Tarta de calabaza con cerezas

 

En esta ocasión, me ha salido de fábula esta tarta de calabaza y cerezas que es facilísima de realizar.

 

Ingredientes (4-6 personas):

 

1 rodaja hermosa de calabaza

3 huevos

4 cucharadas soperas colmadas de azúcar

½ cucharadita de sal

1 generoso chorro de leche (digamos medio vasito de los que usamos para vino)

1 lámina de hojaldre congelada

11 cerezas naturales

 

Preparación:

 

A pesar de lo espectacular de la tarta y su mejor sabor, su realización es sencillísima.

En mi caso la calabaza ya la tenía cocida, sobrante de otras recetas, si no la tenéis cocida, pues a desechar su piel y cocerla toca.

Sacamos la lámina de hojaldre para que se vaya descongelando y poder darle forma para contener nuestra masa de calabaza.

Una vez cocida la calabaza, la escurrimos, la troceamos y la introducimos en un recipiente donde nos quepan todos los ingredientes.

Juntamos con la calabaza troceada, los huevos, el azúcar, la sal y el medio vasito de leche.

Trituramos y mezclamos todos los ingredientes con la batidora.

Con la ayuda del rodillo, damos a la masa de hojaldre la forma de nuestra bandeja de horno, o la del molde que deseemos, colocando el hojaldre en el interior del molde.

Volcamos nuestro preparado de calabaza sobre el hojaldre.

Deshuesamos las cerezas y las partimos por la mitad.

Decoramos nuestra trata con ellas y colocamos a 180º en el horno precalentado hasta que se nos solidifique la calabaza.

Dejamos enfriar y servimos fresquita.

Gazpacho III

En esta ocasión repito receta, pero esta sopa es tan rica y es la primera vez que la hago este año que merece la pena repetir.

 

Ingredientes (6 personas):

1 kilo de tomates maduros

1 pepino

1 pimiento morrón rojo

1 huevo duro

2 ajos

Aceite

Vinagre

Sal

  

 

Preparación:

En primer lugar lavamos y troceamos los tomates, quitándoles la parte dura, sin pelarlos, ni quitarles las semillas (eso le da un gusto más casero y nos quita trabajo).

Lavamos y troceamos el pimiento.

Pelamos un huevo cocido y también lo troceamos.

Pelamos, lavamos y troceamos el pepino.

También pelaremos 2 ajos, e introducimos todos los ingredientes anteriores en un recipiente apto para la batidora.

Trituramos todos los ingredientes, sazonamos con sal, aceite y vinagre a nuestro gusto.

Añadimos agua para darle el espesor que nosotros deseemos y damos unas vueltas más con la batidora.

Se guarda en la nevera y se sirve muy frío.

Ensalada de judías verdes y atún

El otro día, un amigo me regalo unas judías verdes cultivadas por él, como lo habitual es hacer judías verdes con patatas cocidas, ahora con el calor apetecen comidas frías, se me ocurrió buscar alguna idea con poco trabajo para realizar una ensalada de judías verdes.

 

Ingredientes (2 personas):

 

125 g de judías verdes

1 lata de atún en aceite

1 tomate

1 huevo

Aceite de oliva virgen

Sal

 

Preparación:

 

Esta ensalada es original y se realiza en pocos minutos, quedándole un muy agradable sabor, a pesar de estar compuesta de verdura y carne, mi paladar siempre se decanta por la carne roja, justamente la que menos deberíamos consumir, pero de algo habré de morir.

En primer lugar, limpiaremos las judías verdes quitándoles las puntas, las hebras laterales y las troceamos.

Después se cuecen en agua y sal, hasta que estén a nuestro gusto.

Aprovechamos también para cocer el huevo (yo tenía ya el huevo y las judías cocidas, sobrantes de otras recetas).

Cuando se enfríen, las escurrimos y las colocamos en una cazuelita de barro, en forma de rosco, dejando la parte central de la cazuelita de barro sin judías para colocar el atún.

