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Petula Clark – Downtown (Centro de la ciudad)

2016 junio 24

Toda la historia musical que recordamos, aunque no la hayamos vivido contemporáneamente, está llena de momentos especiales. Eso es innegable. Pero 1965 quizá fue el año de las canciones que se convirtieron en himnos. Ocurrió cuando en España se produjo la ‘invasión’ británica, la de aquellos temas e interpretes surgidos en Reino Unido unas temporadas antes y que, como siempre, a la península llegaban con algo de retraso. Los ‘hijos’ e ‘hijas’ de los Beatles nos trajeron la minifalda y aquel yeah, yeah del ‘She loves you’ que, por estos lares, convertimos en ye-ye.

Y entre ellos destacó Petula Clark, una de las reinas de la generación beat que lo mismo luchaba contra la guerra de Vietnam –a través de su única arma, la música– que trataba de transmitir –estrofa a estrofa- su espíritu de liberación. Cumplió al pie de la letra la frase de Ghandi que aseguraba: «Sé el cambio que quieres ver en el mundo».

La vocalista rubia aterrizó en España con el mayor hit de su historia, titulado ‘Downtown’ y cargado de mensajes subliminales. Inicialmente fue distribuido en formato EP (Extended play) –un single de cuatro canciones–, junto a los temas ‘Thank you’, ‘Baby it’s me’ y ‘True love’. Esta composición nos sedujo de inmediato, como ya había ocurrido el año anterior en Gran Bretaña –donde fue número uno–, el resto del continente y Estados Unidos. Aquí también alcanzó el puesto más alto en la lista de éxitos, para mantener ese liderato durante tres semanas y permanecer hasta treinta y una en el hit parade español.

Es que la obra del productor Tony Hatch era perfecta para aquel emergente mundo pop al que Petula Clark llegó algo talludita, ya con 32 años. ‘Downtown’ disponía de buenos arreglos, basados en la fórmula de las ‘murallas de sonido’, al tiempo que se erigía sobre crescendos sustentados por violines, trompetas y coros celestiales que construían una melodía penetrante. Sólo hacía falta una dulce voz que pusiera la guinda y la inglesa disponía de ella.

El flechazo ente ‘Downtown’ y Clark fue inmediato. Pero ocurrió cuando ya Hatch, que había trabajado con The Searchers y el propio David Bowie, estaba a punto de arrojar la toalla después de que la diva británica rechazara antes una treintena de sus composiciones. Sin embargo, el tema que hoy analizamos le encantó. El productor, por contra, estimaba que el tono de rhythm and blues de la canción tampoco sería aceptado. Era la última bala que tenía en la recámara y con ella dio en la diana.

‘Downtown’ fue grabada en cuatro idiomas en los estudios Pye, cerca del barrio londinense de Marble Arch, en octubre de 1964. En la sesión participaron Bobby Graham, batería de Big Jim Sullivan and the Breakaways, y los guitarristas Vic Flick y Jimmy Page. Hatch tocó el piano.

El resultado de ese trabajo desembocó en una creación que, si se presenta, seguro hubiera ganado de calle la Eurovision de aquellos tiempos, justo antes de la llegada de la música disco a mediados de los setenta. Goza de todas las condiciones necesarias para triunfar en los festivales, gracias a una receta que incluía dosis de pop suave, mucha aportación orquestal y toques de soul. Todo aderezado con la calidad vocal de Petula Clark.

Unas semanas después la canción salió al mercado y fue escuchada por el ejecutivo de Warner Bros, Joe Smith, a quien cautivó hasta el punto de que adquirió los derechos para Estados Unidos, donde Petula acabó vendiendo tres millones de copias y obtuvo un Grammy. En 2004, la británica fue incluida en el Grammy Hall of Fame.

LETRA

Sobre la letra cuenta Petula Clark que cuando llegó al estudio de grabación aún no estaba terminada, por lo que se improvisó a última hora. Por ello, finalmente se optó por buscar un tema recurrente, que fuera ambiguo y pudiera dar lugar a diferentes interpretaciones. En principio parece que hace referencia a la bondades que ofrece el centro de las grandes ciudades para adormecer los problemas personales.

Ya se sabe, dónde encontrarte más sólo que rodeado de gente. Allí todos caminan ensimismados y no detectan los problemas de los demás. Para el autor, la mejor forma de combatir la soledad y la tristeza es ir al centro de las ciudades, siempre rebosantes de luz, color y alegría.

Eso en la versión original, porque en las distintas grabaciones realizadas en alemán, francés o italiano el mensaje deriva dependiendo de las necesidades dialécticas y métricas del correspondiente idioma, pasando a hablar del reencuentro con un amor pasado, la amistad… o cualquier otra reformulación.

Cuando estés solo
y la vida te haga sentirte solitario,
siempre puedes ir al centro de la ciudad,
cuando tengas preocupaciones,
todo el ruido y las prisas
parecen remediarse, lo sé, en el centro

Tan sólo escucha la música
del tráfico en la ciudad,
quédate un rato en la acera
donde los letreros de neón son bonitos
¿cómo te lo puedes perder?

Las luces son mucho más brillantes allí,
puedes olvidar todos tus problemas,
olvidar todas tus responsabilidades e irte
al centro,
las cosas serán geniales cuando estés
en el centro,
no hay lugar mejor, seguro,
el centro,
todo te está esperando

El centro

No te quedes a las puertas
y permitas que tus problemas te rodeen,
hay películas en el centro,
tal vez tú conozcas
algunos pequeños lugares para ir donde
nunca cierran en el centro

Tan sólo escucha el ritmo
de una suave bossanova,
estarás bailando con ellos, también,
antes de que termine la noche,
feliz de nuevo

Las luces son mucho más brillantes allí,
puedes olvidar todos tus problemas,
olvidar todas tus responsabilidades e irte
al centro,
donde todas las luces son brillantes,
el centro,
te está esperando esta noche,
el centro,
vas a estar bien ahora

El centro,
el centro,
el centro,
el centro

Y tal vez encuentres a alguien estupendo
que te ayude y te comprenda,
alguien como tú
y que necesite una mano tierna
que lo guíe en el camino

Así que, tal vez te vea allí,
podemos olvidarnos de todos nuestros problemas,
olvidar todas nuestras responsabilidades e irnos
al centro,
todo será genial cuando estés
en el centro,
no esperes un minuto más,
el centro,
todo te está esperando

El centro (el centro),
el centro (el centro),
el centro (el centro),
el centro (el centro)…

VERSIONES

El impacto de esta canción fue de tal tamaño que casi todos los grandes intérpretes la incorporaron a sus respectivos repertorios. El gran FRANK SINATRA, ‘La voz’, como siempre, la bordó.

Una legión de yeyés, masculinos y femeninos, devoraron esta canción. Entre ellos Los Mustang, Lita Torelló, Francisco Heredero, Dyango, Michel, Magda, Los Waldos, Los Cisnes Rojos, Jorge, Los Tres Sudamericanos, Las Hermanas Benítez, Los Pájaros Locos, Los Pekes, Renata, Los Sirex y GELU. Esta última fue quizá la que más rédito obtuvo en las listas con su remake, bajo el título ‘Chao chao’ y con una letra diametralmente distinta que habla de playa, mar y amor, los tres componentes ineludibles en un tema destinado a ser consumido en verano.

Los británicos B-52 sorprendentemente incluyeron ‘Downtown’, aunque como relleno, en su álbum de debut. Corría el año 1979 cuando, en mi opinión, machacaron la obra. Loquísimos. Sin palabras.

Por supuesto, la televisión vio pronto el potencial de ‘Downtown’. Son muchas las series que la han incorporado a sus bandas sonoras. En la tercera temporada de la popular ‘PERDIDOS’ suena cuando Juliet se quema haciendo unas magdalenas.

En el cine, entre otras muchas películas, aparece en la producción ‘INOCENCIA INTERRUMPIDA’, cantada por Winona Ryder y Angelina Jolie.

CÓMIC

La canción ‘Downtown’ da también título al primer cómic protagonizado por niños con síndrome de Down, una obra de Noël Lang y Rodrigo García publicada en 2012 y enfocada a las más de 34.000 personas que sufren esta discapacidad intelectual en España.

Blo, uno de los protagonistas junto a Miguelote, Bibi, Ruth y Benjamín, tiene como obsesión llevar siempre consigo el vinilo del ‘Downtown’ de Petula Clark.

