>

Blogs

En cristiano

Claves sociales de última hora. Leemos para ti.

Escrito por: igcalleja el 29 Dic 2011 – URL Permanente

El papel estructurador de las nuevas tecnologías inmateriales (Internet). Pero la verdad es que la sociedad vira a la derecha porque la izquierda liberal no es percibida como una alternativa. Por último, la toma de conciencia de la revolución que se ha producido en las mentalidades. Lo que han demostrado tanto la primavera árabe como el magnífico ejemplo del 15-M español es la irrupción masiva de la demanda ciudadana en la elaboración del interés general por parte de las mismas poblaciones. Es la crítica a la forma partido, que ha perdido su legitimidad a consecuencia de la sordera y la arrogancia respecto a las aspiraciones profundas de las fuerzas más vivas de la sociedad… para aprender a cristalizar las aspiraciones populares democratizando su relación con el pueblo, rechazando su consideración únicamente como una masa de electores manipulables; en su función, definiendo unos programas realistas y realizables.

Sami Naïr es profesor invitado de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

_________________________________

Tres asuntos cruciales: la transformación de la estructura de poder del sistema mundial para sancionar el declive del eje occidental que ha dominado el mundo; la reforma drástica del capitalismo (el dilema Polanyi-Sweezy); y la reconfiguración política, social y económica del mundo para hacer frente con urgencia a los “límites al crecimiento” (Meadows) de manera que la especie humana no vea comprometida su presencia en el planeta. El pronóstico de Beck podría ahora hacerse realidad (situación pre-revolucionaria)… la transformación exigida es de tal magnitud e implica a intereses tan poderosos que es ilusorio pensar que, a pesar de la gravedad de la situación, pueda efectuarse consensuadamente. Tres, que el nuevo conflicto social deja una situación histórica por delante completamente abierta: ni mucho menos está garantizada una salida progresiva de la crisis. Y cuatro, que si esta no se produce, son las formas civilizadas de vida las que peligrarán. Tiene la palabra la sociedad civil global, porque lo que vaya a ocurrir no está predeterminado

Salvador Aguilar Firman también este artículo Arcadi Oliveres, Jaime Pastor y Carlos Zeller.

_____________________

De ahí que hoy la democracia se gobierne en respuesta no a las demandas ciudadanas sino a las demandas de los mercados, expresadas por la prima de riesgo de la deuda externa… los mercados le han expropiado su poder al pueblo (al demos), para privatizarlo en exclusivo beneficio de los acreedores privados. Así, la calidad de la democracia ya no se mide hoy por la legitimidad de sus resultados políticos sino por el valor de mercado de su deuda soberana. Y de este modo, la democracia ya no representa el autogobierno del pueblo sino la sumisión contra natura del Gobierno civil a los mercados externos, subvirtiendo así la relación entre poder democrático y soberanía popular. En efecto, la democracia moderna se basaba en un pacto fiscal, un contrato social establecido entre el Estado y los ciudadanos, por el cual estos se obligaban a pagar impuestos a cambio de que aquel se comprometiese a reconocer, proteger y garantizar los derechos universales: civiles, políticos y sociales. Mientras que hoy en cambio ese pacto fiscal está siendo sustituido por otro pacto clientelar, por el cual los ciudadanos se ven excusados de pagar impuestos (directos) a cambio de que el Estado se vea eximido de universalizar derechos, que quedan reservados en exclusiva a la clientela privada del gobernante deudor. Pero con ello el Estado ya no pertenece a todos los ciudadanos titulares de derechos sino solo a sus acreedores internos y externos. Hemos pasado de una democracia de ciudadanos-contribuyentes a otra seudodemocracia de clientes-acreedores, donde lo que cuenta ya no es el título público de ciudadanía que permite ejercer derechos sino el título privado de deuda pública que permite exigir pagos al Gobierno deudor. Y el Estado social y democrático de derecho, obligado a rendir cuentas ante los electores (accountability), deja paso a un Estado de mercado clientelar y privado, que solo rinde cuentas ante sus acreedores.

Enrique Gil Calvo es catedrático de Sociología de la Universidad Complutense.