Abrimos una lata de atún, repartimos el aceite de la lata entre ambas cazuelitas de barro que contienen las judías.

Repartimos media lata de atún en el centro de cada cazuelita de barro.

Troceamos el tomate quitándole la parte dura, lo colocamos en el vaso de la batidora junto con un generoso chorro de aceite de oliva y una poquita sal.

Decoramos las judías con esta mezcla.

Pelamos el huevo duro, lo troceamos y lo repartimos entre las dos cazuelitas, escondiendo el atún.

Servir fría.

Arroz con leche y calabaza

Continuo rebuscando ideas para consumir calabaza de formas diferentes, en esta ocasión me ha gustado la propuesta de la web “Que rica vida” donde Ericka Sanchez nos propone su receta “Arroz con leche de calabaza” que me ha parecido muy original, aunque el tema de su sabor lo dejo para la imaginación, puesto que el resultado lo tenéis en la foto, pero aun esta sin probarse.

 

Ingredientes (4 raciones):

 

½ l de leche entera

125 g de arroz

1 rodaja de calabaza

125 g de azúcar

1 rama de canela

Nuez moscada

Vainilla

Sal

1 naranja (solo rallaremos su piel para decorar)

Escamas de chocolate (para decorar)

 

Preparación:

 

En primer lugar coceremos la calabaza, que yo ya la tenía cocida, puesto que suelo cocerla entera, en un hervidor eléctrico, así ya la tengo cocida para realizar diversas recetas, además de quitarle la piel con mayor facilidad.

En una cazuela, introducimos la leche, la vainilla, la sal, la nuez moscada y la ramita de canela.

Cuando comience a hervir añadimos el arroz y dejamos cocer hasta que este casi tierno a fuego lento, removiendo de vez en cuando y vigilando que la leche no se nos suba y nos manche todo… como me ocurrió a mi (prohibido reírse).

Mientras troceamos pequeñita la rodaja de calabaza, eliminando su piel y semillas.

Cuando el arroz este casi listo, desechamos la ramita de canela y agregamos la calabaza.

Removemos, dejamos que empiece a hervir y apagamos el fuego tapando la cazuela y dejándola tapadita hasta que se nos enfríe un poco.

Colocamos en los recipientes de servir e introducimos en la nevera.

Cuando el arroz esté frio, decoramos con la piel de naranja rallada y escamas de chocolate.

Guardamos de nuevo en la nevera hasta el momento de servir.

Sopa de apio y manzana

En esta ocasión he recopilado la idea de la web Facilisimo del blog “ChupChupChup” en su receta de “Sopa fría de apio y manzana al curry”.

 

 

Ingredientes (4 personas):

 

2 manzanas

½ apio

1 cebolla

½ pastilla de concentrado de carne

Leche

1 cucharadita de curry

Aceite de oliva

 

 

Preparación:

 

Pelamos y troceamos la cebolla, friéndola en una cazuela con un poco de aceite de oliva.

Troceamos el apio quitándole las hebras.

Pelamos, descorazonamos y troceamos las manzanas.

Cubrimos las verduras con leche.

Añadimos la ½ pastilla de concentrado de carne y dejamos cocer hasta que el apio y la manzana estén tiernos.

Trituramos y dejamos enfriar.

En el momento de servir se le pueden poner algunos frutos secos picaditos, aunque yo no se los puse y para mi gusto quedo rica la sopa.

Barcos de raviolis

En esta ocasión, sin complicarnos mucho la vida, realizaremos esta receta para terminar unos raviolis de ternera con verduras, que me sobraron de realizar otra receta con pasta fresca Giovanni Rana.

Con esta receta participo en el Reto de Julio de Cocineros del Mundo propuesto por Giovanni Rana.

