Ningún fin de semana sin música: Concierto para flauta, arpa y orquesta de Mozart | Divergencias - Blog elcorreo.com

Blogs

César Coca

Divergencias

Ningún fin de semana sin música: Concierto para flauta, arpa y orquesta de Mozart

A la edad de 22 años, durante un viaje, Mozart compuso su Concierto para flauta, arpa y orquesta. Era un encargo de un duque francés, intérprete de flauta que quería tocarlo con su hija, que a su vez se ocupaba de la parte del arpa. Según parece, el duque nunca pagó a Mozart por la obra entregada. En 1778, año de la composición de la partitura, el compositor salzburgués acababa de terminar su Sinfonía Nº 31 y estaba enfrascado en la composición de un elevado número de sonatas para piano y para violín y piano.

Una vez, un violonchelista (creo que fue Mischa Maisky) me dijo que nunca perdonaría a Mozart no haber escrito ningún concierto para su instrumento. Él, decía, que hizo piezas para solista de trompa, oboe, fagot, arpa y hasta armónica de cristal… Hoy les propongo una de esas partituras que tienen combinaciones instrumentales verdaderamente inusuales. Aquí esta Mozart en estado puro. El Mozart ágil, etéreo, alegre y rítmico, y también el dulce, hasta un poco melancólico pese a que con 22 años (ni siquiera a los 22 de entonces, tan distintos a los de ahora) no parece existir demasiado motivo para la melancolía.

La pieza está entre las más célebres de su autor, aunque seguramente no en el top-10. Les dejo el segundo movimiento, en la interpretación de una joven orquesta, con una solista de flauta también muy joven y una arpista que es una niña. Y no se pierdan cómo toca. Van a disfrutar, seguro.