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Marvin Gaye – Sexual healing (Terapia sexual)

2014 septiembre 27

¡Qué efímera fue su dicha! En 1982, cuando público y crítica le adoraban por el tema ‘Sexual healing’, no supo digerir el éxito y volvió a las andadas. Sucumbió de nuevo. Parecía que atravesaba su mejor momento artístico, pero no era cierto.

Se vio obligado a refugiarse en casa de su familia. Y allí encontró la muerte, poco más de un año después, concretamente el 1 de abril de 1984, un día antes de cumplir 45 años. Fue asesinado por su padre, que en su demencia de excéntrico ministro de una secta que combinaba el judaísmo ortodoxo con el fundamentalismo cristiano, le veía como un demonio. Lo mató de dos tiros después de una discusión. Cuatro meses antes él mismo había regalado el arma a su progenitor, que nunca aprobó el estilo de vida de su hijo.

Hablamos de Marvin Gaye, el genio de Washington DC, que la cocaína y al alcohol nos arrebató a los melómanos cuando su creatividad estaba de nuevo en la cima del mundo de la música pop tras cinco años de transitar errático.

Pero antes de dejarnos, el norteamericano supo plasmar en su obra más popular, en su tema franquicia, la elegancia de unos arreglos pausados, bondadosos, característicos de su devenir artístico hasta lograr un sonido que supo envolver a millones de personas en un ambiente sensual que ha hecho que ‘Sexual healing’ haya sido considerada como la número uno de las canciones para escuchar mientras se practica sexo. Su ritmo cadencioso, la mezcla de soul, funk, reggae, boogie… y un toque gospel, le da un aura única.

Desde que salió al mercado hace treinta y dos años ‘Sexual healing’, compuesta en Bélgica, ha sido la banda sonora de numerosas cenas para dos, de otros tantos bailes agarrados y de, como mínimo, otras tantas escenas de cama, tantos momentos íntimos, placeres carnales, disfrutes nocturnos, incrementos de la libido… Se ha encargado de poner el tono en el seno de las parejas durante tres décadas, según un estudio titulado ‘La ciencia detrás de una canción’. Todo es explícito. Hasta los susurros de Harvey Fuqua, amigo y mentor de Marvin Gaye.

Es el mejor ejemplo para apoyar la teoría del psicólogo musical Daniel Müllensiefen, que consideró que «la música es capaz de activar las mismas zonas de placer del cerebro que la comida o el sexo».

Dentro de su clasicismo, la obra culmen de Gaye fue revolucionaria. Los expertos musicólogos la ‘culpan’ de partir en dos la historia de las baladas. Desde ‘Sexual healing’, uno de los grandes éxitos de todos los tiempos, la temperatura media de las composiciones subió, sin olvidar nunca la música negra, el soul, el pop y el blues. También cambiaron los videoclips después del que ilustró esta obra, de estética inspirada en las películas para mayores.

‘Sexual healing’ llegó a la mente de Marvin Gaye en abril de 1982, cuando su biógrafo, David Ritz, descubrió en la habitación del artista gran cantidad de revistas pornográficas y de cómics de temática sadomasoquista. «Tal vez necesites terapia sexual», le comentó. A Gaye le gustó cómo sonaba aquella frase y pidió a Ritz que escribiera un poema sobre el tema.

La letra encajó en las reflexiones filosóficas y las necesidades personales y emocionales del cantante, que plasmó la idea con ritmo reggae. La siguiente estación fue el lugar más alto de las listas de éxitos y la consecución de un premio ‘grammy’, el único que logró en su carrera.

En ello colaboró el promotor belga Freddy Cousaert, que supo convencerle para recomenzar su carrera. Materializó el milagro de recuperarle cuando ya parecía alejado del mundo y vivía como un hippy en Hawaii. Gaye resurgió de sus cenizas artísticas al instalarse en Ostende y fichar por Columbia, multinacional con la que convirtió ‘Sexual healing’ en vinilo.

Pero el éxito no fue ajeno a la polémica porque Ritz acabó demandando a Gaye por no incluirle en los créditos del tema. Durante el proceso se barajaron varias teorías. Hay quien sostuvo que el cantante quería conocer el barrio rojo de Ámsterdam y el biógrafo le respondió que necesitaba una terapia sexual.

Por contra, el hermano del artista, Frankie Gaye, dijo que la conversación versó sobre otro tema. «No sólo eres sexy, tu música es una terapia», dice que le dijo Ritz. Además, el teclista Odell Brown, coautor de la melodía, nunca consideró que el escritor hubiera tenido algo que ver con la canción: «Jamás conocí a ese tío. Lo único que me dijeron es que estaba haciendo una entrevista para ‘Rolling Stone’». Pero los jueces dieron la razón al periodista, que finalmente consiguió que su nombre apareciera en los créditos.

Termómetro para medir la transcendencia de Marvin Gaye y ‘Sexual healing’ puede ser el hecho de que dio lugar a un ‘biopic’ protagonizado por el actor Jesse L. Martin, que finalmente reemplazó a Lenny Kravitz como protagonista, al ser vetado éste por la familia del hombre que inspiró su guión.

Oh, nena, vamos a ir al grano esta noche
necesito amor y, nena, no puedo aguantar mucho más tiempo
se va haciendo cada vez más y más fuerte

Y cuando tengo este sentimiento
necesito una terapia sexual
la terapia sexual, oh, nena
me hace sentir muy bien

Me ayuda a aliviar mi cabeza
la terapia sexual, nena, es buena para mí
la terapia sexual es algo que es bueno para mí

En cuanto las lágrimas de tristeza caen
y mi estabilidad emocional me abandona
hay algo que puedo hacer
puedo coger el teléfono y llamarte, nena

Y cariño, ya sé que estarás ahí para aliviarme
el amor que me des me liberará
si no sabes qué es lo que estás tratando
Ohh, puedo decirte, cariño, que es una terapia sexual

Levántate, levántate, levántate, levántate
vamos a hacer el amor esta noche
despierta, despierta, despierta, despierta
porque lo haces muy bien

