Preisner tiene una notable fama como compositor de bandas sonoras. Suyas son las de Tres colores: azul, blanco y rojo, de Kieslowski. No solo trabajó con su paisano, y su catálogo es muy amplio. Suya es la música también de El olvido que seremos, la producción colombiana dirigida por Fernando Trueba a partir de la novela homónima de Héctor Abad Faciolince.
En su obra utiliza con frecuencia textos procedentes de la Biblia. También ha puesto música a poemas de su paisana, la poeta polaca ganadora del Nobel Wyslawa Szymborska. Su estilo está emparentado con un nuevo romanticismo, más espiritual, menos desmelenado. En sus trabajos para el cine destaca por su capacidad para crear atmósferas, algo muy habitual en las películas que se filman ahora.
Al margen de su extenso catálogo cinematográfico, ha escrito también un puñado de obras para las salas de conciertos. Estrictamente no hay mucha diferencia entre unas partituras y otras. Tan es así que algunas de estas piezas han sido utilizadas después también en el cine, lo que revela hasta qué punto son intercambiables sus trabajos. Una de las obras más conocidas es la que les propongo para este fin de semana: Silence, night and dreams. Lleva textos del Libro de Job y en su primera versión discográfica contaba con la voz de Teresa Salgueiro. Disfruten.