Dieta Mediterránea

Cada día comemos un poco peor, platos precocinados, fritos, hamburguesas con panes diseñados para que los comamos rápidos… olvidando que tenemos una de las mejores cocinas del mundo, la Cocina Mediterránea.

Ciertamente, las costumbres han cambiado mucho, nos hemos acostumbrado a este acelerado modo de vida y solo queremos correr, llenar nuestro ocio viendo la televisión (o delante de la pantalla del ordenador), sin tener tiempo para hablar con los demás, ni para pensar, ni tan solo para cocinar y comer.

Estoy seguro que muchos de los que me leéis, en más de una ocasión, habréis comido con el plato o el bocata junto al teclado, conduciendo, o simplemente sin sentarse.

¿Creéis que comiendo así puede sentar bien la comida?

Pues si juntamos el comer mal a una mala alimentación, unido a un deficiente ejercicio físico, eso nos hará terminar en la consulta de nuestro médico.

A continuación vamos a ver en qué consiste la Dieta Mediterránea.

Entendemos como Dieta Mediterránea a la forma de alimentarnos según los patrones de ciertos países mediterráneos, España, sur de Francia, sur de Italia, Grecia y Malta.

La Dieta Mediterránea está compuesta principalmente, por el consumo de vegetales (frutas, verduras, legumbres, frutos secos), pan y otros cereales (especialmente el trigo), el maravilloso aceite de oliva y el consumo moderado, pero regular de vino.

Los principales alimentos que componen la Dieta Mediterránea son los siguientes.

-Alimentos de origen vegetal, frutas, verduras, pan, pasta, arroz, cereales, legumbres y patatas.

-Los alimentos naturales de temporada, cuanto más frescos, mejor.

-El aceite de oliva, para freír y aderezar.

-El consumo diario de queso y yogurt.

-Semanalmente consumo de pescado azul, aves y huevos.

-Moderadamente tomar frutos secos, miel y aceitunas.

-Carne, solo algunas veces al mes.

-Consumir vino negro con moderación mientras comemos.

-Usar hierbas aromáticas como alternativa a la sal.

-También no debemos olvidar la realización de alguna actividad física.

Los beneficios que se atribuyen a la Dieta Mediterránea, comparada con los Estado Unidos, es que aquí se consume más grasa, en cambio la incidencia de enfermedades cardiovasculares es menor.

Las causas de esto parecen provenir de los ácidos grasos monosaturados del aceite de oliva, los cuales reducen el nivel de colesterol en la sangre.

También se atribuyen al consumo de pescado azul, también rico en ácidos grasos.

Según afirman muchos expertos, el consumo moderado de vino tinto (contiene resveratrol, polifenoles y flavonoides) también es un cardioprotector.

Al parecer la Dieta Mediterránea ayuda a alejar el envejecimiento (especialmente por resveratrol del vino) y aleja las posibilidades de la enfermedad de Alzheimer.

Aunque el curry no es un ingrediente habitual de la Dieta Mediterránea, también opino (a nivel personal) que sería interesante incluirlo para alejar el Alzheimer.

La Dieta Mediterránea está asociada a una menor obesidad abdominal (pues menos mal que con la Dieta Mediterránea tenemos menos tripa, con otra dieta parecería que estoy embarazado de sextillizos).

Ahora pasaremos a intentar saber que interesa a nuestro organismo y en que productos se encuentra.

-Hidratos de carbono.

Nos deben aportar el 50% del aporte energético, preferentemente carbohidratos complejos contenidos en pastas, arroz, patata, pan y legumbres, los carbohidratos simples están contenidos en los helados y la bollería.

Las frutas y las verduras nos aportan vitaminas, minerales y antioxidantes.

-Grasas o lípidos.

Aportan el 35% del aporte energético, son preferibles las grasas de origen vegetal contenidas en los frutos secos y en el aceite de oliva son preferibles a las de origen animal.

Son también apropiadas las grasas poliinsaturadas del pescado azul contenidas en la caballa, el atún, las sardinas, etc.

Contribuyen a prevenir problemas cardiovasculares.

-Proteínas.

Nos han de aportar el 15% de energía.

Las proteínas regeneran el tejido del organismo.

La proteína de origen animal contenida en huevos, leche, carne y pescado es más completa que la vegetal.

La proteína vegetal está contenida en las legumbres y los cereales.

Curiosamente, sin combinamos los vegetales adecuadamente, como podría ser las lentejas con arroz proporcionan proteínas de valor similar a la animal, con la ventaja de no poseer colesterol, ni grasas saturadas.

A continuación os incluyo una dieta que nos aconsejan en “Dietas.com”

DESAYUNO

Menú 1:
- Café o té con leche desnatada.
- Galleta o tostada untada con queso blanco.

Menú 2:
- Frutas al gusto.

Menú 3:
- Café o té.
- Un yogur desnatado.

COMIDA

Menú 1:
- Pollo a la plancha (sin piel).
- Ensalada vegetal.

Menú 2:
- Pescado al gusto.
- Ensalada vegetal.

Menú 3:
- Espaguetis con salsa de tomate.

Menú 4:
- Bistec a la plancha.
- Ensalada de verduras.

Menú 5:
- Filetes de pollo a la plancha.
- Ensalada de verduras.

Menú 6:
- Frutas al gusto (máximo una vez a la semana).

Menú 7:
- Atún al gusto, preferiblemente a la plancha o al horno.
- Ensalada vegetal.

CENA

Menú 1:
- Ensalada de espárragos y palmitos con limón.

Menú 2:
- Brócoli con limón y aceite de oliva virgen.

Menú 3:
- Ensalada de zanahoria rallada y huevo.

Menú 4:
- Ensalada de verduras frescas.

Menú 5:
- Ensalada de tomate y frutas.

Menú 6:
- Frutas al gusto.

Menú 7:
- Caldo de verduras
- Coles de Bruselas

 

Este post está basado en los siguientes post:

 

De la Wikipedia “Dieta mediterránea”

 

De la web Sabor Mediterráneo “Dieta mediterránea: Alimentos, cantidades y frecuencia”

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