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Sandro Giacobbe – Il giardino proibito (El jardín prohibido)

2014 octubre 19

Sólo la mítica frase que incluye su letra y que ya forma parte del acerbo del lenguaje popular justifica la existencia de ‘El jardín prohibido’, canción que nos ha acompañado desde que Sandro Giacobbe la publicó en 1975. ¿Quién no ha oído o hasta pronunciado alguna vez aquello de ‘Lo siento mucho, la vida es así, no la he inventado yo’? Esta expresión, ya casi lapidaria, se ha convertido en mítica, al margen del magnífico tema que popularizó en medio mundo el intérprete italiano. Queda para la historia.

‘Il giardino proibito’ obtuvo un éxito arrollador tanto en la península transalpina como en el mundo latino, ya que de inmediato se realizó una versión en castellano. Aprovechando el auge que por aquella época protagonizó la música romántica azzurra, Giacobbe dio en el clavo con una composición creada junto a los letristas Daniele Pace y Oscar Avogadro. Pocos que vivieron aquellos tiempos la habrán olvidado. De hecho, la obra fue interpretada en más de diez idiomas y machacada por todas las emisoras de radio.

La presencia de ‘El jardín prohibido’ era obligada en los tocadiscos que giraban a 45 revoluciones por minuto y se convirtió en banda sonora de aquellas fiestas que se extendieron por toda España recién muerto Franco. Bombillas envueltas en celofán rojo, extrañas combinaciones entre alcohol y zumos o batidos, mucha patata frita, otros tantos deseos ocultos, risas nerviosas y maniobras de acercamiento hacia las chicas formaban parte de un paisaje hasta entonces casi inédito por estos lares. Sonaba Sandro Giacobbe y los más valientes lanzaban la pregunta clave: ¿Quieres bailar…? Luego comenzaban a soñar.

Su letra es todo un manual de excusas para justificar una infidelidad con la mejor amiga de su pareja. A lo largo de poco más de cuatro minutos se extiende todo un pliego de descargos con un toque machista. La culpa era de la otra, autora de la tentación. El hombre es también una víctima, como Adán. Las referencias bíblicas tampoco faltan. Se habla del fruto prohibido y el objetivo, como en cualquier religión, siempre es la búsqueda del perdón. Sandro Giacobbe, que combinaba belleza masculina, una voz rasgada y una forma de cantar romántica, seguro que logró muchas indulgencias.

Esta tarde vengo triste y tengo que decirte,
que tu mejor amiga ha estado entre mis brazos
Sus ojos me llamaban pidiendo mis caricias,
su cuerpo me rogaba que le diera vida

Comí del fruto prohibido dejando el vestido
colgado de nuestra inconsciencia.
Mi cuerpo fue gozo durante un minuto,
mi mente lloraba tu ausencia

No lo volveré a hacer mas,
no lo volveré a hacer mas

Pues mi alma volaba a tu lado y mis ojos
decían cansados que eras tú, que eras tú
que siempre serás tú
Lo siento mucho, la vida es así
no la he inventado yo

El placer me ha mirado a los ojos
y cogido por mano,
yo me he dejado llevar por mi cuerpo
y me he comportado como un ser humano,
lo siento mucho, la vida es así,
no la he inventado yo

Sus besos no me permitieron repetir tu nombre,
y el suyo sí por eso cuando la abrazaba me acorde de ti

Comí del fruto prohibido dejando el vestido
colgado de nuestra inconsciencia
Mi cuerpo fue gozo durante un minuto,
mi mente lloraba tu ausencia

No lo volveré a hacer mas,
no lo volveré a hacer mas

Pues mi alma volaba a tu lado y mis ojos
decían cansados que eres tú, que eres tú
que siempre serás tú
Lo siento mucho, la vida es así
no la he inventado yo

Si el placer me ha mirado a los ojos
y cogido por mano,
yo me he dejado llevar por mi cuerpo
y me he comportado como un ser humano,
lo siento mucho, la vida es así,
no la he inventado yo

VERSIONES

Como hemos dicho, este tema se grabó también EN ESPAÑOL, con un éxito enorme.

SERGIO DALMA, convertido ya en un crooner, ha sabido adaptar a su voz la canción de Giacobbe.

El merenguero dominicano ALEX BUENO realizó un remake con estilo salsa.

El flamenco también bebió de ‘Il giardino proibito’ gracias a la voz de JUNCO.

El joven talento ABRAHAM MATEO consiguió rentabilizar asimismo las virtudes de este tema.

El genovés SANDRO GIACOBBE (1951) se convirtió en uno de los principales embajadores de la canción romántica italiana de la década de los setenta. Logró encaramarse al éxito con ‘Signora mia’, allá por 1974 y con veintipocos años, y no descendió ningún escalón hasta la llegada de la música disco del sonido Milán, ya en los ochenta. ‘Il Giardino proibito’ (1975) fue, quizás, el principal pilar sobre el que se sustentó –y se sustenta– su carrera. Gracias al tema que analizamos hoy traspasó las fronteras italianas, primero hasta España y luego hacia todos los países de Sudamérica.

Sus padres, de clase trabajadora, no entendieron porqué dejó los estudios para dedicarse a la música en el seno del grupo ‘Giacobbe & le allucinazioni’. Sin embargo, el tiempo le dio la razón y pronto llamó la atención de la multinacional discográfica CBS –CGD, en el país de la bota–. Fue el comienzo de una carrera de grandes éxitos. A los anteriormente mencionados siguieron hits como ‘Mi va che ci sei’, ‘Notte senza di te’, ‘Sarà la nostalgia’, ‘Primavera’ o ‘Portami a ballare’.

Con la llegada de los noventa su estrella decayó y dedicó su devenir a festivales, como el de San Remo o el Viña del Mar, en Chile, y a galas de televisión. En ello sigue.

Paul Young – Every time you go away (Cada vez que te vas)

2014 octubre 16

Hablar de música romántica de los ochenta deriva inevitablemente en Paul Young y, para el gran público, también en ‘Every time you go away’. Todos nos enamoramos en 1985 de esta canción, que entonces se hizo con un lugar en nuestros corazones y aún pervive en nuestros recuerdos.

