Ir al contenido

Fertilidad en Europa

2014 septiembre 30
por Eduardo Angulo Pinedo

Es clásico, y además intuitivo, relacionar tiempo de crisis con cambios en la fertilidad. Ya Malthus en el siglo XVIII, y muchos autores después, establecieron que las crisis llevan a revisar o, por lo menos, a retrasar el tener hijos. En Europa estamos en la crisis desde 2007 y Joshua Goldstein y su grupo, del Instituto Max Planck de Investigación Demográfica de Rostock, en Alemania, se proponen conocer la relación entre fertilidad y la crisis actual y, si existe la relación, en qué dirección se mueve.

Utilizan los datos de fertilidad, entre 2001 y 2010, del Eurostat, y las cifras del paro como indicador de la crisis, entre 2000 y 2010, de la OCDE. Relacionan paro y fertilidad entre sí y con la edad a la que se tienen el primero, segundo y tercer hijo.

Los datos demuestran que hay un impacto negativo del paro sobre la fertilidad y, además, el impacto es mayor en los tramos de edad de los jóvenes, hasta los 24 años. Este se confirma con los nacimientos del primer hijo, con la mayor caída de la fertilidad en 24 años.

En cuanto a las diferentes regiones de Europa, la mayor caída de la fertilidad y, de nuevo, hasta los 24 años, se da en el sur de Europa, incluyendo España, y en el centro y este de Europa. Son las zonas que más fuerte sufren la crisis y donde el paro es mayor. En España, la fertilidad crecía lentamente hasta 2008 y, desde ese año hasta 2011, desciende con lentitud, a la vez que el paro ha aumentado considerablemente. El descenso de la fertilidad en cuatro años ha sido del 12.8%.

En resumen, los autores calculan que el aumento del 1% en el paro supone un descenso del 0.1% en la fertilidad como media para toda la Unión Europea, y del 0.3% en el sur de Europa.

 

*Goldstein , J.R. y 3 colaboradores. 2013. Fertility reactions to the “Great Recession” in Europe: Recent evidence from order-specific data. Demographic Research 29: 4.

La tele y el semen

2014 septiembre 26
por Eduardo Angulo Pinedo

Recuerden que ya hemos hablado del descenso en la calidad del semen en muchos países occidentales y del animado debate sobre las causas. Audrey jane Gaskins y su grupo, de la Universidad de Harvard, nos recuerdan que una de las posibles causas es, en nuestra adelantada sociedad, la disminución de la actividad física y el consiguiente aumento del sedentarismo. Aunque hay que tener en cuenta que el ejercicio físico excesivo provoca una bajada de los niveles de testosterona y la disminución de la calidad del semen, como ocurre en ciclistas y en atletas de largas distancias.

Por otra parte, Gaskins nos recuerda que una de las consecuencias, o quizá de las causas, del sedentarismo es el cada vez mayor tiempo que dedicamos a ver la televisión. Y, por ello, se plantean investigar si existe una relación, en hombres jóvenes y sanos, entre la calidad de su semen y el tiempo que permanecen ante la tele.

Trabajan con 189 universitarios voluntarios, de 18 a 22 años y edad media de 19.6 años. El estudio se hace en el curso 2009-2010 y se les pide que digan el número de horas por semana al ejercicio físico y el número de horas por semana que dedican a ver la tele, todo ello durante los últimos tres meses. Además, entregan muestras de semen para analizar su calidad, como es habitual, con el número de millones de espermatozoides por mililitro y el porcentaje de espermatozoides móviles y de morfología normal.

Las horas por semana dedicadas a las actividades físicas van de 5 a 14, con una media de 8.25. A ver la televisión dedican de 4 a 20 horas por semana, con una media de 14 horas. En cuanto al semen, el número medio es de 53 millones por mililitro, con un rango de 21 a 96; la movilidad media es del 60%, con rango del 50% al 70%; y las formas normales son el 8.5%, con rango de 5% al 12%.

Después del análisis estadístico de los datos, Gaskins concluye que existe una relación entre el número de espermatozoides y la actividad física. Por ejemplo, el 25% de los voluntarios que más ejercicio hacen (15 o más horas por semana), tienen un 73% más de espermatozoides que los que menos ejercicio hacen (5 o menos horas por semana).