Nena, me encuentro mal esta mañana
un mar tormentoso dentro de mí
nena, creo que estoy zozobrando
las olas están creciendo más y más

Y cuando me siento así
busco una terapia sexual
la terapia sexual es buena para mí
me hace sentir muy bien, va tan deprisa
me ayuda a aliviar mi cabeza, y es bueno para nosotros

La terapia sexual, nena, es buena para mí
la terapia sexual es algo bueno par mí
Y es buena para mí, y es muy buena para mí, nena, ooh

Venga, toma el control, agárrate
a mi cuerpo y mente, pronto lo estaremos haciendo, cariño
me estaré sintiendo bien, así me estás curando
de la manera en que me emocionas, mantenme cerca de ti
para que me llenes sexualmente

Eres mi medicina, abre y déjame entrar
cariño, eres tan buena, no puedo esperar a que te pongas en marcha
no puedo esperar a que te pongas en marcha, nena
no puedo esperar a que te pongas en marcha

Y nena, cuando te quedes dormida por la noche
me quedaré despierto y leeré
y nena, nena, nena, no puede estar más que tenso
por las necesidades de mi pasión

Y cuando siento esto
necesito una terapia sexual
cuando siento esto
necesito una terapia sexual

Nena, no puedo esperar mucho más tiempo
se va volviendo más y más fuerte

Y cuando siento esto
necesito una terapia sexual
Ohh, cuando siento esto
necesito una terapia sexual

Tengo que conseguir una terapia sexual, amor
porque estoy solo
y necesito una terapia sexual, amor
hasta que vuelvas a casa

Por favor, no lo dejes para más tarde
no es bueno masturbarse

VERSIONES

La revisión que protagonizó BEN HARPER en 2001 tiene un estilo propio. Incluyó el tema en su décimo álbum.

MICHAEL BOLTON supo valorar el impulso que esta obra daría a sus interpretaciones. Lo hizo en 2009.

GEORGE MICHAEL, asimismo, la incorporó a su repertorio en 1988.

Fue muy conocida la visión que ofreció SARAH CONNOR de esta canción en 2007.

Entre los incontables artistas que han cantado ‘Sexual healing’ cabe recordar a Ne-Yo, Big Daddy Kane, Fat Joe, Bone Thugs N´Harmony, Clam, Kate Bush, Darren Hayes, Anita Lane, Soul Asylum, Fourplay, Slaves On Dope, Craig T. Cooper, Morgan Evans, The Hot 8 Brass Band, Hot Chip, Joan Caramba…

‘Sexual healing’ también ha formado parte de las bandas sonoras de películas como ‘I spy’, de Owen Wilson y Eddy Murphy; y en series como ‘South Park’. Pero es muy conocida la interpretación de Herbert Viola a Agnes DiPesto en la mítica ‘Luz de luna’.

MARVIN GAYE, llamado el Sinatra negro, forma parte del Olimpo de la música soul, como Stevie Wonder, James Brown, Little Richard, Aretha Franklin, Otis Redding o Sam Cooke. Su historia, sus éxitos, sus problemas y su trágico final le convirtieron en un mito que en los escasos 45 años de vida nos dejó creaciones inolvidables.

Compositor de alta calidad, su carrera comenzó de forma modesta en la familia Motown y acabó siendo una estrella fuera de la firma que reunía a los mejores cantantes afroamericanos. Supo rentabilizar su alta calidad vocal para superar la barrera de los prejuicios raciales y ganarse el respeto de todo el mercado, también el blanco.

Sin embargo, su vida privada le traicionó y le sumió en la ruina personal. Sexo, alcohol y drogas pudieron con él. Quizás en ello pudo influir su niñez tortuosa, donde fue criado por un padre que era ministro de una secta cristiana tan austera y fanática que incluso condenaba a las celebraciones religiosas, pero que luego no dudaba en vestirse de mujer a escondidas. Su terapia se basaba en una paliza diaria.

Pero nada impidió que nos haya regalado joyas musicales como ‘Stubborn kind of fellow’, ‘I heard it through the grapevine’, What’s going on’, ‘Too busy thinking about my baby’, ‘Mercy mercy me’, ‘Let’s get it on’, ‘Got to give it up. Pt. 1’ o la analizada ‘Sexual healing’.

Bobby Vinton – Blue velvet (Terciopelo azul)

2014 septiembre 18

Cuando una gran canción sale al mercado y transita sin pena ni gloria podríamos aferrarnos a la mala suerte para buscar una explicación. O quizá culpar al interprete de no haber sabido sacarle rentabilidad. Esta teoría quedaría demostrada, quizá de forma injusta, si el tema obtiene más tarde una gran repercusión cuando sus tonos y letras salen de otra garganta.

Es el caso de ‘Blue velvet’ que triunfó casi treinta años después de que fuera escrita y doce años más tarde de que se publicara. Lo hizo en la voz de un autor que tuvo el valor de incorporarla a su repertorio a pesar de que otros fracasaron con anterioridad en su intento. Bobby Vinton lo logró y pasó a la historia unido a esta gran balada, cuando ni fue su autor ni el primero que se fijó en ella.

Con el tema compuesto por Bernie Wayne y Lee Morris en 1934 lo intentó en primer lugar Ray Mason, concretamente en 1950 y durante un desfile de modas en Boston, aunque nunca lo grabó. Fue Tony Bennett quien en 1951 lo convirtió en vinilo, pero la gran voz del crooner sólo logró aliar ‘Blue velvet’ con la popularidad en ligera medida. Luego asimismo The Clovers probaron suerte en 1955, sin encontrarla.

Sin embargo, en 1963 el carismático Vinton rompió records de audiencia y convirtió ‘Blue velvet’ en una de las melodías más pinchadas en los tocadiscos que sonaban en las fiestas de todo el mundo, en una época en la que todavía dominaban los solistas y los conjuntos musicales no habían iniciado su reinado impulsados por el surgimiento de The Beatles.

