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Ren Woods – Aquarius (Acuario)

2015 abril 21

Esta composición de Galt MacDermot, Gerome Ragni y Jim Rado es el himno no reconocido del movimiento hippy. Como también la película ‘Hair’, a cuya banda sonora pertenece este ‘Aquarius’, constituye la expresión cinematográfica más conocida de la filosofía del ‘flower power’ de los sesenta. Sin embargo, ambas llegaron a nosotros en los años setenta, concretamente en 1979, cuando el hipismo comenzaba a decaer por el empuje de la música disco, que convirtió en templos lugares oscuros sólo iluminados por luces destelleantes y giratorias.

‘Aquarius’ fue elegido por la juventud contestaria de aquella época para reivindicar un cambio en un mundo en el que no se sentían a gusto. ‘Acuario deja pasar el sol’ cantaba Ren Woods. Reclamaba oxígeno, reclamaba luz, reclamaba libertad en una sociedad como la occidental que siempre se ha caracterizado por oprimir a las nuevas generaciones. La escena del vídeo con la Policía en Central Park puede ser una alegoría de esta filosofía.

Lo triste y desalentador es que hoy en día, cuatro décadas después, todo sigue igual o peor. Por ello, ‘Aquarius’ derrama sobre sus notas una filosofía que no pierde actualidad y que, por lo tanto, corre el riesgo –o tal vez ésa sea su virtud– de convertirse en eterna.

Este tema fue un éxito y de ello tuvieron gran culpa los arreglos de Galt MacDermot y Tom Pierson, pero muy pocos de los consumidores de su melodía profundizaron en el alegato de libertad que esparció sobre el planeta, apoyado en una música rebosante de energía y frescura. Su mensaje –que antes ya había surgido sobre las tablas de Broadway– conmovió al planeta hasta dejarlo sin aliento. ‘Hair’ fue uno de los musicales inolvidables que estarán siempre con nosotros, esculpidos en nuestras memorias.

‘Aquarius’ es, simplemente, el sonido de una revolución que tuvo como fecha emblemática aquel mayo de 1968, cuando se luchó por un cambio social, cultural y político, que no llegó, y que ahora, en otro siglo, movimientos más actuales también reivindican. Todavía parece que necesitamos modificar nuestro escenarioy expresar insurgencia e inconformismo. En definitiva, una revolución.

Música, pasión y libertad se combinan para realmente remover conciencias sobre temas tabú como la libertad sexual, el antimilitarismo, los derechos civiles y el consumo de drogas, claves fundamentales de la contracultura hippy y demonios de los poderes establecidos. Todos estos ingredientes los encontramos en ‘Hair’ y en ‘Aquarius’, la canción más emblemática de una herramienta de protesta en forma de obra teatral, primero, y cinematográfica, después. 4,42 minutos irrepetibles que trascendieron ya de su hábitat y se incorporaron a los clásicos de las bandas sonoras.

Cuando la Luna esté en la séptima casa
y Júpiter se alinee con Marte,
entonces la paz guiará a los planetas
y el amor conducirá a las estrellas

Es el amanecer de la era de Acuario…
la era de Acuario
¡Acuario!
¡Acuario!

Abundarán la armonía y la comprensión,
la simpatía y la confianza,
no habrá más engaños ni más burlas,
una vida dorada, sueños de visiones,
una revelación mística cristalina,
y la auténtica liberación de la mente
¡Acuario!
¡Acuario!

Cuando la Luna esté en la séptima casa
y Júpiter se alinee con Marte,
entonces la paz guiará a los planetas
y el amor conducirá a las estrellas

Es el amanecer de la era de Acuario…
la era de Acuario
¡Acuario!
¡Acuario!

VERSIONES

Nuestro eterno RAPHAEL, en mi opinión, maltrató ‘Aquarius’. Sus seguidores me odiarán por esta afirmación.

Como todo gran éxito, esta canción tuvo versiones orquestales. Por ejemplo, la que realizó FAUSTO PAPETTI con su saxo.

Ni siquiera la diva DIANA ROSS, acompañada de sus SUPREMES, se resistió a ofrecer una visión personal de ‘Aquarius’.

EL GRAN COMBO DE PUERTO RICO incorporó su tradicional estilo salta al tema que hoy analizamos. Poder latino.

Y hasta el mítico crooner ANDY WILLIAMS realizó un medley con ‘Let the sun shine in’, el otro tema estrella de ‘Hair’, y ‘Aquarius’. Le acompañaron los Osmonds.

Una marca de bebidas tonificantes, homónima a la canción, lo tuvo fácil para promocionarse con campañas de PUBLICIDAD.

REN WOODS (Portland, 1958) fue una niña prodigio que no consiguió trasladar ese éxito a su madurez profesional. Con sólo diez años ya participó en un programa de la cadena de televisión NBC dedicado al soul y esa repercusión le permitió incorporarse a un grupo vocal preadolescente llamado Soul Five, que más tarde se convirtió en Sunday’s Child y que lanzó un álbum homónimo en 1970.

Su carrera en los escenarios le llevó también a formar parte del elenco que realizó la gira nacional estadounidense de la mítica obra teatral ‘The wiz’. Y así, paso a paso, llegó hasta 1979, año en que logró su mayor cota de popularidad gracias a la canción que hoy hemos analizado.

La explosión de ‘Hair’ y de ‘Aquarius’ le posibilitó grabar un álbum en solitario producido por Al McKay, miembro de Earth, Wind & Fire. Un segundo LP llegó en 1982, pero ninguno de los dos fue reconocido por el mercado.

Su estrella se fue apagando a pesar de que participó en varios musicales e interpretó asimismo algunas películas, siempre con papeles secundarios o como acompañamiento musical de las estrellas de la época. Hoy vive en el olvido.

Celtas Cortos – 20 de abril

2015 abril 20
por Anje Ribera

La más conocida y pegadiza de las canciones de Celtas Cortos nos llegó en los noventa en forma de fecha, aunque no es la de hoy, que hubiera sido lo más lógico. ‘20 de abril’ salió al mercado en 1991 con un éxito inmediato, vendiendo más de 300.000 discos y llegando a lo más alto de todas las listas. Su popularidad radicó –según explicó Jesús Cifuentes, líder de la banda vallisoletana, en una entrevista– en que hay mucha gente a la que «le han pasado cosas ese día y se ha visto reflejada en ella».

‘20 de abril’ fue concebida en la mente del músico varios años antes. «Estaba destinado como trabajador social en el instituto Claudio Sánchez-Albornoz de la localidad abulense de El Tiemblo. «En ese año que pase allí extraditado me beneficié de ciertos entornos melancólicos y de ahí salió la canción», recordó. El tema, presentado como una carta a un antiguo amor, «relata una situación ficticia que posteriormente se ha convertido como quien dice en una pesadilla», añadió.

Sin embargo, por aquella época corrió el rumor de que se trataba de una historia real referida al propio ‘Cifu’ y unos días de vacaciones con unos amigos en los Pirineos, donde se encuentra la famosa Cabaña de Turmo.

El autor sabe que su misiva nunca será contestada y que el mensaje que pretende trasladar será ignorado, pero aún así lo lanza por una necesidad interna de trasladar sentimientos, aunque sea mediante una epístola. Es difícil dejar atrás a personas que alguna vez significaron algo en tu vida. Es fácil, por el contrario, caer en la nostalgia y preguntarte cómo estarán, qué les pasará o si se acordarán de ti.

El aroma del pasado impregna ‘20 de abril’ dos décadas después de su salida al mercado y cuando los tiempos han cambiado mucho y los contactos se pierden a mayor velocidad salvo que estés inmerso en una red social donde puedas desvelar tus secretos y poner tu vida privada a disposición de los demás. La obra nos hace rememorar retazos de nuestra propia vida.

La letra de Cifuentes, con la sencillez que la ocasión precisaba, recoge esa sensación de angustia y opresión que sentimos cuando realmente somos conscientes del paso del tiempo y de la caducidad de unos recuerdos que jamás volverán a plasmarse y que están destinados a residir sólo en la memoria hasta que el alzheimer los devore.

De cualquier manera lo mejor de los recuerdos es haberlos vivido antes. Nos fuera como nos fuera. Y sobre todo, lo correcto es luchar para que el presente genere un recuerdo imborrable para el futuro.

20 de abril del 90
hola chata, ¿cómo estás?
¿Te sorprende que te escriba?
Tanto tiempo, es normal

Pues es que estaba aquí solo
me había puesto a recordar
me entró la melancolía
y te tenía que hablar

¿Recuerdas aquella noche
en la cabaña del Turmo?
Las risas que nos hacíamos
antes todos juntos
hoy no queda casi nadie
de los de antes
y los que hay han cambiado,
han cambiado, sí!

Pero bueno, ¿tú que tal? di,
lo mismo hasta tienes críos
Qué tal te va con el tío ese?
espero sea divertido

Yo la verdad, como siempre
sigo currando en lo mismo
la música no me cansa
pero me encuentro vacío

Bueno pues ya me despido
si te mola me contestas,
espero que mis palabras,
desordenen tu conciencia

Pues nada chica, lo dicho
hasta pronto si nos vemos
yo sigo con mis canciones
y tú sigues con tus sueños

VERSIONES

Celtas Cortos y SEGURIDAD SOCIAL colaboraron para cantar esta canción en un concierto celebrado en el estadio Vicente Calderón de Madrid.

También AMARAL se unió al grupo castellano para interpretar este tema. Eva le dio su propio toque.

Los rockeros de MOSKEO hicieron una revisión más fuerte.

COVERS la cantó en las fiestas de Sant Andreu de 2007.

NOMADI la grabó en italiano.

Jesús Cifuentes (voz y guitarras), Carlos Soto (flauta travesera, flautín, mandolina, charango, pito midi, flauta alta, saxo alto, whistle y gaita irlandesa), Nacho Castro (batería), Alberto García (violín y trombón), Óscar García (bajo), Goyo Yeves (saxo y whistle), César Cuenca (guitarra eléctrica, acústica y banjo), Nacho Martín (teclados y acordeón), Fernándo Gómez (teclados) y Luis María Tejada (violín) conforman los inicios y los primeros pasos profesionales de CELTAS CORTOS, nombre en honor a la popular marca de tabaco sin filtro.

