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Ottawan – D.I.S.C.O.

2014 noviembre 30

Cinco minutos de sonido trepidante reinaron en 1979 en todas las salas de baile europeas bajo el enigmático título de ‘D.I.S.C.O.’. La canción la presentó un dúo francés que respondía al nombre de Ottawan, en referencia a la capital canadiense.

Se trataba de un producto musical que nació para caminar por la vereda abierta por Boney M. Es decir, agrupar a una serie de cantantes, preferentemente procedentes de las colonias del Caribe, y convertirlos en grupo para cantar temas nacidos en los cerebros de conocidos compositores galos.

En esta ocasión los directores del proyecto fueron Daniel Vangarde y Jean-Josef Kluger. Su objetivo primitivo era dominar las listas francesas, pero, de forma sorprendente, el producto logró traspasar las fronteras nacionales y se encaramó hasta el número dos del hit parade británico, permaneciendo entre los temas más escuchados durante dieciocho semanas.

Ello obligó a grabar con gran celeridad una versión en lengua inglesa. Luego escaló también a la posición más alta en otros países del Viejo Continente. Las ventas también fueron muy elevadas. Tanto en Francia como en Reino Unido vendieron más de medio millón de copias.

La letra, quizá extremadamente superficial, siguiendo la corriente vigente a finales de la década de los setenta y principios de los ochenta hace referencia a las siglas que componen el título. ‘D.I.S.C.O.’, realmente, describe a una mujer Delirante, Increíble, Superficial y Complicada, además del inevitable Oh oh oh… de los coros.

En cuanto a la música, no se puede hablar tampoco de una gran creación. Se trataba de un sonido poco exigente, facilón, muy bailable y tarareable, a la vez que dotado de unos ligeros tintes tropicales. Pero cumplió con su cometido y arrasó en las discotecas entre luces brillantes y espejos giratorios gracias a ese ritmo pegajoso, melodioso y repetitivo.

Desde que salió al mercado, ‘D.I.S.C.O.’ no falta en ninguna recopilación de música disco que se precie. Por ello es un tema que revive cada cierto tiempo y que, por supuesto, proporciona suculentas ganancias a sus creadores mediante los oportunos royalties.

D.I.S.C.O.
D.I.S.C.O.
D.I.S.C.O.
Ella es D.I.S.C.O.

Ella es Delirante
Ella es Increíble
Ella es Superficial
Ella es Complicada
Ella es Oh, oh, oh

Ella es Deseable
Ella es Irresistible
Ella es Super sexy
Ella es Ciertamente lista
Ella es Oh, oh, oh

D.I.S.C.O.
Ella es Ella es D.I.S.C.O.

Ella es Desastrosa
Ella es Imposible
Ella es Super especial
Ella es Crazy (loca loca)
Ella es Oh, oh, oh

Ella es Deleitable
Ella es Increíble
Ella es Sensacional
Ella es Candy (el más dulce caramelo)
Ella es Oh, oh, oh

D.I.S.C.O.
Ella es D.I.S.C.O.

VERSIONES

Obligado es incluir la canción que se creó EN INGLÉS para el mercado británico.

El grupo electrónico británico N-TRANCE recuperó ‘D.I.S.C.O.’ en 1997 con estilo rap y una nueva letra.

El cantante de Reino Unido CHICO SLIMANI, surgido del concurso televisivo cazatalentos ‘The X Factor’ revisó el tema de Vangarde y Kluger en 2006. También cambió la letra. D.I.S.C.O se convirtió en C.H.I.C.O.

Algo parecido hizo la banda de electro pop israelí THE YOUNG PROFESSIONALS (TYP) en 2011.

OTTAWAN nació en 1979 en París integrado por Jean Patrick y Annette, naturales de Martinica. Su talento fue captado, como se ha dicho algo más arriba, por Vangarde y Kluger, compositores y productores que, tras trabajar con la diva Dalida, después habían generado productos de corriente disco como Gibson Brothers o Sheila & B. Devotion.

Jean Patrick, que se formó musicalmente en coros eclesiásticos, fue descubierto en un club de la capital francesa como integrante de Black Underground, banda que se convirtió en dúo al dar preponderancia a su cantante e incorporar como voz femenina a Annette. Su nombre nace de un reciente viaje que habían realizado los productores a Ottawa.

Debutaron con D.I.S.C.O., que pasearon al año siguiente por toda Europa. ‘T’es O.K.’ surgió también en su segundo año de andadura, consiguiendo asimismo el número uno en las Galias y erigirse como uno de los singles más vendidos de todos los tiempos. Luego llegó ‘Hands up (Give me your heart)’, que ‘aussi’ fue premiado por el éxito a ambos lados del canal y en el resto del continente. Incluso fue número uno en Nueva Zelanda. Más tarde llegaron ‘Crazy music’ y ‘Hello Rio’, producida y escrita por Bobby Orlando, también conocido como Bobby O.

Cuando el grupo se encontraba en lo más alto de su carrera, Jean Patrick decidió volar en solitario y pasó a liderar el también dúo Pam n’ Pat, con el que en 1981 se anotó otro tanto en las listas gracias a ‘Super Superman’. Pero, a la postre, consiguió que los dos proyectos llegaran a su fin.

Algo más tarde, Patrick reorganizó Ottawan con su nueva pareja, Tamara. Sin embargo, ya era tarde. Su momento había pasado. La carrera del dúo al que hoy nos referimos terminó con sólo dos LPs y media docena de vinilos de 45 revoluciones.

Simon & Garfunkel – The boxer (El boxeador)

2014 noviembre 24

Las letras surgidas del almacén creativo de un poeta como Paul Simon constituyen obras de arte literario que luego toman forma de canción. ‘The boxer’ puede ser, quizás, el ejemplo más evidente de ello. La mitad de Simon & Garfunkel hizo, además, un ejercicio de predicción con este tema. Como excelente visionario, ya adelantó que la precariedad laboral y la soledad son los mayores males del ser humano en la sociedad urbana, donde el hecho de estar rodeado de gente no impide convertirse en invisible y malvivir sin que las miles de personas que transitan por tu lado se percaten de ello. Es la realidad de los hombres y las mujeres actuales.