__________________________

Este paralizante círculo vicioso, en Estados Unidos y en la UE, solo puede romperse con inversión, que únicamente los Estados pueden activar. No a través de más deuda -que ya es insostenible-, sino de tributos que graven a las mayores rentas, que han sido golpeadas menos por la crisis, y a quienes han sido más ayudados a soportarla (servicios financieros) después de una responsabilidad clara en su desencadenamiento. Esto requiere una decisión política. Pero aún no se ha adoptado en Europa y América. EE UU y la Unión Europea cometieron el mismo pecado en el último cuarto de siglo, durante la era del neoliberal Consenso de Washington: la elevación incontenible de la deuda y el papel cada vez más reducido de los impuestos (especialmente sobre las rentas del capital) en los ingresos públicos. Hace ya tiempo que vengo insistiendo en el callejón sin salida en que nos ha metido esta política ciega, que explica las desigualdades sociales y generacionales cada vez más visibles y desestabilizadoras en EE UU y Europa… Y la segunda estrategia, seguramente la más trascendente, es una alianza en la política fiscal. Para decirlo muy elementalmente: la deuda tiene que bajar, y los impuestos directos progresivos tienen que subir, para ocupar el lugar preeminente que hoy ostenta la gigantesca deuda que colapsa a las Haciendas públicas y que amenaza el Estado de bienestar…la tasa de transacciones financieras, que la Comisión Europea ha propuesto como ingreso propio de la Unión; la tasa sobre el carbono; el impuesto sobre beneficios financieros y sobre el tamaño de la entidad por su riesgo sistémico; y un impuesto sobre las grandes fortunas… Lo que crea empleo sostenible y de calidad es la inversión, en infraestructuras tecnológicas, educativas y físicas básicamente, y esto solo lo pueden impulsar o incentivar hoy los Estados. Esa acción, ahora más que nunca, ha de ser acordada y coordinada desde ambos lados del Atlántico… El rechazo de la derecha española a todo lo que huela a imposición progresiva sobre el capital, o la banca, o a cambios en el impuesto de sociedades (plagado de exenciones y deducciones que permiten su escandalosa evasión), esa postura del partido de Rajoy, digo, convierte en inviable no solo nuestro Estado social sino, además, el cumplimiento de los compromisos de reducción del déficit y consolidación fiscal (4,4 % de déficit para 2010 y 3 % para 2013) que España tiene contraídos con la Unión Europea.

Diego López Garrido es secretario de Estado para la Unión Europea

_______________________

 

¡Hay alternativas! ¿Buenas ideas (científicas) o preferencias distributivas (políticas)?, en Instituto Manu Robles, Monográfico 39, pp 38-42, resumen de libro de Lina Gálvez y Juan Torres, Desigualdades, Ed. Icaria, 2010.

 

______________________

Para paliar esto es legítimo exigir que los principales responsables de esta catástrofe financiera y económica sean juzgados. Porque, a lo largo de toda nuestra reflexión, hemos destacado que muchas categorías de actores tienen responsabilidades en esta crisis. El neoliberalismo con sus desregulaciones, el dinero fácil, la falta de dominio de productos financieros muy sofisticados, las ganancias excesivas del capitalismo patrimonial, los inversores-especuladores que sólo han visto las ganancias financieras a corto plazo, el permisivismo de los organismos de vigilancia… y nosotros todos en la medida en que nos hemos aprovechado de alguna forma del “sistema”. Hay materia de reflexión para todo el mundo. Deseamos que surjan ciudadanos con coraje que, en este periodo en el que los presupuestos de los Estados van a ser muy ajustados, se atrevan a exigir que los programas sociales para el servicio de los más pobres no sean completamente olvidados. Brevemente, que sería deseable volver a la ética.

 

Édouard HERR, S.J.

