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Alex Txikon cambia los ochomiles por la paredes verticales del Trango

2014 julio 22

La tranquilidad apenas le ha durado mes y medio a Alex Txikon. Si se puede definir así a unas vacaciones consistentes en circunnavegar Menorca en kayak. El caso es que apenas 45 días después de volver del Kangchenjunga, el alpinista de Lemoa ya está inmerso en un nuevo proyecto. Cambia la altitud extrema de la tercera montaña más alta del planeta por la verticalidad de la pared con más desnivel del mundo: los dos mil metros de la Gran Torre del Trango (6.286 m), la principal aguja de las conocidas como Torres del Trango, en el corazón del Karakorum paquistaní, hacia donde partirá el jueves.

Las Torres del Trango. De izquierda a derecha, la Torre Monk, la Torre Sin Nombre y la Gran Torre.

Hay paredes más altas, sobre todo en los ochomiles, pero no son tan verticales como las del Trango. Así que este conjunto de agujas a orillas del glaciar del Baltoro son una especie de meca para los escaladores de grandes paredes de todo el mundo. Un lugar al que tienen que ir, al menos, una vez en su vida.

Las Torres del Trango son un grupo de vertiginosos picos y agujas de granito verticales que se elevan en la cordillera del Karakorum (Pakistán) por encima de los seis mil metros de altitud.

Las Torres forman parte del macizo del Trango, que se sitúa al Norte del glaciar del Baltoro, y flanqueadas por el glaciar del Trango (Oeste) y el glaciar Dunge (Este). La máxima altura que alcanza dicho grupo son los 6.650 metros del pico Kruksum Sur pero el interés recala un poco más al Sur, en las llamadas Torres. La mayor de ellas, llamada Gran Torre del Trango, alcanza los 6.286 metros y a su alrededor se encuentran otras como la Torre Sin Nombre (6.257 m), o la Trango Monk (6.150 m).

Las Torres del Trango ofrecen algunos de los acantilados de roca más grandes y difíciles de escalar en el mundo,, algunos de los cuales superan los 2.000 metros de desnivel. Sin embargo, entre ellos destaca la considerada caída vertical más abrupta y alta del mundo: la cara Oeste de la Gran Torre del Trango y sus 1.500 metros de pared vertical. Sus paredes son de una verticalidad casi absoluta (90º).

Pero como sucede con todas las montañas del Karakorum, el gran reto de la Gran Torre no son solo sus 6.286 metros de altura y la verticalidad de sus paredes, sino también la combinación entre falta de oxigeno y lo expuesta que está a las inclemencias del tiempo, algo que se acentúa aún más en la vertiente Noroeste.

La Torre Sin Nombre fue escalada por primera vez en 1976. La Gran Torre registró su primera ascensión en 1977 por los estadounidenses Galen Rowell, John Roskelley, Kim Schmitz, Jim Morrissey y Dennis Hennek por una ruta que comenzaba en la cara oeste (Trango Glacier), y subía por una combinación de largos de hielo y roca, finalizando en la cumbre Sur.

Mapa del Karakorum paquistaní. Las Torres del Trango están al norte del glaciar del Baltoro, la ruta de acceso a los ochomiles del Karakorum.

La cara Este de la Gran Torre fue escalada por primera vez en 1984 por los noruegos Hans Christian Doseth y Finn Daehli, que murieron en el descenso. Los primeros que subieron y bajaron fueron Xavier Bongard y John Middendorf en 1992, por la via The Grand Voyage, una ruta paralela a la que subieron los noruegos. En su día estas dos escaladas estuvieron consideradas como dos ‘big-wall’ más dificiles del mundo.

La actividad española en la Gran Torre se remonta a 1990, cuando Guillermo Bañales, Fernando Cobo, Jon Lazcano y Máximo Murcia abren Banana Mango Mix y se quedan a pocos metros de la cumbre, tras 16 largos (2.400 m., 6c/A2).