Su germen fue un grupo de alumnos del Instituto Delicias de Valladolid, allá por 1984. Decidieron presentarse a un concurso de una discoteca local con piezas tradicionales bretonas, jigas irlandesas, jotas castellanas y un par de versiones de Gwendal.

Consiguieron el triunfo y les animó a competir de nuevo en otro certamen que como premio tenía la grabación de un disco, un vinilo promocional que compartieron con los otros dos finalistas: Yedra y Ágora.

En busca de una compañía con la que editar nuevos trabajos enviaron maquetas a todo tipo de casas discográficas, pero sólo recibieron respuesta de Twins, con quien sacaron al mercado sus dos primeros álbumes, cosechando un éxito inesperado.

La absorción de Twins por DRO-Gasa impulsó su carrera, que evolucionó con la inclusión de voces y letras de alto contenido social, además de influencias new age, rap o reggae. El cóctel les llevó a los primeros puestos de las radiofórmulas.

La consagración de la banda llegó a 1991 con el LP ‘Cuéntame un cuento’, que incluía la mencionada ‘20 de abril’ y la canción que da título al disco. Este trabajo les valió el Premio Ondas al grupo revelación de ese año y batió todos los récords de ventas.

La tendencia se confirmó en 1993 con ‘Tranquilo majete’ y la compra por parte de la multinacional WEA de DRO, que supuso una mayor promoción del grupo. Fue su máximo pico de popularidad.

Con más de quince álbumes y pese a diversas alteraciones en su composición, el grupo sigue en lo más alto del panorama musical español con un folk electrificado al que últimamente ha añadido algo de reggae o electrónica. El legado de Celtas Cortos es increíble y todavía perdura en su seno el sentido de su música inicial.

Franco Simone – Solo se mi vuoi (Sólo si me quieres)

2015 abril 2

Esta canción será familiar para muy pocos lectores. Probablemente para casi ninguno, salvo que tengamos la suerte de contar entre nuestros seguidores a algún italiano. Entonces, ¿por qué ha llegado a este sitio? Simplemente porque en cierta ocasión penetró en mis oídos por casualidad y me enamoré de ella.

Esta dinámica no es nada habitual en este blog. Como tampoco es normal destacar una versión y no el original. Con ‘Solo se mi vuoi’ también se da esta circunstancia. La obra original, titulada ‘Hello’, fue creada por el genial cantautor estadounidense Lionel Richie, quien, tras abandonar su banda The Commodores, nos ofreció una serie de baladas irrepetibles.

Este tema se extendió por el mundo en 1984 de la mano de Richie. Dos décadas después, concretamente en 2003, llegó Simone para, a mi entender, mejorarlo. Quiso agrandar la sensibilidad de esta canción al interpretarla en un idioma tan romántico como el italiano. Sin duda lo consiguió al ofrecer una interpretación hermosa, únicamente adornada por un piano. Su voz hizo el resto.

Las dos versiones son maravillosas y la duda estriba en elegir una. He de confesar que en mi fuero interno me quedo con la de Franco Simone. Es una plasmación sinceramente perfecta de unos sentimientos. La melodía, dotada de arreglos delicados, es la misma que la de Richie, pero hasta suena diferente cuando nace en la garganta del cantautor transalpino. Más que palabras, de ella surge el sonido del alma.

Su letra también emana dulzura infinita. Es la evocación perfecta de un amor deseado, pero aún inalcanzable, sólo consumado en la mente. De un amor secreto y en la distancia, que hace que idolatre la imagen que tiene de ella. Pero ¿llegará ella a quererle? No lo sabremos nunca. Sin embargo, sospechamos que no. La canciones de desamor tradicionalmente acaban mal. Las conquistas de mujeres divinizadas siempre fracasan.

Esta balada, tan sencilla como efectiva, retrata como ninguna otra emociones y heridas a la vez. Sobre las alas de la sinceridad se deja la piel para transmitir una entrega absoluta. «Yo sólo existo si tú me quieres».

En Italia esta canción es ya un mito, incluso habitual en los coros religiosos, lógicamente con una letra litúrgica.

Estás siempre en mis pensamientos
y en mis sueños, miles de veces

Te beso, ¿sabes?
te veo por las calles, ¿a dónde vas?
a mí… ¿Es a mí a quién buscarás?

¡Lo que daría por un sí!
por una sonrisa de las tuyas
entre estos brazos vacíos
no quisiera otra cosa

Tú sabes siempre lo que dices,
y sabes siempre lo que haces…
mientras que yo sólo existo…
si tú me quieres…

Veo otra vez el sol entre tus cabellos,
un rayo los atravesaba…
y eran bellos

Si sientes latir mi corazón más fuerte,
a mí… ven a contármelo a mí
y me pregunto dónde estás…
me pregunto qué haces

¿Sabes lo que es la soledad o ya perteneces a otro?
Pídeme la Luna y las estrellas,
y te juro las tendrás
porque yo sólo existo…
si tú me quieres…

Si me quieres, sólo si me quieres…

VERSIONES

Para comparar conviene escuchar a Lionel Richie.

El veterano intérprete PINO SCAVO, también italiano, se atrevió asimismo con ‘Solo se mi vuoi’. Su puesta en escena se parece más a la de Richie. Para mí, sensiblemente inferior a la obra de Simone.

Su compatriota PAOLO FRANCESCO MARUCCI recorrió un camino más particular. Quizá le falta algo de voz.

ROSARIO CAPPELLO derrochó voluntad.

A MINO no le faltó sensibilidad. Su declinar es dulce.

FRANCO SIMONE nació cerca del mar, en el sur de Italia. Surgió romántico, como las olas, y pronto comprobó que el ingeniero en que sus padres querían que se convirtiera no era compatible con su alma sensible. Pero no se atrevió a dejar sus estudios y sus composiciones, en un principio, sólo tuvieron el objetivo de buscar un alivio a la presión de la Universidad de Roma, donde cursaba la carrera. Es en aquella época cuando ya fue bautizado como el ‘poeta con la guitarra’.

Fueron sus compañeros de residencia los que en 1972 le convencieron para que se presentara al festival de nuevos talentos que se celebraba en Castrocaro. Ganó. Entonces comenzó su carrera musical y se acabó la universitaria. Los premios se sucedieron y su presencia en San Remo, la cita anual de la canción italiana, era inevitable. Ocurrió en 1973, donde se proclamó vencedor moral con ‘Fiume grande’, que vendió miles y miles de copias en todas partes del mundo tras ser cantada en italiano, francés y castellano.

Los éxitos siguieron en cascada con ‘Tu… e così sia’, ‘Tentazione’, ‘Il cielo in una stanza’, ‘Il vecchio del carrozzone’, y, sobre todo, con ‘Respiro’, reconocida como una de las mejores canciones italianas de todos los tiempos pese a tocar el crudo tema de la droga.

Con una carrera que se extiende durante cuatro décadas y una discografía riquísima compuesta con canciones frescas y originales, Franco ha sabido navegar entre las borrascas que en la música melódica ha provocado siempre la llegada de nuevas tendencias. Y, por ello, aún hoy se mueve en una dimensión que le ha abierto nuevas e inesperadas perspectivas como la música clásica. Sobrevive más allá de las estaciones y de las modas, incluso interpretando en latín, inglés, francés o español. Y hasta en los dialectos sicilianos y salentinos. No hay duda de que seguirá. Siempre encontrará nuevas formas expresivas.

Demis Roussos – Velvet mornings (Mañanas de terciopelo)

2015 marzo 31

A nivel internacional tal vez las canciones de Demis Roussos que más se unieron al éxito fueron ‘Forever and ever’ y ‘Goodbye, my love, goodbye’, pero en España, y creo que también en el mundo latinoamericano, conocimos al barbudo grecoegipcio por el famoso ‘triki triki’. Realmente la canción a la que hoy nos referimos se titula ‘Velvet mornings’, pero nosotros siempre nos referimos a ella por ese sonido pseudoonomatopéyico que contenía su estribillo. Fue su composición más célebre por estos lares.

Es más, en unos tiempos en los que el inglés era enemigo de todos los españoles –desgraciadamente para los hispanoparlantes–, incluso convertimos aquel aterciopelado y francés ‘Triki, triki, mon amour’ en un manchego ‘triki triki mamabú’. Daba igual. Desconocíamos el significado tanto de una como de otra expresión. Pero a nosotros nos encantaban aquellas imágenes que nos ofrecía en blanco y negro nuestra única televisión de entonces, concretamente de 1973. El éxtasis llegaba cuando Demis Roussos coreografiaba, brazos en alto, como si fuera el inicio de un sirtaki.

Stylianos (Lakis) Vlavianos compuso pop romántico en su esencia más sincera. ‘Velvet mornings’ constituyó una mezcla de la música popular griega, melodismo italiano, una ligera dosis de glam rock’ y, sobre todo, una base del pop vigente en aquellos años. Es destacable, asimismo, la sección de viento que camina tras la sintonía. Casi pasa inadvertida, pero su ausencia sí hubiera sido percibida porque cumple un papel que quizá hubiera precisado de mayor protagonismo.

La letra de Robert Constandinos confirmaba la condición de balada: «Las mañanas son de terciopelo si tus manos me hacen despertar, me acarician, y en el azul del cielo juntamos nuestro cuerpo y unimos nuestro amor». Podría firmarla el propio Cupido. Bella y sencilla.

‘Velvet mornig’ nació como canción estrella de la intervención de Demis Roussos en el Festival de Río de Janeiro, donde fue aclamado por 30.000 personas y donde vivió su definitiva consagración internacional.

Pero lo cierto es que, al margen de sus virtudes artísticas, ‘Velvet mornings’ forma parte de nuestro fondo de recuerdos inolvidables y de nuestra infancia, juventud o madurez, según la edad. En mi caso, la voz elegante y atemporal de este hombre quedará para siempre vinculada a mi niñez.