BIOGRAFÍA

PETULA CLARK no sustentó su éxito en ese nombre tan peculiar. No. La artista británica más prolífica –de hecho lo certifica el libro Guinness– caminó siempre amparada por su calidad vocal y esa forma tan particular de interpretar temas que destacaron dentro de la ‘ola inglesa’, como el mencionado ‘Downtown’ o ‘My love’, piezas que contribuyeron a cambiar la música pop.

Sally Olwen Clark, como fue bautizada, llegó a este mundo el 15 de noviembre de 1932 en Epsom, dentro del condado inglés de Surrey. Nació en el seno de una familia de artistas y ello ineludiblemente le condujo muy joven hacia el teatro, participando en diferentes producciones. En octubre de 1942, con 9 años y en plena Segunda Guerra Mundial, debutó en la radio mientras asistía a un programa de la BBC con su padre, con la intención de enviar un mensaje a un tío destinado en el extranjero.

La emisión se retrasó por un ataque aéreo y durante el impasse el productor pidió que alguien entretuviera al público asustado. Petula se ofreció y dio una representación muy aplaudida. A partir de ahí, repitió su actuación más de quinientas veces para la audiencia de la BBC, en programas diseñados para entretener a las tropas.

Al mismo tiempo, recorrió el país con otra niña, Julie Andrews, llegando a actuar ante el rey George VI y Winston Churchill. Por aquel entonces fue denominada la Shirley Temple inglesa y, ya con 13 años, se pasó al cine, para atesorar una larga filmografía.

No fue hasta los 28 años cuando se afianzó su brillante carrera musical. ‘Sailor’ (1960) le dio su primer número uno en una década en la que encadenó un éxito tras otro. Por esta época dio también el salto al continente tras varios recitales en París, donde conoció a Claude Wolf, directivo de la discográfica Vogue. Se casó con él en el pueblo de Bourg La Reine –en lenguaje coloquial algo así como ‘cepíllate a la reina’– y decide afincarse en Francia, plataforma de su lanzamiento europeo e internacional, con constantes apariciones en famosos programas de variedades estadounidenses como ‘Ed Sullivan Show’ o ‘Dean Martin Show’.

Incluso, en 1968, la NBC invitó a Clark a protagonizar su propio especial, donde, en plena guerra de Vietnam, interpretó un tema pacifista a duo con Harry Belafonte. Tuvo ofertas de otras cadenas para establecerse en Los Ángeles pero optó por criar a sus hijos en Europa, aunque viajó constantemente a Estados Unidos para realizar conciertos, siempre con el cartel de completo.

Fue entonces cuando comenzó a cantar en francés y a componer sus propios temas, sobre todo para bandas sonoras cinematográficas.

La carrera de Petula Clark se ha extendido siete décadas, en las que ha vendido más de 70 millones de discos en todo el mundo. Su nombre ha quedado grabado para siempre en la memoria del pop femenino de los sesenta.

No se retirará nunca. Con 83 años sigue grabando, con una voz que, lejos de sonar a la de una anciana, es aún fresca.

Arctic Monkeys – Crying lightning

2016 junio 6

Para muchos ‘Crying lightning’ es la canción fetiche de Arctic Monkeys. Para otros, una de las más flojas. Es más, gran parte de sus seguidores se sintieron decepcionados al escucharla como primer single de su esperadísimo tercer álbum, ‘Humbug’.

Con este tema de 2009 la banda rompía con el sonido al que nos tenía acostumbrados. Se atrevió con una composición para muchos oscura y densa, con slides de guitarra y bajo galopante, que podría pasar por cara B. Sin embargo, lo lanzaron como tema de presentación al parecer como parte de una estrategia de los ‘monos’ para que no se les viese el plumero comercial. ‘Humbug’, de hecho, se convirtió en el disco de la madurez definitiva del conjunto.

De cualquier forma, a estas alturas de la película Arctic Monkeys ya nos tenía acostumbrados, de forma puntual, a cambios de sonido radical. Para muestra, otro botón. Entre las rarezas musicales de Arctic Monkeys, encontramos ‘Brianstorm’, que carece de estribillo.

‘Crying lightning’ es una canción que crece cuanto más se escucha y puede llegar a engancharte. Es conocida por la gran cantidad de ocasiones en que ha sido utilizada en anuncios publicitarios.

Mensaje escondido

En cuanto a su contenido, es difícil saber exactamente a qué se refieren los británicos con esta canción. ‘Crying lightning’ es complicada a la hora de ser leída, en el sentido literal del significado, o interpretada, a nivel figurativo. Las apreciaciones sobre su mensaje pueden ser muy variadas. A saber, relámpago llorón, lloviendo rayos, llanto relámpago o sin explicación son algunas de las traducciones más habituales. Quizás en esta ambigüedad resida parte de su magia.

Pero, ¿qué querían contarnos exactamente Alex Turner y los suyos? Si te guías por el texto literal, hablan de una persona que de forma histérica rompe a llorar repentinamente, en un intento premeditado de llamar la atención.

No obstante, si vamos más allá, y en sentido un tanto figurativo, parece que Alex Turner rememorara la relación rota con su expareja Alexa Chung. Pudiera ser la estrategia que ella utilizaba para llamar su atención. Este tipo de comportamiento, lejos de ser del agrado, Alex lo comparaba con el de una niña a la que le encantan las golosinas –refiriéndose en realidad a que le gustaba marear al personal–.

Otra interpretación podría llevar a pensar que la amiga de Alex Turner usaba esta estratagema –llorar de forma repentina e histérica– como un pequeño truco para tenerle controlado a su conveniencia. Cuando Alex cedía, ella tenía la frialdad de pasar de él, hasta que el músico se dio cuenta de que todo era una trampa y le dijo que iba a romper con ella –«hablabas y masticabas tu última golosina…»–.

Poco a poco el protagonista intenta estar menos involucrado con la chica –«…pensando en excusas para posponerlo»–, hasta que al final la deja. Sin embargo, aquí aparece también la ambigüedad, Alex Turner confiesa al principio de la canción que este jueguecito le encanta, aunque luego dice que lo odia. Puede ser una forma de afirmar que esta manera de actuar de algunas chicas para tenerlo todo controlado puede llegar a herir los sentimientos de su pareja. Y para rematar, le manda un mensaje nada sutil: «Con pinta de complicada, pero no tan imposible como todo el mundo asume que eres».

Otras teorías dicen que el significado de esta obra no tiene nada que ver con lo anterior, sino que en realidad estaba dedicada a un fan que el cuarteto conoció en Asia. Al parecer, el seguidor en un principio era encantador, pero terminó por amargarles la existencia.

Debut radiofónico

‘Crying Lightning’ fue interpretada por primera vez en el show de Zane Lowe, en BBC Radio, en julio de 2009. El día 12 de ese mismo mes el sencillo debutó en las listas británicas en el puesto 12, únicamente mediante descargas.

El videoclip oficial fue presentado el 24 de julio de 2009 en la cadena Channel 4. Para dirigirlo, el grupo de Sheffield contó con Richard Ayoade, que ya había trabajado en el DVD ‘At the Apollo’ y en el audiovisual de ‘Fluorescent adolescent’, y que más tarde también se encargaría la producción de ‘Cornerstone’.

La grabación, curiosamente, no refleja ninguna de las historias comentadas y, en cambio, muestra a los Arctic Monkeys interpretando la canción sobre un pequeño bote a la deriva. De repente, al comenzar el solo de guitarra, surge desde el fondo del mar la enorme figura del líder de la banda, Alex Turner, que cae sobre sus rodillas. A continuación, aparece el resto de miembros, cual enormes monstruos marinos.

LETRA

Fuera de la cafetería al lado de la fábrica de galletas
estabas practicando un truco de magia
y mis pensamientos se embrutecieron mientras hablabas
y masticabas la última de tus golosinas

Tú dijiste ‘te equivocas si crees que no me han llamado fría antes’
mientras comías tu último regaliz de fresa
entonces me ofreciste tu atención en forma de chicle de bola
es todo lo que te quedaba y estaba siendo desperdiciado

Tus pasatiempos consistían en lo extraño, y retorcido y perturbado
y me encantaba ese pequeño juego al que llamaste ‘relámpago de lágrimas’
y como te gustaba putear al hombre de los helados en las tardes lluviosas

La siguiente vez que vi mi propio reflejo fue de camino a verte,
pensando en excusas para posponer
nunca pareciste ser tú misma desde el lado que tu perfil no podía ocultar

El hecho de que sabías que estaba llegando a tu trono
con brazos cruzados te quedaste en el banquillo como un dolor de muelas
te quedaste y resoplaste como si nunca hubieras perdido una guerra
aunque intenté tanto no sufrir la indignidad de una reacción
no había grietas a las que aferrarse o huecos a los que agarrarse

Tus pasatiempos consistían en lo extraño, y retorcido y perturbado
y odio ese pequeño juego al que llamaste ‘relámpago de lágrimas’
y como te gusta putear al hombre de los helados en las tardes de lluvia
con pinta de complicada, pero no tan imposible como todo el mundo asume que eres

VERSIONES

El grupo británico interpretó el tema que analizamos EN DIRECTO en el programa de MTV ‘Revolution live sessions’.

