Tenemos que dar la enhorabuena al bar Ízaro, bar de Bilbao, por alcanzar el primer puesto en un campeonato de tortillas, campeonato reallizado en Alicante. El boca a boca decía que una de las mejores tortillas de Bilbao-y mira que en los bares de Bilbao las tortillas son buenas-era la del Ízaro, era evidente, pero que gane todos los concursos a los que se presenta, no hace sino corroborar esta impresión. Yo tuve ocasión de participar en este concurso como miembro del jurado hace años y os puedo asegurar que la selección es muy rigurosa. No cabe otra palabra que enhorabuena Ízaro txapeldun.
Pero os voy a contar un concurso muy curioso que hicimos un dia en la cocina del restaurante Etxanobe, entre los cocineros una noche que había poco trabajo, decidimos hacer un concurso de tortillas entre nosotros, como estábamos en la misma cocina utilizábamos las mismas sartenes, la misma patata, la misma cebolla, el mismo aceite, el mismo fuego, en fin todo lo mismo, cocinamos con tiempo y cada uno a su estilo y el resultado fue sensacional…todas las tortillas tenían un sabor diferente, increíble…con los mismos materiales el sabor variaba muchísimo.
Ésto quiere decir que la cantidad de matices que somos capaces de diferenciar entre la tortilla son increíbles, es uno de los platos más arraigados a nuestra memoria gustativa. La valoramos en un sentido de aprecio y en un sentido de juicio, siempre opinamos sobre lo que nos sugiere y esta actitud de posicionamiento tan exigente sobre la tortilla nos hace disfrutarla, juzgarla y amarla…dicen los más sabios que amamos lo que desde pequeños nos gusta, por éso decimos que como lo de casa no hay nada, pero cuando vamos a un bar como el Ízaro y encontramos estas maravillas, vaya que si lo apreciamos.