Aunque la composición data de 1969, la incomunicación humana que narra ‘The boxer’, y que también podemos encontrar de forma habitual en casi todas las creaciones del dúo estadounidense, está cargada de actualidad. Al igual que aquel púgil derrotado en el cuadrilátero y aplastado por la vida que caminaba solitario por las calles sumido en su soledad y superado por el terror, ¿cuántos hoy en día sufren este síndrome de la modernidad?

Idéntica sensación, seguro, experimentan muchas personas que, en estos tiempos de crisis económica y social, transitan infectadas por la terrible enfermedad del paro. Me refiero a esos que se ven obligados a trasnochar en cajeros automáticos o en bancos de parques. A esa gente que hasta hace muy poco eran trabajadores como nosotros. Un golpe de mala suerte les colocó en el filo de una navaja que está a punto de degollarles.

‘The boxer’ retrató con crueldad a los millones de víctimas inocentes del sistema deshumanizado que preconizan nuestros gobernantes y que el resto estamos obligados a aceptar. Pero, no nos equivoquemos, la culpa es siempre nuestra. Tenemos lo que nos merecemos, porque somos una mayoría silenciosa que acepta cualquier cosa con el argumento de que nada se puede hacer ante los poderosos. Así siempre estaremos condenados.

Es hora de combatir a los que piensan por nosotros, a los que pretenden convencernos de que la sociedad es fruto de la evolución, que es natural que todo se compre y se venda, que es natural que haya ricos y pobres, que es natural que la dignidad no esté al alcance de todos… Y, sobre todo, que un modelo justo y humano constituye sólo una utopía.

Pero volvamos a ‘The boxer’. Narra el devenir en Nueva York de un joven que abandona su mundo rural con la esperanza de triunfar entre las doce cuerdas. No ocurrió y pronto se vio sumido en el hoyo de la pobreza y el desamparo. Pero todo era una simple metáfora, porque en realidad la balada es autobiográfica. Simon, que dijo haberse inspirado en la Biblia, esconde sus propias experiencias en la figura de un púgil que se pelea con el mundo, recibiendo y dando golpes para sobrevivir.

No deja de ser una dura crítica social, dotada de una carga emocional digna que elevó el nivel de los temas que, por aquellos tiempos, pululaban entre las creaciones de la llamada canción protesta. En el fondo, el objetivo era, según confesó años más tarde el autor, reflexionar sobre la maldad que anida detrás de críticas absurdas.

Hay que recordar que la prensa especializada fue muy cruel con los trabajos que antecedieron a esta canción. En ella se analiza el peso de la fama y la influencia, casi siempre negativa, que tiene sobre algunas personas. Pero, finalmente, como moraleja, Simon nos recuerda que lo importante siempre es no tirar la toalla y enfrentarse a los problemas.

«En esos días todo el mundo nos golpeaba y con esta canción les decía que si seguían con sus críticas ibamos a desaparecer, ya que en un principio todo eran alabanzas, pero de pronto arremetieron contra nuestro arte. Nos llevó casi tres años que las personas nos dejaran de mirar como criaturas extrañas e incluso algunos pensaron que procedíamos de Inglaterra, pero éramos de Queens, de Nueva York, a pesar de que no hacíamos rock and roll», declaró a la revista ‘Playboy’ en 1984.

Aunque ‘The boxer’ no llegó a los puestos más altos de las listas de éxitos de la época en la que salió al mercado –de hecho no pasó del séptimo lugar–, hoy es uno de los temas más recordados del dúo norteamericano. ¿Quién no recuerda o quién no ha coreado alguna vez el ‘lie a lie’ de su estribillo? Fruto, según el propio Simon, de una falta de inspiración momentánea. Sin embargo, la imaginación del público convirtió aquella onomatopeya en la palabra inglesa que designa la mentira.

¿Quién, asimismo, no ha gozado con sus arreglos –dicen que se emplearon más de cien horas de grabación en Nashville, la iglesia St. Paul en Nueva York y los estudios del sello Columbia–, con sus excelentes solos instrumentales, con una percusión inimitable o con la utilización del theremin, al parecer uno de los primeros instrumentos electrónicos?

La música transita sobre la autopista que trazan una guitarra acústica fenomenal, una llamativa intervención del bajo y la percusión que Hal Blaine logró extraer de su batería. También fue él quien utilizó una cadena y la azotó contra una pared para incorporar un sonido hasta entonces impensable en una canción. Hoy ese efecto se puede obtener gracias a la electrónica y a la informática, pero entonces fue todo un invento.

Como curiosidad cabe destacar que en el famoso concierto de Central Park, que escenificó la reunión del dúo en 1982, tras un largo período de separación, Garfunkel alteró el tercer verso de ‘The boxer’ e interpretó una estrofa que no aparecía en la versión original.

Soy un pobre diablo
y de mí nada sabréis
malgasté todas mis fuerzas
en montones de promesas que eran burlas
ni una verdad pero un hombre
sólo escucha lo que quiere escuchar
na na na…

Y dejé familia y casa
era apenas un chaval
para mi todo era extraño
en la paz de una estación
perdido y asustado
respirar, frecuentar los barrios bajos
su miseria y suciedad
entre vagabundos prefería estar
Lai la lai…

Voy buscando algún trabajo
pido paga sindical
pero no hay ofertas
sólo una proposición de prostitutas
he de admitir que hubo veces
solo y triste que encontré
consuelo allí
na na na…

Lai la lai…
Preparando el nuevo invierno
pienso en casa y en volver
vuelta atrás
donde el viento de ciudad
no me desangre más
vuelta a casa otra vez

En el ring un boxeador
un luchador de profesión
lleva huellas en la cara
del guante que le pegó
y que le cortó hasta que gritara
de vergüenza y de rabia

Yo me marcho
yo me marcho
pega duro y no se va
lai la lai…
lai la lai…

VERSIONES

El trío madrileño LAREDO firmó en 1978 una revisión en castellano más que apreciable. La adaptación de la letra la realizó Miguel Bosé. Es la que ofrecemos más arriba.

Los geniales MARTES Y 13 realizaron una parodia a principios de la década de los noventa. Supieron explotar de forma magistral el famoso golpe reverberado de la mencionada cadena durante el estribillo.