Las mañanas son de terciopelo
si tus manos me hacen despertar
me acarician y en el azul del cielo
juntamos nuestro cuerpo
y unimos nuestro amor

Triki triki triki triki triki mon amour
triki triki triki triki
triki triki triki triki triki mon amour
triki triki triki triki
triki triki triki triki triki mon amour
triki triki triki triki
triki triki triki triki triki mon amour
triki triki triki triki

Las mañanas son de terciopelo
si te encuentro al amanecer
con tus besos cuando me despierto
jugando te siento muy cerca de mi piel

Triki triki triki triki triki mon amour
triki triki triki triki
triki triki triki triki triki mon amour
triki triki triki triki
triki triki triki triki triki mon amour
triki triki triki triki
triki triki triki triki triki mon amour
triki triki triki triki

VERSIONES

Demis Roussos grabó en francés, alemán, inglés, griego y CASTELLANO. En nuestro idioma interpretó, entre otras, ‘Mañanas de terciopelo’.

El cantante portugués TOY realizó una interpretación en inglés. No se esforzó mucho en cambiar el original.

El también heleno, pero criado en Israel, ARIS SAN (Aristides Saisanas) hizo lo propio, pero en griego.

El grupo paraguayo FRECUENCIA TRIO nos ofrece su visión particular de ‘Mañanas de terciopelo’. La grabación data de 2003.

Para los amantes de la música instrumental el compatriota de Demis Roussos OSVALDO MPARIDIS interpretó ‘Velvet mornings’ con su bouzoki.

Artemios Ventouris Roussos, para nosotros, DEMIS ROUSSOS, nos acaba de dejar hace poco. Su característica voz de tenor se ha callado, pero nos deja su gran obra, desarrollada desde los 17 hasta los 68 años. Nació en Egipto en 1946, donde su familia había huido tras la ocupación nazi, pero fue a la vuelta a su país cuando realmente se convirtió en profesional, como cantante de Aphrodite’s Child, mítico grupo liderado por Vangelis que le llevó a París, donde llegaron éxitos como ‘Rain and tears’. ‘I want to live’, ‘Let me love, let me live’, ‘It’s five o’clock’ o ‘Spring, summer, winter and fall’.

Los egos de Vangelis y Roussos chocaron pronto, y el conjunto se disolvió a mediados de los setenta. Nuestro protagonista de hoy consiguió pronto en solitario los favores del público con temas como ‘We shall dance’, ‘Forever and ever’, ‘My friend the wind’, la referida ‘Velvet mornings’, ‘Goodbye, my love, goodbye’ o ‘Someday, somewhere’, con las que se convirtió en una referencia en la música romántica europea e hispanoamericana con, por ejemplo, ‘Morir al lado de mi amor’.

Gran parte de los ochenta los dedicó Roussos a luchar contra la obesidad, batalla que incidió en su carrera musical por una depresión. Además, en 1985 formaba parte del pasaje de un avión secuestrado por terroristas libaneses, que acabarían liberándolo tres días después. En los noventa quiso dar un cambio a su trayectoria, pero se estrelló. Tuvo que volver a su estilo tradicional y a versionar viejos temas. Su última grabación data de 2009.

Silver Pozzoli – Around my dream (Alrededor de mi sueño)

2015 marzo 25

Si tuviera que describir ‘Around my dream’ con una sola palabra diría que es pegadiza. Ésa es quizá su mayor virtud. Quizá también la única. Sin embargo, un producto tan endeble como éste ha conseguido, tanto cuando se dio a conocer en 1985 como en su devenir en los treinta años que han pasado desde aquella fecha, hacerse con el favor del público. Ése es su gran mérito. Ha logrado pasar a la historia de la música pop-disco europea y todos los de aquella época la recordamos.

Ejemplo claro de la música eurodance que surgió de Italia, ‘Around my dream’ fue el primer disco de Silver Pozzoli y con él se hizo con un renombre continental. La repercusión del tema fue tal que, de inmediato, hubo que editar un remix. El verdadero nivel de su bombazo, que rompió las listas de ventas, lo dio su inclusión en la biblia de los megamixes, el archiconocido ‘Max Mix 2’, que salió al mercado también en 1985.

Los productores de ‘Around my dream’, especialistas en el llamado estilo High-Energy (Hi-NRG) de la década de los ochenta, dieron con la tecla mágica gracias a una combinación de base ritmica repetitiva. Más tarde confesaron que se habían inspirado en la canción ‘Dance hall days’, del grupo techno Wang Chung.

Estribillo repetitivo, ritmo facilón, sobreexplotación de los sintetizadores, letras en inglés pese a su origen italiano, una buena voz grave… Fueron los condimentos necesarios para que este experimento resultara fructífero.

La composición de Graziano Pegoraro, Pier Michele Bozzetti y Romano Bais bebió de las fuentes de un género bailable que sucedió a la música disco de los setenta y que caminó de forma paralela al new wave y al synthpop, dentro del universo electrónico y gracias al avance que la tecnología registró en el mundo musical.

‘Around my dream’ se convirtió en un referente en las discotecas de aquel tiempo pese a su vacuo mensaje. Su único objetivo era hacer bailar y lo consiguió, para finalmente convertirse en el clásico que hoy en día todo el mundo conoce.

Eres mi sueño alrededor de mi dulce deseo
eres el aire, la luna que está en el cielo
veo que brillan todas las personas

Supongo que sabes que estoy profundamente enamorado
día tras día me siento muy feliz

Desde que llegaste sabía que eras la única
quiero un amor para seguir adelante nena
cierro los ojos y todo lo que sueño eres tú

Ves, ves, ves, mi sueño
mira mi sueño

Quiero que te quedes aquí a mi lado, cariño
pon tus labios sobre los míos y piensa en mí esta noche
tú eres mi vida, mi estrella, mi lluvia, mi fuego…

Realmente todo lo que puedo hacer es soñar
día tras día me siento muy feliz

Desde que llegaste sabía que eras la única
quiero un amor para seguir adelante nena
cierro los ojos y todo lo que sueño eres tú

Ves, ves, ves, mi sueño
mira mi sueño

Quiero que te quedes aquí a mi lado, cariño
pon tus labios sobre los míos y piensa en mí esta noche
tú eres mi vida, mi estrella, mi lluvia, mi fuego…

VERSIONES

Para analizar los ‘parecidos’ parece recomendable escuchar también la canción de WANG CHUNG a la que nos referíamos.

El también cantante de italo disco MIKO MISSION (Pier Michele Bozzetti) sólo cambió la voz en su versión del tema que él mismo escribió.

Nicolas Finn y Pierre-Henri Steyt, que constituyeron KAZINO, cantaron ‘Araund my dream’ de forma paralela y contemporánea a Pozzoli.

Asimismo, MR. DREAM se fijo en este tema en 1991.

RYAN PARIS, que hizo famosa su ‘Dolce vita’ también en los ochenta, recientemente ha recuperado ‘Around my dream’ para sus actuaciones en directo.

‘Around my dream’ ha sido versioneada en infinidad de ocasiones mediante remezclas en estilos house, acid… Siempre con buena aceptación del público, pese a que la calidad no siempre ha acompañado a estas ‘modernizaciones’. La publicidad y el cine también han incorporado el tema de Pozzoli.

El milanés Silvio Pozzoli, que adoptó el nombre artístico de SILVER POZZOLI, es un cantante directamente ligado al movimiento italo disco, que reinó en las pistas de baile europeas en la década de los ochenta. Ha estado unido a proyectos como Club House, con el excelente single ‘Do It Again / Billie Jean’, o como Den Harrow, pero no logró popularidad hasta que comenzó a cantar en solitario.

Navegó a través del éxito gracias, sobre todo, a la analizada ‘Around my dream’, aunque también consiguió colocar en los hit parade continentales otros temas como ‘Step by step’, ‘From you to me’, ‘Pretty baby, ‘Chica boom’, ‘Cross my heart’, ‘Take my heart’, ‘Let me be your love’, ‘Love is the best’, ‘With or without you’, ‘Sing sing sing along’ o ‘Don’t forget me’.

Con la llegada de los noventa recayó en el grupo Allarme PSM y en el nuevo milenio en Psycosomatic, sin gran repercusión. Durante los últimos años se ha volcado en la televisión, donde ha colaborado en un concurso para la captación de nuevos valores y ha cantado temas para series

Su voz grave se ha puesto también al servicio de proyectos de otras artistas como David Lyme, Eros Ramazzotti, Sergio Dalma, Vasco Rossi, Zucchero Fornaciari y Mónica Naranjo, entre otros.

Por todo ello, Pozzoli está considerado como uno de los mejores vocalistas de música dance de las últimas dos décadas del pasado siglo.

Leo Sayer – More than I can say (Más de lo que puedo decir)

2015 marzo 9

Sonny Curtis y Jerry Allison, miembros de The Crickets, la banda de acompañamiento del mítico Buddy Holly, escribieron ‘ More than I can say’ a finales de la década de los cincuenta. No fue una canción bien acogida por su discográfica. Se grabó en 1959, pero se desechó desde el principio y pasó a reposar en el fondo de un cajón.

La muerte de Holly en un accidente de aviación dejó huérfanos a The Crickets, que se vieron obligados a seguir en solitario su carrera. Fue entonces cuando recuperaron la canción que hoy analizamos. Salió al mercado en 1960, sin mayor éxito. Ni siquiera consiguió clasificarse entre las primeras cuarenta plazas del hit parade estadounidense.

Pero, por esos caprichos de la vida imposibles de explicar, dos décadas después, concretamente en 1980, el cantautor británico Leo Sayer quiso dar su visión de esta obra y la convirtió en uno de los grandes éxitos del milenio pasado. Arrasó en todo el mundo el año en que se publicó y, como ocurrió en España, en el siguiente ejercicio. Fue un rotundo éxito, manteniéndose cinco semanas en el número dos de la lista Billboard. Igual posición alcanzó en la lista británica. Por supuesto, fue disco de oro.

Sayer, que ya gozaba de un reconocido prestigio en el mundo del pop de ambos lados del Atlántico, quería dar un giro a su carrera mediante un disco que realizara nuevas lecturas de éxitos antiguos. En ello estaba cuando una mañana vio en televisión un anuncio en el que aparecía la canción –en versión de Bobby Vee– a la que hoy nos referimos. «Entré en una tienda por la tarde, compré el disco y la grabé esa misma noche», declaró hace un tiempo a una revista especializada.