Mucho más tranquila la modalidad ACÚSTICA. Se puede encontrar en el álbum no oficial ‘Straighten the rudder’.

El italiano DIEGO BARBORINI, también en acústico, reinterpretó un fiel reflejo de la original.

Más transalpinos intentándolo. Y parece que no se les da mal al conjunto DAMAISTE.

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Y una sorprendente versión de los tailandeses SOMKIAT.

‘Crying Litghning’ se presta también a una interpretación mucho más radical, como la de los polacos FUMEZ.

Los norteamericanos THE OUTLAND la bordan.

ARCTIC MONKEYS proceden de High Green, un barrio de Sheffield, en Inglaterra. Son un claro ejemplo de una nueva generación de músicos que irrumpe en las listas de éxitos gracias a las redes sociales, sin tener siquiera que editar un primer disco.

Sus orígenes se remontan a 2002, cuando Alex Turner y Jaime Cook reciben con apenas 20 años sendas guitarras como regalo navideño. Tras aprender a tocar con un libro de partituras del disco ‘Be here now’, de Oasis, a ellos pronto se les unió el resto de la banda, dos compañeros de clase de Turner, Andy Nicholson y Matt Helders, bajo y batería, respectivamente. Por aquel entonces, se hacían llamar Bang Bang, pero cambiaron a Arctic Monkeys por puro capricho de Cook, quien siempre quiso tocar en una banda con este nombre.

La formación, devota del indie rock, bebe directamente de ídolos como The Jam, The Clash o The Smiths, cuya influencia se deja notar en su repertorio.

Dada la falta de medios, decidieron colgar una maqueta en la red, consiguiendo una respuesta masiva e inesperada por parte de los internautas, así como por la prensa británica, que se volcó en ellos en su afán por encontrar la nueva sensación del momento. En junio de 2003 dieron su primer concierto en un local llamado The Grapes, en el centro de Sheffield.

Tras unos cuantas actuaciones más, a los ‘monos’ se les ocurrió grabar sus demos en cd’s que regalaban en sus conciertos. Pronto la gente empezó a pasar las canciones a sus ordenadores y éstas fueron extendiéndose. Según los miembros de la banda «nunca lo hicimos para hacer dinero o lo que sea. Las repartíamos gratis y eso era la mejor manera para que la gente las escuchara. Eso hizo mejores los conciertos ya que el público se sabía las letras y las cantaban».

Poco después, comenzaron a triunfar con temas como ‘Fake tales of San Francisco’ y ‘I bet you look good on the dancefloor’. Tal fue su éxito que la discográfica Domino les fichó por una jugoso contrato, aunque en un principio la banda se negó a firmar, en parte porque sus miembros no estaban dispuestos a cambiar sus canciones para adaptarlas a los gustos de la industria

Con este sello discográfico editaron en 2005 ‘Whatever people say I am that’s what i’m not’, que se convirtió en el álbum de debut más rápidamente vendido en la historia de Reino Unido, tras distribuir 363.735 copias en su primera semana. Fue lanzado un mes más tarde en Estados Unidos y vendió 34.000 en una semana, convirtiéndose en el segundo disco indie de inicio más comercial y estrenándose en el puesto 24 de la lista de álbumes de Billboard.

Este trabajo les llevó a ganar el premio Mercury en septiembre de 2006, galardón que nació en 2002 para recompensar la innovación y creatividad en la música británica. Algunos artistas distinguidos en anteriores ediciones fueron Primal Scream (1992), Suede (1993), Pulp (1996) o Franz Ferdinand (2004).

Después vinieron otros álbumes como ‘Who the vuck are Arctic Monkeys’, en 2006; ‘Favourite worst nightmare’, en 2007; ‘Humbug’, en 2009; ‘Suck it and see¡’, en 2011; y ‘AM’, en 2012.

Los ‘monos’ han recogido multitud de reconocimientos a lo largo de su carrera, como por ejemplo, al mejor artista nuevo en los estadounidenses PLUG Independent Awards, el premio al mejor álbum en Japón, Irlanda y Estados Unidos, y como mejor banda y mejor álbum británicos en los Brit Awards de 2007.

El 27 de julio de 2012 participaron en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres, versionando ‘Come together’ de los Beatles y su primer éxito ‘I bet you look good on the dancefloor’.

En febrero de 2014 vuelven a asistir a la ceremonia de los Brit Awards, donde son nominados al mejor grupo y al mejor álbum del año, llevándose los dos galardones. Alex Turner, en su discurso de agradecimiento, rindió homenaje al rock & roll diciendo que «nunca moriré y no podéis hacer nada para evitarlo».

Desde entonces mantienen silencio sólo roto por proyectos personales. Seguro que protagonizan una fase creativa cuyo fruto pronto conoceremos.

Kortatu – Sarri, Sarri

2016 mayo 20

Resulta curioso que un grupo del rock radical vasco recurriera a ritmos jamaicanos para relatar en forma de canción la fuga carcelaria de dos presos de ETA. Pero así ocurrió en 1985, cuando Kortatu publicó ‘Sarri, Sarri’, sin duda uno de sus temas más populares y quizá también con el que la banda de Irun logró traspasar las fronteras de Euskadi y hacerse con un nombre en el rock que emergía en toda la península en la década de los ochenta, en contraposición a la movida madrileña.

El grupo liderado por Fermín Muguruza utilizó la canción ‘Chatty, chatty’, compuesta en 1980 por Frederick Toots Hibbert para su conjunto Toots & The Maytalsek, como estructura musical para contar una historia por la que hoy, con la actual legislación, podría enfrentarse a una condena por apología del terrorismo.

El trío guipuzcoano le añadió un tono ska, un ritmo pegadizo y convulsivo, que otorgó a su creación el sabor necesario para convertirse en una de las obras más bailadas y coreadas del último cuarto de siglo en el País Vasco. Aunque pocos sabían por aquel entonces que contaba la historia de Joseba Sarrionandia ‘Sarri’ e Iñaki Pikabea ‘Piti’, dos integrantes de ETA que lograron huir de la prisión donostiarra de Martutene escondidos en sendos altavoces el 7 de julio de 1985, día de San Fermín.

Ambos reclusos aprovecharon un concierto que ofreció en el recinto penitenciario el cantautor Imanol Larzabal, también antiguo miembro de la banda terrorista, pero por aquellas fechas totalmente desvinculado de su actividad y ajeno al plan. De hecho, el llamado mundo de la izquierda abertzale había convertido ya en su enemigo al difunto Imanol. La mejor voz de la Euskal Kanta Berria incluso se tuvo que exiliar algo más tarde en Guadalajara, donde murió.

Como ya dije con anterioridad en algún otro escrito, cuánto echamos de menos a Imanol ahora que su garganta está callada. Pocos como él supieron querer a su tierra y a sus gentes. Siempre comprometido con ella y ellos. Primero desde la política, luego con la palabra. Por eso es triste acordarnos de que Imanol se vio obligado a morir fuera de Euskadi, expulsado por quienes también siempre dicen amar a esta tierra y que, sin embargo, protagonizaron actuaciones destructivas con el pueblo al que decían defender, cuando realmente sólo se empeñaban en socializar su ignorancia sin respetar ni a personas ni a ideas.

Al parecer, y según se ha sabido con el paso del tiempo, la fuga fue organizada por el entonces escritor y crítico teatral Mikel Antza (Mikel Albisu Iriarte), posteriormente jefe de los comandos de la banda terrorista tras huir a Francia. Sarrionandia y Pikabea habían sido trasladados días antes desde el centro penitenciario de alta seguridad de Herrera de la Mancha a Martutene por motivos médicos, al alegar enfermedad de sus respectivas compañeras.

Aunque ‘Piti’ fue detenido dos años más tarde al norte de los Pirineos tras reintegrarse en ETA, de Sarrionandía nunca más se supo salvo por su producción literaria. En varias ocasiones se ha anunciado su presencia en Euskadi para presentar alguna de sus obras, pero nunca se ha producido de forma pública. Se asegura que podría residir en algún estado latinoamericano, quizá Cuba. Sí parece que en 2014 pisó suelo vasco de incógnito. Paradójicamente, pese a su condición de huido de la justicia española, en 2001 recibió el Premio Nacional de la Crítica en el apartado de narrativa en euskera, otorgado por la Asociación Española de Críticos Literarios.