En el año 1992, los australianos Nic Feteris y Glenn Singleman escalaron hasta la cumbre de la Gran Torre del Trango y una vez allí se lanzaron en salto BASE desde una altura de 5.955 metros desde la cara Noroeste, aterrizando en la cara norte del Glaciar Dunge a 4.200 metros. Durante varios años, este salto BASE fue el realizado desde más altura del mundo.

Pero volvamos al proyecto de Alex Txikon, que contará en esta ocasión con dos expertos compañeros en el mundo vertical, el escalador navarro Ekaitz Maiz y el especialista catalán en escalada artificial David Palmada ‘Pelut’.

Alex y sus dos compañeros han fijado su objetivo en la principal de las Torres: la Gran Torre del Trango. Y más concretamente la vía Parallel World (2.580m, VI+, 7b, A3) abierta en 2011 en su cara Noroeste por las ucranianas Marina Kopteva y Anna Yaniskaya y la rusa Galina Chibitok. Una vía de exigencia y dificultad extremas que les valió para convertirse en la primeras mujeres en recibir el Piolet d’Or de Rusia, el máximo galardón del alpinismo en ese país.

Itinerario que sigue la vía 'Parallel World' por la cara Noroeste de la Gran Torre.

Marina Kopteva, Anna Yaniskaya y Galina Chibitok empezaron a trabajar su nueva ruta en la Gran Torre del Trango el 22 de julio, e hicieron cima el 25 de agosto de 2011, tras haber superado 2.000 metros de desnivel y haber recorrido un itinerario de 2.580 metros de hamacas. No regresaron a su campo base hasta el 29 de agosto, 38 días después de haber iniciado la escalada.

La ruta consta de cinco partes y, según las protagonistas: “Los primeros 18 largos son muy agradables, con escalada fácil en torno al 6a y buenas secciones de A2. Le sigue el primer bastión, con sistema de fisuras que se interrumpen. Una cresta muy simple, pero dura por el tiempo que sufrimos, con tormentas, hielo y poca visibilidad. Las cuerdas se cubrían de hielo. Seguimos por unas pendientes de nieve y hielo sencillas y nada peligrosas. Y finalmente un segundo bastión mucho más duro técnicamente que el primero”, según explicó Kopteva tras la realización.

La alpinista ucraniana destacó especialmente el mal tiempo que padecieron, que incrementó notablemente las dificultades de la vía: “Desde los 5.500 metros, el tiempo empeoró; parecía un invierno real. Todos los días llovía, hacía frío, teníamos miedo, los pies y las manos ni las sentíamos… Llegando al segundo bastión sufrimos tormentas de nieve. Fisuras heladas, secciones mixtas, dificultad para poner seguros, cima con tiempo asqueroso… Menos mal que al lado estaban escalando unos moscovitas que nos apoyaron con sus ánimos”.

Tras la apertura protagonizada en el verano de 2011 por Marina, Anna y Galina, la vía Parallel World nunca ha vuelto a escalarse, por lo que Alex Txikon, Ekaitz Maiz y Pelut intentarán la primera repetición.

De todas formas, Ekaitz Maiz explicaba durante la presentación de la expedición, realizada ayer en Bilbao, que aunque su objetivo inicial es la vía Parallel World, no descartan intentar otra y las condiciones de esta no son las más adecuadas. “Vamos con la idea de hacer la ‘Parallel World’. Nos gusta mucho su estética y su dificultad técnica y hemos hablado varias veces con sus tres aperturistas para conocer más detalles de ella, pero hasta que no lleguemos al pie de la montaña y veamos las condiciones en las que se encuentra la pared no decidiremos. Si no son las adecuadas no descartamos hacer otra vía, como ‘Bushido’ [1.960 m, A4, VII+, VII big wall, abierta en 2013 por los polacos Marek ‘Regan’ Raganowicz y Marcin ‘Yeti’ Tomaszewski], también en la cara Noroeste, o incluso abrir una nueva”.