Casi todos los grandes han interpretado alguna vez ‘The boxer’. La mayoría también ha grabado el tema, como, por ejemplo, Neil Diamond.

JOAN BAEZ convirtió el tema de Simon en un elemento habitual de sus conciertos.

En una época más moderna destaca la interpretación de ALLISON KRAUUS, JERRY DOUGLAS y SHAWN COLVIN con motivo de la entrega a Paul Simon del Premio Gershwin en 2007. Sencillamente deliciosa.

Tampoco han resistido la tentación de incorporar ‘The boxer’ a su repertorio artistas como Emmylou Harris, Tommy Fleming, Bob Dylan, Mumford & Sons, The Samples, Paula Fernandes, Hell or Highwater, Chet Atkins o Bruce Hornsby, entre otros muchos.

SIMON AND GARFUNKEL conforman, tal vez, el dúo más famoso de la historia de la música moderna, una referencia para generaciones posteriores. Canciones como la analizada, ‘The sounds of silence’, ‘Bridge over troubled water’ o ‘Mrs. Robinson’ forman parte del acerbo cultural de todos nosotros.

La combinación de dos gargantas tan distintas y unos arreglos vocales fantásticos rozaron la perfección en melodías perfectamente engarzadas por los estadounidenses. Además, la mezcla de los textos comprometidos de Simon y la dulzura interpretativa de Garfunkel les convirtieron en inimitables.

Sus primeros pasos a finales de los cincuenta los dieron durante sus estudios escolares, influenciados por Pete Seeger y Bob Dylan. Bajo el nombre de Tom and Jerry grabaron su primer tema, ‘Hey schoolgirl’, sin mayor repercusión. Pero en 1963 la multinacional Columbia se percató de su talento y les editó un primer álbum. Tampoco lograron el éxito y se separaron temporalmente.

Pero dos años más tarde, sin informar a los autores, la discográfica realizó una mezcla diferente de ‘The sounds of silence’, incluido en ese primer LP. El single llegó al número uno y la pareja volvió a juntarse unida por el éxito. Ya nada detuvo al dúo, sobre todo desde que la película ‘El graduado’, del recientemente fallecido Mike Nichols, hizo famosa la canción ‘Mrs. Robinson’. Fueron los años dorados Simon & Garfunkel.

Pero sus distintos pareceres musicales, evidenciados sobre todo en las grabaciones, deterioraron las relaciones, con desacuerdos constantes. La separación llegó en 1971, aunque posteriormente volvieron a actuar juntos en el concierto de Central Park de 1982, que les llevó a emprender una gira al año siguiente. Antes se habían dado también algunos esporádicos reencuentros. Por ejemplo, en 1975 se reunieron para un programa de televisión.

Volvieron a chocar en 1983 y ambos artistas iniciaron un larga carrera en solitario. Una década después, actuaron en la gala de los premios Grammy y, en septiembre de 2003, anunciaron la puesta en marcha de Old Friends, una gira de conciertos por treinta y tres escenarios estadounidenses.

Patrick Hernández – Born to be alive (Nacido para vivir)

2014 octubre 22

Corría el otoño de 1978 cuando un cantante con un poutpourri de orígenes en su pasaporte, pero con apellido español, llegó a nosotros con una canción peculiar sobre los hombros. Patrick Hernández, oficialmente francés, aportó al mundo ‘Born to be alive’ y el mundo lo aceptó como si de un hijo pródigo se tratara. Elevó el tema discotequero al número uno en casi cada uno de los países del planeta a lo largo del año siguiente, en el que consiguió vender casi 1.500.000 copias del single y cosechó 52 discos de oro.

Ni que decir tiene que es una de las composiciones que más ha hecho bailar a distintas generaciones, gracias a un imponente y característico estilo que, por su innovación, logró sorprender y encandilar al mismo tiempo. Han pasado tres décadas y media desde entonces, pero ‘Born to be alive’ todavía sigue presente en el acerbo de la música disco, en cuyos estertores participó con gran influencia en posteriores propuestas. Cuando ese género, conocido como Euro-Disco, consumía ya sus últimas fuerzas llegó Hernández y, como el ave Fénix, las pistas de baile resurgieron de sus cenizas.

Sin embargo, hubo un largo camino que Hernández tuvo que recorrer hasta llegar a la fama y a los aplausos. Su propuesta musical no fue bien aceptada inicialmente en Francia, su tierra natal, donde el mercado todavía vivía volcado en la producción de la chanson. Por ello, tuvo problemas para encontrar representante, productor y hasta casa discográfica. Fue el italiano Jean Vanloo quien creyó en él y le llevó hasta la casa belga Aquarius, que editó la canción.

La repercusión fue inmediata, llamando pronto la atención del mercado anglosajón. Una nueva mezcla a cargo de los productores Tom Hayden y Mike Stewart llevó también ‘Born to be alive’ hasta Estados Unidos en versión extendida, dentro de un maxi. Fue entonces cuando se convirtió en un clásico sin edad. Incluso en la actualidad es habitual encontrarnos con esta composición en las radios temáticas y, por supuesto, en todos los recopilatorios dedicados a los sonidos que poblaron las discotecas.

En el éxito que cosechó en España influyó en gran medida que Televisión Española eligiera esta canción como sintonía de sus programas sobre la vuelta ciclista, una prueba deportiva muy seguida por los telespectadores en aquellos tiempos. Pedalada a pedalada, su música caló en los cerebros de todos los amantes de la bicicleta y, por extensión, de todos los televidentes. De hecho, en las discotecas la gente bailaba el tema imitando montar sobre dos ruedas. ‘Born to be alive’ también fue muy utilizada en las clases de aerobic, una fórmula de gimnasia que comenzaba a desarrollarse en la península de la mano de las 625 líneas y de Eva Nasarre, la presentadora que popularizó esta disciplina.

Aunque la mayor parte de su potencial radicaba en la música, característica del movimiento disco, la letra, pese a ser sencilla, encerraba cierto mensaje de profundidad. Su filosofía nos recordaba que hemos nacido para vivir, no para que nuestra existencia sea un mero tránsito por este mundo. Nuestro transitar no debe pasar desapercibido. Abogaba también por olvidarse de temas trascendentales, recomendando que nos dejáramos llevar, como una pluma, para que sea el devenir el que conduzca nuestra existencia. Un estilo de vida que defendía la necesidad de dar validez a los sueños, nunca renunciar a ellos.

