Addie y Louis ya no cumplirán los 70 años, viven en dos casas unifamiliares muy próximas en una pequeña ciudad de EE UU, se conocen desde hace muchos años y son viudos. Un día, Addie hace una proposición singular a Louis: pasar la noche juntos, hacerse confidencias, sentir la mutua compañía. Solo eso. Y Louis acepta.
A partir de ahí, comienza una relación peculiar y compleja, cercada por los rumores de los vecinos, que suponen que se trata fundamentalmente de sexo. Pero sexo justo lo que no hay entre Addie y Louis. O lo que no hay al principio.
Ese vínculo afectivo que se va tejiendo entre ambos se ve afectado por la ruptura del matrimonio del hijo de ella y la visita del nieto, con quien tendrá que empezar a tratar Louis. Luego llegará el hijo de Addie y las cosas se complicarán.
Kent Haruf ha escrito una novela de sentimientos, cargada de humor y ternura. No hay en el texto un romanticismo fácil ni personajes sobreactuados. Todo es más sencillo y a la vez más profundo. Se trata de combatir la soledad en la etapa de la vida en que su presencia es más perniciosa. Y eso a veces requiere hablar de vidas pasadas, de los errores cometidos por acción o por omisión, del dolor causado y del daño recibido.
(Publicado en elcorreo.com)