La fama y las loas se las llevó el soulman británico, pero el tema fue compuesto por Darryl Hall, miembro del dúo Hall and Oates. No quiero con ello obviar el mérito de Young, que supo darle una visión particular, más cercana de los postulados que regían durante la década en el mercado discográfico. Hall reivindica su paternidad en cada uno de los conciertos que realiza, pero la versión que él publicó en 1980 es, a mi entender, inferior a la que hoy analizamos. Young le supera en intensidad y emoción interpretativa, alcanzando la condición de clásico.

Un magistral arreglo con un instrumento no habitual en el pop como el sitar, una percusión elegante y una orquestación muy brillante, con oportunos toques de piano y una guitarra distorsionada, contribuyeron a un éxito que posibilitó que ‘Every time you go away’ diera la vuelta al mundo y se mantuviera durante varias semanas en los hit parade más importantes del planeta.

Gracias también a la particular voz, tan delicada como problemática, de Paul Young. Sus tonos repletos de dulzura y sensibilidad conquistaron a la mayoría de los corazones que escucharon esta canción entonces y la degustan ahora. El inglés supo convertir una buena canción en otra superior, con ese estilo personal para envolver la historia que transmiten las baladas. Le acusaron de fabricar un sucedáneo, pero creó un clásico.

…, si es que pudiéramos resolver algún problema
entonces para qué derramar tantas lágrimas
oh, y entonces vuelves de nuevo
cuando el hombre correcto aparece

Siempre lo mismo
¿no lo ves? Lo tenemos todo
sigamos, sigamos, sigamos

Cada vez que te vas
te llevas una parte de mí contigo
cada vez que te vas
te llevas una parte de mí contigo

Sigue y sé libre, yeah
quizás estás demasiado cerca para ver
que puedo sentir tu cuerpo moviéndose

No significa mucho para mí
no puedo continuar diciendo lo mismo
¿no lo ves? Lo tenemos todo
incluso sabes que lo sabemos

Cada vez que te vas
te llevas una parte de mí contigo, oh
cada vez que te vas
te llevas una parte de mí contigo

No puedo continuar diciendo lo mismo
porque cariño, ¿no lo ves?
lo tenemos todo, sigamos, sigamos, sigamos…

VERSIONES

De obligada inserción debe ser la obra primitiva de HALL & OATES.

La banda BLUE ROOM interpretó ‘Everytime you go away’ dentro de la banda sonora de la película ‘Mejor solo que mal acompañado’, interpretada por Steve Martin y John Candy.

El joven cantante pop estadounidense Clayton Holmes Grissom, conocido como CLAY AIKEN y surgido en la factoría del programa de televisión ‘American idol’, hizo uso del tema de Hall en su disco de 2006 ‘A thousand different ways’.

Muy digna la revisión que firmaron GEORGE BENSON y AL JARREAU.

El soulman norteamericano WILLIE CLAYTON mezcló los coros del tema original de Hall y los arreglos de Young.

PAUL YOUNG (Luton, Bedfordshire, 1956) protagonizó un precoz idilio con la música. Desde niño convivió con el piano y la guitarra, cuya interpretación combinó con su afición al fútbol, jugando en el equipo de la factoría Vauxhall Motors. Sin embargo, sus dotes eran mayores con los instrumentos que con el balón y pronto se lanzó a formar parte de bandas como Kat Kool & The Kool Cats, Streetband, Toast o Q-Tips. Fue un caminar sin repercusión.

El éxito le llegó en solitario, cuando emergió su potencial interpretativo, convirtiéndose en ídolo pop de los ochenta gracias a ‘Wherever I lat my hat (that’s my home)’, que alcanzó el  número 1 en 1983, y, sobre todo, a ‘Every time you go away’, que dos años más tarde le situó en la primera fila de los vocalistas anglosajones. Supo mantener esa posición durante toda la década gracias a temas de no tanta repercusión pero cargados de calidad como ‘Everything must change’, ‘Wonderland’, ‘Some people’, ‘Why does a man have to be strong?’, ‘Love of the common people’, ‘Come back and stay’, ‘Wherever I lay my hat (that’s my home)’, ‘Oh girl’… Su estilo cálido y accesible gustó a un sector de público muy amplio, fue calificado como soul blanco.

Por aquella época su especialidad era interpretar clásicos del rhtyhm and blues y rescatar canciones olvidadas, a la imagen de los crooners norteamericanos, aunque también escribió material propio, con el que, sin embargo, disminuyó el impulso de su carrera.

Los noventa le llevaron de nuevo a la actualidad gracias a un popular dúo con el cantante de blues italiano Zucchero interpretando la balada-pop  ‘Senza una donna’ en 1991 y su participación en el concierto tributo a Freddie Mercury, interpretando con Queen ‘Radio ga-ga’. Sin olvidar, la recopilación ‘From time to time – The singles collection’, que consiguió llegar al número 1 en las listas británicas de álbumes.

Con la llegada del siglo XXI dedicó más tiempo a su familia y espació sus trabajos, tanto en solitario como con el grupo de tex-mex Los Pacaminos, creado junto con Jamie Moses.

Actualmente toma parte en los conciertos-nostalgia de los ochenta que tienen lugar en Gran Bretaña bajo el título ‘Here and now’. Comparte escenarios con artistas como Martin Fry (exABC), Peter Cox (exGo West), Kim Wilde o Tony Hadley (exSpandau Ballet).

Vangelis – Chariots of fire (Carros de fuego)

2014 octubre 13

El tema central de ‘Chariots of fire’ transmite energía, tiene un poder vigorizante, como ‘Gonna fly now’ escrito por Bill Conti para ‘Rocky’ o ‘Eye of the tiger’, de Survivor, para una entrega posterior de la película protagonizada por Silvester Stallone. De hecho, la composición de Vangelis es la canción más escuchada por los atletas en sus entrenamientos y se ha convertido en obligatoria en los grandes eventos deportivos.

Por extensión, esta oda a la sangre, al sudor y a las lágrimas de la competición se ha trasladado a la lucha íntima de cualquier persona que trata de superarse día a día, que afronta los retos, se fija metas y nunca se da por vencida. O sea, en resumen, a seres humanos intentando alcanzar un sueño, esos héroes anónimos que nos rodean y a los que nunca valoramos.