 

___________________

 

¿Por qué no hablan los economistas de esos efectos de la deflación por deuda, que se han convertido en el fenómeno más destacado de nuestro tiempo? Abogan por dar más dinero a los bancos, en la esperanza de que, de una u otra forma, todo fuera a ir bien por ese camino; como si los bancos fueran a prestar dinero para financiar producción y empleo nuevos. Los economistas de la corriente dominante y los dirigentes políticos de ambos partidos no se preguntan por qué los bancos se sirven de esos obsequios para especular por doquier , pagar a sus ejecutivos bonos y elevadas remuneraciones o para pagar dividendos, en vez de prestar a la pequeña empresa o hacer cosas que realmente pongan de nuevo en marcha a la economía. Eso no puede explicarse, si no nos percatamos de que el servicio de la deuda actúa como un sifón que extrae renta para inyectarla en un sector financiero incapaz de reciclarla, derivándola de nuevo hacia la economía de la producción y el consumo. Michael Hudson | Sin permiso | Hoy a las 14:38 | 223 lecturas

www.kaosenlared.net/noticia/catastrofe-deflacion-sobreendeudamiento-europa-eeuu-entrevista

__________________

Pero si la política no recobra su autonomía frente a los mercados financieros, y la sociedad no es capaz de manifestar su indignación ante estas conductas, no habrá límites eficaces a la economía especulativa, a la volatilidad financiera y a la desigualdad. De ser así, el mayor riesgo de la próxima década será la creciente ingobernabilidad de nuestras sociedades democráticas. Algunas señales apuntan ya en esa dirección. Antón Costas es catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona.

________

  1. Los poderes públicos se están “encogiendo”. Una gran parte de los problemas que experimentamos en nuestra vida diaria no pueden ser abordados aisladamente por cada país (el problema de la deuda soberana o la regulación de los mercados financieros, terrorismo global o cambio climático). Esto plantea el problema de los límites de la democracia: resulta difícil al ciudadano dar el voto a cualquier opción política, sabiendo que su capacidad para resolver problemas está más que restringida… las redes sociales se están revelando como un poderosísimo multiplicador y facilitador de la intervención masiva de los ciudadanos corrientes en la agenda pública… Y estas cifras no son sino el anuncio de las crisis de seguridad alimentaria, de agua y de energía que seguiremos experimentando intermitentemente en el futuro. Manuel Escudero es director general de la Deusto Business School.

 

_______________________

_inspeccionadas de cerca, estas revueltas anómicas contemporáneas no parecen prepolíticas. Son el recurso de los grupos populares marginales, carentes de voz política institucional, para marcar terreno en la defensa de sus intereses … [En el capitalismo moderno] se ha intentado erigir una organización social crecientemente explícita sin el soporte de una moralidad social, lo que ha dado como resultado una tensión estructural tanto en el mecanismo del mercado como en el mecanismo político diseñado para regularlo y complementarlo”. Los saqueadores de Londres no mostraron menos moralidad pública, sino tal vez más, que la exhibida en los cuatro años de crisis por las élites financieras y económicas globales. ¿Por qué razón deberíamos dar más crédito los ciudadanos a unos que a otros? Esto expresa el problema central del capitalismo neoliberal: cómo concitar cohesión social y obligación moral entre los habitantes de un sistema basado estrictamente en el autointerés, la ventaja comparativa, la depredación y la desprotección pública de la mayoría de la población… La anomia y la protesta pasiva contra todo tienen sus raíces en la estructura social característica del capitalismo neoliberal. ¿Qué se pensaban? Hay pocos precedentes históricos de un sistema de dominación tan cruel y antidemocrático como el instaurado bajo la globalización neoliberal, y los “costes” mínimos que han de afrontar los beneficiarios de tal sistema social hiperdesigual e irresponsable (está arrasando el planeta) son la hostilidad de la izquierda mundial, pero también este otro tipo de protesta política que se manifiesta a primera vista como antipolítica y puramente orientada al pillaje ocasional. La gente que busca un mundo mejor y acabar con esta expresión bárbara de la anomia deberá asociarse y presionar para escapar del neoliberalismo y atacar las causas por medio de un sistema social diferente y racional, basado en la igualdad, la democracia y el bienestar de la mayoría de la población.

Salvador Aguilar es profesor de Estructura y Cambio Social en la Universidad de Barcelona.

______________

Pero no solo estamos ante una cuestión que afecte a la gestión del ciclo o de la coyuntura. Estamos también ante una cuestión de primer orden que afecta a la concepción del Estado: ¿queremos un Estado que sea un agente activo en la economía, tal y como establece el artículo 128 de la Constitución, o un Estado que se limite a la administración de sus gastos corrientes?… La reforma puesta en marcha, no solo disminuye los grados de libertad de los que debe disponer un Gobierno democrático, es también una limitación al voto de los ciudadanos que quieran optar por propuestas políticas que promulguen una mayor presencia del Estado en la economía. La reforma anula, en definitiva, una de las razones que a muchos ciudadanos les conducía a introducir un voto socialdemócrata.