También las horas ante la televisión se relacionan con el número de espermatozoides y los hombres que la ven, más de 20 horas por semana, tienen el esperma un 44% menos concentrado.

Ni la movilidad de los espermatozoides ni el porcentaje de formas normales se relacionan con la actividad física ni con las horas dedicadas a la televisión.

Para los autores no es la televisión la que disminuye la calidad del semen (aunque sería curioso si se pudiera demostrar que lo fuera), sino que el tiempo que se dedica al aparato no se invierte en actividad física y, como decía antes, calidad del semen y actividad física moderada sí están relacionadas.

 

*Gaskins, A.J. y 5 colaboraciones. 2013. Physical activity and television watching in relation to semen quality in young men. British Journal of Sports Medicine doi:10.1136/bjsports-2012-091644

Almendras saladas

2014 septiembre 23
por Eduardo Angulo Pinedo

Dedicado a la Señora Carmen, en agradecimiento por sus riquísimas (y saludables) almendras saladas

 

Picar algo de vez en cuando ya se ha convertido en una parte importante de los alimentos que ingerimos. Y va en aumento según nos cuentan Richard Mattes y su grupo de la Universidad Purdue de West Lafayette, en Estados Unidos. Las últimas encuestas publicadas, de 2006, revelan que el 97% de los estadounidenses toma, por lo menos, un snack al día y que lo habitual es picar, de media, 2.2 snacks por día. Se ha pasado de un picoteo de 165 calorías al día en 1977 a 264 calorías en la actualidad.

Uno de los picoteos más típicos son las almendras saladas, ricas en nutrientes como grasas monosaturadas, magnesio, proteínas, vitamina E y fibras pero, también, muchas calorías con un alto contenido y un exceso de sodio. Estudiar los efectos que producen las almendras saladas como snack es una línea de investigación para el grupo de Richard Mattes.

En un primer trabajo, trabajan con 24 voluntarios que toman almendras saladas todos los días durante diez semanas y dejan de tomarlas durante las siguientes diez. Se les toman datos de peso, altura, Índice de Masa Corporal (IMC), metabolismo, grasa corporal, ejercicio físico y dieta. Los resultados demuestran que después de las diez semanas tomando almendras no hay cambios en el peso, en el IMC o en la grasa corporal total y abdominal.

Poco después, Mattes inició otro estudio para controlar mejor la ingestión de las almendras saladas. Intervinieron 137 voluntarios, con 89 mujeres, de 18 a 60 años, con una edad media de 30 años y, además, parte de ellos con peso normal y un IMC entre 18 y 25 y otra parte con sobrepeso y obesos, con un IMC mayor que 27. Se dividen en cinco grupos para el experimento que dura cuatro semanas. Uno de los grupos no toma almendras y funciona como control; y los otros cuatro grupos toman 45 gramos de almendras (más o menos unas dos docenas de almendras) en el desayuno o en la comida o a media mañana o a media tarde. En los voluntarios se toman datos como la altura, el peso, el IMC, el diámetro de la cintura, la presión sanguínea, la grasa corporal y un análisis de sangre completo incluyendo azúcar y colesterol. Además, se les pregunta por el apetito que sienten y si se sienten llenos o con hambre.

Los resultados muestran que disminuye el azúcar en sangre y aumenta la vitamina E y las grasas monosaturadas. Además, la toma de almendras saladas, sobre todo como snack a media mañana o media tarde, no afecta al peso de los voluntarios que, además, declaran que se sienten saciados y no tienen hambre. Según Mattes, esta es la razón de que las almendras saladas, a pesar de sus calorías, no provoquen un aumento de peso. Los voluntarios, al sentirse llenos, comen menos y regulan su peso sin ser conscientes de ello.

 

*Hollis, J. & R. Mattes. 2007. Effects of chronic consumption of almonds on body weight in healthy humans. Bristish Journal of Nutrition 98: 651-656.

*Tan, S.Y. & R. Mattes. 2013. Appetitive, dietary and health effects of almonds consumed with meals or as snacks: a randomized, controlled trial. European Journal of Clinical Nutrition 67: 1205-1214.

