Ir al contenido

Devuélvanme la dote para poder vivir

2011 junio 3
por Itsaso Álvarez


Empujada por la pobreza, Satyavati Devi, una anciana india ha reclamado a las autoridades seis décadas después de contraer nupcias que la familia de su difunto esposo le devuelva la dote que recibió por el matrimonio. La dote en cuestión consiste en 220 gramos de oro y 7.000 rupias (unos 107 euros). ‘Mi situación económica es muy pobre. Pido que me ayuden a conseguir la devolución del dinero de mi dote con intereses’, ha exigido la mujer.

Satyavati Devi ha alegado que, tras fallecer su mardio hace una década la familia de éste se apropió de sus bienes, lo que le dejó en una situación precaria. De acuerdo con esta versión, uno de sus hijos falleció debido a la imposibilidad de proporcionarle asistencia médica adecuada mientras que el otro está incapacitado físicamente de manera que no puede ganarse la vida por sí mismo. El magistrado que lleva este caso ha declarado, por su parte, que el caso de Devi ha sido trasladado a una unidad de apoyo familiar y a otros departamentos de la Administración del distrito.

En la India, el hijo varón perpetúa el linaje, hereda la propiedad y cuida de sus padres en la vejez, mientras que, en el caso de las mujeres, los progenitores deben pagar una sustanciosa dote a la familia del novio en el momento de pactar el matrimonio. Las autoridades indias han llevado a cabo en los últimos años algunas campañas de concienciación para intentar erradicar esta tradición, que continúa estando muy arraigada, sobre todo en las zonas rurales en las que vive la mayor parte de la población india.

(Fuente: EFE. En la foto, una novia luce los ornamentos tradicionales durante una boda hinduísta colectiva en la que se casaron 101 parejas en la ciudad de Amritsar, la India)

elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.