico sería esperar que las autonomías hicieran ahora lo propio y metieran la tijera por el mismo sitio por donde la ha metido el Gobierno del Partido Popular. Como los tratamientos ya se tocaron en su día y en muchos casos se perdió el logro histórico de reducir la terapia a una pastilla al día, ¿qué puede pasar ahora? Pues puede pasar de todo.

La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha explicado que sólo se ha prescindido de los “programas que eran complementarios y que ya cumplen las comunidades”; y que como consecuencia se han visto afectadas las partidas que se reservaban para la financiación del plan de salud bucodental y el sida. En otras palabras, que cada palo aguante su vela. Algunas autonomías como Valencia ya eliminaron en su día la dirección del Plan del Sida e integraron los servicios que desde allí se prestaban en otros ámbitos de la Administración, como el área de Salud Pública. No sería de extrañar que, con los tiempos que corren, lamentablemente, otros gobiernos también adopten la misma decisión. A pesar de que cada autonomía es una organización independiente, las cuestiones en materia sanitaria se toman cada vez más de manera consensuada; y en tiempos de crisis, más aún.

Las oenegés, que ya han pedido una reunión urgente con la ministra, hace tiempo que vienen quejándose de que les han recortado y/o congelado las subvenciones con las que organizan sus actividades. Cursos, jornadas, grupos de autoayuda, apoyo psicológico, prevención. ¿Van a recortarse los fondos destinados a prevención? ¿Con que consecuencias? El año pasado, según datos facilitados por el Ministerio de Sanidad, se notificaron casi 3.000 nuevos casos de personas infectadas por el virus de la inmunideficiencia humana (VIH). La transmisión más frecuente fue entre hombres que mantienen sexo con otros hombres, con un 46% de los casos, un asunto que preocupa especialmente a las autoridades sanitarias y a los activistas contra el sida; aunque tampoco las relaciones heterosexuales parecen estar como para echar las campanas al vuelo.

El 33% de los diagnósticos se dieron por contactos heterosexuales no protegidos. En uno y otro caso, al final, sexo sin preservativo. Peligroso. Así que Sanidad puso en marcha la campaña ’30 años de logros, 30 años de retos’, y se comprometió a “intensificar la promoción del uso del preservativo y a continuar trabajando en la búsqueda de vacunas y métodos que reduzcan o eliminen el VIH del organismo”. El documento hecho público entonces reconocía que “a falta de una vacuna, la prevención continúa siendo el elemento más importante y eficaz”. Fue hace sólo 4 meses: Prevención. ¿Qué va a pasar ahora? ¿Salud pública sin prevención? Hay cuestiones que los gobiernos tienen que empezar a contarnos.

 

 

 

El enfermo de alzhéimer y la ilusión de que aún sigue entre nosotros

2012 marzo 30

Salamanca ha acogido en los últimos días una muy interesante jornada titulada ‘Atención informal: cuidado a las personas mayores en el hogar’, en la que, entre otras cuestiones se ha hablado de alzhéimer. Existen en España nada menos que 800.000 ciudadanos afectados por esta enfermedad neurodegenerativa, que produce la pérdida progresiva de la memoria y otras capacidades mentales. Es terrible; y los familiares de pacientes con ésta u otras demencias seniles lo saben bien. Uno comienza olvidándose de que ha comido y acaba por perder la sonrisa, aislado hasta de sí mismo, incapaz de recordar ni siquiera su nombre. La atención a un enfermo de alzhéimer supone un desembolso de unos 30.000 euros anuales. Sean sinceros y respondan con el corazón en la mano, libres de prejuicios: ¿merece siempre la pena semejante inversión?

La ciencia ha permitido prolongar la existencia humana hasta límites que hace sólo un siglo eran insospechados. En Euskadi, por poner mi ejemplo más cercano, sólo en la última década hemos ganado tres años de esperanza de vida, hasta el punto de que las mujeres pueden confiar en vivir 82 años y los hombres, 74,6. En pocos países del mundo pueden soñar con vivir tanto tiempo, pero ¿para qué? ¿Qué sentido tiene seguir viviendo, cuando la vida se convierte en una carga tan pesada que ni siquiera uno es consciente de ella? ¿Para qué quiere uno vivir si no dispone de la mínima facultad para decidir sobre su vida y su muerte? Ignoro qué es lo que se pasa por la cabeza de los pacientes en situaciones más graves, pero una vez que la mente se convierte en la nada; que ya no cabe ni  la esperanza, porque ni esa ni ninguna otra palabra pueden dotarse del mínimo sentido, ¿realmente merece la pena vivir? ¿Merece la pena cuando se sabe positivamente que nunca jamás se podrá disfrutar de un beso, una caricia y un buenos días?