Ingredientes (2 personas):

12 raviolis de ternera con verduras Giovanni Rana

2 berenjenas pequeñas

½ cebolla

Colorante alimentario rojo

Aceite de oliva (mantequilla quien lo prefiera más suave)

1 cucharada sopera de harina

Leche

Nuez moscada

Sal

Preparación:

Aunque en este caso ya tenía yo los raviolis cocidos de una receta anterior, podemos cocer los raviolis según las instrucciones del fabricante.

Mientras se nos calienta el agua de cocer los raviolis, introduciremos con un poco de agua y sal las berenjenas en un recipiente apto para microondas, bien envuelto en plástico de cocina.

Los tiempos del microondas son muy variables, dependiendo de la potencia del microondas y de la cantidad que alimento que cocinen, por lo cual podemos probar con tandas de 4 minutos y vamos probando hasta que estén las berenjenas tiernas.

Una vez estén tiernas las berenjenas, las dejamos enfriar y las vaciamos con ayuda de un cuchillo afilado (yo suelo utilizar un saca bolas que me va mejor).

Escurrimos también la pasta cuando la tengamos tierna.

Pelamos y cortamos en juliana la cebolla.

Freímos la cebolla hasta que empiece a estar tierna en un poco de aceite, salándola para ayudarla a sudar, cuando comience a estar tierna añadimos lo que hemos vaciado de las berenjenas y las freímos también hasta que suelten el agua, junto con la cebolla.

Para que este sofrito nos quede sin tropezones lo colocamos en el vaso de la batidora y trituramos añadiéndole colorante alimentario rojo (ni no le ponéis no pasa nada, la bechamel en lugar de ser rosa, será blanca, pero no afecta al sabor).

Colocamos un poquito de aceite o mantequilla en una sartén, añadimos el contenido del vaso de la batidora y una cucharada sopera de harina.

Añadimos leche hasta obtener el grado de espesor deseado de la bechamel, retocamos la salazón, añadimos la nuez moscada y retocamos el color con más colorante si fuera necesario.

Rellenamos las berenjenas vaciadas anteriormente con la bechamel rosa, a los lados pinchamos los raviolis y cubrimos generosamente con queso rallado.

Esta receta la podemos preparar con anterioridad, puesto que al gratinarla, se nos calentara si esta fría.

Gratinar unos 10 minutos y servir calentita.

Raviolis con ratas y caviar de tomate

 

Aunque, que yo recuerde, nunca he utilizado pasta fresca en mis recetas, en esta ocasión me he decidido a probar a unir tres recetas en una.

Por un lado una idea de una receta del blog “Marian cocina con imaginación” y vaya si la tiene… donde nos enseña a hacer caviar con zumo de tomate, como mi paciencia es mucho más pequeñita que la de Marian, empecé a imitarla, pero me aburrí rápido de fabricar huevecitos de zumo de tomate y en lugar de seguir haciendo huevos que cuesta más trabajo, opte por hacer unas ratas de zumo de tomate.

Como la receta contiene carne y tomate, casi siempre, la pasta la hago a la boloñesa, se me ocurrió que sería una buena ocasión para colocar una salsa carbonara, a mi manera.

Y para rematar unos raviolis de pasta fresca con ternera y verdura, con esta receta participo en el Reto de Julio de Cocineros del Mundo propuesto por Giovanni Rana.

La verdad, es que la receta quedo muy agradable, por lo cual, sin complicaros tanto la vida como yo en esta receta os recomiendo probar este tipo de pastas, si no las conocéis.

De hecho como solo use medio paquete, ayer para la cena, realice otra receta con esta misma pasta, mucho más sencilla, que próximamente os publicare.