Los muertos del New York Times

2014 septiembre 19
por Eduardo Angulo Pinedo

Los obituarios en la prensa son un recurso fácilmente analizable para conocer la vida y la muerte de las personas. Lo habitual es que traten de los famosos con éxito en su vida profesional o personal. Catherine y Richard Epstein, de las universidades de Queensland en Brisbane y de Nueva Gales del Sur en Sydney, se plantean si una vida exitosa implica una vida más corta o más larga, o si distintas profesiones suponen diferentes causas de muerte. Para encontrar una primera respuesta analizan los obituarios del New York Times que, según la descripción del propio periódico, están dedicados a “los famosos, los influyentes, los inconformistas”.

Los autores obtienen los datos de 1000 obituarios consecutivos publicados en el periódico en 2009 y 2010. Se apunta la ocupación del difunto así como la causa de la muerte, aunque a veces el obituario no proporcione indicaciones muy concretas.

Algo más del 80% de los obituarios se refieren a hombres, con una edad media de 80.3 años para los hombres y de 78.8 para las mujeres. Más mujeres que hombres mueren antes de los 70 años, con un 24% frente al 17%. Las causas de muerte son la edad, con el 32%, el cáncer, con el 26.5%, las enfermedades cardiovasculares, con el 16.5%, causa no especificada, con el 12.5%, enfermedad respiratoria, con el 3.5%, y neurodegenerativa, con el 2.5%. Estas causas son similares en hombres y en mujeres.

Sin embargo, hay dos curiosas diferencias entre sexos: las deportistas mujeres mueren más, el 38% del total de fallecidas, que los deportistas hombres, con el 18.4%. O, quizá, es que al New York Times le interese más publicar el obituario de las mujeres famosas por el deporte que el de los hombres deportistas. Algo parecido ocurre con los hombres religiosos y académicos pues mueren más, con el 26.7%, que las mujeres religiosas y académicas, con el 12.3%.

Los que mueren más jóvenes son los actores y deportistas, con una edad media de 77.2 años, y los creativos, con 78.4 años. En cambio, son más longevos los académicos, con 81.7 años de media, y los políticos y militares, con 83 años. Las muertes en los más jóvenes se asocian con accidentes, y muerte a los 66.8 años de media, infecciones, con 68.6 años, y cáncer, con 73 años.

 

*Epstein, C.R. & R.J. Epstein. 2013. Death in The New York Times: the price of fame is a faster flame. QJM: An International Journal of Medicine DOI: 10.1093/qjmed/hct077

Subestimar calorías

2014 septiembre 15
por Eduardo Angulo Pinedo

A menudo nos equivocamos al estimar las calorías de los alimentos que comemos. Casi siempre por ignorancia, a veces porque conviene, y la equivocación, además, es sorprendentemente grande. Jason Block y su grupo, de la Facultad de Medicina de Harvard, salen del laboratorio a los restaurantes del entorno con el objetivo de averiguar si también subestimamos el contenido calórico de los alimentos cuando comemos fuera de casa y, por si fuera poco, en los restaurantes más populares de Estados Unidos, los catalogados como de comida rápida.

Los autores encuestan a los clientes que comen o cenan en restaurantes de cinco cadenas muy conocidas – McDonald’s, Burger King, Wendy’s, KFC y Subway – en cuatro ciudades del nordeste de Estados Unidos – Boston, Springfield, Providence y Hartford -. Las encuestas se hacen en 2010 y 2011. Para los adultos y los niños en edad escolar se elige la hora de la cena, cuando los padres acompañan a los niños, entre las 17 y las 19 horas, en 42 restaurantes y con un total de 269 visitas. Para los adolescentes se encuesta a la hora de la comida a la salida del instituto, entre las 14.00 y las 16.30 horas, en 47 restaurantes y con un total de 356 visitas. En resumen, participan en el estudio 1877 adultos, 1178 adolescentes y 330 niños en edad escolar.

La media de las calorías ingeridas, según todas las encuestas, es de 836 en adultos, 756 en adolescentes y 773 en niños. Al menos dos tercios de los encuestados subestiman las calorías ingeridas y casi, para una cuarta parte, la diferencia a la baja es de 500 calorías. La media de la caída de las calorías ingeridas es de 175 en adultos, 259 en adolescentes y 175 en niños. Además, cuantas más calorías tiene el menú elegido más se subestima el contenido calórico real.