Las características tanto de la vía como de la pared -“sin una sola repisa en la que montar una tienda de campaña”– obligarán a Alex, Ekaitz y Pelut a realizar la escalada en estilo cápsula (con hamacas de altura para dormir y sin retornar al suelo una vez que se internen en la pared) y calculan que les llevará entre 20 y 25 días. Esta circunstancia hace de la logística de la expedición uno de sus elementos más importantes, ya que deberán ascender con los cerca de 200 kilos de material que precisan tanto para la escalada como para sobrevivir en la pared durante tantos días.

Alex Txikon, que confía en que las congelaciones sufridas en el Kangchenjunga, aún sin curar del todo, no le causen problemas durante la escalada, incidía precisamente en este extremo. “En una expedición de este tipo la logística es una de las claves para su éxito. Son muchos días en la pared y debemos de medir muy bien lo que llevamos ya que cargar pared arriba con 200 kilos de material es una de las grandes dificultades del proyecto, casi tanto como la propia escalada. Aquí la experiencia de Pelut en logística de expediciones de este tipo ha sido fundamental”.

Una de las grandes novedades de la expedición es que los alpinistas realizarán conexiones en directo vía ‘streaming’ en las que relatarán y mostrarán su día a día en la pared e incluso pretenden retransmitir momentos puntuales de la escalada. Estas conexiones se podrán seguir tanto en la página web de Alex  como de la empresa de tecnología K35 , encargada de todo el soporte técnico de la expedición.

Los compañeros de Alex Txikon

Ekaitz Maiz

Nacido de Pamplona hace 34 años, Ekaitz Maiz comenzó a practicar la escalada hace 20 años, cuando apenas tenía 12, con su padre, en la arista del Txindoki y ya nunca paró. Él mismo asegura que le gustan “todos los aspectos de la montaña. No me dedico en exclusiva a la escalada deportiva, al búlder, o al alpinismo. Me gusta lo bueno de cada uno”. Así que su logros como escalador abarcan todas las especialidades. Y en todas ellas, por cierto, alcanzando un alto nivel de dificultad.

En escalada deportiva ha encadenado varios 9a (el primero Begi puntuan, en Etxauri), y a vista varios 8b, comenzando por Karma, en Lezaia). En bloque ha llegado a una propuesta de 8B+, Harribizi harribitxi.) En pared destacan Agur eta ohore (330m, 8a, Torre de Marboré), El Pilar del Cantábrico (500m, 8a+, 6b/A2+, Pico Urriellu) o Koldarren infernua (8a+, Foz de Burgi). En alpinismo tiene la apertura de Harritxoriak, WI5, M8 y 6c, Candanchú)…

En la actualidad, Ekaitz trabaja en el departamento industrial de Techrock y se dedica al montaje de estaciones meteorológicas.

Estas son las vías de dificultad 9a en deportiva que ha escalado Ekaitz:

  • Begi Puntuan (Etxauri, 2007) 
  • Sistematik ihes (Aizpun, 2008)
  • Basapiztien Eremua (Etxauri, 2009)
  • Harri Gosea (Etxauri, 2013)

David Palama ‘Pelut’

Pelut, como él prefiere que le llamen, nació en Manresa hace 41 años, es un mecánico de motos de carreras (ha participado 16 veces en el rally Dakar como asistente) enamorado de la escalada artificial extrema en grandes paredes, modalidad en la que está considerado como uno de los mejores del mundo.

En los últimos años ha repetido algunas de las vías de artificial más complejas del planeta:

  • Tramuntana (A4/7a) en el Picu Urriellu.
  • Intifada (A6) en Fisher Towers (EE UU).
  • El mirall impenetrable (A5) en Montserrat. 
  • Al infierno con el diablo (A4/6b) en el Peñon de Ifach.

Además, ha protagonizado algunas de las aperturas más difíciles de los últimos años, también en artificial:

  • Brothers on the wall (A5/6B) en Montserrat.
  • Ojú Peligru (A6+) en las Fisher Towers (EE UU). Premio FEDME 2009.
  • Sensacions (A4R/C3/6c+/M6/70º/VI 1.400m) en Mirror Peak (Baffin, Canadá). Premio FEDME 2010
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