Esta obra instrumental inolvidable nos llegó en 1981 de la mano de compositor griego y se llevó el Oscar a la mejor banda sonora, superando ‘En busca del arca perdida’, de John Williams. El filme, que narra la historia de dos corredores británicos, uno devoto cristiano y el otro judío, en los Juegos Olímpicos de París de 1924, se llevó en total cuatro estatuillas, entre ellas, la de mejor película.

El director  Hugh Hudson y el productor David Puttman conocieron a Vangelis cuando el barbudo heleno trabajaba en los estudios Nemo de Londres. Un encuentro casual derivó en el encargo de la banda sonora al genio de las partituras para cine y televisión. En un principio le pidieron poder incluir en el filme el tema estrella de su obra anterior, ‘Ópera salvaje’, que les había impactado, pero Vangelis les convenció de que podría componer algo mejor. Lo que no tuvieron en cuenta Hudson y Puttman es que la música acabaría eclipsando a la historia. Hoy se recuerda la banda sonora y prácticamente se ha olvidado la película.

‘Carros de fuego’ se asienta en un esqueleto construido mediante sintetizadores y secuenciadores, herramientas de la vanguardia electrónica a la que procesaba culto Vangelis. Sin embargo, también quiso trasladar a la banda sonora los aires de la Inglaterra georgiana de principios del siglo XX en la que se desarrolla el guión. Para ello, se vio obligado a abrir un paréntesis en la trayectoria de música experimental y cósmica que protagonizaba su producción en los años anteriores. Vangelis incluso se acercó a la música clásica, en base a melodías convencionales y a arreglos más modestos.

De todo ello surgió un trabajo en cierto modo denostado por los puristas del vangelismo, pero que, a los que no podemos alcanzar ese nivel, nos parece extraordinario, una aportación inmensa a la cultura de masas. Los críticos también aluden a que ‘Chariots of fire’ se basó en exceso en su obra de 1975 ‘Heaven and hell’, incorporada por Carl Sagan a la serie ‘Cosmos’. Pero, por contra, para otros, entre los que me encuentro, es imposible no adorar su frescura e intensidad.

El público también compartió esta opinión porque durante casi veinte años fue la banda sonora más vendida de la historia. Justo hasta la llegada de ‘Titanic’, de James Horner. Es, en mi opinión, una composición envolvente, influyente en el devenir de la música cinematográfica moderna. Imprescindible para cualquier amante del género y creadora de una tendencia seguida por otros compositores posteriores, que la llevaron incluso a otros estilos.

VERSIONES

El músico de jazz y rhythm and blues estadounidense ERNIE WATTS ofreció su visión del tema de Vangelis en 1982, poco después de estrenarse la película. Una nueva obra maestra.

La cantante, compositora y actriz estadounidense MELISSA MANCHESTER también se dio prisa por versionar la gran composición que hoy analizamos.

El veterano grupo británico THE SHADOWS incorporó ‘Chariots of fire’ a su repertorio en 1982.

El pianista francés RICHARD CLAYDERMAN trasladó la melodía a los teclados clásicos en 1984.

‘Carros de fuego’ ha sido utilizada hasta la saciedad como sintonía radiofónica y televisiva o recurso publicitario desde su lanzamiento inicial. De ella ha habido hasta parodias, como la que protagonizó Rowan Atkinson, conocido mundialmente por su interpretación de MR. BEAN, durante la inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres de 2012.

Evangelos Odysseas Papathanassiou, más conocido como VANGELIS, es un genio de las bandas sonoras. Basta añadir a la que analizamos otros trabajos para películas como ‘Blade runner’, ‘Opera salvaje’, ‘Lunas de hiel’. ‘Desaparecido’, ‘Motín a bordo’, ‘Alejandro Magno’ o ‘1492. La conquista del paraíso’ para dar categoría científica a esta aseveración. Su inmortalidad musical está garantizada.

De hecho, implantó una nueva forma de entender el contenido musical del cine, trabajando en su propia casa, lejos de los estudios profesionales. Cada vez que tiene una idea, baja a los sótanos donde tiene instalada su factoría y la graba de inmediato.

Hablamos de uno de los mejores teclistas y compositores de estos últimos cuarenta años, rey de la exploración sonora. Pero antes tuvo una etapa pop y rock, cuando en los sesenta formó con Demis Roussos el mítico grupo Aphrodite’s Child. Esto sucedió antes de emprender una obra en solitario que se distinguió por una gran complejidad técnica en trabajos discográficos como ‘Spiral’ (1977), ‘See you later’ (1981) o ‘Direct’ (1988).

Por esa década también formó dúo con el cantante Jon Anderson y publicó varios LPs de indudable valor. Asimismo, ha colaborado con Montserrat Caballé, Melina Mercouri, Claudio Baglioni, Richard Anthony y con el actor Sean Connery, que en el single ‘Ithaca’ recita el poema homónimo de Cavafis.

Jane Birkin y Serge Gainsbourg - Je t’aime moi non plus (Te amo… yo tampoco)

2014 octubre 3

Nació de una petición imposible de no cumplimentar. Nadie podía negarle nada a la autora de la solicitud. La maravillosa Brigitte Bardot convenció en 1967 a Serge Gainsbourg de que le escribiera «la canción más romántica que pudiera imaginar» y el compositor francés le obsequió con ‘Je t’aime moi non plus’, la obra musical más erótica que se había ofrecido hasta entonces a los oyentes pop.

La bella actriz quedó escandalizada, pero aún así, a regañadientes, accedió a grabarla un año más tarde. El resultado fue considerado demasiado atrevido para ella y se negó a su difusión comercial temiendo que pudiera dañar su imagen.

No llegó a plasmarse en un disco. Sólo unos pocos privilegiados tuvieron acceso a la interpretación, porque incluso emisoras como la BBC se negaron a difundirla. Por supuesto, estaba prohibida en España. Fue en 1986 cuando por fin se pudo comprar, con la aprobación de BB y con fines benéficos.