INGREDIENTES (2 personas):

Para las ratas y el caviar de zumo de tomate

Ingredientes: (12 ratas)

 

200 ml de zumo de tomate

4 g de agar agar (o gelatina)

Pimienta

Sal

Moldes con forma de rata (o de lo que tengáis)

 

Si preparáis también el caviar:

 

Hielo

Aceite

Cuentagotas de cocina o jeringüilla

 

Para la pasta:

½ paquete de raviolis pasta fresca de ternera y verdura (en este caso Giovanni Rana)

2 aceitunas rellenas (decoración)

2 rodajas de queso fresco (decoración)

1 cucharada de aceite de oliva

½ pastilla de concentrado de carne

Para la salsa carbonara

75 g de beicon cortado a taquitos

½ cebolla

2 cucharadas soperas de piñones

200 g de nata liquida (prefiero la de montar)

3 cucharadas de queso rallado (en mi caso Parmesano)

2 cucharadas de mantequilla

Sal

Pimienta

Preparación:

Como para preparar nuestras ratas, hace falta un tiempo de reposo en la nevera, prepararemos en primer lugar las ratas y si os animáis, para mejorar la decoración, podéis preparar unos pocos huevos de caviar de zumo de tomate.

Colocamos el zumo de tomate en un cazo, le añadimos la sal y la pimienta y lo colocamos a fuego medio hasta que comience a hervir.

 

Añadimos el agar agar o la gelatina y removemos hasta su completa disolución, a fuego lento.

 

Se coloca en los moldes y tenemos listas nuestras ratas para decorar cualquier receta que admita tomate y seguro que sorprendemos en la mesa con algo tan simple.

 

Para preparar el caviar será necesario colocar aceite en un recipiente, a su vez colocar este recipiente en otro lleno de cubitos de hielo, dejar enfriar bien el aceite, e ir tirando gotita a gotita con ayuda de un cuentagotas o jeringuilla el tomate preparado con anterioridad.

 

Escurrimos bien el aceite con un colador y reservamos junto a las ratas, hasta el momento de montar el plato, en la nevera.

 

La pasta la podemos realizar siguiendo las instrucciones del fabricante, introduciendo los raviolis en agua hirviendo durante 3 minutos y posteriormente dejarlos enfriar en un escurridor.

En mi caso, añadí al agua un chorrito de aceite de oliva y media pastilla de concentrado de carne, que algo de sabor les agregara y el aceite evitara que se nos peguen los raviolis.

Ya tenemos casi lista nuestra “complicada” receta, solo nos falta una simple salsa carbonara y montar el plato.

Pasamos a realizar la carbonara.

En primer lugar, pelamos y cortamos en juliana la cebolla.

Freímos la cebolla hasta que este tierna, en un poco de aceite, añadiéndole sal para ayudarla a sudar.

Cuando la cebolla este casi lista añadimos los piñones y los dejamos tostarse un poco con ella.

Añadimos también el beicon troceado.

Añadimos la nata y los raviolis que ya los tendremos cocidos y escurridos.

Dejamos cocerse un poco para que se nos caliente la nata, retocamos la sal y añadimos pimienta al gusto.

Ahora emplatamos los raviolis, colocándolos junto con la carbonara alrededor de los bordes del plato, dejando el centro vacío, para más tarde colocar las ratas y el queso fresco.

Colocamos abundante queso rallado sobre los raviolis y gratinamos a 160º en el horno.

Antes de servir a la mesa colocamos la rodaja de queso fresco en el centro de cada plato, con cuatro ratas sobre ella.

Justo en el centro de la rodaja de queso fresco colocáis una aceituna rellena, por si las ratas tienen hambre, que se entretengan.

Si os habéis decidido a hacer el caviar, lo colocáis arbitrariamente sobre los raviolis, que les sentara bien un “tokecito” de color rojo.

Olaf Jansen

En este articulo, os contare la historia de Olaf Jansen, una historia muy interesante contada por Willis George, en su novela publicada en el año 1.908 “El ahumado Dios, o un viaje al interior de la Tierra” que según su autor, la historia es verdadera.

Para introducirnos en esta historia, mejor que conozcamos la “supuesta” existencia de una civilización escondida en las entrañas de la Tierra, bajo nuestros pies… esta civilización es conocida bajo el nombre de Agharta.

También el comandante Byrd, nos conto unas extrañas experiencias vividas en los polos de la Tierra.

