Ir al contenido

Multitarea

2013 marzo 28
por Eduardo Angulo Pinedo

Eso de hacer varias cosas a la vez, que ahora se denomina multitarea, no es algo nuevo para nuestra especie. Siempre hemos sido capaces de cumplir con ello, algunos con más habilidad, otros son más torpes, y unos pocos son más bien incapaces. Sin embargo, la saturación de estímulos y la acumulación de nuevas tecnologías que, además, se nos presentan a menudo en el mismo aparato, han convertido la multitarea en asunto de moda o, como se dice ahora, en una tendencia clave, sobre todo entre los jóvenes. Así, nos cuentan Zheng Wang y John Tchernev, de la Universidad estatal de Ohio en Columbus, que el 73% de los adolescentes hacen otra cosa mientras escuchan música, y lo mismo ocurre con el 68% cuando ven la televisión, con el 66% mientras están ante el ordenador y con el 53% mientras leen.

Es curioso, pero nos dicen Wang y Tchernev que, según se extiende esta multitarea de alta tecnología, también aumentan las investigaciones que demuestran que perjudica el rendimiento y la eficacia en las tareas que se realicen. Por ejemplo, los estudiantes que leen un libro de texto y, a la vez, chatean con el ordenador, tardan un 21% más que los alumnos que solo leen. Y cualquiera es capaz de entender que esto sea así. Otro ejemplo es los problemas que plantea conducir un vehiculo y hablar por el móvil. Es obvio que quien hace multitarea se ve distraído de todas las tareas que realiza por las otras tareas que está haciendo simultáneamente.

Nuestros investigadores van a estudiar la multitarea en 19 universitarios, de ellos 13 mujeres, con una edad media de 21.1 años. Escribirán un diario con las tareas que van realizando durante cuatro semanas. Apuntarán los datos en un móvil y las envían al laboratorio tres veces al día. Las tareas a explorar son el ordenador, la radio, el material impreso, la televisión y el móvil, y también deben anotar cómo los usan y por qué. Y, además, deben indicar cómo se sienten cuando realizan estas tareas.

El análisis de los datos demuestra que los voluntarios se sienten muy bien cuando hacen multitarea a pesar de que es indudable que perjudica su rendimiento. Nos puede servir como ejemplo otro trabajo muy sencillo, con 32 estudiantes de 20 a 22 años, en el que Wang los pone ante un ordenador a realizar una tarea de tipo visual. Si, mientras cumplen con la tarea, intercambian mensajes vía ordenador con un amigo, su rendimiento baja nada menos que un 50%. Si el intercambio es con voz, la tarea se resiente en un 30%. Y, en este experimento, la eficacia se mide y cuantifica con facilidad a través de las respuestas correctas e incorrectas de la tarea visual.

Pero, a pesar de todo lo dicho, ya he mencionado que quien hace multitarea se siente bien, se siente recompensado emocionalmente y, por ello, tiende a considerar la multitarea como algo positivo y eficaz. Y cuesta que cambie de opinión. Otro ejemplo es el de quien está estudiando y, a la vez, viendo una película en le televisión; al acabar, se sentirá bien pues se ha aburrido menos que si solo hubiera estudiado pero, es indudable, que el rendimiento en el estudio será peor.

En conclusión, lo que da buena fama a la multitarea es la gratificación que supone para el que la realiza, aunque no seamos conscientes de que esa misma gratificación oculta que hemos realizado peor las tareas implicadas. Creemos y queremos creer que somos más productivos y eficaces cuando, en realidad, lo que ocurre es que nos sentimos mejor.

 

 

*Wang, Z. & J.M. Tchernev. 2012. The “myth” of media multitasking: Reciprocal dynamics of media multitasking, personal needs, and gratifications. Journal of Communication doi:10.1111/j.1460-2466.2012.01641.x

*Wang, Z. y 6 colaboradores. 2012. Behavioral performance and visual attention in Communications multitasking: A comparison between instant messaging and online voice chat. Computers in Human Behavior 28: 968-975.

elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.