Ocurrió también en el mundo de habla hispana, a ambos lados del Atlántico, aunque nadie entendía la letra. El inglés era, por aquella época, tan desconocido como el mandarín para nosotros. Incluso, sólo los más avezados sabían que ‘Blue velvet’ se traducía como ‘terciopelo azul’. Las composiciones, por tanto, eran apreciadas por la melodía y el sentimiento que le imprimía su intérprete.

La voz melosa de Vinton rompió corazones con una balada cálida y refinada, orquestal y sentimental, amparada por brillantes arreglos orquestales. Por supuesto, llegó al número en las radios norteamericanas y británicas, sobre todo por su sugerente letra. Fue el último antes de la cataclísmica irrupción del mítico cuarteto de Liverpool, que eclipsó también a esta canción. No obstante, el tiempo, ese juez insobornable que da y quita razón, ha convertido a ‘Blue velvet’ en un clásico de la música popular que todo el mundo conoce.

Hay quien sostiene incluso que este tema generó un nuevo estilo de mujer, las llamadas amazing models, que se convirtieron en estrellas rutilantes de los años sesenta siguiendo los consejos de la letra.

Ella vestía de terciopelo azul
más azul que el terciopelo era la noche
más suave que el satén era la luz de las estrellas

Ella vestía terciopelo azul
más azules que el terciopelo eran sus ojos,
más cálidas que mayo eran sus miradas

El amor era nuestro
nuestro era un amor al que yo me aferré fuertemente,
sintiendo que el embeleso crecía
como la llama que arde vivamente

Pero cuando ella se fue,
desapareció el brillo del terciopelo azul
sin embargo, en mi corazón siempre permanecerá,
hermoso y cálido, el recuerdo a lo largo de los años

Y todavía veo el terciopelo azul
a través de mis lágrimas

VERSIONES

TONNY BENNETT fue el precursor a la hora de sacar al mercado esta canción.

THE CLOVERS le dieron un matiz jazz.

La cantante y compositora estadounidense Elizabeth Woolridge Grant, más conocida como LANA DEL REY, ha recuperado ‘Blue velvet’ recientemente.

LUIS VIVI HERNÁDEZ, cantante del histórico grupo mexicano Los Crazy Boys, se atrevió a cantarla en castellano.

Los artistas que han incorporado ‘Blue velvet’ a su repertorio son innumerables. Como ejemplo, basta citar a The Moonglows, Barry Manilow, Trini López, Jimmy Velvit, Jason Donovan, Thomas Truax, Brenda Lee, Leon Ware o Houston Person.

El cine pronto fue consciente del potencial del tema interpretado por Bobby Vinton, que ha formado parte de numerosas bandas sonoras. Pero fue el director David Lynch quien en 1986 montó toda una película en torno a ‘Blue velvet’, llegando a ser nominada al Óscar. ISABELLA ROSELLINI, actriz principal de la obra, cantó la composición de Wayne y Morris.

BOBBY VINTON fue uno de los cantantes pop más populares en Estados Unidos en los años sesenta, gracias a su aseada imagen de ídolo juvenil y baladas como la mencionada, ‘Roses are red’, ‘Blue on blue’, ‘I love how you love me’ o ‘Sealed with a kiss’. Stanley Robert Vintula Jr. –su verdadero nombre– nació el 16 de abril de 1935 en Canonsburg, Pennsylvania, en el seno de una familia de origen polaco.

Su padre fue líder de una notable big band y por ello creció en medio de un ambiente musical, aficionándose al clarinete y a la trompeta desde niño. Además, en el universidad estudió música y terminó por dominar varios instrumentos.

Su condición de ídolo adolescente también le llevó a actuar en el cine durante su período de gloria, que se extendió desde comienzos de los sesenta hasta 1967, cuando comenzó a declinar su fama. No obstante, supo sobrivivir y con el tiempo, ese incansable cirujano, derivó en cantante estándar, con estatus estelar en actuaciones en vivo, muchas de ellas realizadas en Las Vegas, Atlantic City o su propio teatro, creado en Missouri y denominado The Bobby Vinton Blue Velvet. También tuvo un programa en televisión.

Massiel – Tiempos difíciles

2014 julio 30

Massiel decidió darse un respiro en 1977, cuando ya estaba en avanzado estado de gestación de su hijo Aitor Carlos, que nació el 1 de junio de aquel año en el Westminster Hospital de Londres. Acumulaba el cansancio de una intensa carrera que se prolongaba ya durante más de una década y optó por tomar unos años sabáticos.

Durante el período en que custodió los primeros años de su niño también recapacitó sobre su futuro musical y optó con caminar por veredas diferentes a las que antes contabilizaron sus pasos profesionales. Su regreso supuso un cambio radical en su estilo.

Volvió en 1981, con nueva casa discográfica. Abandonó Zafiro-Novola, con la que firmó sus primeras canciones, y fichó por Hispavox, en auge en los primeros años de los ochenta. Debutó con un álbum que obtuvo un éxito inmediato en las listas españolas y latinoamericanas gracias a canciones como ‘El noa-noa’, ‘Eres’ o ‘El amor’.

No vamos a hablar de ninguna de ellas. Una vez más este melómano trasnochado –o quizá trastornado– opta por otro tema, uno de esos que no obtuvo el favor de las masas, a pesar de que daba título al LP. Me refiero a ‘Tiempos difíciles’.

Honorio Herrero y Luis Gómez Escolar, antiguos integrantes de Aguaviva y La Charanga del Tío Honorio, compusieron una obra con ambición futurista que roza el tecno pop y el productor-creador de éxitos de la época Danilo Vaona incorporó su toque de magia a uno de sus trabajos más completos. Una buena canción de ésas que penetran con parsimonia y se adueñan del pensamiento.

Massiel se reinventó con esta producción, optando por un pop más comercial. Demostró así que puede transitar de Bertolt Brecht a la pachanga sin perder un ápice de credibilidad.