 

*Block, J.P. y 6 colaboradores. 2013. Consumers’ estimation of calorie content at fast food restaurants: cross sectional observational study. British Medical Journal doi:10.1136/bmj.f2907

Papás atractivos

2014 septiembre 11
por Eduardo Angulo Pinedo

Vivimos en una sociedad en la que, para muchos, el cuerpo se convierte en un proyecto de vida, en un objetivo a cumplir. Dietas, nutrición, ejercicio físico, gimnasio, deporte, moda, cosmética, cirugía plástica y quien sabe cuántas conductas más conforman ese proyecto de vida. Y también cuenta, es obvio, la opinión que cada uno tiene sobre su propio cuerpo. Es esa opinión la que está detrás de muchas de aquellas conductas y es la que nos mueve hacia determinados objetivos. Incluso puede ser la causa de enfermedades como, por ejemplo, los síndromes de trastornos alimentarios como la anorexia o la bulimia.

La opinión que tenemos de nuestro propio cuerpo cambia a lo largo de la vida. Es lo que investigan Alicia Cast y sus colegas, de la Universidad de California en Santa Barbara, y en un momento muy concreto de la vida, después de la formación de la pareja y del nacimiento del primer hijo.

Trabajan con 182 parejas de voluntarios, casadas, como mucho, dos años antes del inicio del estudio, y todos mayores de 18 años. Todos son entrevistados durante 90 minutos cuando se casan y al cumplir su primer y segundo aniversarios. De las 182 parejas, 17 tienen un hijo el primer año y 31 el segundo año. El total es, por tanto, de 48 parejas con hijo en el segundo aniversario. En las entrevistas hay un apartado que trata de su propio atractivo físico, que deben puntuar de 1 a 100.

Las mujeres sin hijos se ven atractivas siempre y la puntuación es similar a la obtenida por las que tienen el hijo el segundo año. Está claro que estas últimas se sienten igualmente atractivas porque en gran parte de los dos años no han tenido hijos. Otro dato relevante es que, el año en que se tiene el hijo, tanto si es el primero como el segundo, la mujer, después de parir, se ve menos atractiva. Sin embargo, las mujeres que tienen el hijo el primer año recuperan su autoestima durante el segundo año y se ven tan atractivas como cuando se casaron.

Entre los hombres sin hijos, como en las mujeres, se ven atractivos, pero el resultado más llamativo es que los que tienen un hijo el primer año se ven enormemente atractivos, con puntuaciones muy superiores al resto, aunque pierden ese atractivo durante el segundo año y vuelven a las cifras habituales. Tener un hijo, parece, hace que se sientan más masculinos y, por tanto, más atractivos, pero cuidarlo vuelve a los hombres a la realidad más cotidiana.

 

*Cast, A.D., S.D. Stewart & M.J. Erickson. 2013. Why do men feel more attractive after Childbirth? Journal of Gender Studies doi: 10.1080/09589236.2012.750239

La cara del líder

2014 septiembre 2
por Eduardo Angulo Pinedo

Miramos a las personas a la cara y, por una parte, adivinamos qué son y cómo son y, por otra, lo que adivinamos nos sirve para deducir su conducta y jerarquía en el grupo. Deducimos, lo cual no quiere decir que acertemos, pero algo es. En este “adivinar” hay mucha biología que, ahora, los psicólogos estudian y nos lo cuentan. Por ejemplo, Shuaa Alrajih y Jamie Ward, de la Universidad de Sussex en Brighton, Inglaterra, han investigado lo que nos dice el FWH (en inglés, Facial Width-to-Height Ratio), el cociente entre anchura y altura del rostro, sobre la psicología de una persona.

En el FWH, la altura del rostro es la distancia entre una línea horizontal trazada justo por encima del labio superior y otra línea horizontal, paralela a la anterior, trazada justo por debajo de la cejas. La anchura del rostro es la distancia entre dos líneas verticales, paralelas entre sí, trazadas a la izquierda y la derecha del rostro sin incluir las orejas. Así, tenemos el rostro enmarcado en un rectángulo formado por las cuatro líneas mencionadas y la FWH será mayor cuanto más grande sea la anchura o más pequeña la altura del rostro.

Pues bien, nuestras investigadoras van a preguntar si la forma de la cara sugiere a los observadores algún rasgo psicológico concreto y veremos si esa elección se corresponde a la realidad. Trabajan con 30 universitarios voluntarios, de ellos 17 son mujeres, con edades de 18 a 35 años. Ven dos grupos de fotografías. El primero contiene 93 imágenes de líderes de empresas, y el segundo otras 93 fotografías tomadas de Internet y que serán el control. Al ver las imágenes, los voluntarios puntúan, de 0 a 7, si la persona es dominante, fiable y veraz, agresiva, atractiva, afortunada o con éxito y expresiva.

