La insurrección de la carne | Evadidos - Blog elcorreo.com

Blogs

Carlos Benito

Evadidos

La insurrección de la carne

¿Qué, fue alguno de ustedes a despelotarse para que le retratase Tunick? Invertí buena parte de la tarde de ayer en inspeccionar las fotos de San Sebastián, en busca de alguna cara conocida o de algún culo familiar, pero no logré dar con nadie de mi entorno. Más allá de la curiosidad antropológica de vieja de pueblo y de los impulsos primarios de adolescente rijoso, me habría gustado encontrar a algún amiguito -o, mucho más improbable, amiguita- para ver si me explicaba qué diablos hacía allí, porque yo no acabo de entenderlo. Las fotos no me parecen feas, aunque no puedo evitar que tanta saturación cárnica me traiga a la cabeza mataderos y documentales sobre el holocausto, pero no pillo las motivaciones de los modelos. “Es una oportunidad única para exteriorizar nuestra rebeldía”, le aclaraba una vitoriana al enviado especial Robert Basic, y eso todavía se me escapa más: ¿exteriorizar la rebeldía desnudándose con otros dos mil insurrectos, para que un señor norteamericano se saque una bonita pasta? ¿Hacer la revolución pegando la cabeza a la ingle del vecino, en escrupulosa obediencia de las instrucciones del maestro?

Entiendo que no lo hacen con la intención de preservar su cuerpo para la posteridad, ya que para ese propósito bastaría con una webcam en el dormitorio, así que he llegado a la conclusión de que la clave está en el momento histórico. Se habrán dado cuenta de que, últimamente, todo se convierte en un momento histórico, por mucho que suceda periódicamente o que no tenga ninguna trascendencia: los partidos de fútbol, las galas de La Rioja, la vida social de la monarquía, las fotos de Tunick… Y supongo que mucha gente acude para después decir que estuvo allí, protagonizando la historia, aportando su tono de piel número 2 a este retrato de nuestros tiempos.

Por Carlos Benito

Sobre el autor


abril 2006
MTWTFSS
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930