Calle desierta, robot en la puerta
las doce y nunca en el reloj
voy a buscarte cruzando la niebla
ábreme sólo soy yo

1990 y la noche me mira con resignación
ojos de gato, mi dulce ladrón
acércate que aquí estoy yo para el amor

Tiempos difíciles, tiempos difíciles
para querernos tú y yo
tiempos difíciles, tiempos difíciles
queda prohibido el amor

No digas nada que luego es peor
nos pueden acusar de amor
cojo mis cosas, me visto y me voy
espero que hoy no esté el control

1990 y el sol espía como un delator
calle desierta, robot en la puerta
las doce y nunca en el reloj

Tiempos difíciles, tiempos difíciles
para querernos tú y yo
tiempos difíciles, tiempos difíciles
queda prohibido el amor

María de los Ángeles Santamaría (Madrid, 1947), bautizada MASSIEL para la música, vivió desde que nació rodeada por cantantes porque su padre era representante artístico de estrellas españolas como Miguel Ríos, Los Brincos, Karina… El veneno por lo tanto estaba en su ser desde la infancia y sólo faltaba un pequeño empujón. Se lo dio el Festival de Mallorca de 1966, donde fue galardonada con el premio de la crítica con el tema ‘Rufo el pescador’.

El reconocimiento significó un contrato con Zafiro, sello con el que pronto logró el éxito gracias a las canciones ‘Aleluya nº 1’ y ‘Rosas en el mar’, que le cedió Luis Eduardo Aute. De inmediato, se situó en la vanguardia del pop nacional y la canción protesta.

Dos años más tarde, ante la negativa de Serrat de cantar en castellano, representó a España en el festival de Eurovisión y, por sorpresa, ganó con ‘La, la, la’ cuando todos los pronósticos apostaban por Cliff Richard.

Tras probar con diferentes estilos, en 1972 se pasó a la discográfica Ariola para editar un disco comprometido con el damaturgo alemán Bertolt Brecht, que, sin embargo, no tuvo éxito y provocó un nuevo cambio de empresa. Fichó por Polydor, donde probó hasta con rancheras y temas nicaragüenses.

El descanso que se tomó para tener a su hijo le valió también la llegada a Hispavox, donde su carrera se relanzó gracias a canciones como la que hoy analizamos. Su obra se vanalizó, aunque se hizo más comercial y popular. Vivió varios años de esplendor para después ir reduciendo su repercusión mediática.

Luego se le vio en los platós televisivos analizando temas de corazón y su carrera musical llegó a su fin.

Cock Robin – Remember the promise you made (Recuerda la promesa que hiciste)

2014 julio 22

Caminemos veintinueve años atrás para recordar una canción que se encaramó hasta los puestos más altos de las listas de éxitos de 1985, amparada en las suaves voces de Peter Kingsbery, autor también del tema, y Anna LaCazio, que ofrecieron, junto a los otros dos componentes de Cook Robin, una interpretación elegante. Lo hicieron como si se tratara de un cuerpo de baile. Coordinación, sincronización y empatía se trasladaron de forma natural y sin esfuerzo a una obra que forma parte ya del acerbo del pop de finales del pasado siglo.

Todo ello almibarado por los efectos y juegos de los sintetizadores que imperaban en la época. También los arreglos y los solos de guitarra eléctrica colaboraron a dar un matiz misterioso a lo que se consideró -opinión que aún se mantiene– una obra de arte. Tras un inicio de percusión suave, se da paso a los teclados, al bajo y a la batería. Destaca su estribillo, donde la voz de LaCazio adquiere protagonismo a medida que la cadencia aumenta, sin que nunca pierda su condición de balada. Al final regresa el tono vocal de Kinsgbery.

El resultado es una composición deliciosa, con una sintonía tan pegajosa que incluso oculta su mensaje. Versa sobre un hombre que pide a su pareja certezas para dar el paso de declarar su amor y nos recuerda la importancia de las promesas, de la renovación de la palabra dada, del mantenimiento de lo que un día garantizamos cumplir a las personas con las que estuvimos unidos, a aquellas a las que dijimos que siempre seguiríamos juntos. Hablamos del hipotético amor eterno.

Pero qué pocos somos capaces de ser esclavos de nuestras palabras o dueños de nuestros silencios. Pronto olvidamos que las promesas y su cumplimiento nos definen. Faltar a ellas es fallarnos a nosotros mismos. Traicionar la palabra es como contar los secretos que han depositado en nosotros confiados en nuestra impermeabilidad.

De cualquier manera, los contratos orales tienen ya escasa fidelidad, tan efímera como los apretones de manos en una sociedad depredadora, donde valores como el honor o la honestidad son sinónimos de anacronía. Prima el beneficio en un mundo de consumo que, sin darnos cuentas, nos ha convertido en meros productos para que también seamos consumidos. Quizá confiar en promesas es ya una utopía, cuando ni siquiera se respetan los hechos.

‘Remember the promise you made ‘ nos recuerda cuánto nos hace falta aquella persona que nos prometió que siempre estaría ahí para levantarnos cuando tropezamos. Porque todos caemos, todos sentimos necesidad, experimentamos flaquezas y debilidad.

El tema de Cock Robin subraya la necesidad de extender hasta el final el convencimiento que se exhibe en el momento de prometer, porque quien recibe la palabra necesita sentir la seguridad de que la otra parte la cumplirá sine die.

Si renuncio a mi amor
al venir en tu defensa,
¿te preocuparías por mi
hasta sentir dolor en tu pecho?

¿Podría contar con la fortaleza de tu fe
para levantarme de nuevo
y animarme a seguir?

Por favor dime
que estarás ahí en mi hora de necesidad
que no me rechazarás
que me ayudarás a salir
de la vida que vivo
recuerda la promesa que hiciste

Si te diese mi alma
por conocer tu pensamiento,
¿me llevarías contigo
hasta el final de los tiempos?

¿Entenderías si descubres que no soy sincero?
¿nos uniríamos o nos separaríamos ?

Por favor dime
que estarás ahí en mi hora de necesidad
que no me rechazarás
que me ayudarás a salir
de la vida que vivo
recuerda la promesa que hiciste

¿Podría contar con la fortaleza de tu fe
para levantarme de nuevo
y animarme a seguir?

Por favor dime
que estarás ahí en mi hora de necesidad
que no me rechazarás
que me ayudarás a salir
de la vida que vivo.
recuerda la promesa que hiciste

VERSIONES

JULIO IGLESIAS JR. regrabó este tema con el título ‘Promete decir la verdad’.