Reacción inmediata

Kortatu, que meses antes también había actuado en Martutene junto a Barricada, valoró de inmediato las posibilidades que ofrecía aquel acontecimiento. «Conocimos a Sarri y otros presos políticos, y bromeamos con la idea de que se fugaran en las fundas de nuestros instrumentos, sin saber que ya estaban preparando su evasión», explicó Muguruza con posterioridad.

Al margen de sus conocidas posiciones ideológicas, la banda detectó que el tema podría calar con fuerza en la sociedad vasca de aquella época, en la que ETA todavía contaba con un considerable apoyo social. «Pronto me di cuenta de que aquel atrevimiento debía tener su canción», aseguró Muguruza, vocalista y líder, en una entrevista años después.

La grabación de ‘Sarri, Sarri’, que tomó el título del apodo de uno de los prófugos, Joseba Sarrionandia, tuvo lugar en los estudios Tsunami de San Sebastián un mes más tarde de la huida. El disco fue publicado por la discográfica Soñua antes de que finalizara el año.

Muguruza escribió la primera estrofa de la letra en castellano y la tradujo con la ayuda de su profesora de euskaltegi. Posteriormente colaboró también Josu Landa, escritor que pasó dos semanas internado en Martutene hasta que se demostró que no tuvo nada que ver con la huida. En la cárcel fue testigo de la euforia que el suceso originó intramuros. También participó en el proyecto Ruper Ordorika.

«Josu se encargó de la segunda estrofa y la tercera la hicimos entre los dos. Yo la tenía escrita en castellano y se fue transformando al traducirla. Por ejemplo, yo había incluido que los pañuelos de San Fermín cubrían el cielo de rojo y después San Fermín desapareció por problemas de métrica», detalló el cantante en la entrevista.

«Todo eso –prosiguió Muguruza– lo escribí el 8 de julio cuando leí en el periódico ‘Egin’ las reacciones de alegría que se habían desatado en toda Euskal Herria, especialmente en Iruña –donde se contaba cómo la gente lanzaba los pañuelos al aire– y Durango –donde hubo una manifestación y se pudo ver una pancarta con la inscripción ‘Biba tú’, que yo acuñé para la canción muy a pesar de mis irakasles–», señaló.

Poco más de un año más tarde, en el otoño de 1986, el músico guipuzcoano recibió una carta con un párrafo de Sarri y otro de Piti. Según relató, le comentaban que habían tenido noticias de que la gente enloquecía al escuchar la canción y que eso, a la vez que les asombraba, les parecía estupendo.

Paradójicamente, veinte años más tarde de su publicación, ‘Sarri Sarri’ fue esgrimida por la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) para promover un boicot a Fermín Muguruza, que ya caminaba en solitario una vez disuelto Kortatu. Incluso fue denunciado porque en alguno de sus conciertos volvía a interpretar el tema.

Muguruza considera que, con el paso del tiempo, la canción se ha convertido en un himno anticensura. «Tras los ataques y difamaciones por parte de la AVT se ha mitificado más y su proyección ahora va más allá de la celebración de una fuga». Asegura que cada vez que la canta siente algo parecido a lo que «debieron experimentar Villa y Zapata al entrar en la capital de México una vez triunfó la revolución».

La canción, rememoraba Muguruza, «fue un torpedo. La ponían hasta en discotecas a las que no nos dejaban entrar». Recordaba que incluso el exlehendakari Patxi López confesó recientemente a la revista ‘Rolling Stone’ haber danzado al ritmo de ‘Sarri, Sarri’ durante su juventud. «Cuando el rock radical vasco, Kortatu me volvía loco», declaró el líder socialista que, como tantos otros, inicialmente no era consciente del significado de la letra.

El VÍDEO exhibe a Kortatu, una vez conocida la noticia de la fuga de ‘Sarri’ y ‘Piti’, encaminándose, primero a su local de ensayo y luego a un bar, para tocar la canción. Fue grabado por el colectivo Tipula Beltza, obteniendo el primer premio del Festival de Vídeo Musical de Vitoria.

LETRA EN EUSKERA

Ez dakit zer pasatzen den
azken aldi hontan
jendea hasi dela dantzatzen sarritan
zerbait ikustekoa du
bi falta direlakoz
recuento generalean

Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri,
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri askatu,
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, biba tú.

Irratikoak han ziren
emititzen zuzenean
paella jango zutela
eta Piti eta Sarri bere muturretan
saltzan zeudela konturatu gabeak

Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri,
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri askatu,
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri.

Zaila dugu sortzea
doinu gogozagorik
Sarri dio herriak
txanpainaz ospaturik

Iruñeko entzierroa
desentzierroa hemen
zapi gorriak
zerua du estaltzen.

Ez dakit zer pasatzen den
azken aldi hontan
jendea hasi dela dantzatzen sarritan
zerbait ikustekoa du
bi falta direlakoz
recuento generalean

Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri,
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri askatu,
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, biba tú

Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, bi badoaz,
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, hanka kalera
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, bafleetatik…
kriston martxa dabil!

Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri,
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri askatu,
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, biba tú

Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, bi badoaz,
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, hanka kalera
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, bafleetatik…
kriston martxa dabil!

EN CASTELLANO

No sé qué es lo que pasa
de un tiempo a esta parte
que a menudo la gente empieza a bailar
tendrá algo que ver
con que faltan dos
en el recuento general

Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri,
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri libre,
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, viva tú!

Hoy andaban los de la radio
emitiendo en directo
que comerían paella
y Piti y Sarri delante de sus narices
andaban tramándola, sin darse ni cuenta.

Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri,
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri libre,
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri

Es difícil crear
sonido más gustoso,
el pueblo dice Sarri
celebrándolo con champán,
el encierro de Iruña
aquí es desencierro,
el pañuelo rojo
tapando el cielo

Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri,
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri libre,
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, viva tú!

Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, se van dos!
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, a la calle!
Sarri, Sarri, Sarri, Sarri, en los bafles…!
vaya marcha!

VERSIONES

TOOTS & THE MAYTALSEK y su ‘Chatty, chatty’ inspiraron a Kortatu.

En la canción también colaboró RUPER ORDORIKA, quien años más tarde aportaría su propia visión. Nada que ver con la original.

Durante el Esperanza Festival celebrado el 16 de octubre de 2015 en la localidad barcelonesa de El Prat, FERMÍN MUGURUZA interpretó su tema estrella junto a Manu Chao, La Ventura y el trikitilari Xabi Solano.

El conjunto chileno LOS MISERABLES también incorporó esta canción a su discografía. Aquí podemos ver a sus integrantes en una actuación realizada en el sala SCD de Santiago en 2015.

El grupo verbenero guipuzcoano TRIKIZIO, asimismo, se fijó en las posibilidades comerciales de ‘Sarri, Sarri’.

Irun vio nacer a KORTATU en 1984, año en el que el rock radical vasco se erigía como un movimiento surgido para quedarse. Los hermanos Fermin (guitarra y voz) e Íñigo Muguruza (bajo y coros), junto a Mattin (batería), decidieron dar el paso tras presenciar sendos conciertos de The Clash en San Sebastián y de The Beat en Bilbao. Pero el dueño definitivo de las baquetas fue casi de inmediato Treku Armendariz, tras el rápido abandono de Mattin.

Adoptaron su nombre en homenaje a Korta, apodo de Manuel María Garmendia Zubiarrain, un mugalari de ETA muerto durante un enfrentamiento con la Guardia Civil. Era natural del caserío Kortatu, de la localidad guipuzcoana de Legorreta.

El trío apostó por una mezcla musical que combinaba ska y punk, alternando el euskera y el castellano en su letras, ya que en sus inicios todavía no dominaban la lengua vasca. La temática de sus canciones era en todo momento comprometida y nunca ocultaron su simpatía hacia la izquierda abertzale.

Las primeras maquetas –’Mierda de ciudad’, ‘El último ska de Manolo Rastamán’ o ‘Hay algo aquí que va mal’– aportaron a Kortatu cierta popularidad en su entorno y les permitió graban un disco conjunto con Cicatriz, Jotakie y Kontuz-Hi!. Temas hoy míticos como ‘Nicaragua sandinista’ posibilitaron una gira por todo Euskadi en 1985, además de ciertas incursiones en Madrid y Barcelona. Su primer larga duración en solitario– ‘Kortatu’– les consagró antes de que terminara el año con ‘Sarri, Sarri’ o ‘Jimmi Jazz’.