Con el tiempo también descubrimos que el vídeoclip promocional de ‘Born to be alive’ nos deparaba una sorpresa, algo que no supimos ver en un principio. Resulta que una de las bailarinas y miembro del coro no era otra que Madonna, que daba sus primeros pasos en el mundo del espectáculo y aún no era conocida. La podemos ver entre los bailarines de la tarima, con pelo corto negro y vestida con unos pantalones morados y una camisa azul. La luego reina del pop contaba entonces con 20 años. La italonorteamericana, todavía conocida con su verdadero nombre de Louise Veronica Ciccone, fue fichada en Nueva York, durante un cásting realizado por Jean-Claude Pellerin, amigo de Hernández que se encargaba de captar bailarinas.

Hernández ha vendido, desde que se publicó en 1979, veinticinco millones de copias de ‘Born to be alive’, que hoy aún le aporta cuantiosos emolumentos. En una entrevista en la revista del corazón ‘Gala’, el cantante explica que «cuando me levanto por la mañana, ya sé que voy a ganar entre 800 y 1.500 euros en el día». Y añade que si, por ejemplo, una gran marca utiliza su canción para una campaña publicitaria, esa cantidad aumenta considerablemente.

Hemos nacido para estar vivos
hemos nacido para estar vivos

Nacido, nacido para estar vivo
¿vas a estar vivo?
ves que has nacido
nacido, nacido
nacido para estar vivo

La gente me pregunta por qué
nunca me paro en ningún sitio
y siento la cabeza, la cabeza, la cabeza
pero nunca quise todas esas cosas
la gente necesita justificar
sus vidas, vidas, vidas

Ves que has
nacido, nacido, nacido para estar vivo
nacido para estar vivo
ves que has
nacido, nacido, nacido
nacido para estar vivo
es bueno estar vivo
estar vivo
estar vivo

Es bueno estar vivo
estar vivo
estar vivo
es bueno estar vivo

El tiempo estaba de mi lado
cuando estaba corriendo calle abajo
era tan genial, genial, genial
una maleta y una vieja guitarra
y algo nuevo en que ocupar
mi mente, mente, mente

Ves que has nacido, nacido
nacido para estar vivo
nacido para estar vivo
ves que has nacido, nacido, nacido
nacido para estar vivo

Ves que has nacido, nacido
nacido para estar vivo
nacido para estar vivo

Ves que has nacido, nacido
nacido para estar vivo
nacido para estar vivo

Ves que has nacido, nacido
nacido para estar vivo
nacido para estar vivo

VERSIONES

RICK SUMMER vio de inmediato las posibilidades de ‘Born to be alive’ y la cantó casi de forma paralela a la publicación del original, también en 1979.

La banda de punk-rock española LOS NIKIS hizo una llamativa revisión de esta canción bajo el título ‘Me voy a Benidorm!’.

La banda psychobilly procedente de Dinamarca NEKROMANTIX supo aprovechar asimismo el tirón del éxito de esta producción.

ROBERTO BLANCO, tunecino de origen cubano que canta en alemán, también ofreció en 2001 su visión de la obra.

En 1986 la escocesa KELLY MARIE interpretó ‘Born tu be alive’ con su estilo.

La película de ‘VACACIONES EN LAS VEGAS’ (‘Vegas Vacation’), protagonizada por Chevy Chase y Randy Quaid, incluyó en su banda sonora la canción que hoy analizamos. Una adaptación firmada por el artista belga Flip Kowlier, asimismo, se convirtió en tema principal del filme ‘Madonna’s pig’.

El tema ‘Born to be alive’ también aparece en el videojuego ‘Pump it up’. Además, ha sido repetidamente utilizado por el mundo de la PUBLICIDAD. Por ejemplo, la marca de perfumes Diesel uso la canción en 2011 para su producto ‘Fuel for life’. La interpretó Paolo Nutini.

También se convirtieron en un fenómeno viral de internet diversos videomontajes en los que se veía a HITLER cantando ‘Born to be alive’.

PATRICK HERNÁNDEZ (Le Blanc-Mesnil, 1949), hijo de español y de mitad austriaca mitad italiana, estaba condenado a dedicarse a la música porque toda su infancia convivió con ella en su entorno familiar. Su padre era un buen guitarrista de una big-band, mientras que su madre también exhibía su gran voz en actuaciones locales. Él siguió este camino marcado y pronto dejó los estudios para intentar labrarse una carrera musical. A finales los años sesenta ya contaba con banda propia, conformada junto a sus amigos del barrio. Con ellos actuaba en bares y pubs de su localidad interpretando canciones de otros artistas.

Consiguió dar el salto mundial con ‘Born to be alive’, su único éxito, liderando y abandonando la carrera de los hit parade con la misma velocidad. Por ello es un claro ejemplo de ‘One hit wonder’. Después nunca más se supo de él. Desde mediados de los ochenta, salvo algunas actuaciones esporádicas, se dedica a descansar bajo las ganancias del derecho de autor. Sólo regresa a los escenarios para revitalizar su canción franquicia. Hoy vive felizmente retirado en L’Isle-sur-la-Sorgue, junto a Laetitia, su esposa desde 1990, y su hija Victoria.

Sandro Giacobbe – Il giardino proibito (El jardín prohibido)

2014 octubre 19

Sólo la mítica frase que incluye su letra y que ya forma parte del acerbo del lenguaje popular justifica la existencia de ‘El jardín prohibido’, canción que nos ha acompañado desde que Sandro Giacobbe la publicó en 1975. ¿Quién no ha oído o hasta pronunciado alguna vez aquello de ‘Lo siento mucho, la vida es así, no la he inventado yo’? Esta expresión, ya casi lapidaria, se ha convertido en mítica, al margen del magnífico tema que popularizó en medio mundo el intérprete italiano. Queda para la historia.