¿Merece la pena meter a un paciente así diez, quince o más pastillas al día para afrontar enfermedades que sólo pueden ir a peor? Y lo más terrible de todo: ¿para permanecer -simplemente estar- completamente ausente de todo, del dolor propio y del ajeno? Estoy convencido de que, como suele decirse, mientras hay vida, hay esperanza (¡Qué grande es Maragall!), pero dónde está el límite en el que la vida deja de serlo. Esa es, para mí, la cuestión. ¿Cuánto dinero estamos dispuestos a pagar individualmente y como sociedad para avivar la ilusión de que aquellos que más quisimos aún siguen entre nosotros?

Soy un firme defensor de los cuidados paliativos y creo que su regulación debería ser una cuestión prioritaria del actual Gobierno. Nuestra sociedad envejece y hay cuestiones que no pueden esperar. No podemos quedarnos de brazos cruzados ante la actual epidemia de sufrimiento inútil. De pacientes y de familiares. No tiene sentido mantener vivo a toda costa a alguien que ha dejado de vivir para que su supervivencia acabe con la vida de otras personas que son, generalmente, las que más quiso. Y eso cuesta 30.000 euros al año a un mundo que atraviesa una crisis económica brutal, como no se ha conocido en cien años, y a un país con más de 5 millones de parados. Que nadie se engañe. No es una cuestión de dinero, sino de humanidad.

La importancia de cuidar la salud de nuestro hígado

2012 marzo 23
por Fermín Apezteguia

Esta era la semana del sueño y del agua, pero en Bilbao no hemos hecho otra cosa que hablar del hígado. En el mundo informativo a menudo pasan estas cosas. Dos grandes especialistas, un clínico vasco y una investigadora californiana, nos han recordado la importancia de cuidar un órgano al que, erróneamente, no hacemos demasiado caso; y lo cierto es que con su bienestar nos jugamos la vida. Ambas visitas las hemos recogido en las páginas de EL CORREO, pero hay dos aspectos que me parecía intesante comentar en ‘Pasamos Consulta’.

 
La científica Shelley C. Lu, autora de más de 142 artículos científicos y cuyos trabajos vienen siendo financiados por los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos de manera ininterrumpida desde 1992, llegó a Bilbao el jueves, invitada por la Fundación BBVA y el centro investigador CIC Biogune, para alertarnos de que «la obesidad es tan perjudicial para el hígado y el colon como el alcohol». Un enfoque fantástico sobre la necesidad de cuidar nuestra principal depuradora. En nuestra mente, siempre figura la idea de que es el abuso del alcohol el que puede dejar hecho trizas el hígado, pero ojo, no sólo. El exceso de peso, la grasa que se acumula a causa de una alimentación desordenada, constituye el «enemigo número uno de nuestra salud». Fue un placer compartir media hora de su tiempo. «Algunos niños comienzan a tener ya signos de cirrosis hepática y de fibrosis», que es un estadío anterior, advirtió la experta, compañera de trabajo de uno de nuestros más eminentes científicos, el profesor José María Mato, director de CIC Biogune.

Las buenas noticias llegaron de la mano del médico adjunto del servicio de Hepatología del hospital Donostia, Juan Arenas Ruiz-Tapiador, que acudió al foro Encuentros con la Salud de EL CORREO para hablar de otro gran problema de salud relacionado con el hígado. De la hepatitis C, que la padecen casi un millón de españoles, la mayoría de ellos sin saberlo, prácticamente no se habla y, sin embargo, supone en la actualidad una espada de Damocles sobre todo para los pacientes con VIH, aunque no sólo. Un millón de pacientes son muchos.