De primeras, los líderes empresariales tienen más FWH que los controles, con 2.04 de media en los empresarios y 1.87 en los controles. O sea, que los empresarios tienen la cara más ancha que alta. Además, son mejor puntuados en ser dominantes, sobre 7 la media es 3.5 en los controles y 4.4 en los empresarios,  y en ser afortunados y tener éxito, con 3.8 y 5.1 respectivamente.

Por tanto, asociamos las caras anchas con los líderes empresariales y con rasgos dominantes y exitosos.

 

*Alrajih, S. & J. Ward. 2013. Increased facial width-to-height ratio and perceived dominance in the faces of the UK’s leading business leaders. British Journal of Psychology DOI:10.1111/bjop.12035

Espías de fiar

2014 agosto 27
por Eduardo Angulo Pinedo

Tomar decisiones arriesgadas es un proceso esencial en psicología y en nuestra conducta. Hay personas, todos las conocemos, que asumen riesgos con consecuencias desastrosas. Por ejemplo, al conducir o en el sexo sin protección. Y otros, en cambio, nunca toman decisiones arriesgadas. Por ejemplo, los que no arriesgan su dinero en inversiones poco seguras. En general, es difícil asegurar a priori si una persona tiende al riesgo o no, aunque hay profesiones que suponemos prudentes o aventuradas. Valerie Reyna y sus colegas, de la Universidad Cornell en Ithaca, en Estados Unidos, nos proponen un estudio sobre la toma de decisiones de los agentes de inteligencia, como profesión arriesgada, en comparación con estudiantes universitarios y adultos de diferentes edades. Es evidente que los agentes deben ser arriesgados pero también prudentes pues sus decisiones afectan a la seguridad nacional y, a menudo, a la vida de muchas personas.

Los voluntarios son 63 estudiantes de 18 a 22 años, una edad media de 19.7 años y un 59% de mujeres. El segundo grupo de voluntarios está formado por 54 graduados de 22 a 56 años, edad media de 30.8 años y el 57% son mujeres. Y, finalmente, los agentes de inteligencia son 36 y pertenecen a una agencia federal que los autores no identifican. Tienen de 27 a 60 años, 35.8 años de edad media y el 22% son mujeres. De media, llevan 7 años de trabajo en inteligencia.

Cada voluntario recibe una lista de 30 problemas que debe resolver eligiendo alguna de las opciones que se le ofrecen. Las opciones tienen tres enfoques: el primero sin matices; el segundo es prudente y el tercero es arriesgado. Es la aplicación del clásico problema de la botella medio llena o medio vacía. Por ejemplo, si hay una catástrofe que pone en peligro a 600 personas podemos elegir entre salvar a 200 personas seguro o una decisión que implica un tercio de probabilidades de que los 600 se salven y dos tercios de que no se salve nadie. En otra encuesta, está cuestión da a elegir entre salvar seguro a 400 personas, dos tercios de probabilidades de que todos mueran o un tercio de que todos se salven. Ya ven, la elección no es fácil.

Pues bien, sean cuales sean las preguntas y las opciones de respuesta, la elección más arriesgada, que puede ser la más dañina, es la que eligen los agentes de inteligencia. Jóvenes y adultos son mucho más prudentes. Además, confían más que ninguno de los otros grupos en el acierto de sus propias decisiones.

 

*Reyna, V.F. y 3 colaboradores. Developmental reversals in risky decision-making: Intelligence agents show larger decision biases than collage students. Psychological Science

No fumar en el bar

2014 agosto 25
por Eduardo Angulo Pinedo

Fue en 2011 cuando se aprobó la ley que prohíbe fumar en interiores, incluyendo bares, restaurantes y cafeterías. En España, según datos oficiales, fumaba un 26% de su población en 2007 y, también, se considera que alrededor del 16% de las muertes en un año, unas 50000, se deben al humo del tabaco y, como es sabido, no solo por fumar sino por estar al lado de quienes fuman. Se atribuyen unas 1500 muertes anuales a los efectos de esta exposición secundaria al tabaco. Es más, de nuevo en España y en 2004, se estimó que el gasto correspondiente a las enfermedades causadas por el tabaco fue de 7700 millones de euros. Ahora, con el tabaco prohibido en interiores, la situación quizá haya cambiado. Jorge Pey y su grupo, de la Universidad de Roma, han planificado un estudio para comprobar si es así.