‘More than I can say’ es de esas composiciones que pretenden dejarnos claro que a veces las palabras no bastan para expresar nuestros sentimientos. Se quedan cortas. Ocurre casi siempre cuando tratamos de describir el amor. «Te quiero más de lo que te puedo decir», podría ser la frase que resume esta filosofía.

Esta canción también ha inspirado, según sostienen algunos críticos, a Police, que incluyó alguna de sus notas en la parte del coro de ‘Every breath you take’, publicada un par de años más tarde que la ‘More than I can say’ de Sayer.

Oh, oh, oh, oh, sí
te quiero más de lo que puedo decir
te querré el doble mañana
oh, te quiero más de lo que puedo decir

Te echo de menos cada día
¿por qué la vida tiene que estar llena de tristeza?
te quiero más de lo que puedo decir
¿por qué no sabes que te necesito demasiado?

Ah, ¡vamos, dímelo por favor, lo tengo que saber!
¿quieres hacerme llorar?
¿soy yo tan sólo otro chico más?

Oh, oh, oh, oh, sí
te quiero más de lo que puedo decir
te querré el doble mañana

Oh, te quiero más de lo que puedo decir
te quiero más de lo que te puedo decir
te quiero más de lo que te puedo decir.

VERSIONES

Obligado es fijarse en primer lugar en la interpretación primitiva de ‘More than I can say’, obra de THE CRICKETS. Deliciosa.

Tampoco está mal la revisión firmada en 1961 por BOBBY VEE, al que también hemos hecho referencia más arriba. Producto típicamente melódico para las adolescentes de los sesenta.

El veterano grupo de pop-rock británico THE SHADOWS realizó una versión instrumental en 1981.

Los mexicanos de LOS BABY’S la tradujeron al castellano bajo el título ‘Vives en mi ser’.

También Bobbysocks!, Sammy Kershaw, June Lodge, Lawrence Ng Wai Kok, Mark Haze o Dozi & Ghapi incorporaron ‘More than I can say’ a su repertorio.

La carrera del británico LEO SAYER (Shoreham, 1948) comenzó en los sesenta, década en la que corrió grandes riesgos para triunfar. Llegó incluso a disfrazarse de payaso para actuar en la calle. El éxito le llegó a mediados de los setenta a base de baladas, pasó al olvidó a finales de la década con la irrupción del pop y volvió a la actualidad en los ochenta.

Sus inicios, aún en época escolar, bebieron de la influencia de artistas como Buddy Holly, Elvis Presley o Bob Dylan. Aprendió a tocar el órgano y la armónica mientras participaba en diversos grupos locales hasta que en 967 decidió dar el salto a Londres.

En la capital pronto se introdujo en el mundo del arte, codeándose con músicos, pintores o poetas del Soho y Kensington. La aventura no fue muy bien y se vio obligado a volver a casa, donde comenzó a trabajar en una fábrica de coches.

Su pasión musical y sus composiciones las compartió con el grupo Patches. Fue entonces cuando conoció al músico y agente Dave Courtney y al productor Adam Faith. A partir de ese momento el triunfo acompañó su caminar, ya en solitario.

Temas como ‘The snow must go on’, ‘One man band’, ‘Long tall glasses’ o ‘Moonlighting’ le hicieron un hueco en las listas británicas gracias a su estilo de voz peculiar y su alegre personalidad. Por aquellos tiempos las apariciones en televisión fueron constantes.

Su año mágico fue 1976, cuando pasó a trabajar con el productor Richard Perry y dio el campanazo con el single discotequero ‘You make me feel like dancing’, que consiguió otro número uno en Reino Unido y la segunda posición en las listas estadounidenses. La conquista definitiva del mercado americano se produjo un año más tarde con la balada ‘When I need you’ y su participación en la serie de Los Teleñecos.

Éxitos como ‘How much love’, ‘I can’t stop loving you’ o la analizada ‘More than I can say’ le introdujeron en los ochenta, donde incluso llegó a tener su propio programa en la televisión británica. Ante las cámaras dio muestras de su simpática personalidad y su destacado talento musical.

Poco a poco, después de publicar varios trabajos que pasaron desapercibidos, Leo Sayer abandonó las grabaciones discográficas y se centró en circuitos minoritarios.

Peaches and Herb – Reunited (Reunidos)

2015 febrero 24

Tiene el honor de estar incluida entre las mejores canciones de amor de la historia elegidas por los usuarios de Spotify. Hablamos de ‘Reunited’, una balada soul a la que su, quizás, excesivo endulzamiento no ha impedido que se pueda apreciar su gran calidad creativa. Corría 1978 -a España llegó un año más tarde- cuando este dúo estadounidense que respondía al nombre de Peaches & Herb alcanzó el número uno en medio mundo occidental gracias a este espectacular tema, incluido en su excelente álbum ’2 Hot’, que en nuestra tierra publicó Polydor.

‘Reunited’ podría ser incluida en cualquer catálogo de música para gourmets. Y, sin duda, habrá sido integrante de las numerosas listas y recopilaciones editadas o confeccionadas para el reciente día de San Valentín. Porque más de treinta años después de su salida al mercado aún mantiene el frescor de su génesis.

Ya debutó en el mercado con un éxito abrumador, tanto en el norteamericano como en los del resto del planeta. Su single fue triple platino, llegó al número uno de los hit parade de pop and blues de su país e, incluso. estuvo nominado a los Grammy, dentro del apartado de canción del año, aunque no se llevó el galardón. En España también llegó a lo más alto de la clasificación, concretamente el 8 de diciembre de 1979.

Esta pieza de joyería, que pronto superó el ámbito de las discotecas y convirtió en habitual su presencia en las programaciones de las diferentes emisoras de radio y, por supuesto, en el repertorio de las bodas de la época, nos habla, lógicamente, de amor. Escrita por Dino Fekaris y Freddie Perren, y producida por este último, incluso hoy se recurre a ella en algunas emisoras, porque es garantía de éxito entre los oyentes de edad madura.

En realidad Peaches and Herb dieron este campanazo con una secuela del tema ‘(We’ll be) United’, que ya habían grabado en 1968, inspirándose en un éxito homónimo que The Intruders cosecharon en 1966.

Cuenta la historia de unos amantes que decidieron reunirse tras comprobar que un período de separación sólo demostró que el uno no podía vivir sin el otro. Las peleas y las discusiones pasadas resultaron ser simples herramientas de amor para conocerse mejor. Juntos formaban la unidad y en la distancia cada uno perdía valor. Su amor no se extinguió con la ausencia, simplemente estaba en un letargo, pero al final se impuso y renació como las flores en primavera.

En soledad morían un poco y el lapso de tiempo que medía su distancia se hacía eterno. Peaches and Herb transmitieron a la perfección ese sentimiento del reencuentro de los enamorados. Deliciosamente romántico este memorable dueto. Expresión de sentimientos a flor de piel.

Fue una tontería haberme alejado de tu lado
yo sin ti soy como un paseo solitario
la separación hizo de mí alguien huidizo y triste
me doy cuenta que te amo muchísimo

Paso las tardes con la radio
lamentando el momento en que te dejé ir
nuestras peleas fueron una forma de aprender
sé ahora que te amo porque necesito
que me toques

Reunidos nos sentimos tan bien
reunidos porque comprendimos
que hay un ajuste perfecto
y, cariño, éste es el único estado posible
ambos estamos tan excitados
porque estamos reunidos

Me senté aquí mirando fijamente la vieja pared
regresé a la vida justo cuando recibí tu llamada
deseé poder escalar a través de la línea telefónica
y darte lo que quisieras
con tal de que siguieras siendo mío

No puedo ir engañándote, querida, no puedo jugar
me he dado cuenta de que es muy difícil permanecer lejos
recordé nuestros preciosos momentos
me alegro que hayamos regresado
porque me perdí tus besos

VERSIONES

La veterana cantante británica Lulu hizo dúo con el también ilustre CLIFF RICHARD para darnos su visión en 2002.

FAITH NO MORE, la banda de funk metal formada en San Francisco, utilizó este tema para abrir sus conciertos del tour 2009 / 2010.

LOUISE MANDRELL Y R.C. BANNON intentaron calcar la interpretación de Peaches and Herb justo un año después de que el tema original se convirtiera en vinilo.

‘Reunited’, bien en su interpretación original o versionada, ha sido repetidamente utilizada durante los últimos años por el mundo del cine y la televisión. Peter Griffin, personaje principal de la serie de animación norteamericana ‘PADRE DE FAMILIA’, la interpretó en una de las temporadas de emisión.También la universal ‘Los Simpsons’ incluye esta canción en el capítulo ‘Bart tiene dos mamás’.

La obra que hoy analizamos siempre ha sido muy utilizada en PUBLICIDAD.

Herb Fame y Marlene ‘Peaches’ Mack decidieron constituirse en dúo musical allá por 1966 y caminaron juntos por la recién abierta senda del pop soul. Lo hicieron juntos sólo un año, poque ella optó por abandonar el proyecto. Él recurrió a otras vocalistas -hasta seis- para seguir la carrera de PEACHES AND HERB.

El invento alcanzó el éxito con facilidad y de inmediato surgieron hits como ‘Close your eyes’, ‘Let’s fall in love’, ‘Love is strange’, ‘When he touches me’ o ‘It’s just a game, love’, hasta comienzos de los 70. Con poco éxito entraron en la década de los setenta -llegando incluso a tener problemas para la subsistencia, ya con Francine Baker Hurd en el papel de Peaches. Ello hizo que Herb se matriculara en la Academia de Policía de Washington D.C. y pasara a formar parte del departamento.

Sólo a finales de la década reverdecieron sus laureles con los singles ‘Shake your groove’, ‘Reunited’ y ‘I pledge my love’, cuando Linda Greene se hizo con la voz femenina y cosecharon sus primeros discos de oro.

Los ochenta tampoco fueron buenos para la pareja y decidieron separarse. Herb Fame volvió a su trabajo como oficial de policía. Con una nueva ‘Peaches’, Patrice Hawthorne, el dúo emprendió una gira que él compaginó con su empleo como agente. Sin embargo, su vuelta fue un simple espejismo y el grupo desapareció de nuevo.