Gainsbourg y Bardot rompieron poco más tarde su relación secreta, ya que la diva estaba casada. A la vida del enfant terrible galo llegó entonces la joven actriz británica Jane Birkin y fue ella la que registró finalmente la versión que salió al mercado a principios de 1969, cosechando un gran éxito y un escándalo aún de mayor dimensión.

Esta especie de conversación entre dos amantes mientras practican sexo y se acercan al punto culminante entre susurros y gemidos, para terminar con la incendiaria sugerencia de un orgasmo femenino, salió a la calle justo cuando el mundo occidental protagonizaba una revolución sexual paralela a la permisividad y la promiscuidad nacidas en el movimiento hippy y el mayo del 68 francés.

Fue acogida por entusiasmo con los sectores más progresistas de la sociedad y con una mezcla de pánico y estupor por los más conservadores y católicos, que la consideraron pornográfica. Hasta el Vaticano realizó un comunicado que aconsejaba a los creyentes que huyeran de este tema como del demonio.

Esta indignación moral ayudó a las ventas –sólo en Francia se distribuyó un millón de copias–. Sin embargo, desdeñando las ganancias económicas, el sello Fontana, que publicó inicialmente el tema, sucumbió a la presión y decidió no sacar una segunda edición.

Los nuevos vinilos fueron prensados por el sello independiente Major Minor, que aprovechó la demanda provocada por su ausencia temporal de las tiendas de discos para llevar ‘Je t’aime moi non plus’ a los hit parade y alcanzar casi inmediatamente el número uno de las listas en muchos países.

También en las británicas, donde siempre lo han tenido muy difícil las canciones del otro lado del Canal de la Mancha. Pero ‘Je t’aime moi non plus’ quizá se benefició de que en su letra se hablaba poco en francés. Más bien se hablaba poco. Porque prácticamente es instrumental y la mayoría de las representaciones vocales se limitan a los jadeos. Para Reino Unido también se cambió el título, optándose por ‘Love at first sight’ (Amor a primera vista).

Lenta, delicada… ‘Je t’aime moi non plus’ se introduce en nuestros oídos de la mano de unos compases que despiertan la líbido, alcanzando su momento más álgido cuando llega el órgano Wurlitzer, auténtica estructura ósea de este himno erótico a nivel mundial que en casi cuatro minutos y medio condensa dosis irrefrenables de pasión.

El mago de las mezclas fue Michel Colombier, que más tarde trabajó con Madonna. Se le acusó de inspirarse para la instrumentación en la canción franquicia de Procol Harum ‘Con su blanca palidez’. Los arreglos corrieron a cargo de Arthur Greenslade en el estudio Barclay de París.

El título se inspira en una frase atribuida al genial pintor español Dalí, que en cierta ocasión dijo: «Picasso es español, yo también. Picasso es un genio, yo también. Picasso es comunista, yo tampoco».

La canción se convirtió en película en 1976, dirigida por el propio Gainsbourg y protagonizada, por supuesto, por Jane Birkin.

Te amo, te amo
sí, te amo
no mas que yo…
oh mi amor…
como la ola irresoluta

Yo voy, voy y vengo
entre tus caderas
voy y vengo
entre tus caderas
y me retengo…

Te amo, te amo,
oh, sí, yo te amo…
no mas que yo…
oh mi amor
tú eres la ola, yo la isla desnuda

Tú vas, tu vas y vienes
entre mis caderas…
tú vas y vienes
entre mis caderas
y yo te retengo…

Te amo, te amo,
oh, sí, yo te amo…
no mas que yo…
oh mi amor
como la ola irresoluta

Yo voy, voy y vengo
entre tus caderas
voy y vengo
entre tus caderas
y yo me retengo…

Tú vas, tú vas y vienes
entre mis caderas…
tú vas y vienes
entre mis caderas
y yo te retengo…

Te amo, te amo,
oh, Sí, yo te amo…
no mas que yo…
oh mi amor
el amor físico, es un callejón sin salida

Yo voy, voy y vengo
entre tus caderas
voy y vengo
entre tus caderas

Yo voy y vengo,
yo me retengo…
no! Ahora vienen
ahh… ahhh…

Te amo
te amo
sí, te amo
yo ahora ya no

Oh, mi amor
como la ola indecisa

VERSIONES

Por supuesto es obligatoria conocer la primera grabación que realizaron Gainsbourg y BRIGITTE BARDOT.

El productor GIORGIO MORODER y DONNA SUMMERrecuperaron este tema en 1978, con los aires de discoteca que dominaban aquella época.

Para el mercado latino CHAYANNE y NATALIE convirtieron ‘Je t’aime… moi non plus’ en ‘Exxtasis’.

En 2012 MADONNA interpretó la obra durante una actuación en el Olympia de París.

Para la publicidad KYLIE MINOGUE cantó esta composición erótica en 2003.

SERGE GAINSBOURG y JANE BIRKIN formaron pareja hasta 1980. El compositor francés era un hombre revolucionario, valiente y, sobre todo, provocador. Llevaba años creando buenos temas para otros artistas, mujeres como Nana Mouskouri, Petula Cark o Juliette Greco. Pero, sin embargo, el gran público no le conocía porque su irracionalidad asustaba a las discográficas, que apostaron por Johnny Hallyday.

Birkin llegó a París en pleno Mayo del 68 para rodar la película ‘Slogan’. Tenía 20 años, pero ya era famosa por ser la primera intérprete con desnudo frontal en una película comercial. En la Ciudad Luz conoció a Gainsbourg. Y pronto rivalizaron con John Lennon y Yoko Ono a la hora de generar polémica. Eran la bella y la bestia. Se dedicaron a disfrutar de la vida como si no hubiera un mañana.

Gainsbourg murió en 1991, a los 62 años, tras sufrir un ataque al corazón. Su cuerpo fue enterrado en el cementerio de Montparnasse parisino, donde su tumba se ha convertido en un lugar de peregrinación. Birkin disfruta de una interesante vejez, sacando discos de vez en cuando. De su relación nació Charlotte Gainsbourg, que llegó a cantar con su padre la incestuosa canción ‘Lemon incest’, cuando sólo tenía 12 años. Actualmente es una prestigiosa actriz.