La cantante belga KATE RYAN realizó un remake en 2010.

El galés RHYDIAN ofreció una interpretación muy personal.

En 2009 la banda holandesa LEFT incluyó este tema en el álbum con el que se presentó.

La cantante y modelo de Malasia CAMELIA AZZURRA eligió esta creación para promocionarse.

COCK ROBIN, que adoptó su nombre por la obra literaria del siglo XVII ‘El casamiento de Cock Robin y Jenny Wren’, es una banda estadounidense de pop rock y new wave que surgió en la ciudad californiana de San Francisco en 1982 y se mantuvo en activo hasta 1990, momento en el que sus miembros emprendieron carreras en solitario. Durante este período fue más popular en Europa que en su propia tierra, con un estilo que, salvando las distancias, recordaba a Fleetwood Mac. Dieciséis años después de su nacimiento volvió a intentarlo con nuevos intérpretes.

La formación nació por iniciativa de Peter Kingsbery, autor de los temas además de voz principal, bajo y sintetizador, y de Anna LaCazio (voz y teclados), completándose el cuarteto con Luis Molino III, a la batería, y Clive Wright, con la guitarra.

Su primer trabajo discográfico bastó para dar muestras de su calidad. Los singles ‘ When your heart is weak’ y ‘The promise you made’ de inmediato dieron a Cook Robin un prestigio en el panorama musical del momento y les permitió realizar una gira que se extendió durante dos años.

Sus siguientes obras, sin perder calidad ni sutileza, no pudieron continuar el idilio con el público logrado en su debut. Sólo, quizás, ‘Just around the corner’ destacó en los hit parade de 1987. Pero ya habían empezado a perder popularidad y desaparecieron con la llegada de los noventa, pese a que sacaron un tercer LP muy laborioso. La falta de nuevos éxitos derivó en la separación del grupo.

El público apenas se percató de su regreso década y media después, pese a que firmaron dos buenos discos.

Iva Zanicchi – La orilla blanca, la orilla negra

2014 junio 27

Más de tres millones de aficionados a la música de principios de la década de los setenta se rascaron el bolsillo para comprar el single de ‘La orilla blanca, la orilla negra’, que trasladó al mercado internacional la voz aterciopelada, casi negra, de Iva Zanicchi. Constituyó un bombazo en todo el continente europeo.

Ya previamente había triunfado en su país, Italia, con el título original ‘La riva bianca, la riva nera’, aunque no consiguió imponerse en el Festival de San Remo de 1971, la gran cita de la canción transalpina. Tuvo que conformarse con el segundo puesto, aunque el jurado destacó sobremanera la música compuesta por Eros Sciorilli, pianista de jazz y director de orquesta especialista en beber de las fuentes de la tradicional ‘canzone napolitana’. 

Zanicchi derramó sobre este tema pacifista ese carácter que impregna toda su obra, ese genio, ese estilo tan personal e incuestionable. Con la guerra de Vietnam como telón de fondo, su potencia, su garra y su sentimiento se esparcen sobre la elocuente letra antibélica escrita por Alberto Testa, que describe con una prosa cargada de poesía todo el horror y la estupidez que rodea a las contiendas bélicas, al tiempo que alerta del peligro que tiene la defensa acérrima de las banderas. Sin duda, es de esas composiciones que ayudan a que la humanidad vaya tomando conciencia del sinsentido de los enfrentamientos armados.

Ya lo decía el famoso militar nazi Erich Hartmann a partir de una frase del escritor, poeta, ensayista y filósofo francés Paul Valery: «La guerra es un lugar donde jóvenes que no se conocen y no se odian se matan entre sí por la decisión de viejos que se conocen y se odian pero no se matan». Esta obra lo recoge bien y habla de personas que se enfrentan en una lucha que ellos no han provocado y que, sin embargo, les llevará juntos a la eternidad. Por eso, la historia de la humanidad es la historia de las conflagraciones por el negocio que siempre han supuesto.

La guerra es una fábrica de muerte, de dolor para el ser humano, capaz de acabar con familias y con amores, generar hambre y miseria, crear destrucción o cercenar infancias –además de sembrar un miedo que nunca acaba de desaparecer– en pos de intereses fronterizos, económicos o ideológicos.

El grito de ansiedad y de angustia de Zanicchi y su alegato contra la violencia siguen siendo actuales, porque la irracionalidad que rodea las contiendas bélicas aún impera sobre la inteligencia, los intereses sobre la humanidad y la ceguera mental sobre la luz cerebral. La cantante italiana nos recuerda que también hoy la solidaridad entre los seres humanos debe estar por encima de territorios y de ideologías.

El mensaje de ‘La orilla blanca, la orilla negra’ puede ser fácilmente trasladado al mundo de la política en una época convulsa como la actual, en la que de nuevo son necesarios los himnos por la paz como el que hoy analizamos. Porque, aunque en el mundo occidental cada vez es más raro un enfrentamiento bélico, siguen existiendo orillas blancas y orillas negras.

Ahora los uniformes cada vez son menos de caqui y más ideológicos. No obstante, los ríos se mantienen invadeables y los puentes se destruyen cada día. Las batallas continúan y tampoco nosotros las veremos acabar. Las dos orillas parecen condenadas a una pelea eterna, porque, como dice Silvio Rodríguez, la guerra es la paz del futuro a pesar de que todos somos sabedores de que un enfrentamiento crispado, el exabrupto y la belicosidad visceral sólo conducen a la involución.

En España ‘La orilla blanca, la orilla negra’ se convirtió en un himno antifranquista. Al margen de los ajustes  necesarios para adaptar el ritmo y la métrica al castellano, la interpretación de Zanicchi es muy similar a la versión original italiana.