Tras una larga disputa judicial por cobrar los royalties de los más de nueve millones de discos que vendieron, finalmente Peaches and Herb (Melocotones e hierba) recibieron las ganancias que les correspondían y la reafirmación de sus derechos artísticos. La sentencia favorable de 2001 animó a Herb a grabar junto un nuevo disco en 2009 tras veintiséis años de silencio productivo. Lo hizo sin repercusión, junto a la barcelonesa Meritxell Negre. Ahora Herb se ha alejado definitivamente de los escenarios y es guarda de seguridad en Los Angeles. Constituye un ejemplo de la cara amarga de la música.

Korrontzi – Akerrak adarrak okerrak (El macho cabrío tiene los cuernos torcidos)

2015 febrero 7

Agus Barandiaran trasmite sencillez desde el primer contacto. Incluso, traslada una imagen inequívoca de naturalidad a quienes, como yo, no tienen la suerte de conocerle. Pero, en el fondo, la mente del líder de Korrontzi es tan alambicada como transparente. Combina complejidad e inocencia en idénticas dosis. Sólo de esa manera se puede explicar que en ella haya nacido ‘Akerrak adarrak okerrak’, una de las composiciones más logradas del actual panorama musical euskaldun.

El creador de Maruri ha conseguido resolver en poco más de cinco minutos un rompecabezas sónico para compartirlo con un público menos formado que él en el territorio de los pentagramas. De cualquier manera, sus seguidores disfrutan de un resultado final que, por otro lado, está al alcance de cualquier amante de ese placer sensual que trasmiten los instrumentos musicales de viento, en este caso la trikitixa –el clericalmente perseguido ‘infernuko hauspoa’ (fuelle infernal)–, que maneja hábilmente con sus manos.

El collage melódico de ‘Akerrak adarrak okerrak’, que tiene al pequeño acordeón diatónico vasco como herramienta base, está sazonado hábilmente con la gaita asturiana, el pandero, la batería, la txalaparta, el bajo eléctrico, la mandolina y la voz. Todo ello, combinado por los inteligentes arreglos de Alberto Rodríguez y el propio Barandiaran.

Este trabalenguas de armonías se traslada incluso al título, que tiene su origen en los akelarres navarros. ‘Akerrak adarrak okerrak’ se basa en el tradicional ahokorapilo (cacofonía) de la cultura popular vasca, algo así como el ‘tres tristes tigres tragaban trigo en un trigal’ de la lengua castellana.

Agus Barandiaran asegura que esta canción le recuerda «a un pobre pastor sentado en el monte para descansar mientras las ovejas pastan». Rememora a su abuelo paterno Jose –que además de artzaina era trikitilari– comiendo una onza de chocolate, tranquilo, mientras contemplaba su rebaño y se lanzaba a tocar alguna pieza que aprendió de manera autodidacta con «aquella vieja Larrinaga-Guerrini que llevaba consigo a todas partes».

Así pasaba sus tardes el aitxitxe de Agus, a las puertas de su baserri del barrio de Ataun, en Maruri, escuchando los sones que salían del gramófono tras pinchar el vinilo del viejo disco ‘Trixitixa de Zumaraga. La música atraía a los vecinos a la fiesta. Seguro que así también le gustaría a Agus que transcurrieran sus horas de reposo.

Este bucólico ‘naste borraste’ que responde a la denominación de ‘Akerrak adarrak okerrak’ fue lanzado al mercado a finales de 2013, dentro del álbum ‘Tradition 2.1’. Aunque ya entonces gozó de un éxito inmediato –también fuera de nuestras fronteras tras las actuaciones que Korrontzi ofreció en Alemania o Italia, entre otros países–, recientemente ha recuperado actualidad gracias al concierto ofrecido y grabado con el respaldo de la BOS (Orquesta Sinfónica de Bilbao) para el disco ‘Symphonic Bilbon’.

Akerrak adarrak okerrak ditu
adarrak okerrak akerrak ditu
adarrak akerrak okerrak ditu
okerrak adarrak akerrak ditu

El macho cabrío tiene los cuernos torcidos
los cuernos torcidos son del macho cabrío
los cuernos torcidos son del macho cabrío
son torcidos los cuernos del macho cabrío

VERSIONES

La grabación original de 2013 es también de obligada audición. En ella, la voz la puso el cantante guipuzcoano MIKEL MARKEZ.

KORRONTZI tomó su nombre de un antiguo trikitilari que los domingos llegaba a la plaza de Mungia montado en un burro para ofrecer su música a cambio de unas monedas de los lugareños. El grupo nació en esta localidad vizcaína. Allí, en 2004, Agus Barandiaran y Mikel Romero pusieron en marcha un proyecto que, con trabajo constante y sin estridencias, ha superado ya la década de vida, siempre acompañado por los aplausos de sus fieles seguidores.

La banda de folk vizcaína se ha caracterizado desde sus primeros pasos por escarbar en las raíces ancestrales de nuestra música, pero actualizándola al bañarla con un barniz de modernidad. La trikitixa de Barandiaran constituye su columna vertebral. Él consigue sacar de este instrumento sonidos actuales gracias a una técnica personal, al mismo tiempo tradicional y contemporánea.

Ejemplo de su madurez es, sin duda, su último trabajo discográfico: ‘Symphonic Bilbon’, surgido de una actuación realizada durante la pasada Aste Nagusia de Bilbo junto a la orquesta de la capital vizcaína, la BOS. Korrontzi recorrió su repertorio con una perspectiva sinfónica. Un trabajo no sólo para oír, sino también para coleccionar.

Con cinco trabajos en el mercado han alcanzado ya un grado de madurez que les permite competir de igual a igual con los grandes grupos vascos y del resto de la península, donde también han esculpido su nombre en el mármol musical. Junto a Barandiaran, que combina la trikitixa con la voz, Korrontzi en la actualidad está integrado por Ander Hurtado de Saratxo (percusiones y batería), Kike Mora (contrabajo eléctrico, bajo eléctrico y coros) y Alberto Rodríguez (guitarra, mandolina, mandolina octavada y coros).

Akelarre – Eperra (Perdiz)

2015 enero 14

Una canción mítica del folklore vasco como ‘Eperra’ lógicamente ha sido incorporada a los repertorios de más de medio centenar de artistas de Euskal Herria, a ambos lados de la frontera. Sin embargo, a mi entender, fue el grupo Akelarre quién ha ofrecido, hasta ahora, la mejor versión de esta joya, de este incunable de la euskal kanta berria. Menos racial, pero de más calidad.

‘Eperra’, que garantiza el éxito a cualquier artista que la interprete, es una obra surgida del acerbo popular de Iparralde, concretamente de Zuberoa. Su éxito fue inmediato desde que llegó al gran público en la versión que firmó Niko Etxart en 1979, dentro de su primer disco de larga duración, publicado por Movieplay. Fue un hit sin igual dentro de nuestro pequeño territorio.

Pero, en mi opinión, este tema llegó a lo más alto gracias a Akelarre, a la segunda Akelarre, aquella en la que entró el exErrobi Anje Duhalde, lo que hizo que el estilo musical derivara hacia el rock en el disco ‘Gau pasa’, un hito en la música vasca de los ochenta con versiones de composiciones de The Kinks, Poco, Kenny Loggins o The Eagles, como la mítica versión de ‘Hotel California’.

En esta obra de 1982 publicada por la discográfica IZ estaba ‘Eperra’. Además del vocalista de Arrangoitze, Akelarre estaba integrado en aquella época por Ina Goikoetxea, a la guitarra; Pako Díaz, a la batería; Markos Juaristi, al bajo; y Aitor Amezaga, a los teclados.

Si buscamos el significado de ‘Eperra’ en cualquier hiztegi topamos con el literal, que nos conduce a ese «ave gallinácea, de hasta cuarenta centímetros de longitud y cincuenta de envergadura, con cuerpo grueso, cuello corto, cabeza pequeña, pico y pies encarnados, y plumaje de color ceniciento rojizo en las partes superiores, más vivo en la cabeza y cuello, blanco con un collar negro, azulado con manchas negras en el pecho y rojo amarillento en el abdomen» que conocemos con el nombre de perdiz.

Pero detrás de la semántica, como en cualquier tema vasco de la época, hay lógicamente una metáfora. En este caso nos habla de un tiempo pasado en el que la virginidad femenina era el tesoro más preciado para las mujeres. Algo que la protagonista de la historia ha perdido tras una violación. Sin duda, hoy en día podría ser considerada como tremendamente machista, pero hay que ponerla en su tiempo. No se sabe cuándo, pero sin duda hace muchos, muchos años, cuando los conceptos culturales eran muy distintos.

Eperrak badititzu bere bi hegalak
bai eta bürün gainin kokarda ejer bat
zük ere balinbazünü gaztetarsün ejer bat
neskatilen gogatzeko bilo holli pollit bat.

La perdiz tiene sus dos alas
y un hermoso penacho sobre su cabeza
si tú también tuvieras una hermosa juventud
con un bonito pelo rubio que encandilara a las chicas

Amorosak behar lüke izan lotsa gabe
gaiaz ebiltia ez üken herabe
egünaz ebiltia desohore leike
txoriak ere oro haier soz dirade

El enamorado no debiera sentir vergüenza
por andar sin timidez de noche
de día resultaría bochornoso
incluso a la vista de los pájaros

Ebili izan nüzü gaiaz eta bethi
eia atzamanen nianez lili eijer hori
azkenian atzaman düt oi! bena tristeki
lümarik ejerrena beitzaio erori

He ido tras de ti noche y día
¡oh! he alcanzado esa hermosa flor
¡al fin la alcancé! ¡Ai!
pero tristemente ha perdido su más hermosa pluma

Mündian ez da nihur penarik gabe bizi
nik ere badit aski hoitan segurki
nik desiratzen nizün ezkuntzia zurekin
bena ene aitak eztü entzün nahi hori.

