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Bruce Springsteen – The river (El río)

2017 enero 18
por Anje Ribera

Hasta para los que somos ateos hablar de Dios siempre impone. Dentro de mi politeísmo musical Bruce Springsteen está en el Olimpo y la canción ‘The river’ podría perfectamente salir de las arpas y los laúdes míticos. Aunque elegir una de las obras del Boss significa una traición al resto de sus creaciones inmejorables, opto por esta por ese sonido roto de armónica, el que siempre me ha robado el corazón en los casi cuarenta años de vida de sus notas.

‘The river’ siempre me hace pensar y me sume en una tristeza placentera. Una de las joyas indiscutibles de la historia de la música. No temblar ante el sonido de la voz áspera de Bruce es imposible. La compuso para su hermana y nos narra la cruda historia de la pérdida de la adolescencia de forma prematura por presión de valores y normas establecidas, así como también por los errores cometidos por inexperiencia.

Una noche de verano de 1979 Bruce Springsteen estaba en una habitación de hotel cuando escrutaba en su mente sobre la crisis de la construcción de finales de los años setenta y su cruel incidencia en las familias trabajadoras como la de su propia hermana. Entonces nació ‘The River’, que describe la vida dura y triste de un joven atrapado por los compromisos del hogar. De un joven que llega desde un sitio donde las cosas no cambian demasiado y donde básicamente haces lo que se espera de ti. A pesar de ello se casa demasiado pronto con su novia del instituto porque se queda embarazada con sólo 17 años.

El protagonista encuentra un trabajo como obrero de la construcción, pero eso también se convierte en una decepción. La familia, el matrimonio, el trabajo, todo lo que le parecía tan importante se ha esfumado. Ya de adulto actúa como si de nada se acordara, como si ya no le importara. Pero sí, y es la razón por la que el dolor de su vida nunca termina. Los recuerdos del pasado le torturan como una maldición.

El río sirve como metáfora de la esperanza. Era el lugar al que solí ir la joven pareja cuando eran novios. Después, tras la improvisada ceremonia del matrimonio, era el lugar al que acudían para sentir consuelo. Y más tarde aún, después de que todas sus esperanzas se habían desvanecido, sigue siendo el sitio al que continúan acudiendo a pesar de que el protagonista sabe que el río está seco. ‘The River’ es una de las baladas más humanas de Bruce.

LETRA

Vengo de la parte baja del valle,
donde cuando eres joven
te enseñan a hacer las cosas
de la misma forma que las hacia tu padre

Mary y yo nos conocimos en el instituto
cuando ella tan solo tenía 17
Escapamos de este valle
hacia donde los campos eran verdes

Solíamos ir al río
y en el río nos sumergíamos
solíamos dejarnos llevar
por su corriente

Pasó el tiempo,
y Mary quedó embarazada
y para mi 19 cumpleaños
me regalaron un contrato de trabajo y un traje de boda

Fuimos al juzgado,
y el juez hizo el resto
Sin sonrisas de día de boda,
sin paseo hacia el altar,
ni flores ni traje de novia

Tengo un trabajo en la construcción
para la compañía Johnston
pero últimamente dicen que la cosa está mal
debido a la economía y todo eso

Ahora, todas aquellas cosas
que antes eran importantes para mí
parecen desvanecerse en el aire

Yo actúo como si no recordara nada del pasado,
y Mary como si no le importara.
pero aún recuerdo aquellas escapadas que
hacíamos en el coche de mi hermano

Sí. Recuerdo su bronceado y húmedo cuerpo
yacer a mi lado, tumbados por las noches
a la orilla del lago
Solía tumbarme cerca de ella,
para oírla respirar a mi lado

Todos esos recuerdos
vuelven a mí persiguiéndome
como una maldición
Es un sueño, una mentira
si no se hace realidad.
O es algo peor lo que me envía hacia el río

Bruce Frederick Joseph SPRINGSTEEN nació en la localidad de Freehold, en New Jersey, el 23 de septiembre de 1949. Surgió un dios de la música fruto del amor de dos padres inmigrantes. Él irlandés y ella italiana. Tras una infancia y adolescencia marcada por la rebeldía, su vida cambió cuando vio en un programa de televisión a Elvis Presley. Encontró su camino y el rock se instaló en su mente para siempre.

Esa recién nacida pasión por la música le ha llevado a ser el músico que admiramos con devoción. En 1972 logró firmar su primer contrato discográfico y desde entonces su fama no ha dejado de crecer. Del resto de su dilatada carrera mejor ni hablar. Para eso están las enciclopedias. Solamente basta con decir que ninguna de sus canciones es mala. El Boss sigue con nosotros. Lo estará hasta el resto de nuestras vidas, sumido en una espiral creativa sin fin.

elcorreo.com

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