Debe hacer un alto mi capitán
sí que estoy cansado, no puedo más
alerta, cúbrase, al terraplén
alerta estoy más cúbrete tú también

Di soldado de dónde eres tú
del país vecino que hay más al sur
y por el río pasa la frontera
la orilla blanca, la orilla negra
y sobre el puente veo una bandera
mas no es la misma que está en mi corazón

De los míos creo no debes ser
por mi uniforme lo puede ver
no sé mis ojos ya están sin luz
me han herido y tal vez fuiste tú
triste es el destino mi capitán
mientras hayan guerras no cambiará

En la colina silba la metralla
la hierba verde está quemada
y por el río continúa la batalla
nosotros dos ya llegamos al final

Tengo que marcharme mi capitán
voy contigo no me querrás dejar
no te abandonaré, lo sabes ya
que vamos juntos para la eternidad

Todo ha pasado, hay paz en la frontera
en la orilla blanca, en la orilla negra
pero alguien llora y se desespera
gritando un nombre que no responderá

Debe hacer un alto mi capitán
sí que estoy cansado, no puedo más

VERSIONES

Obligado es ofrecer en primer lugar el original EN ITALIANO, titulado, como ya hemos dicho más arriba, ‘La riva bianca, la riva nera’.

El dúo fraternal argentino PIMPINELA dio su visión del tema.

La cantante venezolana MIRLA CASTELLANOS, comúnmente conocida como La Primerísima de Venezuela, firmó una interpretación llena de carácter.

La asturiana CRISTINA RAMOS también exhibió su gran voz con este tema, cantado en italiano.

La gitana CARMEN GABARRE realizó una revisión racial en 2008.

IVA ZANICCHI (Ligonchio, 1941) dio sus primeros pasos artísticos saltando de concurso en concurso desde que apenas contaba con veinte años. En uno de ellos logró en 1964 su primer éxito con ‘Come ti vorrei’, pero fue un año más tarde, ya en San Remo, el festival italiano por antonomasia, cuando se convirtió en una estrella al interpretar ‘I tuoi anni piú belli’.

Volvió a la cita en 1966 con ‘La notte dell’addio’ e insistió en el edición siguiente con ‘Non pensare a me’, obteniendo el primero de sus tres triunfos. Repitió la victoria con ‘Zingara’ en 1969 y el tercer título lo sumó en 1974 con ‘Ciao cara, come stai?’. Es la única que ha cosechado tantos éxitos en la ciudad turística. También representó a Italia en el festival de Eurovisión con ‘Due grosse lacrime bianche’, aunque su talento no fue reconocido.

Zanicchi fue una precursora: la primera cantante italiana que cantó temas del griego Mikis Theodorakis, la única en dar un concierto en el Madison Squard Garden de Nueva York o también la que inició las giras por la desaparecida Unión Soviética.

Su época de mayor esplendor coincidió con los setenta, década en la que consiguió gran relieve internacional con temas como ‘Sola piú che mai’, ‘La felicitá’, ‘Per vívere’, la analizada ‘La riva bianca, la riva nera’, ‘La notte’, ‘Io ti daró di piú’, ‘Accarezzame’, ‘Come prima’ o ‘Fra noi’.

Supo extender su idilio con el público hasta los ochenta y los noventa, volviendo a San Remo y reinando en televisión, incluso con un programa de cocina. Hoy en día sigue en activo, aunque últimamente se dedica a la política.

Sin duda, ha sido una de las grandes voces de la canción ligera del país de la bota. Su éxito radicó, como dijo ella misma en unas declaraciones de 1971, en conjuntar en sus interpretaciones la extensión vocal de Mina, el tono cálido y la nota baja de Milva, y la calidez y fuerza de Ornella Vanoni. Todo ello le llevó a ser una de las grandes figuras de la canción italiana de todos los tiempos es una diva.

Bobby McFerrin – Don’t worry, be happy (No te preocupes, sé feliz)

2014 junio 19

Hay frases de algunas canciones que pasan a la historia. ‘Don’t worry, be happy’ (No te preocupes, sé feliz) es una de ellas. La hemos utilizado muchos para tratar de quitar hierro a alguna situación preocupante, a los errores, fracasos o incertidumbres. Este rítmico ejemplo de pop vocal se ha convertido en sinónimo de bálsamo desde que el compositor de jazz Bobby McFerrin lo llevara al número uno mundial en 1988, justo cuando su país, Estados Unidos, atravesaba una gran crisis económica y social tras el mandato ultraconservador de Ronald Reagan.

Desde entonces, y gracias a que reaparece cada cierto tiempo como sustento de campañas publicitarias o incluida en alguna recopilación, este clásico moderno produce alegría y energía positiva, para permitirnos ver nuevas perspectivas en situaciones aparentemente negativas, al tiempo que nos recomienda optar por una existencia menos programada, más espontánea. Leer más

Joe Dassin – L’été indien (Verano indio)

2014 junio 10

Aquí le llamaríamos el veranillo de San Miguel o San Martín, pero en Estados Unidos es conocido como el verano indio. De cualquier manera, hablamos de lo mismo. De ese rebrote del estío que nos regala el otoño en noviembre –en el hemisferio norte– o en mayo –en el sur–, impregnado de un tiempo espléndido que nos carga las pilas ante la inminente llegada del invierno. Las fechas, por supuesto, son orientativas porque hay años en los que se da en octubre o abril, respectivamente.

Pero la canción ‘L’été indien’ no está dedicada al clima, sino al amor. La letra defiende que este período es el mejor para enamorarse, porque recupera las fogosidades que provoca la canícula, pero también para llorar por el amor perdido. Dassin sostiene que el fenómeno sólo ocurre en América del Norte, pero lo cierto es que su canción tuvo éxito en países lejanos de aquellas latitudes. Leer más

Antonio Machín – Angelitos negros

2014 junio 3

Esta canción es tan popular que hasta una bodega de la denominación de origen zamorana de Toro ha bautizado a un vino con su nombre. Seguro que siete meses en barricas de roble francés y americano garantizan el sabor del caldo tinto, pero casi setenta años en el mundo de la música popular hacen que ‘Angelitos negros’ se erija casi en un himno litúrgico para los amantes de los boleros. De hecho, está considerada como una de las cincuenta composiciones favoritas de los españoles de todas las edades y épocas.