Marvin Gaye – Sexual healing (Terapia sexual)

2014 septiembre 27

¡Qué efímera fue su dicha! En 1982, cuando público y crítica le adoraban por el tema ‘Sexual healing’, no supo digerir el éxito y volvió a las andadas. Sucumbió de nuevo. Parecía que atravesaba su mejor momento artístico, pero no era cierto.

Se vio obligado a refugiarse en casa de su familia. Y allí encontró la muerte, poco más de un año después, concretamente el 1 de abril de 1984, un día antes de cumplir 45 años. Fue asesinado por su padre, que en su demencia de excéntrico ministro de una secta que combinaba el judaísmo ortodoxo con el fundamentalismo cristiano, le veía como un demonio. Lo mató de dos tiros después de una discusión. Cuatro meses antes él mismo había regalado el arma a su progenitor, que nunca aprobó el estilo de vida de su hijo.

Hablamos de Marvin Gaye, el genio de Washington DC, que la cocaína y al alcohol nos arrebató a los melómanos cuando su creatividad estaba de nuevo en la cima del mundo de la música pop tras cinco años de transitar errático.

Pero antes de dejarnos, el norteamericano supo plasmar en su obra más popular, en su tema franquicia, la elegancia de unos arreglos pausados, bondadosos, característicos de su devenir artístico hasta lograr un sonido que supo envolver a millones de personas en un ambiente sensual que ha hecho que ‘Sexual healing’ haya sido considerada como la número uno de las canciones para escuchar mientras se practica sexo. Su ritmo cadencioso, la mezcla de soul, funk, reggae, boogie… y un toque gospel, le da un aura única.

Desde que salió al mercado hace treinta y dos años ‘Sexual healing’, compuesta en Bélgica, ha sido la banda sonora de numerosas cenas para dos, de otros tantos bailes agarrados y de, como mínimo, otras tantas escenas de cama, tantos momentos íntimos, placeres carnales, disfrutes nocturnos, incrementos de la libido… Se ha encargado de poner el tono en el seno de las parejas durante tres décadas, según un estudio titulado ‘La ciencia detrás de una canción’. Todo es explícito. Hasta los susurros de Harvey Fuqua, amigo y mentor de Marvin Gaye.

Es el mejor ejemplo para apoyar la teoría del psicólogo musical Daniel Müllensiefen, que consideró que «la música es capaz de activar las mismas zonas de placer del cerebro que la comida o el sexo».

Dentro de su clasicismo, la obra culmen de Gaye fue revolucionaria. Los expertos musicólogos la ‘culpan’ de partir en dos la historia de las baladas. Desde ‘Sexual healing’, uno de los grandes éxitos de todos los tiempos, la temperatura media de las composiciones subió, sin olvidar nunca la música negra, el soul, el pop y el blues. También cambiaron los videoclips después del que ilustró esta obra, de estética inspirada en las películas para mayores.

‘Sexual healing’ llegó a la mente de Marvin Gaye en abril de 1982, cuando su biógrafo, David Ritz, descubrió en la habitación del artista gran cantidad de revistas pornográficas y de cómics de temática sadomasoquista. «Tal vez necesites terapia sexual», le comentó. A Gaye le gustó cómo sonaba aquella frase y pidió a Ritz que escribiera un poema sobre el tema.

La letra encajó en las reflexiones filosóficas y las necesidades personales y emocionales del cantante, que plasmó la idea con ritmo reggae. La siguiente estación fue el lugar más alto de las listas de éxitos y la consecución de un premio ‘grammy’, el único que logró en su carrera.

En ello colaboró el promotor belga Freddy Cousaert, que supo convencerle para recomenzar su carrera. Materializó el milagro de recuperarle cuando ya parecía alejado del mundo y vivía como un hippy en Hawaii. Gaye resurgió de sus cenizas artísticas al instalarse en Ostende y fichar por Columbia, multinacional con la que convirtió ‘Sexual healing’ en vinilo.

Pero el éxito no fue ajeno a la polémica porque Ritz acabó demandando a Gaye por no incluirle en los créditos del tema. Durante el proceso se barajaron varias teorías. Hay quien sostuvo que el cantante quería conocer el barrio rojo de Ámsterdam y el biógrafo le respondió que necesitaba una terapia sexual.

Por contra, el hermano del artista, Frankie Gaye, dijo que la conversación versó sobre otro tema. «No sólo eres sexy, tu música es una terapia», dice que le dijo Ritz. Además, el teclista Odell Brown, coautor de la melodía, nunca consideró que el escritor hubiera tenido algo que ver con la canción: «Jamás conocí a ese tío. Lo único que me dijeron es que estaba haciendo una entrevista para ‘Rolling Stone’». Pero los jueces dieron la razón al periodista, que finalmente consiguió que su nombre apareciera en los créditos.

Termómetro para medir la transcendencia de Marvin Gaye y ‘Sexual healing’ puede ser el hecho de que dio lugar a un ‘biopic’ protagonizado por el actor Jesse L. Martin, que finalmente reemplazó a Lenny Kravitz como protagonista, al ser vetado éste por la familia del hombre que inspiró su guión.

Oh, nena, vamos a ir al grano esta noche
necesito amor y, nena, no puedo aguantar mucho más tiempo
se va haciendo cada vez más y más fuerte

Y cuando tengo este sentimiento
necesito una terapia sexual
la terapia sexual, oh, nena
me hace sentir muy bien

Me ayuda a aliviar mi cabeza
la terapia sexual, nena, es buena para mí
la terapia sexual es algo que es bueno para mí

En cuanto las lágrimas de tristeza caen
y mi estabilidad emocional me abandona
hay algo que puedo hacer
puedo coger el teléfono y llamarte, nena

Y cariño, ya sé que estarás ahí para aliviarme
el amor que me des me liberará
si no sabes qué es lo que estás tratando
Ohh, puedo decirte, cariño, que es una terapia sexual

Levántate, levántate, levántate, levántate
vamos a hacer el amor esta noche
despierta, despierta, despierta, despierta
porque lo haces muy bien

Nena, me encuentro mal esta mañana
un mar tormentoso dentro de mí
nena, creo que estoy zozobrando
las olas están creciendo más y más

