Ir al contenido

Biólogas

2013 octubre 10
por Eduardo Angulo Pinedo

A las chicas les gusta la Biología, son mayoría en las Facultades de Biología y se gradúan en mayor número que los chicos. Son el 45% de los doctores en Biología en los últimos 10 años y, en 2009, son casi la mitad, exactamente el 49.5%. Sin embargo, como profesoras en la universidad no son tantas como deberían teniendo en cuenta los datos anteriores: solo son el 39% y no en los cargos más altos, donde son todavía menos. Estas cifras, que nos proporciona Shelley Adamo, de la Universidad Dalhousie, en Canadá, corresponden a este país y, según dice la autora, sirven también para Estados Unidos y, añado yo, también para España, más o menos. En resumen, hay más mujeres que hombres hasta el nivel de máster y, después, hay más hombres que mujeres.

Adamo se pregunta por qué esta discrepancia en la cifras. Las explicaciones, más bien hipótesis, son variadas. Se sabe que las mujeres con hijos abandonan la ciencia más que los hombres y las mujeres solas. Es mas, el tener hijos no influye para nada en la carrera de los hombres. Adamo compara estos datos con los que generan las mujeres médicos y, por ejemplo, estas no abandonan su carrera aunque tengan hijos.

La carrera científica es absorbente e implica una gran dedicación y una fuerte carga de trabajo y, afirma Adamo, hay quien ha propuesto que las mujeres abandonan porque es difícil de compaginar familia y carrera. Sin embargo, y volvemos a las mujeres médico, esto no ocurre en el ejercicio de la medicina, por lo menos en Estados Unidos y Canadá, y no se puede negar que la medicina es, también, una carrera absorbente y dura. Es más, en ambos países, las médicos trabajan más horas por semana que las científicas. En Canadá, de un grupo de estudiantes que, al acabar la carrera de medicina, el 44% son mujeres, siguen ejerciendo el 99% cinco años después.

Por tanto, en Canadá y en Estados Unidos parece que maternidad y carga de trabajo no deberían influir en la carrera de las biólogas puesto que no lo hacen en la de las médicos. Adamo, entonces, supone que quizá sea el sueldo. No hay duda de que las médicos ganan más y se pueden permitir, entre otras cosas, una mejor atención para sus hijos y contratar quien les cuide mientras ellas trabajan. Sin embargo, Adamo cuenta que, a niveles medios, la diferencia de sueldo entre las médicos y los profesores de biología no es tan grande y el sueldo medio es parecido. Concluye que tampoco el sueldo es la razón de los abandonos.

Otra posible cuestión es la competencia por un puesto más o menos estable en la muy exigente carrera académica. Mientras las médicos encuentran trabajo estable antes de los 25 años, las biólogas compiten hasta los 30. A esta edad ya existe competencia directa entre el trabajo y la pareja y los hijos. Y, además, con la crisis, el mercado de trabajo es cada vez más escaso y, por tanto, competitivo. El número de plazas de profesor de biología ha disminuido un 20% en los últimos 8 años mientras que, por el contrario, el número de doctores en biología ha crecido un 23%. Por otra parte, Adamo asegura que el número de mujeres que se presenta a un puesto de trabajo disminuye cuando la competencia para ese puesto concreto es muy alta y ello a pesar de que las mujeres que se presentan están muy bien preparadas.

En resumen, que saber por qué las mujeres abandonan la ciencia es un asunto complicado. No es el mucho trabajo, no es la carga de trabajo ni el estrés, no es la maternidad y no es el sueldo, nos cuenta Adamo. Quizá, es todo a la vez, poco a poco, y la autora sugiere que quizá se necesite un entorno de trabajo más favorable con la vida familiar. Y, desde luego, más trabajo estable.

Casi a la vez Jordi Duch y sus colegas, de la Universidad del Noroeste en Evanston, Estados Unidos, se preguntan si estas diferencias entre sexos que se aprecian en la carrera científica dependen, entre otras cosas, del campo de trabajo y, para ello, investigan siete disciplinas: Biología, Ingeniería Química, Química, Ingeniería Industrial, Ciencias de Materiales, Psicología y Ecología. Lo hacen en los departamentos correspondientes de las mejores universidades de Estados Unidos y se fijan, en concreto, en la concesión de recursos y en el número de publicaciones de cada investigador y en su impacto (el impacto de una publicación científica se mide por el número de veces que ese trabajo es citado por investigadores).

Los autores encuentran que, cuanto más dinero se necesita, o se concede, a una disciplina, más diferencia hay entre el número de artículos que publican hombres y mujeres en esa disciplina. Así, en biología molecular, con mucha financiación, los hombres publican mucho más que las mujeres y, por el contrario, en ingeniería química, con poca financiación (es una disciplina que se investiga mucho más en las empresas que en la universidad), hombres y mujeres casi publican por igual. En conclusión, es evidente que la financiación tiene un efecto crucial en la cantidad de publicaciones de las científicas y, por tanto, en su carrera académica. Y, ya ven, la biología molecular es uno de los campos con la diferencia más clara.

Otra de las diferencias entre disciplinas se da en cuanto a obtener una plaza en la universidad. En seis años después de publicar su primer artículo, las científicas en química, si quieren, tienen una plaza. De nuevo, la química es una disciplina con muchas ofertas de las empresas o en el gobierno y la competencia es menor. En cambio, en ecología y con pocas ofertas externas, las mujeres deben esperar ocho años.

Y si miramos el impacto de las publicaciones, o sea, las veces en que otros científicos citan ese trabajo en sus propias publicaciones, vemos que en los campos difíciles para las mujeres, por ejemplo, ecología o ingeniería industrial, el impacto es mayor para las mujeres que para los hombres. Por tanto, a menos mujeres en una disciplina, más preparadas están.

 

 

*Adamo,S.A.2012. Attrition of women in the biological sciences: workload, motherhood, and other explanations revisited. BioScience 63: 43-48.

*Duch, J. y 6 colaboradores. 2012. The possible role of resource requirements and academic career-choice risk on gender differences in publication rate and impact. PLoS one 7:e51332.

elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.