Este abierto alegato antirracista, que nos hace a todos querer ser negros a pesar de que nuestra piel sea pálida como la leche, sigue candente en una época como la actual, en la que los brotes de la xenofobia están a la orden del día. Sin embargo, el artista cubano lo grabó en 1947, consiguiendo un éxito inmediato en España, lo que supuso su asentamiento definitivo. Afortunadamente, nunca sufrió la discriminación a la que cantó. Leer más

Luz Casal – Piensa en mi

2014 mayo 30

Han sido muchos los ejemplos de canciones que han reivindicado su calidad o han vuelto a la actualidad de la mano de su inclusión en una banda sonora cinematográfica. El bolero ‘Piensa en mi’ es una de ellas. Porque el tema que escribió el maestro mexicano Agustín Lara en 1935 renació para la audiencia en 1991, gracias a que Pedro Almodóvar –con su habitual buen ojo para la música– la eligió para dar sonido a su producción ‘Tacones lejanos’.

La magnífica interpretación, dulce y romántica, la firmó la asturgalaica Luz Casal. En el filme, fue Marisa Paredes la que encarnó la reaparición artística de la cantante y actriz Becky del Páramo tras años alejada de los escenarios españoles. Leer más

Nino Bravo – Libre

2014 mayo 25

En 1973 los compositores José Luis Armenteros y Pablo Herreros -excomponentes del grupo Los Relámpagos y luego impulsores de Fórmula V– otorgaron a Nino Bravo la canción que le dio más popularidad. ‘Libre’ no sólo es el tema más famoso del cantante valenciano, sino que con el paso del tiempo se ha convertido en todo un símbolo del pop español.

Desde entonces esta canción ha estado presente en nuestras vidas, bien en celebraciones, bien en publicidad, o bien, ya en la modernidad, en la listas de reproducción de nuestros artilugios sónicos. Hasta nos hemos atrevido a cantarla quienes nacidos invalidados para la música, porque siempre nos ha transmitido alegría, exaltación. Y sobre todo porque nos ha dotado de sensación de libertad. Leer más

Danza Invisible – Sabor de amor

2014 mayo 19

Si preguntas a cualquier persona con mas de 30 años por Danza Invisible inevitablemente la respuesta es ‘Sabor de amor’. Como es también mi caso, esta canción de 1988 será la elegida del conjunto malagueño por este blog. El tema supuso un antes y un después en la trayectoria del grupo malagueño. «Multiplicamos nuestro público de la noche a la mañana. De pronto comenzaron a aparecer quinceañeras que se habían enganchado a ‘Sabor de amor’ y nosotros flipábamos. En ningún momento hubiésemos imaginado que iba a tener éxito alguno. Había chicas gritándonos en el camerino tras los conciertos y toda la parafernalia ésa de las fans», explicaba en una entrevista pretérita Javier Ojeda, líder de la banda. Leer más

Richard Cocciante – Bella sin alma

2014 abril 25

Nos topamos con una de las mejores canciones de amor, o desamor, de los años setenta del pasado siglo. Pero ‘Bella sin alma’, originariamente ‘Bella senza anima’ en italiano, ha evolucionado con el paso del tiempo para convertirse en un tema eterno y universal, tanto por la intensidad y la pasión de su interpretación como por su mensaje desgarrador.

La inigualable voz de Richard Cocciante desde 1974 emite gritos de dolor por la inminente pérdida de la amada tras una traición, una situación en la que hemos podido vernos reflejados todos. Porque siempre habrá bellos y bellas sin alma cuando se ama con ceguera y no se percibe, o tal vez se malinterpreta, el engaño. Quien no ha sufrido de la manera que lo expresa esta composición es que en realidad nunca ha amado. Leer más

Sam Brown – Stop (Para)

2014 abril 14

‘Stop’ no consiguió inscribirse en la lista de grandes baladas de la historia nada más dar sus primeros pasos en el universo musical de aquel 1988. Tuvo que esperar un año. Fue en 1989 cuando el single obtuvo un reconocimiento mundial, materializado en la venta de más de dos millones y medio de copias, cifra impensable para una artista novel y desconocida como Sam Brown, que hasta entonces no contaba con ninguna obra en el mercado.

La británica utilizó su voz fantástica, semirota y muy personal para contarnos una historia de engaños y mentiras dentro de una pareja. Es igual que el protagonista del amor roto fuera hombre o mujer. No importa el género del traicionado. Duele igual cuando se ha dado todo y te fracturan el corazón.

Un mensaje que San Brown sustentó sobre un gran acompañamiento musical e interpretó con una garganta dolida y enrabiada, con convencimiento cercano al dramatismo. La canción transita a través de una vereda ornamentada con un preludio de cuerdas de los violines, una tranquila batería y un piano soul apenas perceptible pero constante. A la postre, un conjunto tan simple como efectista que derivó en una obra elegante, de sensibilidad extrema, resolutiva, universal… Leer más

Manolo Tena – Sangre española

2014 abril 9

‘Sangre española’, que nos llegó junto a los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992, es aún el mayor éxito de Manolo Tena. Vendió un millón de copias en todo el mundo, aunque el artista madrileño siempre mantiene que no llegó a ganar ni una peseta con esta canción.

Lo cierto es que con ella, ya en solitario tras pasar antes por Cucharada y Alarma, logró llegar al gran público. Para ello contó con la ayuda de músicos neoyorquinos habituales en las grabaciones de Michael Jackson o Quincy Jones y el respaldo de la gran multinacional discográfica Sony, que justo entonces se hizo con la histórica CBS.

Hablamos de una obra maestra, de esas canciones que curan el alma. Sin embargo, la balada pilló por sorpresa hasta al propio autor, que no estaba acostumbrado a semejante repercusión. Manolo se quedó atónito al ver cómo las emisoras de radio, las televisiones y una gran parte de la población de distintas edades caían rendidas ante una faena que corría el peligro de ser boicoteada por su intrínsico nacionalismo español. Podría haber sido incluso tachado de facha. Leer más

Lorenzo Santamaría – Para que no me olvides

2014 abril 1

Nunca hay que olvidar a las personas que amas, aunque a veces se nos olvida que jamás deberíamos olvidarlas. Pero para sacarnos de nuestro error reaparece cada cierto tiempo Lorenzo Santamaría con su ‘Para que no me olvides’, canción romántica a más no poder publicada en 1976 –hace por tanto casi cuatro décadas–, pero que se ha convertido en un clásico inolvidable del pop hispano. De hecho, será el estandarte de una gira recopilatoria de sus mejores composiciones que el cantante protagoniza por estas fechas en Latinoamérica.