Olaf Jansen nació en Uleaborg, una pequeña ciudad marinera rusa, un 27 de octubre de 1.811, aunque su nacionalidad es noruega.

Olaf Jansen, desde los 14 años acostumbraba a acompañar a su padre Jens Jansen, en sus viajes de pesca, hasta que a sus 19 años realizó su último y extraordinario viaje junto con su padre.

Jens y Olaf, zarparon con su sloop de pesca (consiste en un barco de vela con aparejo proa-popa y un único palo) el día 3 de abril de 1.829, llegando a la ciudad de Christiansand, donde ambos descansan dos días para después nuevamente zarpar con dirección a las Islas Lofoden.

Más tarde hicieron escala en Hammerfest, descansando una semana y cargando suministros de provisiones y agua, para después continuar viaje hacia Spitzbergen.

Jens y Olaf llegan a Spitzbergen el 23 de junio de 1.829 y anclan en Wijade Bay.

Aprovechando un fuerte viento que soplaba desde el sudoeste, Jens decidió aprovecharlo y navegar hacia Franz Josef Land, para junto con la pesca, llenar las bodegas de colmillos de marfil, que eran muy apreciados en Estocolmo.

Tras esto, navegando ambos, se vieron envueltos en una gran tormenta de nieve, viento y niebla, que estuvo a punto de hundir el barco en el cual navegaban.

Curiosamente al terminar la tormenta, llego la calma, pero con la tormenta también desaparecieron los iceberg…

También descubrieron que los barriles de agua que tenían en la bodega estaban vacios, lo cual les hizo entrar una gran sed, así como también comprendieron que tenían un serio problema.

Para olvidar la sed, subieron comida y un vaso vacio de la bodega, llenaron el vaso de agua de mar y curiosamente esa agua no estaba salada…

Ambos llenaron rápidamente los dos barriles de esta agua dulce, creyendo que el agua dulce era una gracia de los dioses Odín y Thor.

Tras esto su brújula comenzó a reaccionar extrañamente…

Cuando uno de los barriles de agua se agoto, fueron a rellenarlo… pero el agua del mar volvía a ser salada.

El padre de Olaf un día muestra a este en el horizonte un nuevo Sol, comentado a su hijo que ha leído sobre esos falsos soles, los cuales son espejismos que pronto desaparecen, pero este “falso” Sol, no desapareció…

Poco tiempo después de esto el padre de Olaf despertó a este diciendo que había tierra a la vista…

La brújula de nuevo parecía funcionar de nuevo correctamente…

Desembarcaron en una playa donde recolectaron frutos secos, que les sentaron muy bien a su aburrida dieta.

Navegando por el río, observaron un enorme barco de enormes dimensiones y de diferente construcción a la que ambos conocían.

En el barco un gran coro cantaba y tocaban una música similar a la producida por las arpas.

El gran barco se detuvo, bajaron un bote y 6 hombres de gran estatura, se acercaron al sloop de pesca, hablando en un extraño idioma.

Tanto Olaf como su padre acompañaron a esos hombres a su barco y poco después estos hombres, recogieron el sloop de pesca, sacándolo del agua con un extraño gancho y unos aparejos.

En este gran braco habían varios cientos de personas, la nave se llamaba “El Naz” que mas tarde ambos (padre e hijo), se enteraron que significaba “placer” o mas correctamente traducido “Excursión de placer”.

Los motores de este gran barco eran silenciosos y a la vez muy potentes.

Este gran barco por las noches estaba iluminado por algo similar a lo que ahora conocemos por electricidad, pero en otoño del año 1.829, ni Olaf, ni su padre conocían la electricidad.

El barco se detuvo durante dos días en la ciudad de Jehú (ciudad portuaria), que Jens pensó que estaría situada bajo Estocolmo o Londres, la ocupación de sus habitantes parecía ser la agricultura.