Nadie en el mundo vive sin pena alguna
yo también tengo ciertamente suficiente
deseaba casarme contigo
pero mi padre no quiere ni oír hablar de eso

Zure aitak zer lüke eni erraiteko
ala enitzaio aski aren ofizioko
ala zü soberaxe zitzaio enetako
printzerik ez ahal da orai zuenganako

¿Tu padre qué tendría qué decirme al respecto?
¿que no soy suficiente?
¿o que eres demasiado para mí?
¿ahora no hay un príncipe para vosotros?

VERSIONES

La primera grabación conocida de ‘Eperra’ se debe a NIKO ETXART. Lo hizo, como hemos dicho más arriba, en 1979. Siempre dijo que era una canción que se cantaba en su casa desde que tiene memoria y que hace tiempo que quería convertirla en disco. «Ha sido fundamental en mi vida, desde que la oí por primera vez de labios de mi padre», señaló hace años en una entrevista.

ANJE DUHALDE también interpretó nuestro tema de hoy, una vez que abandonó Akelarre. La calidad no decrece.

Divertida e indescriptible la revisión que realizó el grupo de rock callejero ROCKALEAN.

AMAIA ZUBIRIA Y TXOMIN ARTOLA derrocharon calidad vocal dentro del disco conjunto ‘Folk lore sorta I’, de 1991.

Para festiva, la revisión realizada por la banda de Iparralde BIPER KOMBO.

AKELARRE nació como grupo de verbenas a principios de los setenta, pero con el tiempo adquirió su propia personalidad, tras años recorriendo fiestas, plazas, festivales y frontones. Su génesis tuvo como culpables a un grupo de amigos de Soraluze, que a lo largo de su larga carrera ‘ficharon’ a conocidos vocalistas como Iñaki Arriaran, Xabier Madina, Anje Duhalde o Jexuxmai Lopetegi. La alineación de músicos también ha variado mucho a lo largo de su dilatada carrera.

Dieron el salto al vinilo en 1980 con su primer larga duración, titulado ‘Asfaltuko lorea’, aunque fue el segundo –‘Gau pasa’ (1982)– el que les hizo populares gracias a la voz de Duhalde. Luego llegaron otra docena de discos, en donde ya dejaron claro que no se trataba sólo de una banda que adaptaba canciones de otros artistas sino que también sabían componer temas propios.

El grupo se disolvió en 2005 después de actualizar su sonidos a un rock más potente, alejándose del pop que les dio mayor popularidad. Sin embargo, un lustro más tarde, regresó para dar varios conciertos.

Kid Creole and The Coconuts – Annie, I’m Not Your Daddy (Anita, no soy tu padre)

2014 diciembre 30

La colorista y genuina banda estadounidense Kid Creole and The Coconuts llegó hasta nosotros en 1982 con ‘Annie, I’m Not Your Daddy’ bajo el brazo. Es la versión musical de una prueba de paternidad que sirve para sacar de su error a la protagonista de la historia, llamada Anita, a la que se deja bien claro que su información sobre la filiación entre ambos es equivocada.

Como prueba de cargo se emplea el desnivel estético entre ambos personajes de este acontecer. «Si yo estuviera en su sangre, no sería tan feo», sostiene quien se niega como progenitor. Un piropo y una afirmación al mismo tiempo. Por todo ello, tendríamos que clasificar a ‘Annie, I’m Not Your Daddy’ en el casillero de las canciones sobre relaciones familiares.

Este éxito abrió la tendencia musical que popularizó el grupo liderado por August Darnell durante gran parte de la década de los ochenta. Aunque la temática a la que se refiriera cada obra pudo variar, el estilo siempre fue el mismo. Mucha locura plasmada en colores desenfrenados y una mezcla de raíces criollas asentadas en New Orleans con tonalidades latinas muy bailables que aseguran la diversión y dinamizan los cuerpos dirigiéndolos hacia el baile.

Con la perspectiva que da el paso del tiempo este tema, puede ser considerado como una radiografía del sentimiento que se vivió en la década de los ochenta, cuando la sociedad abordaba una nueva forma de vivir. La revolución social alcanzó tanto a la cultura como a la moda, a los cortes de pelo, a la informática, a la medicina, al deporte, a los vídeojuegos, a las vídeoconsolas… y también a la televisión , a la música, al baile y a los vídeoclips.

Kid Creole and The Coconuts Bordaron la combinación de una letra dura con una música alegre. La tensión entre ambos componentes de la creación logró un efecto subversivo, como podemos ver en el videoclip, creado con interpretación cinematográfica. En su cortometraje podemos divisar esa estética tan híbrida de los años cincuenta estadouidenses, de lo cruceros tropicales, de las grandes orquestas de los treinta y cuarenta…

Dicen que todo vale en el amor y en la guerra
y el bebé se engendró
cuando mamá estuvo en Saint Tropez
ella tuvo un desliz o dos

Y te lo estoy diciendo directamente
así que deja de escuchar a los que dicen otra cosa
oh Annie, yo no soy tu padre
oh Annie, yo no soy tu padre

Dicen que la realidad está fuera de la mente
y el niño se engendró
cuando tu mamá buscaba amor
pero todo lo que consiguió fue ser utilizada

Y te lo estoy diciendo directamente
así que deja de escuchar a los que dicen otra cosa
oh Annie, yo no soy tu padre
oh Annie, yo no soy tu padre
no te olvides que yo también soy sólo un niño

Si tuviera tu sangre
¡entonces, no sería tan feo!

Y te lo estoy diciendo directamente
así que deja de escuchar a los que dicen otra cosa
oh Annie, yo no soy tu padre
oh Annie, yo no soy tu padre

VERSIONES

El grupo de Southampton UKOFONICS es de los pocos que se ha atrevido a revisar ‘ Annie, I’m Not Your Daddy’.

THE LONDON STUDIO GROUP supo aportarle un aire más actual.

El popular tema de Kid Creole and The Coconuts ha sido utilizado incluso en la industria cinematográfica india de BOLLYWOOD.

KID CREOLE AND THE COCONUTS fue constituido en Nueva York a primeros de los ochenta por el cantante y guitarrista canadiense Thomas August Darnell Browder, el percusionista Andy Hernández y el batería Mickey Sevilla, que en la década anterior habían militado en la Dr. Buzzard’s Original Savannah Band.

Acompañados por el trío de bailarinas y cantantes Adriana Kaegi –esposa de Darnell–, Cheryl Poirier y Taryn Haegy, de inmediato abordaron un estilo que fusionaba el funk latino y el dance, y se apoyaron en una estética muy vistosa para que su llegada a los escenarios no pasara desapercibida. Siempre bajo el liderato de Kid Creole –nombre artístico de Darnell, sacado de la película homónima de Elvis Presley– su sonido mezcla la música latina, americana y caribeña fue bien acogido por el público.

La combinación de estos ritmos cálidos con cierta base funky de marcada comercialidad pop pronto derivó en éxitos como ‘Me No Pop I’, la mencionada ‘Annie, I’m Not Your Daddy’, ‘I’m a Wonderful Thing, Baby’ o ‘If You Wanna Be Happy’. Pero el divorcio en 1985 entre el líder de la banda y Kaegi deteriora las relaciones y comienzan las deserciones.

Siguen generando bueno temas como ‘Dancing at the Bain Douches’, ‘The Sex of It, ‘Kiss Me Before the Light Changes’, ‘Savanna’, ‘1+1=1’ y ‘Choo Choo Cha Boogie’, ‘I Love Muchachacha”’I Do Believe’… Pero ninguno llega a conseguir la repercusión de un obra inicial.

La banda, inventores de una nueva puesta en escena al obviar las restricciones de género y color en la música, aún sigue en activo, sobre todo con actuaciones en directo. De vez en cuando también publican algún nuevo single. El último llegó al mercado en 2013.

Ottawan – D.I.S.C.O.

2014 noviembre 30

Cinco minutos de sonido trepidante reinaron en 1979 en todas las salas de baile europeas bajo el enigmático título de ‘D.I.S.C.O.’. La canción la presentó un dúo francés que respondía al nombre de Ottawan, en referencia a la capital canadiense.

Se trataba de un producto musical que nació para caminar por la vereda abierta por Boney M. Es decir, agrupar a una serie de cantantes, preferentemente procedentes de las colonias del Caribe, y convertirlos en grupo para cantar temas nacidos en los cerebros de conocidos compositores galos.

En esta ocasión los directores del proyecto fueron Daniel Vangarde y Jean-Josef Kluger. Su objetivo primitivo era dominar las listas francesas, pero, de forma sorprendente, el producto logró traspasar las fronteras nacionales y se encaramó hasta el número dos del hit parade británico, permaneciendo entre los temas más escuchados durante dieciocho semanas.

Ello obligó a grabar con gran celeridad una versión en lengua inglesa. Luego escaló también a la posición más alta en otros países del Viejo Continente. Las ventas también fueron muy elevadas. Tanto en Francia como en Reino Unido vendieron más de medio millón de copias.

La letra, quizá extremadamente superficial, siguiendo la corriente vigente a finales de la década de los setenta y principios de los ochenta hace referencia a las siglas que componen el título. ‘D.I.S.C.O.’, realmente, describe a una mujer Delirante, Increíble, Superficial y Complicada, además del inevitable Oh oh oh… de los coros.

En cuanto a la música, no se puede hablar tampoco de una gran creación. Se trataba de un sonido poco exigente, facilón, muy bailable y tarareable, a la vez que dotado de unos ligeros tintes tropicales. Pero cumplió con su cometido y arrasó en las discotecas entre luces brillantes y espejos giratorios gracias a ese ritmo pegajoso, melodioso y repetitivo.

Desde que salió al mercado, ‘D.I.S.C.O.’ no falta en ninguna recopilación de música disco que se precie. Por ello es un tema que revive cada cierto tiempo y que, por supuesto, proporciona suculentas ganancias a sus creadores mediante los oportunos royalties.

D.I.S.C.O.
D.I.S.C.O.
D.I.S.C.O.
Ella es D.I.S.C.O.

Ella es Delirante
Ella es Increíble
Ella es Superficial
Ella es Complicada
Ella es Oh, oh, oh

Ella es Deseable
Ella es Irresistible
Ella es Super sexy
Ella es Ciertamente lista
Ella es Oh, oh, oh

D.I.S.C.O.
Ella es Ella es D.I.S.C.O.