1986 fue el año en el que los hermanos Muguruza y Treku salieron a Europa –Suiza, Alemania y Países Bajos– y llegaron nuevas grabaciones como ‘El estado de las cosas’, de nuevo marcado por un espíritu festivo o ‘Aizkolari’ y colaboraciones de Jabier Muguruza (hermano mayo de los anteriores), Xabier Montoia (ex M-ak como Arkarazo) o el saxofonista Josetxo Silguero.

El tercer LP –’Kolpez kolpe’– se publicó en 1988, ya cantado íntegramente en euskera y con la producción de Kaki Arkarazo. Y tras él, llegó la disolución, certificada en un concierto celebrado en Pamplona y que se grabó como despedida. Era la actuación en directo número 280. El doble vinilo se tituló ‘Azken guda dantza’.

Tras la separación, los hermanos Fermín e Íñigo Muguruza formaron Negu Gorriak junto a Arkarazo y desde 1997 Fermín protagoniza una carrera en solitario.

Francis Cabrel – La quiero a morir

2016 mayo 6

‘La quiero a morir’ es sinónimo de belleza lírica. No estoy seguro de que hoy vayamos a hablar de música poetizada o de poesía musicalizada, pero sí convencido de que su intensidad sentimental afectará a piel, sangre y huesos. Nos referimos a una de esas baladas que han pasado a la historia de los melómanos francófonos, en su versión original, y de los castellanohablantes, en la interpretación que barrió en los mercados de España y Latinoamérica a finales de la década de los setenta.

Hay pocas composiciones que describen mejor un afecto. Bien sea hacia todas las madres personificadas en la Virgen María, como defienden en la mayoría de las hipótesis sobre su dedicatoria, o bien hacia la entonces pequeña hija de Francis Cabrel o también hacia la madre naturaleza, como creen otras teorías. Incluso hay argumentaciones más arriesgadas sobre el origen de la inspiración del cantautor galo. Aquellas que sostienen que realmente se refería a las drogas, marihuana o heroína, concretamente.

Por último, la desaparecida actriz mexicana María Félix se atribuyó también ser la fuente de la inspiración de ‘La quiero a morir’. En una entrevista para la televisión azteca aseguró que el tema fue escrito por un joven amante de la época en la que vivió en París. Según la diva del séptimo arte, el autor, debido a las penurias económicas que pasaba, se vio obligado a venderlo a Francis Cabrel. Existen serias dudas sobre la veracidad de esta afirmación.

Sea cual sea la verdad –el cantante siempre ha guardado silencio, aumentando así el halo de misterio y la ambigüedad de la letra facilita diferentes interpretaciones–, lo cierto es que cada vez que se confecciona una lista de las canciones de amor más festejadas del continente europeo, ‘La quiero a morir’ forma parte de ella. Porque su poesía es interpretada por cada uno de nosotros con nuestras propias variantes. Ése es el secreto de ‘La quiero a morir’, composición abierta y subjetiva.

Pero, como somos unos románticos, quedémonos con la literalidad de la letra. Con ese amor hacia la persona que lo constituye todo para nosotros, que hace que cada mañana acumulemos fuerzas para abandonar la cama, la que nos invita a movernos, la que se ha convertido en diosa de nuestro Olimpo personal. Ella todo lo puede, es la propietaria de nuestro espacio y de nuestro tiempo. Somos esclavos consentidos de su tiranía y su belleza, de su sabiduría y de su carácter.

Nos gustan su mirada, sus palabras y sus silencios, sus reposos y sus movimientos, su risa y su llanto. Nos gusta hasta cuando nos miente. Cómo se cae y, sobre todo, cómo se levanta. Es que la vida es mejor desde que ella forma parte de nuestra existencia. Todos los días son luminosos aunque llueva. ‘La quiero a morir’ es una declaración de amor capaz de ablandar al corazón más pétreo, un desgarrador ejercicio de confesión.

No importan los obstáculos, porque ella conseguirá que todos sean sorteados gracias a un amor que atrapa. A la vez fuerte y delicado. Nuestro propio reflejo en sus ojos hace que alcancemos la eternidad, aunque el reloj sólo recoja el transcurrir de unos segundos. Un momento que queremos no acabe jamás, que no queremos que se consuma. No estamos completos sin ella. La queremos a morir.

Éxito internacional

‘Je l’aime à mourir’ lógicamente vio la luz en el mercado de nuestro país vecino del norte. Allí encandiló de Hendaya a Nomandía gracias a una letra sin igual y a los arreglos y la dirección orquestal de Glen Spreen y la realización de Jean-Jacques Souplet. En 1979 –el año de su lanzamiento– el single que incluía la canción en su cara A llegó a vender 600.000 copias en Francia, obteniendo el galardón de disco de platino. Las estadísticas se elevaron considerablemente con las adquisiciones que realizaron los admiradores del resto del mundo. Por supuesto, fue el tema con mayor repercusión en la carrera de Cabrel. Su magia, desde entonces, es universal.

Dos minutos y cuarenta y dos segundos de obra de arte bastaron para encabezar el hit parade francés durante cinco semanas consecutivas. En España la estancia en la cima de los éxitos se prolongó catorce días. Quizá fue por la sonoridad de ese bajo que secunda con fervor la guitarra o quizá por esos violines que se apoderan de la melodía a medida que avanza para convertirse finalmente en protagonistas absolutos de esta genialidad. En ella el artista genera sensaciones nada tangibles. No quiere revelarnos todo lo que esconde su mente. Nos da la oportunidad de que nosotros rellenemos los puntos suspensivos con nuestras propias sensaciones, que pongamos parte de nosotros. Una canción para dedicar a alguien con nombre y apellidos.

LETRA

Y yo que hasta ayer sólo fui un holgazán
y hoy soy el guardián de sus sueños de amor
La quiero a morir

Podéis destrozar todo aquello que veis
porque ella de un soplo lo vuelve a crear
como si nada, como si nada
La quiero a morir

Ella borra las horas de cada reloj
me enseña a pintar transparente el dolor
con su sonrisa

Y levanta una torre desde el cielo hasta aquí
y me cose unas alas y me ayuda a subir
a toda prisa, a toda prisa
La quiero a morir

Conoce bien cada guerra
cada herida, cada sed
conoce bien cada guerra
de la vida y del amor también

Me dibuja un paisaje y me lo hace vivir
en un bosque de lápices se apodera de mí
La quiero a morir

Y me atrapa en un lazo que no aprieta jamás
como un hilo de seda que no puedo soltar
no quiero soltar, no quiero soltar
La quiero a morir

Cuando trepo a sus ojos me enfrento al mar
dos espejos de agua encerrada en cristal
La quiero a morir

Sólo puedo sentarme, solo puedo charlar
sólo puedo enredarme, solo puedo aceptar
ser sólo suyo, sólo suyo
La quiero a morir

Conoce bien cada guerra
cada herida, cada sed
conoce bien cada guerra
de la vida y del amor también

Y yo que hasta ayer sólo fui un holgazán
y hoy soy el guardián de sus sueños de amor
La quiero a morir

Podéis destrozar todo aquello que veis
porque ella de un soplo lo vuelve a crear
como si nada, como si nada
La quiero a morir

VERSIONES

La obra original, bajo el título ‘JE L’AIME À MOURIR’, es, a mi entender, mejor que la que Francis Cabrel grabó en castellano. Además, su letra se corresponde en escasa medida con la difundida para el público hispanoparlante.

SHAKIRA actualizó el tema en 2011, volviéndo a elevarlo hasta el número uno de las listas de éxitos galas. Permaneció en la cima durante siete semanas, superando al original de Cabrel. La colombina ofreció una versión bilingüe –castellano y francés– en sus conciertos en ciudades de habla gala –Francia y Suiza– dentro de la gira que realizó aquel año por Europa.

Una de las interpretaciones más sentimentales fue la que realizó el difunto MANZANITA. A diferencia de la original, su tono es creciente. La voz y la entonación del malagueño es impactante, aunque ya para entonces su salud comenzaba a ser endeble.

El crooner catalán SERGIO DALMA, especializado en reinterpretar clásicos del pop, no desaprovechó la oportunidad de ofrecer su visión de ‘La quiero a morir’. Lo hizo en 2005 con dudoso éxito, en mi opinión.

