La patata, cuyo precio subió un 17,5% en 2010, es uno de los productos que más ha evolucionado en la historia de la gastronomía. Ha sido y es sustento diario en muchas casas, y valorada guarnición en los restaurantes más selectos. Con ella se elaboran cientos de platos y acompañamientos. Algunos son auténticos iconos gastronómicos como las famosas patatas fritas y las hechas al gratén. También son muy apreciados el suflé, la nube y los buñuelos de patata, sin olvidar la popular tortilla y el marmitako. La unión del tubérculo con grasa y aroma es una combinación que siempre funciona. Yo recomiendo las patatas cocidas en aceite con romero, las que llamamos pochadas y se toman templadas como acompañamiento.