El oro era muy abundante, tanto en el barco como en la ciudad de Jehú, las cúpulas de los edificios públicos eran de oro, los acabados de los templos de la música estaban repletos de oro, puertas y mesas estaban recubiertas de láminas de oro.

La vegetación, como los productos de la tierra eran tan grandes como los habitantes de esta nueva tierra… para poner un ejemplo, las uvas eran del tamaño de una naranja, también habían grandes manadas de ganado.

Olaf y su padre vivieron en Jehú durante todo un año, teniendo como instructores a Jules Galdea y su mujer, tiempo en el cual ambos aprendieron bastante bien el lenguaje de estos grandes seres.

Pasado este tiempo a Jehú llego un enviado del gobernante de una ciudad llamada Eden, que durante dos días estuvo preguntando a Olaf y su padre por el lugar de donde procedían, quienes vivían en donde vivían, como vivían, sus creencias religiosas y muchas más cosas.

El sol raro del que hablamos más arriba es llamado “El Dios del Humo” que parece ser que está suspendido en el centro de la Tierra, mantenido en su lugar, se supone, que por las leyes de la gravitación.

Más tarde Olaf descubrió que el idioma de estas gentes es muy similar al sanscrito.

Tanto Olaf como su padre, fueron llevados a la ciudad de Edén, en un artilugio supuestamente eléctrico y silencioso, desconocido por ellos, que corría por un carril a muy elevada velocidad, al parecer utilizando sistemas antigravitatorios.

Ambos fueros fueron llevados a una lujosa sala y fueron recibidos por el Sumo Sacerdote.

De la cuidad de Eden parten cuatro ríos, los nombres de estos ríos son Éufrates, Pisón, Guijón y Tigris, los cuales salen de una misma fuente en direcciones opuestas, fuente que los lugareños denominan “Ombligo de la Tierra”.

Tras una larga charla con el Sumo Sacerdote, este les pregunto a Olaf y su padre si deseaban permanecer en este lugar o regresar a su hogar, en el exterior de la Tierra.

Ambos pidieron conocer el mejor el lugar, pero con la idea de regresar, a lo que el Sumo Sacerdote les advirtió que el regreso, una vez abandonada, sería tan peligroso con el viaje de ida.

Después de un recorrido por diversas ciudades, Olaf y su padre regresaron a la ciudad de Jehú, donde les esperaba el barco que los recogió, llevando su pequeño barco de pesca, llevando a ambos, junto con su embarcación a la desembocadura del río Tigris donde ambos fueron recogidos.

Al salir e intentar regresar, los vientos no eran propicios por lo cual el padre de Olaf decidió cambiar el rumbo y en lugar de navegar hacia el norte, navegar hacia el sur, regresando a la Tierra Hueca, llegando a la ciudad de Delfi, donde descansaron dos días y fueron recibidos hospitalariamente por sus habitantes.

Partieron de nuevo, navegando por un estrecho canal hasta llegar a una playa, donde descansaron.

Al partir de nuevo, al poco tiempo avistaron unas aves conocidas, pingüinos.

Tras navegar unos cien días o más, avistaron el Sol por la abertura de la Tierra Hueca y pocos días después empezaron a ver los icebergs…

Como lo interesante del relato para este artículo considero que es la llegada y la estancia en la Tierra Hueca, no os contare su viaje de retorno, ni lo que ocurrió cuando Olaf llego a su casa, que también es interesante, pero quien lo desee, puede leer la historia completa en el siguiente enlace.

http://www.alazul.com/sites/default/files/el-dios-humeante-the-smoky-god-spanish-by-ones.pdf

Hasta aquí tenemos la historia de una visita a la Tierra Hueca, si es realidad o ficción, lo dejo a la opinión del lector.

Pero también os recuerdo que en Google Maps donde supuestamente están los agujeros de los polos… estos están borrados…

Los aviones, generalmente vuelan en línea recta, pero “curiosamente” no tienen permitido sobrevolar los polos…

William Reed tras leer el libro “El Dios que Humea” lanzo una teoría sobre la región polar, la cual afirma que en los polos existen esas aberturas, ahora algunos afirman que esas aberturas existen en todos los planetas.

