
Un grupo de escritores se ha embarcado en la aventura de escribir otro final para quince famosas películas: de Casablanca a Con faldas y a lo loco, pasando por Viridiana y Calle Mayor. Es probable que el libro (su título es Otro final, está editado por 451 Editores y su precio es 24,50 euros) tenga éxito, pero la idea me parece sólo relativamente original.
Hace unos años, Quim Monzó publicó un libro de relatos en el que varios de ellos hacían algo similar: continuaban cuentos famosos, sorprendiendo absolutamente al lector. Recuerdo, por ejemplo, uno en el que contaba algo así como la segunda parte de Cenicienta. Y allí aparecía la buena de Cenicienta, casada con el príncipe y viviendo en el gran palacio de éste, pero percibiendo cómo, poco a poco, el interés de su esposo por ella va decayendo. Incluso se da cuenta de que muchas noches, cuando la cree dormida, su esposo sale de la habitación y regresa varias horas más tarde. Una vez decide seguirlo y recorre tras él largos pasillos, hasta el otro ala del edificio. Ve cómo entra en una habitación y se oyen ruidos, voces y risas. No puede frenar su curiosidad y abre la puerta un poco, lo justo para comprobar que su marido está… con sus dos hermanastras. Varios relatos más derribaban el mito del fueron felices y comieron perdices.
Por eso, me cuesta creer que hubiese sido posible que los personajes encarnados por Ingrid Bergman y Humphrey Bogart siguiesen juntos en Casablanca, en vez de separarse para siempre sobre la pista del aeropuerto, en mitad de la niebla. Prefieron quedarme para siempre con la imagen de la despedida.