SERGIO VARGAS acercó ‘La quiero a morir’ al merengue dominicano

Para los que quieran conocer otras revisiones pueden recurrir a las que realizaron Jackito, Alliage, Carole Ferederiks, Marc Antoine, Muchachito, Camilo Sesto, Daniel Betancourt, Quentin Mosimann, Dark Latin Groove (DLG), Giselle, Raphael, Niña Pastori, Jarabe de Palo y Alejandro Sanz, María Carrasco, Nicola di Bari, Joaquín Sabina, Manu Chao, Don Tetto, Conchita, Forraje, Puchero del Hortelano, Gustavo Botero, Pelaos con Salsa o Lenka Filipová-Zamilovaná.

BIOGRAFÍA

FRANCIS CABREL es un baladista, un romántico, un lírico y en esa esfera ha trazado toda su carrera. Nació el 23 de noviembre de 1953 en Astaffort, en el sur de Francia, en el seno de una familia originaria de Italia. Aunque comenzó a componer a los dieciséis años, cuando estaba en el instituto, su debut profesional llegó cuando contaba con dieciocho. Sin embargo, por aquella época tuvo que compaginar la música con otros oficios, como el de dependiente de una zapatería.

Dejó los estudios obnubilado por Bob Dylan, Neil Young y Leonard Cohen, sus tres grandes ídolos. Sus primeros escenarios fueron bares y pubs, por donde dio tumbos como guitarrista del grupo Ray Frank et les Jazzmen, que más tarde pasó a llamarse Les Gaulois.

Transcurrieron varios años hasta que logró emprender una trayectoria en solitario tras presentar varias composiciones de matiz político a un concurso de cantautores celebrado en Toulousse. Allí fue descubierto por un cazatalentos, que se lo llevó a París y lo convirtió en un autor romántico.

Su trabajo discográfico inicial apareció en 1977, titulado ‘Petite Marie’. Pero su primer impacto en las listas llegó en 1979, con la canción ‘Les chemins de traverse’. A continuación publicó ‘Je l’aime à mourir’ y ya nada fue igual. El disco de platino que premió sus ventas cambió su vida. Desde entonces su caminar artístico ha girado en torno a este tema, aunque después compuso otras grandes obras.

The Power Station – Get it on (Entrégate)

2016 abril 25

Cuando un grupo que está en la cumbre de su fama (en este caso Duran Duran) decide tomarse un descanso para tratar de difuminar los roces internos, sus miembros suelen aprovechar el parón bien para lanzar proyectos en solitario o bien constituir alguna banda alternativa. Esto ocurrió en 1985, cuando el bajista John Taylor y el guitarrista Andy Taylor decidieron oxigenarse fuera de la disciplina del líder de la banda Simon LeBon. Se unieron con el exitoso cantante Robert Palmer, el batería Tony Thompson y el también bajo Bernard Edwards (ambos exChic) para protagonizar un experimento creativo que respondió al nombre de The Power Station.

Su nueva aventura discográfica debía, obligatoriamente, estar condecorada con un éxito de ventas. El historial de sus componentes no podía permitir algo distinto a un top ten. El quinteto se encerró en los estudios Avatar de Nueva York con el objetivo de emprender un camino alejado de la electrónica. Su apuesta por las raíces del rock del pasado les llevó al puesto noveno de la listas de éxitos norteamericana Billboard, la Biblia música de aquellos lares.

Lo lograron gracias a clásicos. Así, entre otros hits del pasado, optaron por rejuvenecer el famoso ‘Get it on (Bang a gong)’ de Tyrannosaurus Rex (T. Rex), al que en 1971 el fallecido cantante glam inglés Marc Bolan puso la voz inicial tras componerla.

En ‘Get it on (Bang a gong)’ Palmer pudo rentabilizar su potente voz y crear un tema que pronto destacó por su musicalidad. Además, este tema caliente estuvo a la altura de la inmensa calidad que atesoraban los miembros de la superbanda The Power Station y también de sus querencias rockeras. La versión fue tan fresca y sensual como la original, pura dosis de fuerza descomunal para plasmar una lírica llena de metáforas y significados oscuros que habla, con doble sentido, sobre sexo.

La guitarra de Andy Taylor y su estilo ‘in your face’, junto con el bajo metálico de John Taylor, rodean la erótica voz de Robert Palmer mientras Tony Thompson, también con el bajo, aporta el estruendo que adorna la composición. Destaca sobretodo la poderosa instrumentación del tema. El poder visceral de la versión de 1985 supera el espíritu ligero y sensual de la original, a su vez inspirada en su parte instrumental en ‘Little Queenie’ de Chuck Berry.

La obra estaba inicialmente destinada a convertirse en un homenaje a la modelo Bebe Buell (la madre de Liv Tyler), quien por aquel entonces era pareja de John Taylor. Pero al romperse esta relación, esta idea se abandonó. También estaba previsto que Bebe Buell fuera miembro del grupo, aunque finalmente fue sustituida por Robert Palmer.

El videoclip promocional, realizado por Terence Donovan, reafirmaba la imagen de Palmer como un hombre con poder sobre las mujeres. El vocalista británico, vestido con traje y corbata, una estética poco rockera, se presentaba al frente de un batallón de modelos enamoradas de él. Una visión un tanto machista.

LETRA

Bueno eres obscena y dulce
vestida de negro, no mires hacia atrás y te amo
eres obscena y dulce, oh sí
Bienm eres delgada y eres débil
tienes los dientes de la hydra sobre ti

Eres obscena dulce y eres mi chica

Entrégate, excítate, entrégate
entrégate, excítate, entrégate

Bien estás construida como un coche
tienes tapacubos (pezones) de aureola de diamante estelar
estás construida como un coche, oh sí

Bien tú eres una joven indomable
ésa es la verdad, con tu capa llena de águilas
eres obscena dulce y eres mi chica

Entrégate, excítate, entrégate
entrégate, excítate, entrégate

Bueno eres como el viento salvaje
tienes el blues en tus zapatos y tus medias

Bien estás construida como un coche
tienes tapacubos (pezones) de aureola de diamante estelar
estás construida como un coche, oh sí

Eres obscena dulce y eres mi chica

Entrégate, excítate, entrégate
entrégate, excítate, entrégate

Bueno eres obscena y dulce
vestida de negro, no mires hacia atrás y te amo
eres obscena y dulce, oh sí

Bien bailas cuando andas
así que vamos a bailar, arriésgate, entiéndeme
eres obscena dulce y eres mi chica

Entrégate, excítate, entrégate
entrégate, excítate, entrégate
entrégate, excítate, entrégate

Entrégate, excítate, entrégate
entrégate, excítate, entrégate

Entrégate, excítate, entrégate
Entrégate, excítate, entrégate

Nena
elígeme, por un rato, todavía estoy pensando

VERSIONES

Obligado es comparar las interpretaciones de The Power Station y de TYRANNOSAURUS REX. He aquí la original del cuarteto británico encabezado por Bolan. Sin duda genial.

El genial guitarrista mexicano CARLOS SANTANA siempre se ha caracterizado por dar su punto de vista a temas fundamentales del rock. La voz la puso el británico Gavin Rossdale.

El grupo de pop de los 70-80 BLONDIE incorporó asimismo a su repertorio el tema que analizamos hoy. En esta versión en directo grabada en 1979 en Asbury Park, Nueva York, su líder Debbie Harris se llevó todo el protagonismo, aunque no fue una de sus mejores interpretaciones.

Más recientemente, en 2009, el conjuno alemán con influencias del estilo glam rock CINEMA BIZARRE quiso darle un toque personal a ‘Get it on’. En mi opinión, el resultado es dudoso.

WITCH QUEEN, el grupo de estudio ensamblado por Gino Soccio y producido por Peter Alves, optó por reconvertir el tema para destinarlo a las discotecas. Corría el año 1979.

THE POWER STATION surgió de forma casual en 1985, sin que sus integrantes se lo propusieran. Durante una reunión de amigos en la que participaron los dos Taylor, Thompson y Edwards decidieron realizar una maqueta con la versión de ‘Get it on’. Quedaron tan satisfechos de la conjunción de sus talentos que optaron por comercializar el tema.

El grupo había quedado constituido, pero faltaba un nombre. Inicialmente se barajó la posibilidad de llamarlo Big Brother, utilizando un cantante distinto para cada uno de los clásicos que incluiría el LP. Incluso llegaron a contactar con Mick Jagger o Billy Idol.

Robert Palmer fue el primer vocalista convocado. Tras autoofrecerse, interpretó ‘Get it on’ y la simbiosis que surgió con el resto de los miembros de la banda finalmente les convenció de que el británico debía ser el cantante fijo. Fue el nacimiento de The Power Station, finalmente integrado por Palmer, John Taylor (bajo), Andy Taylor (guitarra), Tony Thompson (batería) y Bernard Edwards (bajo).