Hablamos de un tema que insistentemente piden al veterano cantante mallorquín en todos sus conciertos. ‘Para que no me olvides’ fue, junto a ‘Si tú fueras mi mujer’, la composición que le dio gran fama y éxito como baladista. Este single marcó un antes y un después en la carrera del intérprete. Su repercusión fue tal –con el ineludible número uno del momento– que pocos serán los amantes de la música de mediana edad que no la conozcan. Leer más

Prince – Raspberry beret (Boina frambuesa)

2014 marzo 26

‘Raspberry beret’ es pura magia colorista. La magia está en manos de los magos y Prince lo es. Sobre todo en la producción, faceta por la que destaca este tema de 1985, que hizo que el norteamericano ganara adeptos incluso en ese sector del público que en sus primeros años le calificó de «negro, sucio y degenerado». Sin embargo, la canción se tuvo que conformar con el número dos de la lista de éxitos norteamericana.

Su alegre melodía y la incorporación de los violines bastaron para encandilar a los aficionados al pop de todo el mundo. Hubo incluso quien quiso ver en la composición del de Mineápolis ciertos tintes de la estética musical de los propios Beatles. Para ello se olvidó de su querencia a las exhibiciones de guitarra y redujo los punteos al mínimo. Leer más

Navajita Plateá – Noches de bohemia

2014 marzo 19

Cerrar los ojos y escuchar ‘Noches de bohemia’ puede derivarnos a uno de los momentos más placenteros o dolorosos, según nuestra situación emocional. Llegaremos a la primera estadio si jamás hemos sido víctimas de una situación de desamor o si la hemos superado ya y la vemos como un recuerdo borrado de nuestra memoria. Estaremos en la segunda circunstancia si aún nos quedan heridas por cicatrizar de una relación que no fue lo que se esperaba y que además nos deparó una sensación de traición.

Y una tercera opción es, si nuestro pasado nos permite mantenernos distantes del mensaje de su letra, disfrutar sin condicionamientos de un gran tema, dotado de introducción, música, acordes sencillos y letra de gran calidad. Esta rumba flamenca de ritmo lento estremece al describir un romance fallido. Cuántas sensaciones transmite, cuánto llanto, cuánto recuerdo… El que no llegue a sentir algo parecido a lo largo de su vida morirá incompleto. ‘Noches de bohemia’, tan amada como odiada, está destinada sólo a gente con sensibilidad a flor de piel. Leer más

Bill Medley y Jennifer Warnes – (I’ve had) The time of my life (He vivido el mejor momento de mi vida)

2014 marzo 13

‘(I’ve had) The time of my life’ está indisolublemente unida a la película ‘Dirty dancing’. Desde 1987 nada más escuchar sus primeras notas nuestra mente se encamina al filme protagonizado por Patrick Swayze y Jennifer Grey. Ese año esta canción consiguió un éxito sin igual, cosechando un Grammy, un Globo de Oro y un Óscar. Ni que decir que fue número uno en medio mundo.

Nos encontramos ante un tema de encargo. El productor Jimmy Ienner solicitó al compositor Franke Previte que escribiera un obra que tenía que durar sobre unos siete minutos y contar con un contenido rítmico creciente. Además, todas estas condiciones deberían plasmarse en estilo mambo. Inicialmente la invitación fue rechazada, pero Ienner consiguió finalmente convencer a Previte con una sola frase: «Esta canción va a cambiar tu vida». Y así fue. El devenir de Previte, de John de Nicola y de Donald Markowitz, que colaboraron en el proceso de creación, nunca fue el mismo desde el estreno de ‘Dirty dancing’. Leer más

Camilo Sesto – Vivir así es morir de amor

2014 marzo 7

Corría el año 1978 cuando se manifestaron los primeros síntomas de mi melomanía. Estaba en plena adolescencia. Aunque ya escuchaba música con anterioridad, no fue hasta entonces cuando me descubrí adicto. Gran culpa de ello tuvo un radiocassette en formato maletín que llegó a mí de manos de un primo que navegaba y que lo compró en Holanda. Tenía la herramienta, pero me faltaba el material. Carecía de cintas, porque hasta entonces en mi casa el equipamiento sonoro lo integraba en solitario un tocadiscos traído por mi padre de una de sus travesías en la marina mercante. Junto a él malvivían unos pocos singles.

Por eso comencé a hacerme con algunos cassettes abandonando los habituales pedidos de libros en Círculo de Lectores y sustituyéndolos por cassettes. Uno de mis primeras adquisiciones fue el álbum ‘Sentimientos’, de Camilo Sesto, entre cuyas diez canciones estaba ‘Vivir así es morir de amor’, el tema más vendido de su discografía. Por supuesto, fue número uno en España y en numerosos países latinoamericanos. Leer más

Avicii – Levels (Niveles)

2014 febrero 11

 

Hoy toca describir cómo es la vida de muchas personas que a lo largo de tantos años –ahora hasta los 67 gracias a nuestros gobernantes– vamos y venimos, con las mismas rutinas, cada uno de los días de todos esos años. Deambulamos por la vida con una sintonía sistemática que se repite hasta la saciedad y que es siempre igual.

Caemos en la monotonía, nos dejamos llevar, todos los días son peligrosamente iguales, pasan como un anuncio de televisión, como el hojear de un periódico, como un programa de radio al que no prestamos atención por mero aburrimiento, como el piloto automático por el que te dejas llevar. La rutina de la vida cae como una losa triste y repetitiva de la que deseas escapar rabiosamente, pero no puedes y no debes, y menos aún tal y como anda el panorama. Es un lujo que no nos podemos permitir. Leer más

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