‘Il giardino proibito’ obtuvo un éxito arrollador tanto en la península transalpina como en el mundo latino, ya que de inmediato se realizó una versión en castellano. Aprovechando el auge que por aquella época protagonizó la música romántica azzurra, Giacobbe dio en el clavo con una composición creada junto a los letristas Daniele Pace y Oscar Avogadro. Pocos que vivieron aquellos tiempos la habrán olvidado. De hecho, la obra fue interpretada en más de diez idiomas y machacada por todas las emisoras de radio.

La presencia de ‘El jardín prohibido’ era obligada en los tocadiscos que giraban a 45 revoluciones por minuto y se convirtió en banda sonora de aquellas fiestas que se extendieron por toda España recién muerto Franco. Bombillas envueltas en celofán rojo, extrañas combinaciones entre alcohol y zumos o batidos, mucha patata frita, otros tantos deseos ocultos, risas nerviosas y maniobras de acercamiento hacia las chicas formaban parte de un paisaje hasta entonces casi inédito por estos lares. Sonaba Sandro Giacobbe y los más valientes lanzaban la pregunta clave: ¿Quieres bailar…? Luego comenzaban a soñar.

Su letra es todo un manual de excusas para justificar una infidelidad con la mejor amiga de su pareja. A lo largo de poco más de cuatro minutos se extiende todo un pliego de descargos con un toque machista. La culpa era de la otra, autora de la tentación. El hombre es también una víctima, como Adán. Las referencias bíblicas tampoco faltan. Se habla del fruto prohibido y el objetivo, como en cualquier religión, siempre es la búsqueda del perdón. Sandro Giacobbe, que combinaba belleza masculina, una voz rasgada y una forma de cantar romántica, seguro que logró muchas indulgencias.

Esta tarde vengo triste y tengo que decirte,
que tu mejor amiga ha estado entre mis brazos
Sus ojos me llamaban pidiendo mis caricias,
su cuerpo me rogaba que le diera vida

Comí del fruto prohibido dejando el vestido
colgado de nuestra inconsciencia.
Mi cuerpo fue gozo durante un minuto,
mi mente lloraba tu ausencia

No lo volveré a hacer mas,
no lo volveré a hacer mas

Pues mi alma volaba a tu lado y mis ojos
decían cansados que eras tú, que eras tú
que siempre serás tú
Lo siento mucho, la vida es así
no la he inventado yo

El placer me ha mirado a los ojos
y cogido por mano,
yo me he dejado llevar por mi cuerpo
y me he comportado como un ser humano,
lo siento mucho, la vida es así,
no la he inventado yo

Sus besos no me permitieron repetir tu nombre,
y el suyo sí por eso cuando la abrazaba me acorde de ti

Comí del fruto prohibido dejando el vestido
colgado de nuestra inconsciencia
Mi cuerpo fue gozo durante un minuto,
mi mente lloraba tu ausencia

No lo volveré a hacer mas,
no lo volveré a hacer mas

Pues mi alma volaba a tu lado y mis ojos
decían cansados que eres tú, que eres tú
que siempre serás tú
Lo siento mucho, la vida es así
no la he inventado yo

Si el placer me ha mirado a los ojos
y cogido por mano,
yo me he dejado llevar por mi cuerpo
y me he comportado como un ser humano,
lo siento mucho, la vida es así,
no la he inventado yo

VERSIONES

Como hemos dicho, este tema se grabó también EN ESPAÑOL, con un éxito enorme.

SERGIO DALMA, convertido ya en un crooner, ha sabido adaptar a su voz la canción de Giacobbe.

El merenguero dominicano ALEX BUENO realizó un remake con estilo salsa.

El flamenco también bebió de ‘Il giardino proibito’ gracias a la voz de JUNCO.

El joven talento ABRAHAM MATEO consiguió rentabilizar asimismo las virtudes de este tema.

El genovés SANDRO GIACOBBE (1951) se convirtió en uno de los principales embajadores de la canción romántica italiana de la década de los setenta. Logró encaramarse al éxito con ‘Signora mia’, allá por 1974 y con veintipocos años, y no descendió ningún escalón hasta la llegada de la música disco del sonido Milán, ya en los ochenta. ‘Il Giardino proibito’ (1975) fue, quizás, el principal pilar sobre el que se sustentó –y se sustenta– su carrera. Gracias al tema que analizamos hoy traspasó las fronteras italianas, primero hasta España y luego hacia todos los países de Sudamérica.

Sus padres, de clase trabajadora, no entendieron porqué dejó los estudios para dedicarse a la música en el seno del grupo ‘Giacobbe & le allucinazioni’. Sin embargo, el tiempo le dio la razón y pronto llamó la atención de la multinacional discográfica CBS –CGD, en el país de la bota–. Fue el comienzo de una carrera de grandes éxitos. A los anteriormente mencionados siguieron hits como ‘Mi va che ci sei’, ‘Notte senza di te’, ‘Sarà la nostalgia’, ‘Primavera’ o ‘Portami a ballare’.

Con la llegada de los noventa su estrella decayó y dedicó su devenir a festivales, como el de San Remo o el Viña del Mar, en Chile, y a galas de televisión. En ello sigue.

Paul Young – Every time you go away (Cada vez que te vas)

2014 octubre 16

Hablar de música romántica de los ochenta deriva inevitablemente en Paul Young y, para el gran público, también en ‘Every time you go away’. Todos nos enamoramos en 1985 de esta canción, que entonces se hizo con un lugar en nuestros corazones y aún pervive en nuestros recuerdos.

La fama y las loas se las llevó el soulman británico, pero el tema fue compuesto por Darryl Hall, miembro del dúo Hall and Oates. No quiero con ello obviar el mérito de Young, que supo darle una visión particular, más cercana de los postulados que regían durante la década en el mercado discográfico. Hall reivindica su paternidad en cada uno de los conciertos que realiza, pero la versión que él publicó en 1980 es, a mi entender, inferior a la que hoy analizamos. Young le supera en intensidad y emoción interpretativa, alcanzando la condición de clásico.

Un magistral arreglo con un instrumento no habitual en el pop como el sitar, una percusión elegante y una orquestación muy brillante, con oportunos toques de piano y una guitarra distorsionada, contribuyeron a un éxito que posibilitó que ‘Every time you go away’ diera la vuelta al mundo y se mantuviera durante varias semanas en los hit parade más importantes del planeta.