 

La mayoría de ellos contrajo la enfermedad antes de 1990, como consecuencia de las transfusiones de sangre realizadas antes de que se implantaran en nuestro país los actuales controles de calidad del plasma. Otros, los menos, se infectaron en el vientre de su madre, durante el embarazo y otros muchos por el intercambio de jeringuillas contaminadas. Como la infección sólo se manifiesta pasados 15 ó 20 años desde el contagio, ha sido en los últimos años cuando un importante número de pacientes ha tenido que enfrentarse a ella, muchos de ellos con un fatal desenlace.

 

Por eso, la aparición de una nueva medicación, que permitirá superar la enfermedad a la mayoría de los afectados, es una de las noticias más importantes de lo que va de año en el ámbito de la salud. «Confiamos en que la hepatitis C se cure en todas sus formas en los próximos ocho o diez años», dijo Juan Arenas en la sesión, patrocinada por Laboratorios Janssen El problema es que aún este nuevo fármaco no ha entrado en la cartera de servicios de la Sanidad pública, ni en Euskadi ni en ningún otro sitio de España. El fármaco está aprobado por la agencia estadounidense del medicamento (FDA), la europea (EMEA) y la española (AEMPS), pero las autoridades sanitarias se están haciendo las remolonas. La crisis aprieta a las instituciones públicas. Esperemos que no tanto como para poner en juego la vida de miles y miles de ciudadanos.

Encuentros con la Salud de EL CORREO aborda el reto de afrontar la hepatitis C

2012 marzo 21
Uno de los virus más agresivos a los que puede enfrentarse el cuerpo humano es el de la hepatitis C, una enfermedad que afecta a más de 45.000 vascos y que hasta hace poco únicamente se podía combatir con dos fármacos, eficaces sólo en la mitad de las ocasiones. El tratamiento contra esta patología está viviendo una auténtica revolución, hasta el punto de que los expertos estiman que en diez años la práctica totalidad de los pacientes habrán superado la dolencia. Un nuevo medicamento, pendiente aún de su entrada en el sistema público de salud, ha dado a los pacientes motivos para la esperanza. El problema para muchos de ellos, sin embargo, es que después de casi dos décadas de enfermedad, un solo año puede ser una espera demasiado larga.
«Hay pacientes que necesitan ser tratados de manera urgente, pero también hay un grupo muy amplio a los que la enfermedad no les dará problema. El futuro para todos ellos es prometedor. Por fin estamos en condiciones de decir que la hepatitis C se curará definitivamente». Lo dice el especialista Juan Arenas Ruiz-Tapiador, adjunto del área de Hepatología del hospital Donostia, que asistirá hoy al foro Encuentros con la Salud de EL CORREO para hablar sobre ‘Hepatitis C: el reto de afrontar una nueva epidemia’.
La hepatitis C es una enfermedad que nació en la recta final del siglo pasado, como una nueva forma de patología hepática distinta a las dos que se conocían. La mayoría de los afectados la contrajeron antes de 1990 por trasfusiones de sangre recibidas antes de implantarse los rigurosos controles ante la expansión de la epidemia de sida en España. Hay quienes la recibieron de su madre durante el embarazo y un tercer grupo, muy importante, que la contrajo por el uso compartido de jeringuillas.
La infección sólo se manifiesta pasados 15 ó 25 años, cuando el hígado comienza a degenerar. La nueva medicación resolverá el problema de uno de los seis tipos de hepatitis C existentes, que es el más común; pero según Ruiz-Tapiador los fármacos en desarrollo «permitirán la curación de casi el 100% de los casos en una década».
Encuentros con la Salud de EL CORREO es una iniciativa por la prevención, la formación y la divulgación de la salud que cuenta con el aval científico de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao y la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad del País Vasco. Juan Arenas Ruiz-Tapiadoro participará, como viene siendo habitual en una doble sesión, que comenzará a las doce del mediodía en la Facultad de Medicina y Odontología de la UPV, en un acto dirigido especialmente a los estudiantes de las distintas carreras del ámbito sanitario. Hablará después, ya por la tarde, al público en general en una segunda charla-coloquio que se celebrará a las 19.00 horas en el Paraninfo de la UPV, en Abandoibarra (Bilbao). Encuentros con la Salud cambia, por tanto, en esta ocasión de sede para trasladarse a Abandoibarra. Téngalo en cuenta.
La entrada, en ambos casos, será libre hasta completar el aforo. Os esperamos allí.