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America – A horse with no name (Un caballo sin nombre)

2013 marzo 27

‘A horse with no name’, que inicialmente fue titulada como ‘Desert song’, significó el debut de America en 1972. El trío británico lo bordó con esta composición de corte acústico, épica y cargada de trabajadas armonías vocales que ha pasado a la historia del rock and roll.

La música de America siempre fue muy estadounidense, comparable a la de Kansas o Eagles. Quizá por eso su lanzamiento en Europa pasó casi desapercibido. Por contra, al otro lado del Atlántico, pese a que fue vetada por algunas emisoras de radio por sus supuestas referencias al consumo de drogas, esta canción llegó al número uno y obtuvo el disco de platino al ser el single más vendido de 1972.

Sin duda fue un disco sublime que llenó los bolsillos de America –también hoy sus derechos suponen ingresos muy importantes– y que le colocó al frente del rock originario de la costa oeste gracias a su estilo depurado basado en guitarras acústicas que recuerdan mucho a Crosby, Stills, Nash & Young.

‘A horse with no name’ nos narra un viaje al desierto para hallar orígenes, pasado y raíces. Todo un ritual místico-surrealista escrito por Dewey Bunnell para describir el vuelco hacia nosotros mismos que en alguna ocasión todos nos hemos visto obligados a realizar cuando nos sentimos un caballo sin nombre que no sabe hacia donde caminar. Nadie nos comprende en esos momentos y somos nosotros mismos los que tenemos que encontrar el camino pese a que nos sintamos solos en el mundo.

Metafóricamente hace alusión al éxodo del pueblo comanche y realmente podría ser también una introducción en el ácido. Al parecer la inspiración llegó de un viaje que Bunnell realizó para visitar a sus familiares de Arizona, donde el mismo desierto que cabalgó John Wayne le dejó maravillado.

Ambiente bucólico y hechizante, y voces puras sumaron el mayor logro de la historia del conjunto, jamás superado por otras obras futuras, también de gran calidad pero carentes de la magia de ‘ A horse with no name’. Al oírla todos cabalgamos sin rumbo determinado, buscando la felicidad perdida.

Al principio del viaje, admiraba toda la vida
Había plantas, pájaros, rocas y cosas
había arena, colinas y anillos
lo primero que hallé fue el zumbido de una mosca
y el cielo sin nubes
el calor era insoportable y el suelo estaba seco
pero el aire estaba lleno de sonidos

He atravesado el desierto en un caballo sin nombre
se estaba bien fuera de la lluvia
en el desierto puedes recordar tu nombre
porque no hay nadie que te cause dolor

Tras dos días bajo el sol del desierto
mi piel comenzó a ponerse roja
tras tres días bajo la diversión del desierto
vi el cauce de un río
y la historia habló de un río que corría
entristecí al creer que estaba muerto

Entiende, fui al desierto en un caballo sin nombre
se estaba bien fuera de la lluvia
en el desierto puedes recordar tu nombre
porque no hay nadie que te cause dolor

Tras nueve días, dejé al caballo correr libre
porque el desierto se convirtió en mar
había plantas, aves, rocas y cosas
había arena, colinas y anillos
el desierto es un océano con vida bajo él
y un perfecto disfraz encima
bajo las ciudades, hay un corazón de tierra
al que el hombre no mostrará amor

Entiende, fui al desierto en un caballo sin nombre
se estaba bien fuera de la lluvia
en el desierto puedes recordar tu nombre
porque no hay nadie que te cause dolor

VERSIONES

La banda danesa de rock DAD (DISNEYLAND AFTER DARK) grabó una revisión en 1987.

El cantante electrónico austriaco FLORIAN NORWATH también realizó una incursión sobre ‘Un caballo sin nombre’.

JAMES BLUNT asimismo la cantó en un concierto que ofreció en Francia.

GRIMBERG lo incorporó en su repertorio años más tarde.

AMERICA nació en Gran Bretaña pero puede ser considerado un grupo angloestadounidense, ya que dos de sus componentes originarios –Gerry Beckley y Dan Peek– eran norteamericanos, hijos de militares destinados en bases de las Fuerzas Aéreas del Pentágono en Inglaterra. Dewey Bunnell era el único aborigen de las islas.

Se juntaron en el colegio en 1967 bajo el nombre inicial de Daze of London, pero finalmente optaron por América, que erróneamente se atribuye a la nación de la que provenía dos de ellos cuando realmente hacía referencia a una máquina de discos de aquella época.

Bajo la dirección de George Martin, el famoso productor de The Beatles, pronto se convirtieron en teloneros de bandas como Pink Floyd, The Who o de Elton John, y se hicieron con un contrato que le permitió debutar discográficamente en 1971 con el éxito que ‘A horse with no name’.

Sus siguientes trabajos, pese a no reducir la calidad, ya no alcanzaron la fama del primer disco. En 1977 se convirtieron en un dúo tras el abandono de Dan Peek para abrazar la fe cristiana e intentaron abordar nuevos sonidos, pero sólo lo consiguieron parcialmente.

Su repercusión decayó aunque puntualmente sacaban nuevos discos con los que sólo lograban atraer a sus viejos y fieles seguidores.

elcorreo.com

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