_______________________

¿Cómo afrontar nuevos e inevitables momentos de perturbación y crisis si las economías quedan al albur de los capitales sin control y sin regulación, cómo garantizar que haya resortes capaces de reestablecer el equilibrio si los estados pierden toda su capacidad de maniobra para dejar que las cosas funcionen según las reglas de no-gobierno de mercados dirigidos solamente por la búsqueda del lucro?

Antes y durante la crisis, las autoridades, permanecieron prácticamente impasibles ante el creciente riesgo que conllevaban los procesos de titulización, que previamente habían permitido y promovido como mecanismos extraordinarios para fomentar el crecimiento económico.

Naturalmente, la mayoría de las veces, todo eso ha ocurrido como consecuencia del poder adquirido por los grandes grupos bancarios y financieros que se impone incluso por encima del que tienen los propios gobiernos. Pero ¿no se pone así de relieve que los principios que están gobernando las relaciones económicas y financieras están al margen de todo criterio moral, o de cualquier consideración ética que no sea la que admite e impone que la búsqueda del beneficio es superior a cualquier otra aspiración social? ¿No es evidente que las cuestiones económicas y el modo en que se resuelven es algo estrechamente vinculado con la democracia y con el poder?

¿Tiene sentido que los recursos financieros se sigan utilizando simplemente para obtener ganancias especulativas provocando directamente con ello la muerte de cientos de miles de personas? ¿No indica eso que la economía es, sobre todo, una cuestión de principios? ¿Y puede creerse que éstos son sinceros o coherentes, como cuando hablamos del derecho a la vida como un principio indudablemente básico, si al mismo tiempo no se cuestiona el orden económico e institucional que directamente provoca la muerte a través de estos procesos?

Puede disimularse, como se está haciendo, pero ha sido patente que la generación ilimitada de deuda como soporte del negocio bancario es un proceso insostenible que cuando estalla se lleva consigo la actividad productiva. Y hasta los propios defensores del orden establecido han reconocido que los paraísos fiscales, el secreto bancario, la opacidad en la relaciones financieras o la ingeniería financiara que convierte al dinero en un fin en sí mismo son elementos perversos que habría que eliminar. Solo así ha sido posible confundir las conciencias y hacer que el incremento vertiginoso del sufrimiento humano en todas sus manifestaciones se considere como algo inevitable e independiente de la desigualdad y del poder tan asimétrico y poco democrático que condiciona nuestras vidas. Es así, precisamente, porque las crisis, como esta financiera que asola las economías del mundo entero, son el resultado en último término de la carencia de esos principios (éticos) y de la debilidad de la democracia. Por ello es fundamental que los economistas y científicos sociales en general aborden y los políticos planteen los problemas económicos a los ciudadanos como cuestiones de principios, poniendo en primer plano sus implicaciones éticas y su relación con el poder, con la justicia y con la democracia. Juan Torres López

[Catedrático de Economía Aplicada.

Univ. de Sevilla]

PROYECCIÓN

LVI/235 (oct.-dic. 2009) 371-388.

______________________

 

 

La rotundidad de las dos citas anteriores prueba que la derecha sí tiene ideología. Lo que se echa en falta es una ideología alternativa capaz de mover voluntades, un marco conceptual y una orientación política que permita hacer las cosas de modo diferente a como se están haciendo… Los ciudadanos solo son libres si son mínimamente iguales. Para lograrlo es necesaria la intervención política. El mercado hace correctamente muchas funciones, pero entre ellas no está producir igualdad social. Más bien hace lo contrario. Años antes, el mismo Greenspan lo había explicado: “Tengo una ideología. En mi opinión los mercados libres y competitivos son un sistema para organizar las economías que no conocen rival. Hemos probado regulaciones. Ninguna ha funcionado de manera significativa”. Ha impuesto su ideología, es decir, su “marco conceptual para abordar la realidad”. En 1975, Margaret Thatcher, sobre la mesa una copia de Fundamentos de Libertad, de F. Hayek, el más radical ideólogo del liberalismo, les dijo: “Esto es en lo que creemos”.