Y cuando me siento así
busco una terapia sexual
la terapia sexual es buena para mí
me hace sentir muy bien, va tan deprisa
me ayuda a aliviar mi cabeza, y es bueno para nosotros

La terapia sexual, nena, es buena para mí
la terapia sexual es algo bueno par mí
Y es buena para mí, y es muy buena para mí, nena, ooh

Venga, toma el control, agárrate
a mi cuerpo y mente, pronto lo estaremos haciendo, cariño
me estaré sintiendo bien, así me estás curando
de la manera en que me emocionas, mantenme cerca de ti
para que me llenes sexualmente

Eres mi medicina, abre y déjame entrar
cariño, eres tan buena, no puedo esperar a que te pongas en marcha
no puedo esperar a que te pongas en marcha, nena
no puedo esperar a que te pongas en marcha

Y nena, cuando te quedes dormida por la noche
me quedaré despierto y leeré
y nena, nena, nena, no puede estar más que tenso
por las necesidades de mi pasión

Y cuando siento esto
necesito una terapia sexual
cuando siento esto
necesito una terapia sexual

Nena, no puedo esperar mucho más tiempo
se va volviendo más y más fuerte

Y cuando siento esto
necesito una terapia sexual
Ohh, cuando siento esto
necesito una terapia sexual

Tengo que conseguir una terapia sexual, amor
porque estoy solo
y necesito una terapia sexual, amor
hasta que vuelvas a casa

Por favor, no lo dejes para más tarde
no es bueno masturbarse

VERSIONES

La revisión que protagonizó BEN HARPER en 2001 tiene un estilo propio. Incluyó el tema en su décimo álbum.

MICHAEL BOLTON supo valorar el impulso que esta obra daría a sus interpretaciones. Lo hizo en 2009.

GEORGE MICHAEL, asimismo, la incorporó a su repertorio en 1988.

Fue muy conocida la visión que ofreció SARAH CONNOR de esta canción en 2007.

Entre los incontables artistas que han cantado ‘Sexual healing’ cabe recordar a Ne-Yo, Big Daddy Kane, Fat Joe, Bone Thugs N´Harmony, Clam, Kate Bush, Darren Hayes, Anita Lane, Soul Asylum, Fourplay, Slaves On Dope, Craig T. Cooper, Morgan Evans, The Hot 8 Brass Band, Hot Chip, Joan Caramba…

‘Sexual healing’ también ha formado parte de las bandas sonoras de películas como ‘I spy’, de Owen Wilson y Eddy Murphy; y en series como ‘South Park’. Pero es muy conocida la interpretación de Herbert Viola a Agnes DiPesto en la mítica ‘Luz de luna’.

MARVIN GAYE, llamado el Sinatra negro, forma parte del Olimpo de la música soul, como Stevie Wonder, James Brown, Little Richard, Aretha Franklin, Otis Redding o Sam Cooke. Su historia, sus éxitos, sus problemas y su trágico final le convirtieron en un mito que en los escasos 45 años de vida nos dejó creaciones inolvidables.

Compositor de alta calidad, su carrera comenzó de forma modesta en la familia Motown y acabó siendo una estrella fuera de la firma que reunía a los mejores cantantes afroamericanos. Supo rentabilizar su alta calidad vocal para superar la barrera de los prejuicios raciales y ganarse el respeto de todo el mercado, también el blanco.

Sin embargo, su vida privada le traicionó y le sumió en la ruina personal. Sexo, alcohol y drogas pudieron con él. Quizás en ello pudo influir su niñez tortuosa, donde fue criado por un padre que era ministro de una secta cristiana tan austera y fanática que incluso condenaba a las celebraciones religiosas, pero que luego no dudaba en vestirse de mujer a escondidas. Su terapia se basaba en una paliza diaria.

Pero nada impidió que nos haya regalado joyas musicales como ‘Stubborn kind of fellow’, ‘I heard it through the grapevine’, What’s going on’, ‘Too busy thinking about my baby’, ‘Mercy mercy me’, ‘Let’s get it on’, ‘Got to give it up. Pt. 1’ o la analizada ‘Sexual healing’.

Bobby Vinton – Blue velvet (Terciopelo azul)

2014 septiembre 18

Cuando una gran canción sale al mercado y transita sin pena ni gloria podríamos aferrarnos a la mala suerte para buscar una explicación. O quizá culpar al interprete de no haber sabido sacarle rentabilidad. Esta teoría quedaría demostrada, quizá de forma injusta, si el tema obtiene más tarde una gran repercusión cuando sus tonos y letras salen de otra garganta.

Es el caso de ‘Blue velvet’ que triunfó casi treinta años después de que fuera escrita y doce años más tarde de que se publicara. Lo hizo en la voz de un autor que tuvo el valor de incorporarla a su repertorio a pesar de que otros fracasaron con anterioridad en su intento. Bobby Vinton lo logró y pasó a la historia unido a esta gran balada, cuando ni fue su autor ni el primero que se fijó en ella. Leer más

Massiel – Tiempos difíciles

2014 julio 30

Massiel decidió darse un respiro en 1977, cuando ya estaba en avanzado estado de gestación de su hijo Aitor Carlos, que nació el 1 de junio de aquel año en el Westminster Hospital de Londres. Acumulaba el cansancio de una intensa carrera que se prolongaba ya durante más de una década y optó por tomar unos años sabáticos.

Durante el período en que custodió los primeros años de su niño también recapacitó sobre su futuro musical y optó con caminar por veredas diferentes a las que antes contabilizaron sus pasos profesionales. Su regreso supuso un cambio radical en su estilo.