Ella es Desastrosa
Ella es Imposible
Ella es Super especial
Ella es Crazy (loca loca)
Ella es Oh, oh, oh

Ella es Deleitable
Ella es Increíble
Ella es Sensacional
Ella es Candy (el más dulce caramelo)
Ella es Oh, oh, oh

D.I.S.C.O.
Ella es D.I.S.C.O.

VERSIONES

Obligado es incluir la canción que se creó EN INGLÉS para el mercado británico.

El grupo electrónico británico N-TRANCE recuperó ‘D.I.S.C.O.’ en 1997 con estilo rap y una nueva letra.

El cantante de Reino Unido CHICO SLIMANI, surgido del concurso televisivo cazatalentos ‘The X Factor’ revisó el tema de Vangarde y Kluger en 2006. También cambió la letra. D.I.S.C.O se convirtió en C.H.I.C.O.

Algo parecido hizo la banda de electro pop israelí THE YOUNG PROFESSIONALS (TYP) en 2011.

OTTAWAN nació en 1979 en París integrado por Jean Patrick y Annette, naturales de Martinica. Su talento fue captado, como se ha dicho algo más arriba, por Vangarde y Kluger, compositores y productores que, tras trabajar con la diva Dalida, después habían generado productos de corriente disco como Gibson Brothers o Sheila & B. Devotion.

Jean Patrick, que se formó musicalmente en coros eclesiásticos, fue descubierto en un club de la capital francesa como integrante de Black Underground, banda que se convirtió en dúo al dar preponderancia a su cantante e incorporar como voz femenina a Annette. Su nombre nace de un reciente viaje que habían realizado los productores a Ottawa.

Debutaron con D.I.S.C.O., que pasearon al año siguiente por toda Europa. ‘T’es O.K.’ surgió también en su segundo año de andadura, consiguiendo asimismo el número uno en las Galias y erigirse como uno de los singles más vendidos de todos los tiempos. Luego llegó ‘Hands up (Give me your heart)’, que ‘aussi’ fue premiado por el éxito a ambos lados del canal y en el resto del continente. Incluso fue número uno en Nueva Zelanda. Más tarde llegaron ‘Crazy music’ y ‘Hello Rio’, producida y escrita por Bobby Orlando, también conocido como Bobby O.

Cuando el grupo se encontraba en lo más alto de su carrera, Jean Patrick decidió volar en solitario y pasó a liderar el también dúo Pam n’ Pat, con el que en 1981 se anotó otro tanto en las listas gracias a ‘Super Superman’. Pero, a la postre, consiguió que los dos proyectos llegaran a su fin.

Algo más tarde, Patrick reorganizó Ottawan con su nueva pareja, Tamara. Sin embargo, ya era tarde. Su momento había pasado. La carrera del dúo al que hoy nos referimos terminó con sólo dos LPs y media docena de vinilos de 45 revoluciones.

Simon & Garfunkel – The boxer (El boxeador)

2014 noviembre 24

Las letras surgidas del almacén creativo de un poeta como Paul Simon constituyen obras de arte literario que luego toman forma de canción. ‘The boxer’ puede ser, quizás, el ejemplo más evidente de ello. La mitad de Simon & Garfunkel hizo, además, un ejercicio de predicción con este tema. Como excelente visionario, ya adelantó que la precariedad laboral y la soledad son los mayores males del ser humano en la sociedad urbana, donde el hecho de estar rodeado de gente no impide convertirse en invisible y malvivir sin que las miles de personas que transitan por tu lado se percaten de ello. Es la realidad de los hombres y las mujeres actuales.

Aunque la composición data de 1969, la incomunicación humana que narra ‘The boxer’, y que también podemos encontrar de forma habitual en casi todas las creaciones del dúo estadounidense, está cargada de actualidad. Al igual que aquel púgil derrotado en el cuadrilátero y aplastado por la vida que caminaba solitario por las calles sumido en su soledad y superado por el terror, ¿cuántos hoy en día sufren este síndrome de la modernidad?

Idéntica sensación, seguro, experimentan muchas personas que, en estos tiempos de crisis económica y social, transitan infectadas por la terrible enfermedad del paro. Me refiero a esos que se ven obligados a trasnochar en cajeros automáticos o en bancos de parques. A esa gente que hasta hace muy poco eran trabajadores como nosotros. Un golpe de mala suerte les colocó en el filo de una navaja que está a punto de degollarles.

‘The boxer’ retrató con crueldad a los millones de víctimas inocentes del sistema deshumanizado que preconizan nuestros gobernantes y que el resto estamos obligados a aceptar. Pero, no nos equivoquemos, la culpa es siempre nuestra. Tenemos lo que nos merecemos, porque somos una mayoría silenciosa que acepta cualquier cosa con el argumento de que nada se puede hacer ante los poderosos. Así siempre estaremos condenados.

Es hora de combatir a los que piensan por nosotros, a los que pretenden convencernos de que la sociedad es fruto de la evolución, que es natural que todo se compre y se venda, que es natural que haya ricos y pobres, que es natural que la dignidad no esté al alcance de todos… Y, sobre todo, que un modelo justo y humano constituye sólo una utopía.

Pero volvamos a ‘The boxer’. Narra el devenir en Nueva York de un joven que abandona su mundo rural con la esperanza de triunfar entre las doce cuerdas. No ocurrió y pronto se vio sumido en el hoyo de la pobreza y el desamparo. Pero todo era una simple metáfora, porque en realidad la balada es autobiográfica. Simon, que dijo haberse inspirado en la Biblia, esconde sus propias experiencias en la figura de un púgil que se pelea con el mundo, recibiendo y dando golpes para sobrevivir.

No deja de ser una dura crítica social, dotada de una carga emocional digna que elevó el nivel de los temas que, por aquellos tiempos, pululaban entre las creaciones de la llamada canción protesta. En el fondo, el objetivo era, según confesó años más tarde el autor, reflexionar sobre la maldad que anida detrás de críticas absurdas.

Hay que recordar que la prensa especializada fue muy cruel con los trabajos que antecedieron a esta canción. En ella se analiza el peso de la fama y la influencia, casi siempre negativa, que tiene sobre algunas personas. Pero, finalmente, como moraleja, Simon nos recuerda que lo importante siempre es no tirar la toalla y enfrentarse a los problemas.

«En esos días todo el mundo nos golpeaba y con esta canción les decía que si seguían con sus críticas ibamos a desaparecer, ya que en un principio todo eran alabanzas, pero de pronto arremetieron contra nuestro arte. Nos llevó casi tres años que las personas nos dejaran de mirar como criaturas extrañas e incluso algunos pensaron que procedíamos de Inglaterra, pero éramos de Queens, de Nueva York, a pesar de que no hacíamos rock and roll», declaró a la revista ‘Playboy’ en 1984.

Aunque ‘The boxer’ no llegó a los puestos más altos de las listas de éxitos de la época en la que salió al mercado –de hecho no pasó del séptimo lugar–, hoy es uno de los temas más recordados del dúo norteamericano. ¿Quién no recuerda o quién no ha coreado alguna vez el ‘lie a lie’ de su estribillo? Fruto, según el propio Simon, de una falta de inspiración momentánea. Sin embargo, la imaginación del público convirtió aquella onomatopeya en la palabra inglesa que designa la mentira.

¿Quién, asimismo, no ha gozado con sus arreglos –dicen que se emplearon más de cien horas de grabación en Nashville, la iglesia St. Paul en Nueva York y los estudios del sello Columbia–, con sus excelentes solos instrumentales, con una percusión inimitable o con la utilización del theremin, al parecer uno de los primeros instrumentos electrónicos?

La música transita sobre la autopista que trazan una guitarra acústica fenomenal, una llamativa intervención del bajo y la percusión que Hal Blaine logró extraer de su batería. También fue él quien utilizó una cadena y la azotó contra una pared para incorporar un sonido hasta entonces impensable en una canción. Hoy ese efecto se puede obtener gracias a la electrónica y a la informática, pero entonces fue todo un invento.

Como curiosidad cabe destacar que en el famoso concierto de Central Park, que escenificó la reunión del dúo en 1982, tras un largo período de separación, Garfunkel alteró el tercer verso de ‘The boxer’ e interpretó una estrofa que no aparecía en la versión original.

Soy un pobre diablo
y de mí nada sabréis
malgasté todas mis fuerzas
en montones de promesas que eran burlas
ni una verdad pero un hombre
sólo escucha lo que quiere escuchar
na na na…

Y dejé familia y casa
era apenas un chaval
para mi todo era extraño
en la paz de una estación
perdido y asustado
respirar, frecuentar los barrios bajos
su miseria y suciedad
entre vagabundos prefería estar
Lai la lai…

Voy buscando algún trabajo
pido paga sindical
pero no hay ofertas
sólo una proposición de prostitutas
he de admitir que hubo veces
solo y triste que encontré
consuelo allí
na na na…

Lai la lai…
Preparando el nuevo invierno
pienso en casa y en volver
vuelta atrás
donde el viento de ciudad
no me desangre más
vuelta a casa otra vez

En el ring un boxeador
un luchador de profesión
lleva huellas en la cara
del guante que le pegó
y que le cortó hasta que gritara
de vergüenza y de rabia

Yo me marcho
yo me marcho
pega duro y no se va
lai la lai…
lai la lai…

VERSIONES

El trío madrileño LAREDO firmó en 1978 una revisión en castellano más que apreciable. La adaptación de la letra la realizó Miguel Bosé. Es la que ofrecemos más arriba.

Los geniales MARTES Y 13 realizaron una parodia a principios de la década de los noventa. Supieron explotar de forma magistral el famoso golpe reverberado de la mencionada cadena durante el estribillo.

Casi todos los grandes han interpretado alguna vez ‘The boxer’. La mayoría también ha grabado el tema, como, por ejemplo, Neil Diamond.

JOAN BAEZ convirtió el tema de Simon en un elemento habitual de sus conciertos.

En una época más moderna destaca la interpretación de ALLISON KRAUUS, JERRY DOUGLAS y SHAWN COLVIN con motivo de la entrega a Paul Simon del Premio Gershwin en 2007. Sencillamente deliciosa.