Gracias también a la particular voz, tan delicada como problemática, de Paul Young. Sus tonos repletos de dulzura y sensibilidad conquistaron a la mayoría de los corazones que escucharon esta canción entonces y la degustan ahora. El inglés supo convertir una buena canción en otra superior, con ese estilo personal para envolver la historia que transmiten las baladas. Le acusaron de fabricar un sucedáneo, pero creó un clásico.

…, si es que pudiéramos resolver algún problema
entonces para qué derramar tantas lágrimas
oh, y entonces vuelves de nuevo
cuando el hombre correcto aparece

Siempre lo mismo
¿no lo ves? Lo tenemos todo
sigamos, sigamos, sigamos

Cada vez que te vas
te llevas una parte de mí contigo
cada vez que te vas
te llevas una parte de mí contigo

Sigue y sé libre, yeah
quizás estás demasiado cerca para ver
que puedo sentir tu cuerpo moviéndose

No significa mucho para mí
no puedo continuar diciendo lo mismo
¿no lo ves? Lo tenemos todo
incluso sabes que lo sabemos

Cada vez que te vas
te llevas una parte de mí contigo, oh
cada vez que te vas
te llevas una parte de mí contigo

No puedo continuar diciendo lo mismo
porque cariño, ¿no lo ves?
lo tenemos todo, sigamos, sigamos, sigamos…

VERSIONES

De obligada inserción debe ser la obra primitiva de HALL & OATES.

La banda BLUE ROOM interpretó ‘Everytime you go away’ dentro de la banda sonora de la película ‘Mejor solo que mal acompañado’, interpretada por Steve Martin y John Candy.

El joven cantante pop estadounidense Clayton Holmes Grissom, conocido como CLAY AIKEN y surgido en la factoría del programa de televisión ‘American idol’, hizo uso del tema de Hall en su disco de 2006 ‘A thousand different ways’.

Muy digna la revisión que firmaron GEORGE BENSON y AL JARREAU.

El soulman norteamericano WILLIE CLAYTON mezcló los coros del tema original de Hall y los arreglos de Young.

PAUL YOUNG (Luton, Bedfordshire, 1956) protagonizó un precoz idilio con la música. Desde niño convivió con el piano y la guitarra, cuya interpretación combinó con su afición al fútbol, jugando en el equipo de la factoría Vauxhall Motors. Sin embargo, sus dotes eran mayores con los instrumentos que con el balón y pronto se lanzó a formar parte de bandas como Kat Kool & The Kool Cats, Streetband, Toast o Q-Tips. Fue un caminar sin repercusión.

El éxito le llegó en solitario, cuando emergió su potencial interpretativo, convirtiéndose en ídolo pop de los ochenta gracias a ‘Wherever I lat my hat (that’s my home)’, que alcanzó el  número 1 en 1983, y, sobre todo, a ‘Every time you go away’, que dos años más tarde le situó en la primera fila de los vocalistas anglosajones. Supo mantener esa posición durante toda la década gracias a temas de no tanta repercusión pero cargados de calidad como ‘Everything must change’, ‘Wonderland’, ‘Some people’, ‘Why does a man have to be strong?’, ‘Love of the common people’, ‘Come back and stay’, ‘Wherever I lay my hat (that’s my home)’, ‘Oh girl’… Su estilo cálido y accesible gustó a un sector de público muy amplio, fue calificado como soul blanco.

Por aquella época su especialidad era interpretar clásicos del rhtyhm and blues y rescatar canciones olvidadas, a la imagen de los crooners norteamericanos, aunque también escribió material propio, con el que, sin embargo, disminuyó el impulso de su carrera.

Los noventa le llevaron de nuevo a la actualidad gracias a un popular dúo con el cantante de blues italiano Zucchero interpretando la balada-pop  ‘Senza una donna’ en 1991 y su participación en el concierto tributo a Freddie Mercury, interpretando con Queen ‘Radio ga-ga’. Sin olvidar, la recopilación ‘From time to time – The singles collection’, que consiguió llegar al número 1 en las listas británicas de álbumes.

Con la llegada del siglo XXI dedicó más tiempo a su familia y espació sus trabajos, tanto en solitario como con el grupo de tex-mex Los Pacaminos, creado junto con Jamie Moses.

Actualmente toma parte en los conciertos-nostalgia de los ochenta que tienen lugar en Gran Bretaña bajo el título ‘Here and now’. Comparte escenarios con artistas como Martin Fry (exABC), Peter Cox (exGo West), Kim Wilde o Tony Hadley (exSpandau Ballet).

Vangelis – Chariots of fire (Carros de fuego)

2014 octubre 13

El tema central de ‘Chariots of fire’ transmite energía, tiene un poder vigorizante, como ‘Gonna fly now’ escrito por Bill Conti para ‘Rocky’ o ‘Eye of the tiger’, de Survivor, para una entrega posterior de la película protagonizada por Silvester Stallone. De hecho, la composición de Vangelis es la canción más escuchada por los atletas en sus entrenamientos y se ha convertido en obligatoria en los grandes eventos deportivos.

Por extensión, esta oda a la sangre, al sudor y a las lágrimas de la competición se ha trasladado a la lucha íntima de cualquier persona que trata de superarse día a día, que afronta los retos, se fija metas y nunca se da por vencida. O sea, en resumen, a seres humanos intentando alcanzar un sueño, esos héroes anónimos que nos rodean y a los que nunca valoramos. Leer más

Jane Birkin y Serge Gainsbourg - Je t’aime moi non plus (Te amo… yo tampoco)

2014 octubre 3

Nació de una petición imposible de no cumplimentar. Nadie podía negarle nada a la autora de la solicitud. La maravillosa Brigitte Bardot convenció en 1967 a Serge Gainsbourg de que le escribiera «la canción más romántica que pudiera imaginar» y el compositor francés le obsequió con ‘Je t’aime moi non plus’, la obra musical más erótica que se había ofrecido hasta entonces a los oyentes pop.