__________________

La pérdida de los valores que emanan de la ética religiosa, la imparable secularización de las sociedades occidentales tiene también sus efectos en el modo de comprar, de vender, de competir y de generar riqueza. El ascetismo laico se ha trasvestido en hedonismo impenitente, los valores de la constancia y la sobriedad han sido eclipsados en lo que algunos denominan la ‘sociedad de la eyaculación precoz’.

Con ética renovada

01.12.2008 –

FRANCESC TORRALBA

| DIRECTOR DELA CÁTEDRA ETHOSDELA UNIVERSIDAD RAMÓNLLULL

________________________

Se está empezando a urdir una auténtica crisis de autoridad democrática, un amotinamiento implícito, porque el sistema financiero altera el sentido finalista de las decisiones públicas y las canibaliza, al tiempo que no da muestra de permeabilidad a los mensajes políticos (que son lanzados desde instancias democráticas, pequeño detalle que no debe olvidarse) que le están requiriendo una cierta flexibilidad. Esta situación es muy grave porque añade a la crisis financiera otra crisis, la política, que consiste en que los Estados salvan a las entidades del sector pero éstas no se sienten concernidas por el esfuerzo colectivo… Y así la crisis adquiere una nueva dimensión que es la política: la falta de confianza no es sólo en el sistema financiero y entre sus agentes, sino hacia el entero mecanismo político, que es el que rige y gobierna a las sociedades occidentales. Porque lo que ocurre empieza ser más grave de lo que parece: la declaración de autonomía (¿de rebelión?) del sistema financiero respecto del sistema. (Zarzalejos-ABC).

___________________

Es sencillamente falso que los economistas no tengan respuestas. Pero antes de pedírselas es cosa de todos contestar a otras preguntas: qué intereses consideramos prioritarios y qué poderes intocables.

Félix Ovejero Lucas es profesor de Ética y Economía de la Universidad de Barcelona.

________________________________

 

 

A buen seguro que no es suficiente, claro, con acometer reducciones en los niveles de producción y de consumo. Es preciso reorganizar nuestras sociedades sobre la base de otros valores que reclamen el triunfo de la vida social, del altruismo y de la redistribución de los recursos frente a la propiedad y al consumo ilimitado. Hay que reivindicar, en paralelo, el ocio frente al trabajo obsesivo, como hay que postular el reparto del trabajo, una vieja práctica sindical que, por desgracia, fue cayendo en el olvido. Otras exigencias ineludibles nos hablan de la necesidad de reducir las dimensiones de las infraestructuras productivas, administrativas y de transporte, y de primar lo local frente a lo global en un escenario marcado, en suma, por la sobriedad y la simplicidad voluntaria. Y es que hay que partir de la certeza de que, si no decrecemos voluntaria y racionalmente, tendremos que hacerlo obligados de resultas del hundimiento, antes o después, de la sinrazón económica y social que padecemos.

CARLOS TAIBO

__________________________

Éste me parece que es el principal fallo de la política ante una crisis de carácter global: el gran error de los Estados ha sido olvidar su responsabilidad en materia de riesgos sistémicos. El sistema político, absorbido por los riesgos sociales más inmediatos, ha incumplido sus responsabilidades en materia de supervisión y prevención de riesgos sistémicos, que había delegado en otras instancias a quienes no corresponde esa responsabilidad, como el mercado o las autoridades independientes.

 

(Y concluye, con una idea tan metafísica como acostumbra, y, a mi juicio, arruinando el tenor político del resto de su reflexión): La recomposición a la que nos va a obligar la crisis incluye una renovación global del papel de los Estados para devolverles los márgenes de maniobra que han ido perdiendo. El debate entre partidarios y detractores distrae la atención del problema fundamental: no es una cuestión de más o menos Estado, ni siquiera de reforma del Estado, sino de redefinición de sus misiones en una sociedad del conocimiento global, es decir, en un mundo en el que la soberanía está abocada a la impotencia y en el que los poderes públicos no tienen más conocimientos que los actores a los que deben regular. Si no reflexionamos nuevamente en este contexto sobre las finalidades de la política -para las cuales el Estado no es más que un medio- seguiremos impidiendo que el Estado cumpla las misiones que le son propias.