El LP de debut, una mezcla de covers y canciones propias, fue lanzado con gran éxito en las listas de ventas. ‘Some like it hot’, el primer single, llegó al sexto lugar en Billboard. El segundo, ‘Get it on (Bang a gong)’, confirmó la buena acogida del público, al que también le gustaron otros temas como ‘Communication’ o ‘Go to zero’.

Pero, sorprendentemente, cuando ya se había planificado una gira mundial, Palmer decidió reemprender su carrera en solitario, aunque volvió al año siguiente para registrar un nuevo disco. Este trabajo, titulado ‘Living in fear’, no tuvo tanta repercusión y acabó la historia de The Power Station.

Esta macrobanda no hubiera sido posible sin la crisis que sufrió Duran Duran en 1984, cuando el conjunto liderado por Simon LeBon decidió tomarse un período de descanso para experimentar y desarrollar trabajos alternativos. En este tiempo surgieron de su seno dos bandas: The Power Station y Arcadia. La segunda elaboró música parecida a la de Duran Duran y estuvo integrada por LeBon, Nick Rhodes y Roger Taylor. Triunfó con el single ‘Election day’, incluido en su único LP ‘So red the rose’ (1985), en el que colaboraron grandes artistas como David Gilmour, Sting o Carlos Alomar.

La Bionda – One for you, one for me (Uno para ti, uno para mí)

2016 abril 12

Nos topamos hoy con la canción que abrió el movimiento italo dance. ‘One for you, one for me’, clásico entre los clásicos en las discotecas de finales de los setenta, se publicó en Italia en 1978, aunque su gran repercusión en el mundo hispanoparlante se produjo tanto en el verano de aquel año como en la siguiente temporada estival. Los hermanos La Bionda, Carmelo y Michelangelo, padres del género, consiguieron casi sin proponérselo un hit a nivel mundial que creció paralelo al circuito musical de las playas.

Con la colaboración del inglés Richard Palmer-James, la excelente producción y la brillante composición musical catapultaron a ‘One for you, one for me’ al número uno en todo el continente europeo y en gran parte de América del Sur. Se trataba realmente de un ritmo simple que fue creado por Michelangelo La Bionda cuando tan sólo contada con nueve años. Luego, algunos años después, regresó a su mente y adoptó el formato de las 45 revoluciones por minuto. Leer más

Alicia Keys – This girl is on fire (Esta mujer está en llamas)

2016 abril 8

‘This girl is on fire’ es un precioso homenaje a las personas normales. A aquéllas que cada día se levantan con un horizonte que no va más allá que el de afrontar la vida con sencillez y armonía, de cuidar con cariño a las personas que quieren, de hacer con dignidad su trabajo y de asumir su rol con normalidad, pero que al mismo tiempo tienen un enorme fuego interior que les hace vibrar, les hace sentir coquetas y sexys, las reinas y reyes de su pequeño paraíso. Se quieren a sí mismos y sueñan.

Por ejemplo, ¿a qué mujer no le gustaría ser una preciosa modelo, con un cuerpo estupendo, tener bonitas joyas y lujosos vestidos, asistir a fiestas maravillosas…? En fin, reinar en un mundo de cuento de hadas. ¿A qué hombre no le agradaría encarnarse en un gran deportista o en un profesional de prestigio, con un gran coche, y tener un éxito arrollador? Y viceversa, por supuesto. Es muy posible que a la mayoría. Leer más

Manolo Tena – Sangre española

2016 abril 4

Hoy hemos perdido al gran Manolo Tena. Su obra nos lo recordará siempre. Basta recurrir a ‘Sangre española’. quizá su canción más conocida, para valorar la magnitud de su genio.

‘Sangre española’, que nos llegó junto a los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992, es aún el mayor éxito de Manolo Tena. Vendió un millón de copias en todo el mundo, aunque el artista madrileño siempre mantiene que no llegó a ganar ni una peseta con esta canción.

Lo cierto es que con ella, ya en solitario tras pasar antes por Cucharada y Alarma, logró llegar al gran público. Para ello contó con la ayuda de músicos neoyorquinos habituales en las grabaciones de Michael Jackson o Quincy Jones y el respaldo de la gran multinacional discográfica Sony, que justo entonces se hizo con la histórica CBS.

Hablamos de una obra maestra, de esas canciones que curan el alma. Sin embargo, la balada pilló por sorpresa hasta al propio autor, que no estaba acostumbrado a semejante repercusión. Manolo se quedó atónito al ver cómo las emisoras de radio, las televisiones y una gran parte de la población de distintas edades caían rendidas ante una faena que corría el peligro de ser boicoteada por su intrínsico nacionalismo español. Podría haber sido incluso tachado de facha.

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Tino Casal – Embrujada

2016 marzo 26

Un genio asturiano de corta vida que respondía al nombre de Tino Casal creó en 1983 una de las numerosas joyas musicales que nos dejó tras su caminar por esta vida. Rodeado de los bajos Chapman Stick y Manolo Aguilar, el guitarrista Carlos G. Vaso, los teclistas Javier Losada y A. Quintano, y el batería Javier de Juan, consiguió el mayor aldabonazo de su carrera de la mano del productor Julián Ruiz y el ingeniero de sonido Luis Fernández Soria. Hablamos, como ya han descubierto los seguidores del genial cantante y compositor, de ‘Embrujada’.

Fue la multinacional EMI la que lanzó al mercado esta genialidad de cuatro minutos y veintitrés segundos. Nada más llegar a las tiendas se catapultó hasta lo más alto de las listas de ventas en la primavera de 1983, sobre todo en la de los 40 principales, el hit parade más prestigioso español por aquellas fechas. Su logro quedó registrado el 9 de abril de aquel año. Por supuesto, consiguió también el disco de oro, que entonces premiaba la venta de cincuenta mil copias de vinilo. Leer más

Lynyrd Skynyrd – Sweet home Alabama (Dulce hogar Alabama)

2016 marzo 14

Si quieres que ese momento traumático de abandonar la cama cada mañana sea, cuanto menos, un poco menos doloroso, te recomiendo que como sintonía de tu despertador programes la canción que hoy analizamos. ‘Sweet home Alabama’ tiene la capacidad de reactivar al ser humano hasta en sus momentos más bajos, ésos que normalmente coinciden con las primeras horas de la mañana, sobre todo los lunes. Este tema conseguirá ponerte de buen humor por muy amargo que sea tu amanecer y por grande que sea el daño que su sintonía haya producido en tu cerebro al arrancarte de los brazos de Morfeo.

Este himno del rock, tan clásico como la Quinta Sinfonía de Beethoven, también te transportará de inmediato a lo más profundo del sur estadounidense, a sus blancos campos de algodón, a su húmedo calor… Qué lejos estamos de la mítica Alabama y, sin embargo, que cerca nos sentimos de ella gracias a este tema. Icono imperecedero, nos ayuda a sentir ese área norteamericana. Quizá porque ‘Sweet home Alabama’ es una de esas composiciones ideales para viajar, de las que tienes que tener siempre en el equipo de música de tu coche cada vez que te enfrentas a la carretera. Leer más

Ricardo Arjona – Mujeres

2016 marzo 7

Felicidades a todas. O quizá debería decir gracias. Felicidades porque el 8 de marzo el mundo os homenajea con la celebración del Día Internacional de la Mujer y gracias por todo lo que nos habéis dado a lo largo de la historia de la humanidad.

Nunca de ninguna boca masculina saldrá una afirmación que realmente haga justicia o se acerque a saldar la gran deuda que los hombres tenemos con vosotras. Por supuesto, yo ni lo intento. Me confieso incapaz de trasladar a un folio en blanco la admiración que siento hacia la mujer. Bien sea pareja, abuela, madre, hermana, hija, compañera de trabajo, amiga, vecina… Siempre ellas han hecho más por nosotros que nosotros por ellas. Leer más

Celine Dion – My heart will go on (Mi corazón seguirá latiendo por ti) (Titanic)

2016 febrero 26

Creo que aún no ha pasado el tiempo suficiente como para realizar esa afirmación, pero son muchos los que creen que la música de ‘Titanic’ puede ser considera la más famosa y aclamada de la historia del cine. Y, por tanto, su canción estrella, ‘My heart will go on’, la balada más reconocida de la gran pantalla. Es mucho decir, sin duda.