Un dato muy curioso… en la región de Bereskova, en el año 1.902, apareció un mamut congelado, envuelto en hielo, flotando cerca de las islas Aleutianas, afirmando los científicos que lo investigaron que el proceso de descomposición, a esas temperaturas no demasiado frías debería haber continuado, afirmando que el mamut no debería tener más de uno o dos siglos.

También a partir del año 1.920, Marshall B. Gardner ideó nuevas teorías para completar las teorías de William Reed y se preguntaba que si las nieves de color que caen en zonas árticas, no serian producidas por el polen de las plantas de la Tierra Hueca…

Marshall B. Gardner, también cree que en el casquete polar de Marte,  el “hielo” que le da su color blancuzco, son nubes y cuando este casquete blanquecino se desvanece, es porque las nubes entran en el Marte Hueco.

También unos soviéticos, cuyo nombre no ha sido desvelado, afirman que los polos magnéticos no son un punto, si no una línea circular perfecta…

También en el año 1.909, el Dr. Frederick Cook fue considerado el conquistador del Polo Norte el 21 de abril de 1.909… pero el vicealmirante Robert E. Peary, declaró que el 6 de abril planto una bandera norteamericana en el Polo Norte, por lo cual debió encontrarse la bandera de Peary… como no hay testigos nos quedamos con la duda.

Para mayor información os remito a la Biblioteca Pleyades en su artículo “¿Gran descubrimiento o increíble demencia?”

Ratas de tomate

El otro día mi amiga Patricia que es Argentina, me mostro una receta rara y como para raro yo…

Aunque ella tiene su propio blog, con interesantes recetas que os aconsejo visitar, me comento que en el blog “Marian cocina con imaginación” nos enseñan a realizar una interesante y curiosa receta “Cocina molecular: caviar de tomate”-

La verdad es que la primera idea fue realizar el caviar de tomate, de hecho lo comencé a realizar con un cuentagotas gigante (de los de cocina), pero como no me quedaba demasiado a mi gusto y además hacía falta la paciencia de un santo para hacer los huevecitos, uno a uno,  así que me busque otra salida más rápida para terminar el zumo de tomate.

La idea fue utilizar una cubitera de silicona para hacer esa especie de ratas rojas que veis en la foto.

Esta receta es la primera parte de una próxima receta, que publicare con unos raviolis rellenos de ternera con salsa carbonara y las ratas rojas.

 

Ingredientes: (12 ratas)

 

200 ml de zumo de tomate

4 g de agar agar (o gelatina)

Pimienta

Sal

 

Preparación:

 

Aunque la idea original de hacer huevos de caviar (hice unos pocos), hace falta armarse de paciencia, lo de hacer las ratas es muy sencillo y también queda espectacular la presentación.

Colocamos el zumo de tomate en un cazo, le añadimos la sal y la pimienta y lo colocamos a fuego medio hasta que comience a hervir.

Añadimos el agar agar o la gelatina y removemos hasta su completa disolución, a fuego lento.

Se coloca en los moldes, dejamos enfriar e introducimos un par de horas en el frigorífico y tendemos listas nuestras ratas, para decorar cualquier receta que admita tomate y seguro que sorprendemos en la mesa con algo tan simple.

Bombillas y el cartel Phoebus

En esta ocasión os escribiré sobre los pactos de las grandes empresas, un pacto realizado por los fabricantes de bombillas hace muchos años, si unos simples fabricantes de bombillas realizan estos pactos… ¿qué ocurrirá con las farmacéuticas, las petroleras, las alimentarias, las de armas o las de tecnología…?

Puesto que voy a escribiros sobre bombillas, creo que mejor que comencemos por el principio y conozcamos que es una bombilla.