Tampoco han resistido la tentación de incorporar ‘The boxer’ a su repertorio artistas como Emmylou Harris, Tommy Fleming, Bob Dylan, Mumford & Sons, The Samples, Paula Fernandes, Hell or Highwater, Chet Atkins o Bruce Hornsby, entre otros muchos.

SIMON AND GARFUNKEL conforman, tal vez, el dúo más famoso de la historia de la música moderna, una referencia para generaciones posteriores. Canciones como la analizada, ‘The sounds of silence’, ‘Bridge over troubled water’ o ‘Mrs. Robinson’ forman parte del acerbo cultural de todos nosotros.

La combinación de dos gargantas tan distintas y unos arreglos vocales fantásticos rozaron la perfección en melodías perfectamente engarzadas por los estadounidenses. Además, la mezcla de los textos comprometidos de Simon y la dulzura interpretativa de Garfunkel les convirtieron en inimitables.

Sus primeros pasos a finales de los cincuenta los dieron durante sus estudios escolares, influenciados por Pete Seeger y Bob Dylan. Bajo el nombre de Tom and Jerry grabaron su primer tema, ‘Hey schoolgirl’, sin mayor repercusión. Pero en 1963 la multinacional Columbia se percató de su talento y les editó un primer álbum. Tampoco lograron el éxito y se separaron temporalmente.

Pero dos años más tarde, sin informar a los autores, la discográfica realizó una mezcla diferente de ‘The sounds of silence’, incluido en ese primer LP. El single llegó al número uno y la pareja volvió a juntarse unida por el éxito. Ya nada detuvo al dúo, sobre todo desde que la película ‘El graduado’, del recientemente fallecido Mike Nichols, hizo famosa la canción ‘Mrs. Robinson’. Fueron los años dorados Simon & Garfunkel.

Pero sus distintos pareceres musicales, evidenciados sobre todo en las grabaciones, deterioraron las relaciones, con desacuerdos constantes. La separación llegó en 1971, aunque posteriormente volvieron a actuar juntos en el concierto de Central Park de 1982, que les llevó a emprender una gira al año siguiente. Antes se habían dado también algunos esporádicos reencuentros. Por ejemplo, en 1975 se reunieron para un programa de televisión.

Volvieron a chocar en 1983 y ambos artistas iniciaron un larga carrera en solitario. Una década después, actuaron en la gala de los premios Grammy y, en septiembre de 2003, anunciaron la puesta en marcha de Old Friends, una gira de conciertos por treinta y tres escenarios estadounidenses.

Patrick Hernández – Born to be alive (Nacido para vivir)

2014 octubre 22

Corría el otoño de 1978 cuando un cantante con un poutpourri de orígenes en su pasaporte, pero con apellido español, llegó a nosotros con una canción peculiar sobre los hombros. Patrick Hernández, oficialmente francés, aportó al mundo ‘Born to be alive’ y el mundo lo aceptó como si de un hijo pródigo se tratara. Elevó el tema discotequero al número uno en casi cada uno de los países del planeta a lo largo del año siguiente, en el que consiguió vender casi 1.500.000 copias del single y cosechó 52 discos de oro.

Ni que decir tiene que es una de las composiciones que más ha hecho bailar a distintas generaciones, gracias a un imponente y característico estilo que, por su innovación, logró sorprender y encandilar al mismo tiempo. Han pasado tres décadas y media desde entonces, pero ‘Born to be alive’ todavía sigue presente en el acerbo de la música disco, en cuyos estertores participó con gran influencia en posteriores propuestas. Cuando ese género, conocido como Euro-Disco, consumía ya sus últimas fuerzas llegó Hernández y, como el ave Fénix, las pistas de baile resurgieron de sus cenizas. Leer más

Sandro Giacobbe – Il giardino proibito (El jardín prohibido)

2014 octubre 19

Sólo la mítica frase que incluye su letra y que ya forma parte del acerbo del lenguaje popular justifica la existencia de ‘El jardín prohibido’, canción que nos ha acompañado desde que Sandro Giacobbe la publicó en 1975. ¿Quién no ha oído o hasta pronunciado alguna vez aquello de ‘Lo siento mucho, la vida es así, no la he inventado yo’? Esta expresión, ya casi lapidaria, se ha convertido en mítica, al margen del magnífico tema que popularizó en medio mundo el intérprete italiano. Queda para la historia.

‘Il giardino proibito’ obtuvo un éxito arrollador tanto en la península transalpina como en el mundo latino, ya que de inmediato se realizó una versión en castellano. Aprovechando el auge que por aquella época protagonizó la música romántica azzurra, Giacobbe dio en el clavo con una composición creada junto a los letristas Daniele Pace y Oscar Avogadro. Pocos que vivieron aquellos tiempos la habrán olvidado. De hecho, la obra fue interpretada en más de diez idiomas y machacada por todas las emisoras de radio. Leer más

Paul Young – Every time you go away (Cada vez que te vas)

2014 octubre 16

Hablar de música romántica de los ochenta deriva inevitablemente en Paul Young y, para el gran público, también en ‘Every time you go away’. Todos nos enamoramos en 1985 de esta canción, que entonces se hizo con un lugar en nuestros corazones y aún pervive en nuestros recuerdos.

La fama y las loas se las llevó el soulman británico, pero el tema fue compuesto por Darryl Hall, miembro del dúo Hall and Oates. No quiero con ello obviar el mérito de Young, que supo darle una visión particular, más cercana de los postulados que regían durante la década en el mercado discográfico. Hall reivindica su paternidad en cada uno de los conciertos que realiza, pero la versión que él publicó en 1980 es, a mi entender, inferior a la que hoy analizamos. Young le supera en intensidad y emoción interpretativa, alcanzando la condición de clásico. Leer más

Vangelis – Chariots of fire (Carros de fuego)

2014 octubre 13

El tema central de ‘Chariots of fire’ transmite energía, tiene un poder vigorizante, como ‘Gonna fly now’ escrito por Bill Conti para ‘Rocky’ o ‘Eye of the tiger’, de Survivor, para una entrega posterior de la película protagonizada por Silvester Stallone. De hecho, la composición de Vangelis es la canción más escuchada por los atletas en sus entrenamientos y se ha convertido en obligatoria en los grandes eventos deportivos.

Por extensión, esta oda a la sangre, al sudor y a las lágrimas de la competición se ha trasladado a la lucha íntima de cualquier persona que trata de superarse día a día, que afronta los retos, se fija metas y nunca se da por vencida. O sea, en resumen, a seres humanos intentando alcanzar un sueño, esos héroes anónimos que nos rodean y a los que nunca valoramos. Leer más

Jane Birkin y Serge Gainsbourg - Je t’aime moi non plus (Te amo… yo tampoco)

2014 octubre 3

Nació de una petición imposible de no cumplimentar. Nadie podía negarle nada a la autora de la solicitud. La maravillosa Brigitte Bardot convenció en 1967 a Serge Gainsbourg de que le escribiera «la canción más romántica que pudiera imaginar» y el compositor francés le obsequió con ‘Je t’aime moi non plus’, la obra musical más erótica que se había ofrecido hasta entonces a los oyentes pop.

La bella actriz quedó escandalizada, pero aún así, a regañadientes, accedió a grabarla un año más tarde. El resultado fue considerado demasiado atrevido para ella y se negó a su difusión comercial temiendo que pudiera dañar su imagen. Leer más

Marvin Gaye – Sexual healing (Terapia sexual)

2014 septiembre 27

¡Qué efímera fue su dicha! En 1982, cuando público y crítica le adoraban por el tema ‘Sexual healing’, no supo digerir el éxito y volvió a las andadas. Sucumbió de nuevo. Parecía que atravesaba su mejor momento artístico, pero no era cierto.

Se vio obligado a refugiarse en casa de su familia. Y allí encontró la muerte, poco más de un año después, concretamente el 1 de abril de 1984, un día antes de cumplir 45 años. Fue asesinado por su padre, que en su demencia de excéntrico ministro de una secta que combinaba el judaísmo ortodoxo con el fundamentalismo cristiano, le veía como un demonio. Lo mató de dos tiros después de una discusión. Cuatro meses antes él mismo había regalado el arma a su progenitor, que nunca aprobó el estilo de vida de su hijo. Leer más

Bobby Vinton – Blue velvet (Terciopelo azul)

2014 septiembre 18

Cuando una gran canción sale al mercado y transita sin pena ni gloria podríamos aferrarnos a la mala suerte para buscar una explicación. O quizá culpar al interprete de no haber sabido sacarle rentabilidad. Esta teoría quedaría demostrada, quizá de forma injusta, si el tema obtiene más tarde una gran repercusión cuando sus tonos y letras salen de otra garganta.

Es el caso de ‘Blue velvet’ que triunfó casi treinta años después de que fuera escrita y doce años más tarde de que se publicara. Lo hizo en la voz de un autor que tuvo el valor de incorporarla a su repertorio a pesar de que otros fracasaron con anterioridad en su intento. Bobby Vinton lo logró y pasó a la historia unido a esta gran balada, cuando ni fue su autor ni el primero que se fijó en ella. Leer más

Massiel – Tiempos difíciles

2014 julio 30

Massiel decidió darse un respiro en 1977, cuando ya estaba en avanzado estado de gestación de su hijo Aitor Carlos, que nació el 1 de junio de aquel año en el Westminster Hospital de Londres. Acumulaba el cansancio de una intensa carrera que se prolongaba ya durante más de una década y optó por tomar unos años sabáticos.

Durante el período en que custodió los primeros años de su niño también recapacitó sobre su futuro musical y optó con caminar por veredas diferentes a las que antes contabilizaron sus pasos profesionales. Su regreso supuso un cambio radical en su estilo.

Volvió en 1981, con nueva casa discográfica. Abandonó Zafiro-Novola, con la que firmó sus primeras canciones, y fichó por Hispavox, en auge en los primeros años de los ochenta. Debutó con un álbum que obtuvo un éxito inmediato en las listas españolas y latinoamericanas gracias a canciones como ‘El noa-noa’, ‘Eres’ o ‘El amor’. Leer más

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