Lo cierto es que la película dirigida por James Cameron sí ha sido la más taquillera de la historia del cine, siendo premiada con once Oscar por la Academia de Hollywood. Su tema musical estrella logró una popularidad similar. Leer más

Jeanette – Soy rebelde

2016 febrero 12

«Yo soy rebelde porque el mundo me ha hecho así». A quién no le suena esta frase o, es más, quién no ha llegado a utilizarla en alguna ocasión. El paso del tiempo la ha convertido en parte del acerbo popular y en hasta manida expresión sine die, pero realmente su génesis tuvo lugar en 1971 en la mente creativa del compositor y arreglista Manuel Alejandro.

El maestro de Jerez de la Frontera se alió aquel año con el director de orquesta hispanoargentino Waldo de los Ríos y el productor italiano Rafael Trabucchelli para regalar a Jeanette su canción franquicia, aquella que la hizo popular en un país que trataba de alejarse del inmovilismo del franquismo mediante tímidas ráfagas de aire importadas del extranjero. El magistral uso de una melodía basada en piano, instrumentos de viento y violines envolvió la suave voz de Jeanette para crear un producto que incluso hoy en día, más de cuarenta años después, funciona. Leer más

Chris Isaak – Wicked game (Juego perverso)

2016 febrero 1

El mayor éxito del norteamericano Christopher Joseph Isaak llegó en 1989 de la mano de la canción ‘Wicked game’, el sencillo más aceptado de su carrera gracias a sus millonarias ventas y al reconocimiento de las listas de los hit parade estadounidenses y europeas.

Ante todo nos encontramos con una gran canción de amor, de amor tóxico, de una trama de seducción y obsesión que nació al abrigo de la noche, escenario ideal para su desarrollo. Isaak la compuso a altas horas de la madrugada, según ha asegurado siempre. Sólo entonces, sin la cordura que garantiza el sol, afloraron sentimientos irracionales que desembocaron en un himno a la locura insomne. Leer más

Black – Wonderful Life (Maravillosa vida)

2016 enero 26
por Anje Ribera

Colin Vearncombe, que popularizó bajo el pseudónimo Black el tema ‘Wonderful Life’, murió ayer a los 53 años tras sufrir un accidente tráfico en Irlanda hace dos semanas. Es momento quizás de recordar su gran éxito.

Todos fuimos imbuidos por pensamientos positivos, como recomendaba Peter Pan, cuando llegó ‘Wonderful Life’, allá por 1987. Constituyó un ejemplo adecuado para representar la cínica bondad que siempre impregnan las fechas que reciente y afortunadamente hemos dejado atrás.

Pero, imposiciones comerciales y convencionalismos al margen, sí, la vida es maravillosa, como nos lo cantaron los integrantes del conjunto británico Black en los estertores de los ochenta con una entonación de garganta negra en sus juveniles cuerpos blancos. Consiguieron que este tema se convirtiera en perenne, de esos que llegan a nuestras vidas por casualidad, pero que luego se quedan para siempre. ‘Wonderful Life’ se ha hecho con un sitio en la historia musical del último cuarto del pasado siglo. Fue un superéxito en su momento y es una obra genial casi tres décadas después. Leer más

Ultravox – Vienna

2016 enero 22

Ultravox – Vienna

‘Vienna’ constituyó el mayor éxito discográfico de Ultravox, coincidiendo con el período en el que la banda británica recorría el sendero musical de los ochenta de la mano del cantante y guitarrista escocés Midge Ure, que reemplazó a John Foxx en el liderato. Esta canción, publicada en otoño de 1980, fue la punta del iceberg de su popularidad europea a lo largo de toda una década, en la que derramó su influencia en las corrientes electrónicas de base sintética.

Comenzó entonces el despegue hacia la fama que se le había negado al quinteto con anterioridad. Por fin abandonó los círculos underground para llegar a un público masivo y emprender años de reconocimiento. El carácter sentimental y épico de ‘Vienna’, que surgió en pleno reinado de los nuevos románticos, amparado también en una estética barroca que recuerda al siglo XIX, se creó en un estudio de Colonia, donde Ultravox supo plasmar su creatividad en un sonido nuevo, gracias a sintetizadores más modernos y experimentales. Sin embargo, no pudo impedir la influencia del rock germanófilo que comenzaba a traspasar las fronteras de la todavía Alemania Federal. Leer más

The Eagles – Hotel California

2016 enero 19
por Anje Ribera

Glenn Frey, alma matter de The Eagles, ha muerto por complicaciones con una artritis reumatoidea, agravada por una colitis ulcerosa y neumonía. Guitarrista y miembro fundador de la banda “Era el motor, el planificador. Tenía un conocimiento enciclopédico de la música popular y una ética de trabajo que nunca abandonó”, aseguró ayer su compañero Don Henley.

Sirva como homenaje la historia de la canción más popular de la banda, que contamos hace algún tiempo. Hablamos, claro, de ‘Hotel California’.

Que es una de las grandes canciones del rock de todos los tiempos no lo pone en duda nadie. Que su éxito fue inmenso tampoco. Lo certifican los dieciséis millones de copias que vendió su single, que fue considerado el mejor de 1976 -cuando se escribió- y de los dos años siguientes. Tres décadas después asimismo ha protagonizado ya más de otro millón de descargas digitales.

Pero lo números jamás han servido para certificar leyendas y esta canción no sólo es una leyenda sino que convirtió en leyendas a los integrantes de Eagles. Una obra redonda, una composición perfecta que pervive al paso de los años sin perder su frescura. Un clásico atemporal, multiversionado por todo tipo de artistas, que ha cincelado su título en la historia de la música moderna. Leer más

Antton Valverde – Maitasunez hil (Morir de amor)

2016 enero 15

Aunque los científicos nos dicen que es imposible, hay quien muere de amor. Además es una muerte dolorosa. Tu corazón ha dejado de latir desde aquel día en que ella (o él) se marchó. Pero tu cuerpo vegeta en esta vida, torturado por una mente que no deja de pensar en ella (o él), sabiéndola (sabiéndolo) en otros brazos. Mueres en vida, día a día.

Y lo seguirás haciendo el resto de tu existencia, o sea de tu agonía. Vives cuando realmente quieres morir, mientras el recuerdo te desgarra el alma. Pasa un día, pasa otro y sigues solo (sola), sin ella (sin él). Sin embargo, todavía sientes en tu piel las caricias que nunca más volverás a recibir de aquellas manos. ¡Qué mentira creer que volverán! Leer más

David Bowie – Tonight

2016 enero 11
por Anje Ribera

La reedición de esta entrada antigua pretender ser un modesto homenaje al genio que se nos ha marchado.

Ziggy quiso demostrar que era el artista más grande que había nacido en este planeta y para hacerlo intentó dejar claro que ningún estilo se le resistía. En esta canción pretendió mostrar su destreza también en el reggae. Y qué bien lo hizo a pesar de que no contó con el beneplácito de la crítica. Sí el de quienes nos gusta todo tipo de música.

La canción la interpreta a dúo con Tina Turner, que en aquella época (1984) protagonizaba un resurgir de su carrera tras separarse definitivamente de su marido Ike Turner. ‘Tonight’ constituye una revisión de un tema que Bowie escribió para Iggy Pop, con un ritmo suave que bebe del clásico sonido jamaicano. Leer más

David Bowie y Mick Jagger – Dancing in the street (Bailando en la calle)

2016 enero 11
por Anje Ribera

Hace tres años ya de esta entrada, pero sirva de homenaje para el mago que se nos ha ido hoy. ‘Dancing in the street’ salió al mercado en 1964 de mano del trío femenino estadounidense Martha and the Vandellas y desde entonces cumple años con inexorable puntualidad. Pero yo no descubrí esta canción hasta 1985, cuando dos monstruos de la música como David Bowie y Mick Jagger realizaron una estridente versión. De ella hablaremos hoy.

Los hoy ya abueletes del rock planearon esta revisión para interpretarla en los festivales del Live Aid organizado por Bob Geldoff para ayudar a África. Inicialmente tenían previsto cantarla en directo simultáneamente, Bowie desde el estadio de Wembley y Jagger desde el JFK de Filadelfia, pero problemas técnicos –el retardo de la conexión por satélite– lo impidieron. Se vieron obligados a grabar un vídeo que se proyectó al mismo tiempo en ambos lados del Atlántico.

La combinación fue exquisita y así lo reconocieron público y crítica pese a que las carreras de ambos no atravesaban sus mejores momentos, sumidos ya en cierta decadencia por su madurez y su endiosamiento al cincuenta por ciento. De cualquier manera, estos iconos del pop-rock reverdecieron el clásico escrito por Marvin Gaye, William Mickey Stevenson y Ivy Jo Hunter. Leer más

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