 

Una crisis política, por Daniel Inerarity, El Correo 17 de Agosto de 2009

_________________

. Y es que hoy se dan cita, en una combinación explosiva, la crisis del capitalismo global, la derivada del cambio climático, la surgida del encarecimiento inevitable de las principales materias primas energéticas que empleamos y, en fin, y si así se quiere, la nacida de un crecimiento demográfico de efectos muy delicados. En semejante escenario, si la crisis de 1929 sirvió de asiento a la consolidación de los fascismos enla Europa del decenio siguiente, con las consecuencias conocidas, la de hoy anuncia procesos tanto o más inquietantes. Carlos TAIBO PROFESOR

___________________

 

Esta gran operación de crear un nuevo modelo de desarrollo democrático, social y sostenible tienen que liderarla las fuerzas progresistas, políticas y sociales, pasando a la ofensiva en el terreno de las ideas, de los valores, de las políticas y de las alianzas.

Nicolás Sartorius es vicepresidente ejecutivo de la Fundación Alternativas

______________________

Habrá quien considere que esta disquisición es poco ilusionante y que arroja un jarro de agua fría sobre nuestras mejores expectativas en relación con la calidad de la democracia. Peroestoy convencido de que la experiencia política incluye una cierta desmitificación de la democracia, lo que no nos impide ni apreciarla, ni defenderla ni abandonar el trabajo por mejorarla. Más bien al contrario: son las expectativas desmesuradas lo que más puede cegarnos frente a las reformas posibles. La cuestión es distinguir qué insatisfacciones corresponden a defectos que deben corregirse y cuáles son consecuencia de la limitación de la condición humana y de nuestras formas de organizarnos. Saber en qué, cómo y cuándo no existen alternativas es fundamental para desenmascarar a quienes apelan interesadamente a que no hay alternativas cuando puede y debe haberlas.

Daniel Innerarity es catedrático de Filosofía, investigador en la Universidad del País Vasco y director del Instituto de Gobernanza Democrática.

__________________

El sufragio universal no conlleva por sí solo la soberanía popular en ámbitos económicos, sociales y culturales. Tenemos una democracia unilateralmente identificada con el parlamentarismo, incapaz de expandirse y convertirse en democracia económica y democracia cultural. Los partidos y sindicatos tienen una grave responsabilidad en esta reducción de la democracia… Poderes económicos y financieros) Han sido capaces de crear alianzas con los poderes políticos y mediáticos y ocultar su sistema de explotación enmascarándose con sus obras sociales y sus patrocinios culturales. Han mantenido bien atados a los partidos por sus deudas con los bancos y les han ganado a los sindicatos en su capacidad de presión sobre los gobiernos. Utilizan mecanismos financieros para reducir sus contribuciones a Hacienda y operan en paraísos fiscales. Han logrado que las Universidades investiguen sobre la situación de los pobres, pero no sobre el poder de los ricos. El movimiento del 15 M ha puesto por fin el foco sobre ellos (PSOE) Especialmente en los últimos ocho años ha confundido totalmente su papel y ha creído que progresismo es igual a socialismo. Y para estos cambios necesitamos que el movimiento del 15 M se fortalezca, genere contrapoder ciudadano, cree un nuevo antagonismo social basado en el conflicto no violento y la propuesta de alternativas, penetre entre el precariado que ha votado al PP para reorientar su comportamiento cultural y político. Me parece que sería más útil una estrategia neogandhiana de resistencia, desobediencia civil, ocupación del espacio público. Se trata de crear un movimiento amplio de ciudadanos que sufren la precariedad, no una nueva vanguardia antisistema hiperideologizada. Es hora de organizar la confluencia para ir elaborando una plataforma programática que se ofrezca desde la sociedad civil… Los campos prioritarios han de ser el control democrático de la riqueza, una nueva fiscalidad, la creación de una banca pública, nuevas leyes laborales para la democracia en la empresa, la creación de empleo decente y la progresiva extinción del trabajo precario, formas para lograr “trabajar menos, trabajar todos y vivir mejor”, cambios en las formas de elegir a los diputados, creación de observatorios independientes de políticas públicas, nuevas políticas de acceso a viviendas dignas, etc. un futuro con esperanza pasa por la construcción de alternativas anticapitalistas, ecologistas e internacionalistas. Rafael Díaz-Salazar