La bella actriz quedó escandalizada, pero aún así, a regañadientes, accedió a grabarla un año más tarde. El resultado fue considerado demasiado atrevido para ella y se negó a su difusión comercial temiendo que pudiera dañar su imagen. Leer más

Marvin Gaye – Sexual healing (Terapia sexual)

2014 septiembre 27

¡Qué efímera fue su dicha! En 1982, cuando público y crítica le adoraban por el tema ‘Sexual healing’, no supo digerir el éxito y volvió a las andadas. Sucumbió de nuevo. Parecía que atravesaba su mejor momento artístico, pero no era cierto.

Se vio obligado a refugiarse en casa de su familia. Y allí encontró la muerte, poco más de un año después, concretamente el 1 de abril de 1984, un día antes de cumplir 45 años. Fue asesinado por su padre, que en su demencia de excéntrico ministro de una secta que combinaba el judaísmo ortodoxo con el fundamentalismo cristiano, le veía como un demonio. Lo mató de dos tiros después de una discusión. Cuatro meses antes él mismo había regalado el arma a su progenitor, que nunca aprobó el estilo de vida de su hijo. Leer más

Bobby Vinton – Blue velvet (Terciopelo azul)

2014 septiembre 18

Cuando una gran canción sale al mercado y transita sin pena ni gloria podríamos aferrarnos a la mala suerte para buscar una explicación. O quizá culpar al interprete de no haber sabido sacarle rentabilidad. Esta teoría quedaría demostrada, quizá de forma injusta, si el tema obtiene más tarde una gran repercusión cuando sus tonos y letras salen de otra garganta.

Es el caso de ‘Blue velvet’ que triunfó casi treinta años después de que fuera escrita y doce años más tarde de que se publicara. Lo hizo en la voz de un autor que tuvo el valor de incorporarla a su repertorio a pesar de que otros fracasaron con anterioridad en su intento. Bobby Vinton lo logró y pasó a la historia unido a esta gran balada, cuando ni fue su autor ni el primero que se fijó en ella. Leer más

Massiel – Tiempos difíciles

2014 julio 30

Massiel decidió darse un respiro en 1977, cuando ya estaba en avanzado estado de gestación de su hijo Aitor Carlos, que nació el 1 de junio de aquel año en el Westminster Hospital de Londres. Acumulaba el cansancio de una intensa carrera que se prolongaba ya durante más de una década y optó por tomar unos años sabáticos.

Durante el período en que custodió los primeros años de su niño también recapacitó sobre su futuro musical y optó con caminar por veredas diferentes a las que antes contabilizaron sus pasos profesionales. Su regreso supuso un cambio radical en su estilo.

Volvió en 1981, con nueva casa discográfica. Abandonó Zafiro-Novola, con la que firmó sus primeras canciones, y fichó por Hispavox, en auge en los primeros años de los ochenta. Debutó con un álbum que obtuvo un éxito inmediato en las listas españolas y latinoamericanas gracias a canciones como ‘El noa-noa’, ‘Eres’ o ‘El amor’. Leer más

Cock Robin – Remember the promise you made (Recuerda la promesa que hiciste)

2014 julio 22

Caminemos veintinueve años atrás para recordar una canción que se encaramó hasta los puestos más altos de las listas de éxitos de 1985, amparada en las suaves voces de Peter Kingsbery, autor también del tema, y Anna LaCazio, que ofrecieron, junto a los otros dos componentes de Cook Robin, una interpretación elegante. Lo hicieron como si se tratara de un cuerpo de baile. Coordinación, sincronización y empatía se trasladaron de forma natural y sin esfuerzo a una obra que forma parte ya del acerbo del pop de finales del pasado siglo.

Todo ello almibarado por los efectos y juegos de los sintetizadores que imperaban en la época. También los arreglos y los solos de guitarra eléctrica colaboraron a dar un matiz misterioso a lo que se consideró -opinión que aún se mantiene– una obra de arte. Tras un inicio de percusión suave, se da paso a los teclados, al bajo y a la batería. Destaca su estribillo, donde la voz de LaCazio adquiere protagonismo a medida que la cadencia aumenta, sin que nunca pierda su condición de balada. Al final regresa el tono vocal de Kinsgbery. Leer más

Iva Zanicchi – La orilla blanca, la orilla negra

2014 junio 27

Más de tres millones de aficionados a la música de principios de la década de los setenta se rascaron el bolsillo para comprar el single de ‘La orilla blanca, la orilla negra’, que trasladó al mercado internacional la voz aterciopelada, casi negra, de Iva Zanicchi. Constituyó un bombazo en todo el continente europeo.

Ya previamente había triunfado en su país, Italia, con el título original ‘La riva bianca, la riva nera’, aunque no consiguió imponerse en el Festival de San Remo de 1971, la gran cita de la canción transalpina. Tuvo que conformarse con el segundo puesto, aunque el jurado destacó sobremanera la música compuesta por Eros Sciorilli, pianista de jazz y director de orquesta especialista en beber de las fuentes de la tradicional ‘canzone napolitana’.  Leer más

Bobby McFerrin – Don’t worry, be happy (No te preocupes, sé feliz)

2014 junio 19

Hay frases de algunas canciones que pasan a la historia. ‘Don’t worry, be happy’ (No te preocupes, sé feliz) es una de ellas. La hemos utilizado muchos para tratar de quitar hierro a alguna situación preocupante, a los errores, fracasos o incertidumbres. Este rítmico ejemplo de pop vocal se ha convertido en sinónimo de bálsamo desde que el compositor de jazz Bobby McFerrin lo llevara al número uno mundial en 1988, justo cuando su país, Estados Unidos, atravesaba una gran crisis económica y social tras el mandato ultraconservador de Ronald Reagan.

Desde entonces, y gracias a que reaparece cada cierto tiempo como sustento de campañas publicitarias o incluida en alguna recopilación, este clásico moderno produce alegría y energía positiva, para permitirnos ver nuevas perspectivas en situaciones aparentemente negativas, al tiempo que nos recomienda optar por una existencia menos programada, más espontánea. Leer más

Joe Dassin – L’été indien (Verano indio)

2014 junio 10

Aquí le llamaríamos el veranillo de San Miguel o San Martín, pero en Estados Unidos es conocido como el verano indio. De cualquier manera, hablamos de lo mismo. De ese rebrote del estío que nos regala el otoño en noviembre –en el hemisferio norte– o en mayo –en el sur–, impregnado de un tiempo espléndido que nos carga las pilas ante la inminente llegada del invierno. Las fechas, por supuesto, son orientativas porque hay años en los que se da en octubre o abril, respectivamente.