Volvió en 1981, con nueva casa discográfica. Abandonó Zafiro-Novola, con la que firmó sus primeras canciones, y fichó por Hispavox, en auge en los primeros años de los ochenta. Debutó con un álbum que obtuvo un éxito inmediato en las listas españolas y latinoamericanas gracias a canciones como ‘El noa-noa’, ‘Eres’ o ‘El amor’. Leer más

Cock Robin – Remember the promise you made (Recuerda la promesa que hiciste)

2014 julio 22

Caminemos veintinueve años atrás para recordar una canción que se encaramó hasta los puestos más altos de las listas de éxitos de 1985, amparada en las suaves voces de Peter Kingsbery, autor también del tema, y Anna LaCazio, que ofrecieron, junto a los otros dos componentes de Cook Robin, una interpretación elegante. Lo hicieron como si se tratara de un cuerpo de baile. Coordinación, sincronización y empatía se trasladaron de forma natural y sin esfuerzo a una obra que forma parte ya del acerbo del pop de finales del pasado siglo.

Todo ello almibarado por los efectos y juegos de los sintetizadores que imperaban en la época. También los arreglos y los solos de guitarra eléctrica colaboraron a dar un matiz misterioso a lo que se consideró -opinión que aún se mantiene– una obra de arte. Tras un inicio de percusión suave, se da paso a los teclados, al bajo y a la batería. Destaca su estribillo, donde la voz de LaCazio adquiere protagonismo a medida que la cadencia aumenta, sin que nunca pierda su condición de balada. Al final regresa el tono vocal de Kinsgbery. Leer más

Iva Zanicchi – La orilla blanca, la orilla negra

2014 junio 27

Más de tres millones de aficionados a la música de principios de la década de los setenta se rascaron el bolsillo para comprar el single de ‘La orilla blanca, la orilla negra’, que trasladó al mercado internacional la voz aterciopelada, casi negra, de Iva Zanicchi. Constituyó un bombazo en todo el continente europeo.

Ya previamente había triunfado en su país, Italia, con el título original ‘La riva bianca, la riva nera’, aunque no consiguió imponerse en el Festival de San Remo de 1971, la gran cita de la canción transalpina. Tuvo que conformarse con el segundo puesto, aunque el jurado destacó sobremanera la música compuesta por Eros Sciorilli, pianista de jazz y director de orquesta especialista en beber de las fuentes de la tradicional ‘canzone napolitana’.  Leer más

Bobby McFerrin – Don’t worry, be happy (No te preocupes, sé feliz)

2014 junio 19

Hay frases de algunas canciones que pasan a la historia. ‘Don’t worry, be happy’ (No te preocupes, sé feliz) es una de ellas. La hemos utilizado muchos para tratar de quitar hierro a alguna situación preocupante, a los errores, fracasos o incertidumbres. Este rítmico ejemplo de pop vocal se ha convertido en sinónimo de bálsamo desde que el compositor de jazz Bobby McFerrin lo llevara al número uno mundial en 1988, justo cuando su país, Estados Unidos, atravesaba una gran crisis económica y social tras el mandato ultraconservador de Ronald Reagan.

Desde entonces, y gracias a que reaparece cada cierto tiempo como sustento de campañas publicitarias o incluida en alguna recopilación, este clásico moderno produce alegría y energía positiva, para permitirnos ver nuevas perspectivas en situaciones aparentemente negativas, al tiempo que nos recomienda optar por una existencia menos programada, más espontánea. Leer más

Joe Dassin – L’été indien (Verano indio)

2014 junio 10

Aquí le llamaríamos el veranillo de San Miguel o San Martín, pero en Estados Unidos es conocido como el verano indio. De cualquier manera, hablamos de lo mismo. De ese rebrote del estío que nos regala el otoño en noviembre –en el hemisferio norte– o en mayo –en el sur–, impregnado de un tiempo espléndido que nos carga las pilas ante la inminente llegada del invierno. Las fechas, por supuesto, son orientativas porque hay años en los que se da en octubre o abril, respectivamente.

Pero la canción ‘L’été indien’ no está dedicada al clima, sino al amor. La letra defiende que este período es el mejor para enamorarse, porque recupera las fogosidades que provoca la canícula, pero también para llorar por el amor perdido. Dassin sostiene que el fenómeno sólo ocurre en América del Norte, pero lo cierto es que su canción tuvo éxito en países lejanos de aquellas latitudes. Leer más

Antonio Machín – Angelitos negros

2014 junio 3

Esta canción es tan popular que hasta una bodega de la denominación de origen zamorana de Toro ha bautizado a un vino con su nombre. Seguro que siete meses en barricas de roble francés y americano garantizan el sabor del caldo tinto, pero casi setenta años en el mundo de la música popular hacen que ‘Angelitos negros’ se erija casi en un himno litúrgico para los amantes de los boleros. De hecho, está considerada como una de las cincuenta composiciones favoritas de los españoles de todas las edades y épocas.

Este abierto alegato antirracista, que nos hace a todos querer ser negros a pesar de que nuestra piel sea pálida como la leche, sigue candente en una época como la actual, en la que los brotes de la xenofobia están a la orden del día. Sin embargo, el artista cubano lo grabó en 1947, consiguiendo un éxito inmediato en España, lo que supuso su asentamiento definitivo. Afortunadamente, nunca sufrió la discriminación a la que cantó. Leer más

Luz Casal – Piensa en mi

2014 mayo 30

Han sido muchos los ejemplos de canciones que han reivindicado su calidad o han vuelto a la actualidad de la mano de su inclusión en una banda sonora cinematográfica. El bolero ‘Piensa en mi’ es una de ellas. Porque el tema que escribió el maestro mexicano Agustín Lara en 1935 renació para la audiencia en 1991, gracias a que Pedro Almodóvar –con su habitual buen ojo para la música– la eligió para dar sonido a su producción ‘Tacones lejanos’.

La magnífica interpretación, dulce y romántica, la firmó la asturgalaica Luz Casal. En el filme, fue Marisa Paredes la que encarnó la reaparición artística de la cantante y actriz Becky del Páramo tras años alejada de los escenarios españoles. Leer más

Nino Bravo – Libre

2014 mayo 25

En 1973 los compositores José Luis Armenteros y Pablo Herreros -excomponentes del grupo Los Relámpagos y luego impulsores de Fórmula V– otorgaron a Nino Bravo la canción que le dio más popularidad. ‘Libre’ no sólo es el tema más famoso del cantante valenciano, sino que con el paso del tiempo se ha convertido en todo un símbolo del pop español.

