Estamos acostumbrados a comer cuajada preparada por el
fabricante o comprar sobrecitos y realizarla según las recomendaciones del
fabricante.
No os discuto que hacer variaciones, es adulterar la
cuajada, pero realmente, (a pesar de gustarme su sabor) es un poco insípida…
entonces…
¿Por qué no darle un “toke”, de sabor, a la cuajada?
En esta ocasión, se me han ocurrido una serie de variantes
sobre la cuajada de sobre, que sinceramente no se como resultaran, esta recién terminada
y aun no se su sabor….. pero imagino que estará muy mejorada.
Ahora paso a comentaros como realizar la receta.
Ingredientes (6 cuajadas)
1 sobre de preparado para cuajada
½ litro de leche (algo mas, sobraba un poco en mi tetrabrik
y pa lo que quedaba pa la cazuela)
6 cucharaditas de azúcar
Canela
Chocolate liquido
Hierva buena fresca para decorar
Preparación:
Realizamos la preparación según las instrucciones del
fabricante, pero adulterándolas…….. creo que a los fabricantes de cuajadas,
como a los de flanes les falta imaginación y en los tiempo que corren es un
grave problema, pero es problema de ellos, es su negocio, no el mio.
Las instrucciones del fabricante
suelen ser menos complejas que las mías, pero las mías son sencillísimas “opino”
que su “sobre de polvos” se puede mejorar considerablemente…………..
Colocamos la mitad de la leche, en
un cazo y la calentamos (como dice el fabricante) pero además le añadimos
canela y unas seis cucharadas de azúcar y dejamos hervir.
En otro recipiente colocamos el
cuarto de litro de leche restante y el sobre de polvos de la cuajada, lo mezclamos
bien.
Cuando la leche que tenemos en el
fuego empieza a hervir, introducimos la leche que tenemos con los polvos, y
removemos hasta que hierva de nuevo.
Ahora en recipientes individuales,
colocamos un chorro de chocolate líquido.
A continuación, volcamos el
preparado de cuajada, sobre cada recipiente.
En mi caso me han salido seis
vasitos de cuajada, aunque os comento que he puesto un buen chorro de más de
leche.
Los he decorado con una o dos hojas
de hierba buena.
Cuando se enfríen, se colocan en la
nevera y a degustar ese nuevo sabor, que aprendan los fabricantes a dar ideas a
sus usuarios.