Pero la canción ‘L’été indien’ no está dedicada al clima, sino al amor. La letra defiende que este período es el mejor para enamorarse, porque recupera las fogosidades que provoca la canícula, pero también para llorar por el amor perdido. Dassin sostiene que el fenómeno sólo ocurre en América del Norte, pero lo cierto es que su canción tuvo éxito en países lejanos de aquellas latitudes. Leer más

Antonio Machín – Angelitos negros

2014 junio 3

Esta canción es tan popular que hasta una bodega de la denominación de origen zamorana de Toro ha bautizado a un vino con su nombre. Seguro que siete meses en barricas de roble francés y americano garantizan el sabor del caldo tinto, pero casi setenta años en el mundo de la música popular hacen que ‘Angelitos negros’ se erija casi en un himno litúrgico para los amantes de los boleros. De hecho, está considerada como una de las cincuenta composiciones favoritas de los españoles de todas las edades y épocas.

Este abierto alegato antirracista, que nos hace a todos querer ser negros a pesar de que nuestra piel sea pálida como la leche, sigue candente en una época como la actual, en la que los brotes de la xenofobia están a la orden del día. Sin embargo, el artista cubano lo grabó en 1947, consiguiendo un éxito inmediato en España, lo que supuso su asentamiento definitivo. Afortunadamente, nunca sufrió la discriminación a la que cantó. Leer más

Luz Casal – Piensa en mi

2014 mayo 30

Han sido muchos los ejemplos de canciones que han reivindicado su calidad o han vuelto a la actualidad de la mano de su inclusión en una banda sonora cinematográfica. El bolero ‘Piensa en mi’ es una de ellas. Porque el tema que escribió el maestro mexicano Agustín Lara en 1935 renació para la audiencia en 1991, gracias a que Pedro Almodóvar –con su habitual buen ojo para la música– la eligió para dar sonido a su producción ‘Tacones lejanos’.

La magnífica interpretación, dulce y romántica, la firmó la asturgalaica Luz Casal. En el filme, fue Marisa Paredes la que encarnó la reaparición artística de la cantante y actriz Becky del Páramo tras años alejada de los escenarios españoles. Leer más

Nino Bravo – Libre

2014 mayo 25

En 1973 los compositores José Luis Armenteros y Pablo Herreros -excomponentes del grupo Los Relámpagos y luego impulsores de Fórmula V– otorgaron a Nino Bravo la canción que le dio más popularidad. ‘Libre’ no sólo es el tema más famoso del cantante valenciano, sino que con el paso del tiempo se ha convertido en todo un símbolo del pop español.

Desde entonces esta canción ha estado presente en nuestras vidas, bien en celebraciones, bien en publicidad, o bien, ya en la modernidad, en la listas de reproducción de nuestros artilugios sónicos. Hasta nos hemos atrevido a cantarla quienes nacidos invalidados para la música, porque siempre nos ha transmitido alegría, exaltación. Y sobre todo porque nos ha dotado de sensación de libertad. Leer más

Danza Invisible – Sabor de amor

2014 mayo 19

Si preguntas a cualquier persona con mas de 30 años por Danza Invisible inevitablemente la respuesta es ‘Sabor de amor’. Como es también mi caso, esta canción de 1988 será la elegida del conjunto malagueño por este blog. El tema supuso un antes y un después en la trayectoria del grupo malagueño. «Multiplicamos nuestro público de la noche a la mañana. De pronto comenzaron a aparecer quinceañeras que se habían enganchado a ‘Sabor de amor’ y nosotros flipábamos. En ningún momento hubiésemos imaginado que iba a tener éxito alguno. Había chicas gritándonos en el camerino tras los conciertos y toda la parafernalia ésa de las fans», explicaba en una entrevista pretérita Javier Ojeda, líder de la banda. Leer más

Richard Cocciante – Bella sin alma

2014 abril 25

Nos topamos con una de las mejores canciones de amor, o desamor, de los años setenta del pasado siglo. Pero ‘Bella sin alma’, originariamente ‘Bella senza anima’ en italiano, ha evolucionado con el paso del tiempo para convertirse en un tema eterno y universal, tanto por la intensidad y la pasión de su interpretación como por su mensaje desgarrador.

La inigualable voz de Richard Cocciante desde 1974 emite gritos de dolor por la inminente pérdida de la amada tras una traición, una situación en la que hemos podido vernos reflejados todos. Porque siempre habrá bellos y bellas sin alma cuando se ama con ceguera y no se percibe, o tal vez se malinterpreta, el engaño. Quien no ha sufrido de la manera que lo expresa esta composición es que en realidad nunca ha amado. Leer más

Sam Brown – Stop (Para)

2014 abril 14

‘Stop’ no consiguió inscribirse en la lista de grandes baladas de la historia nada más dar sus primeros pasos en el universo musical de aquel 1988. Tuvo que esperar un año. Fue en 1989 cuando el single obtuvo un reconocimiento mundial, materializado en la venta de más de dos millones y medio de copias, cifra impensable para una artista novel y desconocida como Sam Brown, que hasta entonces no contaba con ninguna obra en el mercado.

La británica utilizó su voz fantástica, semirota y muy personal para contarnos una historia de engaños y mentiras dentro de una pareja. Es igual que el protagonista del amor roto fuera hombre o mujer. No importa el género del traicionado. Duele igual cuando se ha dado todo y te fracturan el corazón.

Un mensaje que San Brown sustentó sobre un gran acompañamiento musical e interpretó con una garganta dolida y enrabiada, con convencimiento cercano al dramatismo. La canción transita a través de una vereda ornamentada con un preludio de cuerdas de los violines, una tranquila batería y un piano soul apenas perceptible pero constante. A la postre, un conjunto tan simple como efectista que derivó en una obra elegante, de sensibilidad extrema, resolutiva, universal… Leer más

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