Desde entonces esta canción ha estado presente en nuestras vidas, bien en celebraciones, bien en publicidad, o bien, ya en la modernidad, en la listas de reproducción de nuestros artilugios sónicos. Hasta nos hemos atrevido a cantarla quienes nacidos invalidados para la música, porque siempre nos ha transmitido alegría, exaltación. Y sobre todo porque nos ha dotado de sensación de libertad. Leer más

Danza Invisible – Sabor de amor

2014 mayo 19

Si preguntas a cualquier persona con mas de 30 años por Danza Invisible inevitablemente la respuesta es ‘Sabor de amor’. Como es también mi caso, esta canción de 1988 será la elegida del conjunto malagueño por este blog. El tema supuso un antes y un después en la trayectoria del grupo malagueño. «Multiplicamos nuestro público de la noche a la mañana. De pronto comenzaron a aparecer quinceañeras que se habían enganchado a ‘Sabor de amor’ y nosotros flipábamos. En ningún momento hubiésemos imaginado que iba a tener éxito alguno. Había chicas gritándonos en el camerino tras los conciertos y toda la parafernalia ésa de las fans», explicaba en una entrevista pretérita Javier Ojeda, líder de la banda. Leer más

Richard Cocciante – Bella sin alma

2014 abril 25

Nos topamos con una de las mejores canciones de amor, o desamor, de los años setenta del pasado siglo. Pero ‘Bella sin alma’, originariamente ‘Bella senza anima’ en italiano, ha evolucionado con el paso del tiempo para convertirse en un tema eterno y universal, tanto por la intensidad y la pasión de su interpretación como por su mensaje desgarrador.

La inigualable voz de Richard Cocciante desde 1974 emite gritos de dolor por la inminente pérdida de la amada tras una traición, una situación en la que hemos podido vernos reflejados todos. Porque siempre habrá bellos y bellas sin alma cuando se ama con ceguera y no se percibe, o tal vez se malinterpreta, el engaño. Quien no ha sufrido de la manera que lo expresa esta composición es que en realidad nunca ha amado. Leer más

Sam Brown – Stop (Para)

2014 abril 14

‘Stop’ no consiguió inscribirse en la lista de grandes baladas de la historia nada más dar sus primeros pasos en el universo musical de aquel 1988. Tuvo que esperar un año. Fue en 1989 cuando el single obtuvo un reconocimiento mundial, materializado en la venta de más de dos millones y medio de copias, cifra impensable para una artista novel y desconocida como Sam Brown, que hasta entonces no contaba con ninguna obra en el mercado.

La británica utilizó su voz fantástica, semirota y muy personal para contarnos una historia de engaños y mentiras dentro de una pareja. Es igual que el protagonista del amor roto fuera hombre o mujer. No importa el género del traicionado. Duele igual cuando se ha dado todo y te fracturan el corazón.

Un mensaje que San Brown sustentó sobre un gran acompañamiento musical e interpretó con una garganta dolida y enrabiada, con convencimiento cercano al dramatismo. La canción transita a través de una vereda ornamentada con un preludio de cuerdas de los violines, una tranquila batería y un piano soul apenas perceptible pero constante. A la postre, un conjunto tan simple como efectista que derivó en una obra elegante, de sensibilidad extrema, resolutiva, universal… Leer más

Manolo Tena – Sangre española

2014 abril 9

‘Sangre española’, que nos llegó junto a los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992, es aún el mayor éxito de Manolo Tena. Vendió un millón de copias en todo el mundo, aunque el artista madrileño siempre mantiene que no llegó a ganar ni una peseta con esta canción.

Lo cierto es que con ella, ya en solitario tras pasar antes por Cucharada y Alarma, logró llegar al gran público. Para ello contó con la ayuda de músicos neoyorquinos habituales en las grabaciones de Michael Jackson o Quincy Jones y el respaldo de la gran multinacional discográfica Sony, que justo entonces se hizo con la histórica CBS.

Hablamos de una obra maestra, de esas canciones que curan el alma. Sin embargo, la balada pilló por sorpresa hasta al propio autor, que no estaba acostumbrado a semejante repercusión. Manolo se quedó atónito al ver cómo las emisoras de radio, las televisiones y una gran parte de la población de distintas edades caían rendidas ante una faena que corría el peligro de ser boicoteada por su intrínsico nacionalismo español. Podría haber sido incluso tachado de facha. Leer más

Lorenzo Santamaría – Para que no me olvides

2014 abril 1

Nunca hay que olvidar a las personas que amas, aunque a veces se nos olvida que jamás deberíamos olvidarlas. Pero para sacarnos de nuestro error reaparece cada cierto tiempo Lorenzo Santamaría con su ‘Para que no me olvides’, canción romántica a más no poder publicada en 1976 –hace por tanto casi cuatro décadas–, pero que se ha convertido en un clásico inolvidable del pop hispano. De hecho, será el estandarte de una gira recopilatoria de sus mejores composiciones que el cantante protagoniza por estas fechas en Latinoamérica.

Hablamos de un tema que insistentemente piden al veterano cantante mallorquín en todos sus conciertos. ‘Para que no me olvides’ fue, junto a ‘Si tú fueras mi mujer’, la composición que le dio gran fama y éxito como baladista. Este single marcó un antes y un después en la carrera del intérprete. Su repercusión fue tal –con el ineludible número uno del momento– que pocos serán los amantes de la música de mediana edad que no la conozcan. Leer más

Prince – Raspberry beret (Boina frambuesa)

2014 marzo 26

‘Raspberry beret’ es pura magia colorista. La magia está en manos de los magos y Prince lo es. Sobre todo en la producción, faceta por la que destaca este tema de 1985, que hizo que el norteamericano ganara adeptos incluso en ese sector del público que en sus primeros años le calificó de «negro, sucio y degenerado». Sin embargo, la canción se tuvo que conformar con el número dos de la lista de éxitos norteamericana.

Su alegre melodía y la incorporación de los violines bastaron para encandilar a los aficionados al pop de todo el mundo. Hubo incluso quien quiso ver en la composición del de Mineápolis ciertos tintes de la estética musical de los propios Beatles. Para ello se olvidó de su querencia a las exhibiciones de guitarra y redujo los punteos al mínimo. Leer más

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