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	<title>Himen | La biología estupenda - Blog elcorreo.com</title>
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	<description>Por Eduardo Angulo</description>
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		<title>Himen | La biología estupenda - Blog elcorreo.com</title>
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		<pubDate>Thu, 06 Nov 2008 15:44:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Eduardo Angulo Pinedo</dc:creator>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>La especie humana presenta características sexuales que la diferencian de sus  más próximos parientes como, por ejemplo, el que sus hembras ovulen sin cambios  externos, la presencia contínua de pechos o la no existencia del <a href="http://www.skullsunlimited.com/baculums.html">baculum </a>(hueso peneano)  en el pene. Además, otra estructura sexual sin explicación evidente es el himen.  Según la bibliografía, sólo las hembras de la especie humana tienen himen;  sólamente hay dos citas, en una novilla y en un spaniel, de la presencia anormal  de himen. También tienen himen los elefantes, pero no se rompe en la cópula sino  en el parto.<br>
Su función es desconocida. En el desarrollo embrionario, el sexo  del feto no se diferencia hasta las 5-6 semanas y sólo después de los 4 meses,  los genitales de macho y hembra se distinguen sin ninguna duda. Los conductos  urinario y genital se unen, en las hembras, justo antes de la salida al  exterior, en el seno urogenital, y es hacia el final del desarrollo cuando la  luz de la vagina se separa del seno urogenital por la aparición del himen. Se ha  informado de recién nacidas con el himen completo, llamado himen no perforado,  que separan completamente ambos conductos.<br>
En una niña normal, el himen  permanece en la entrada de la vagina como una membrana irregular, variable en  tamaño y forma, con un orificio también muy irregular que, habitualmente, es  circular o en forma de media luna. Como decía, no se conoce su función  fisiológica, aunque su significado psicológico y cultural como signo de  virginidad es indiscutible en muchas sociedades humanas.<br>
Hay algunas  hipótesis sobre su función, aunque no son ni concluyentes ni satisfactorias, tal  como nos explican A.J. Hobday y su grupo, de la Universidad de California en San  Diego. Estas hipótesis plantean a menudo, como ocurre en estas estructuras  problemáticas, que su presencia y función actual puede no tener relación con su  función primera. Una de las hipótesis plantea que su presencia asegura al hombre  que la mujer con la que va a copular es virgen y, de esta forma, la evolución  trabajaría en contra de las hembras no vírgenes pues los machos no copularían  con ellas. Sin embargo, y en la enorme variedad de sociedades humanas, esta  función del himen parece más cultural que biológica. Según A. Maul, de la  Universidad de Metz, en Francia, el dolor producido durante el primer coito,  debido a la ruptura del himen, crearía un mayor vínculo de pareja tanto en el  hombre como en la mujer, lo que es evidente ayudaría a una mejor cría de los  hijos. También parece un significado cultural, aunque con un fuerte componente  psicológico.<br>
Una segunda hipótesis se basa en una supuesta vida acuática de  alguno de nuestros ancestros en los que el himen protegería la vagina de  infecciones externas. Pero, por los datos conocidos, no existe esa etapa  acuática en nuestra evolución. También se ha propuesto que el himen sirve para  retener los espermatozoides después de la cópula y ayudar a la fertilización del  óvulo, pero hay demasiada distancia entre ambas estructuras.<br>
Según Hobday y  su equipo, la presencia del himen en los recién nacidos se debe a que los niños  permanecen menos tiempo en las madres que el resto de los primates y, por ello,  el himen no desaparece durante el desarrollo embrionario y se mantiene después  del nacimiento. Su presencia posterior hasta la primera cópula tiene como  función el que durante la niñez y pubertad ayude a evitar infecciones en la  vagina.<br>
Como se ve, hay varias hipótesis sobre la función de esa estructura  única llamada himen; queda probar estas hipótesis por medio de datos  experimentales. Por ejemplo, y según la hipótesis de Maul, ¿hay un lazo afectivo  más fuerte en las parejas formadas por una cópula con el himen intacto que en  aquellas en las que la mujer había tenido relaciones previas?  Continuará.</p>
<p>*Hobday, A.J., L. Haury &amp; P.K. Dayton. 1997. Function of  the human hymen. <em>Medical Hypotheses</em> 49: 171-173.<br>
*Maul, A. 2007. An  evolutionary interpretation of the significance of physical pain experienced by  human females: Defloration and childbirth pains. <em>Medical Hypotheses</em> 69:  403-409. </p>
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