Como diría una conocida ministra, se ha producido una conjunción estelar verdaderamente llamativa: en la misma semana, la Orquesta Sinfónica de Euskadi y la de Bilbao (por orden de aparición) coinciden en conciertos con programas de espíritus similares e incluso en algún caso con idénticas obras.
La Sinfónica de Euskadi pone sobre el escenario del Arteria Campos Eliseos de Bilbao, mañana martes, un programa de su ciclo Klasikat que lleva por título Noche de swing. En los atriles, obras de Cole Porter, Astor Piazzolla, Gershwin, Chick Corea y otros. La Sinfónica de Bilbao cierra su temporada de abono jueves y viernes en el auditorio del Euskalduna con un programa con piezas de Piazzolla, Terzian, Ginastera, Gardel y Garello. Libertango y Adiós Nonino, de Piazzolla, sonarán en las dos salas.
Es decir, que nuestras sinfónicas se adentran en terrenos poco habituales para dar una marcha especial a la música. Me parece que es una muy buena forma de terminar la temporada. Y para que la conjunción estelar sea completa resulta que ambas han programado, sin duda sin saberlo, la obra que estos días suena en la tele, en un anuncio de Volvo, de la que les he hablado recientemente. Sin duda, dos veladas interesantes y divertidas.