__________________

Lo que el mundo necesita para sobrevivir es un verdadero programa de democratización del aparato productivo y financiero. Ignacio Muro Benayas es economista

_____________

Las protestas suplen la falta de política global con oposición popular

En su parecer, el origen de todos los graves problemas de la crisis actual tiene su principal causa en “la disociación entre las escalas de la economía y de la política”. Las fuerzas económicas son globales y los poderes políticos, nacionales. “Esta descompensación que arrasa las leyes y referencias locales convierte la creciente globalización en una fuerza nefasta. De ahí, efectivamente, que los políticos aparezcan como marionetas o como incompetentes, cuando no corruptos”. En opinión de este sabio de 86 años, el efecto que puede esperarse de este movimiento es “allanar el terreno para la construcción, más tarde, de otra clase de organización”. Ni un paso más. La superindividualidad (de la modernidad líquida) “crea miedos, desvalimientos, una capacidad empobrecida para hacer frente a las adversidades”. Zigmunt Bauman, el filósofo y sociólogo polaco famoso por su concepto de la modernidad líquida

__________________

El papel de las calles en este momento es justamente liberar a la economía de la fraudulenta camisa de fuerza ‘técnica’ que circunscribe la búsqueda de alternativas a los límites intocables de los intereses que generan la crisis… Los movimientos de calle tendrán que revisar sus propios límites y romperlos a través de alianzas y convergencias con fuerzas, partidos y plataformas de corte progresivamente mas objetivo. Pero el paso que antecede a todos los demás es éste, el que está siendo jugado en este momento: la politización de la economía y el ejercicio práctico y urgente de otra democracia. Saúl Leblon

____________________

Y aquí la política profesional, que lo sabe perfectamente, cuando no participa de buen grado como administrador (in)fiel, lo hace en silencio, y a la trágala. Pero siempre en una posición cómplice o sometida. Y esta es la cuestión que plantea mucha gente a la política, ¿por qué? Y más profundamente, toda la política profesional, a mi juicio, padece el síndrome de un grupo-casta, especializado en una tarea social necesaria, “gobernar”, que acepta que sólo sea “gestionar en nombre de otros más poderosos”, a cambio de que les respeten el control de su juguete y su estatus social. Así, la política, se profesionaliza, se acartona en los partidos, se blinda en sistemas electorales rígidos y con listas cerradas, se especializa hasta hacer imposible su sustitución, se hace profesión de por vida, se hereda en las familias, se enreda en el boato a la mínima y protege con celo de lobby a los suyos, se hace ideología del todo vale para ganar elecciones, se transforma en juego de estrategias entre “fanáticos” subvencionados y hasta aparenta recrearse en una modo de vida virtual…

se dan todos los ingredientes para que la política profesional sea la primera en pagar los platos rotos: está en primera línea, presume de tener poder, sigue con sus consumos hasta que le estalla el presupuesto, pacta con los grupos de la administración que la acompañan mientras es posible, se empeña en sus juegos electorales hasta la víspera del hundimiento del Titanic, y defiende sin pudor alguno hasta la última ventaja económica que les “corresponda”. (¿Tengo que dar nombres?)… Se trata del irrenunciable derecho de resistencia a los abusos de un poder incontrolado.

Ahora bien, en el día a día, la clase política profesional tiene el primer problema democrático en demostrar que está ahí al servicio de la gente y atendiendo a sus prioridades; y para eso, al menos, que llegado un momento difícil, es la primera que se abre a la reforma democrática y la primera que cuestiona sus “derechos económicos adquiridos”… No sé si a muchos políticos profesionales les interesará la política en estas condiciones, pero en la crisis, ¡siquiera en la crisis!, la gente lo reclama. En su defecto, esa política profesional no es la solución para la democracia, sino parte fundamental del problema. Sin adjetivos para la democracia. La única.

