Blogs

César Coca

Divergencias

Ningún fin de semana sin música: ‘Fantasía escocesa’ de Bruch

Ya hemos hablado de Max Bruch con anterioridad en este blog. Completó un catálogo muy amplio de obras pero son casi exclusivamente sus partituras para el violín o para el violín y la orquesta las interpretadas con una cierta frecuencia. Un detalle importante, que nos toca de cerca, es que fue amigo de Pablo Sarasate y a él le dedicó un buen puñado de partituras, incluidos sus conciertos Nos. 2 y 3 y esta Fantasía escocesa. Bruch tenía facilidad para empaparse de distintos folclores sin necesidad de profundizar mucho en su estudio. De hecho, escribió esta obra concertante, de notable longitud, sin haber vivido nunca, en el sentido estricto del término, en esa parte del Reino Unido. Sí fue durante varios años director de orquesta en Liverpool, pero hasta ahí llegó.

Esta obra toma inspiración de varios temas populares. Lo dice con toda claridad en su mismo título, que es bastante más largo de lo que habitualmente se indica: Fantasía para el violín con orquesta y arpa, con libre uso de melodías folclóricas escocesas. Para quienes conocen los conciertos de Bruch, la pieza les resultará familiar: ahí está ese toque de dramatismo del inicio, y luego la sucesión fluida de melodías, la elevada exigencia técnica para el solista y una orquestación de estilo tardorromántico. Se lo dejo en la versión de Jascha Heifetz, para muchos la mejor de entre las clásicas. Disfruten.

Temas

Jascha Heifetz, Pablo Sarasate