Han tomado muestras de la atmósfera de una cafetería en febrero de 2010, antes de la prohibición de fumar, y en marzo de 2011, tres meses después de la aprobación de la ley. La cafetería, localizada en una calle con poco tráfico, con una media de 10 vehículos por hora, tiene una superficie de 85 metros cuadrados, con 60 metros cuadrados para mesas. Durante los muestreos había una media de unas 15 personas en su interior, y 3 de ellas fumaban cuando era legal. Las muestras de aire se tomaron entre las 9 y las 12 horas de la mañana.

Los resultados demuestran la caída de la concentración de muchos compuestos presentes en la atmósfera de la cafetería antes de la prohibición de fumar. Las partículas menores de 10 micrómetros (un micrómetro es la milésima de un milímetro) caen un 52%, el cromo un 65%, el manganeso un 99%, el arsénico un 40%, el plomo un 24% y el cadmio desaparece. Además hay compuestos orgánicos y, por ejemplo, el benzopireno baja un 90%, el benzoantraceno un 88% y el criseno un 83%.

Los autores concluyen que la ley que prohíbe fumar en interiores reduce la exposición de los clientes y empleados de la cafetería a productos potencialmente tóxicos en un 90%. Tiene, por tanto, un efecto positivo para la salud.

 

*Pey, J. y 6 colaboradores. 2013. An evaluation of mass, number concentration, chemicals composition and types of particles in a cafeteria before and after the passage of an antismoking law. Particuology 11: 527-532.

Fumar en el casino

2014 agosto 23
por Eduardo Angulo Pinedo

Se habló en su momento, y parece que se descartó, de Eurovegas, o EuroVegas Madrid, y seguro que ya conocen este asunto. Era una propuesta de Sheldon Adelson, millonario de Estados Unidos y dueño de la empresa Las Vegas Sands, para la construcción de una gran ciudad de congresos y, sobre todo, de ocio y juego, en Alcorcón, en la Comunidad de Madrid. Eran 750 hectáreas, doce hoteles, seis casinos, tres campos de golf y de tenis, un pabellón de deportes, centro de reuniones y congresos, restaurantes y muchas cosas más. Muchos puestos de trabajo, mucho dinero invertido y, todo ello, permitido por muchos cambios urbanísticos y de uso del suelo en la zona, y en otros asuntos como, por ejemplo, en la prohibición de fumar que, en nuestra legislación actual, obliga a los locales cerrados. Adelson exigía que cambiara y que se permitiera el tabaco en sus casinos. Stanton Glantz y Erin Gibbs, de la Universidad de California en San Francisco, nos van a contar cómo varía la conducta de los asistentes a los casinos, por cierto estadounidenses, en relación con la prohibición de fumar.

Utilizan una estadística curiosa pero significativa: el número de llamadas solicitando una ambulancia desde los casinos del Condado de Gilpin, en Colorado. Es un condado rural pero con muchos hoteles y nada menos que 26 casinos. Tiene 5604 habitantes censados pero en todo momento hay por lo menos 40000 visitantes. Durante el periodo de estudio, de enero de 2000 a diciembre de 2012, se reciben en el centro de emergencias del condado 16636 llamadas pidiendo una ambulancia, de las que 10105 proceden de los casinos.

El resultado interesante viene cuando se distribuyen estas llamadas por años y se relacionan con la legislación sobre el tabaco. En julio de 2006, el Estado de Colorado prohíbe fumar en los centros de trabajo, lugares públicos cerrados, restaurantes y bares, excepto en los casinos. Las llamadas solicitando ambulancia caen un 22.8% pero no cambia el número de las recibidas desde los casinos. En enero de 2008, dos años después de los datos anteriores, el Estado de Colorado extiende la prohibición a los casinos y las llamadas pidiendo ambulancia desde estos locales caen un 19.1%, aunque no varíen las recibidas desde la población en general.

 

*Glantz, S.A. & E. Gibbs. 2013. Changes in ambulance calls after implementation of a smoke-free law and its extension to casinos. Circulation DOI:10.1161/CIRCULATIONHA.113.003455

elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.