Mío

_________________

 

La democracia es un sistema político que inflama nuestras expectativas; nos hace creer en cosas tan irrenunciables e imposibles como que una sociedad libre se gobierna por sí misma, que son idénticos los que gobiernan y los gobernados. Este ideal de autodeterminación forma parte de las ficciones útiles para la democracia, lo que no significa que sea un ideal del que debamos prescindir, pero que tampoco refleja un hecho cierto o un derecho literalmente exigible. Es, como tantas propiedades por las que definimos una democracia, un horizonte, un principio crítico o normativo, o sea, como siempre, algo más complejo de lo que pudiera dar a entender su mera formulación… Estas pretensiones no son nuevas y frente a ellas hay posiciones más realistas que sostienen, con distintos matices, que la mayor democracia a la que podemos aspirar es una oligarquía competitiva… ¿Cómo definimos el ideal de autodeterminación en sociedades grandes, complejas y con preferencias heterogéneas, en las que no parece posible evitar que, al menos algunos y durante algún tiempo, vivan bajo leyes que no les gustan?… Cualquier liderazgo tiene costes inevitables en términos de autorización democrática, distanciamientos exigidos por la adopción de decisiones (especialmente de algunas, que solemos llamar “impopulares”).La noción de autogobierno no es incoherente ni impracticable salvo que se formule de una manera débil: una democracia no es un régimen en el que se hace lo que todos queremos sino un régimen en el que las decisiones individuales tienen alguna influencia en la decisión colectiva final. La democracia es el sistema que mejor refleja las preferencias individuales, nada más y nada menos… Toleramos que otros nos gobiernen porque es posible la alternancia, que es el procedimiento que permite realizar el ideal de autogobierno en sociedades complejas. Como dice Bernard Manin, la libertad democrática no consiste en obedecerse únicamente a uno mismo, sino en obedecer a alguien en cuyo lugar puede encontrarse uno mañana… Al final va a resultar que algo tan corriente y poco extraordinario, que nos sabe a poco y que apenas interesa a una mitad de la población, es lo que mejor refleja el ideal de autogobierno y nos protege frente a la apropiación del nosotros por cualquier mayoría triunfante… así no criticaremos a la democracia por no proporcionar lo que no debemos esperar de ella y estaremos a salvo de los llamamientos demagógicos que prometen lo que no se puede prometer. Más bien al contrario: son las expectativas desmesuradas lo que más puede cegarnos frente a las reformas posibles. La cuestión es distinguir qué insatisfacciones corresponden a defectos que deben corregirse y cuáles son consecuencia de la limitación de la condición humana y de nuestras formas de organizarnos. Saber en qué, cómo y cuándo no existen alternativas es fundamental para desenmascarar a quienes apelan interesadamente a que no hay alternativas cuando puede y debe haberlas.

Daniel Innerarity es catedrático de Filosofía, investigador en la Universidad del País Vasco y director del Instituto de Gobernanza Democrática. ¿Solo cada cuatro años?

________________

La democracia tiene que regenerarse en la igualdad mínima y efectiva de sus ciudadanos, ¡también material! frente a la formalización extrema que la devora y aliena. Me sorprende que mucha gente no pueda entender que, en las presentes circunstancias, un movimiento social alternativo es una necesidad, moral y política, de la propia sociedad democrática para sobrevivir. (Mío)

_____________________

 

 

Una sociedad es democráticamente madura cuando ha asimilado la experiencia de que la política es siempre decepcionante. La política es inseparable de la disposición al compromiso o pacto, y de la frustración… esto es lo que la constituye… política: que nadie, y menos en política, consigue lo que quiere, lo cual es por cierto una de las grandes conquistas de la democracia… los límites que proceden del hecho de reconocer otros poderes de grupos o intereses sociales con tanto derecho como uno para disputar la partida…. (hoy) cuyos conflictos no tienen la función estructurante del viejo conflicto social y donde las demandas ciudadanas no encuentran su cauce en la representación sindical o política. Porque no estamos en una lógica de equilibrio democrático, sino de antipolítica. Lo que hay son autoridades alternativas, que no pretenden equilibrar al poder oficial sino neutralizarlo…Si alguien consiguiera colmar todas sus aspiraciones no compartiría nuestra condición humana y mucho menos nuestra condición política.

DANIEL INNERARITY 29/10/2011

_____________________

Temas

Sobre la vida social justa, sin dogmas

Sobre el autor


diciembre 2011
MTWTFSS
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031