Realmente una bombilla no es nada más que un aparato eléctrico, el cual produce luz cuando los electrones pasan por su filamento generando calor y luz.

Heinrich Goebel, fue un alemán que patento ya en el año 1.855 su bombilla.

El 11 de julio de 1.874 Alexander Lodygin, inventor ruso, patento una bombilla con filamento de carbono, aunque su duración era baja.

El primero en patentar la bombilla viable fuera del laboratorio, fue Thomas Alba Edison, que patento una bombilla con filamento de carbono, el 27 de enero del año 1.880.

Año 2.009 la Unión Europea establece la prohibición de la fabricación y distribución de lámparas incandescentes para que sean progresivamente sustituidas por lámparas más eficientes.

 

Actualmente existen varios tipos de bombillas.

La lámpara incandescente es la típica bombilla de toda la vida, posee un filamento de wolframio que al pasar los electrones por él, adquiere el color rojo blanco, actualmente se las considera poco eficientes, puesto que solo aprovecha para generar luz el 15% de la energía que consume, mientras que el 85% lo convierte en calor.

La lámpara halógena  no es más que una variación de la típica bombilla de toda la vida, con un filamento de tungsteno, este está acompañado de un gas inerte y de gas halógeno, lo cual le permite aumentar su vida útil.

La lámpara fluorescente, generalmente tiene forma de tubo y se ilumina por descarga o ionización del gas contenido en ella.

La lámpara fluorescente compacta o bombillas de bajo consumo, son fluorescentes con rosca de bombilla normal.

La lámpara de led, son las bombillas más modernas que generan luz gracias a sus diodos emisores de luz, los cuales no generan calor, en teoría tienen una gran duración y un bajo consumo energético.

Osram fue la precursora del cartel, cuando en el año 1.921 creó la Internationale Glühlampen Preisvereinigung.

General Electric creo en Paris la International General Electric Company, cuando Philips y otros fabricantes se introdujeron en el mercado estadounidense.

Como comenzaba a haber competencia, las grandes empresas del sector negociaron la creación de un cartel.

Después de conocer la historia de la bombilla y los diversos tipos más modernos, regresamos al pasado, concretamente al día 23 de diciembre del año 1.924, cuando las empresas importantes fabricantes de bombillas llegaron a un acuerdo.

Este acuerdo estuvo vigente durante unos 15 años, es conocido como el cartel Phoebus y fue firmado entre otras empresas, por empresas que actualmente son grandes multinacionales como Osram, Philips y General Electric, con este acuerdo consiguieron controlar la fabricación y venta de bombillas en todo el mundo.

Con este acuerdo se ha dicho que estas empresas han evitado fabricar bombillas de mayor duración, conociendo tecnología para ello.

Phoebus oficialmente era una empresa helvética conocida bajo la denominación Phoebus S.A. Compagnie Industrielle pour le Developpement de l’Ecalirage.

Las empresas propietarias de Phoebus eran Osram, Philips, Tungsram, Associated Electrical Industries, Compagnie de Lampes, International General Electric, Lámparas Z, España y GE Overseas Group (fuente Wikipedia).

La misión de este acuerdo además de estandarizar el sistema de venta, acordaba que la duración de las bombillas debía de ser de alrededor de 1.000 horas.

Phoebus dividió los mercados de bombillas en tres categorías, por una parte los territorios nacionales del país de origen de cada fabricante, los territorios británicos de ultramar que pasaron al dominio de Associated Electrical Industries, Osram, Philips y Tungsram, como territorio común quedó el resto del mundo.

En el año 1.920 se unen varias compañías del norte de Europa creando la compañía North European Luna Co-op Society, aunque Phoebus amenazo a esta compañía tanto económica, como legalmente, en el año 1.931 esta compañía fabricaba y vendía bombillas a un precio mucho menor que Phoebus.

El acuerdo de Phoebus estaba pensado mantenerlo hasta 1.955, pero la Segunda Guerra Mundial quito poder a Phoebus, aunque en 1.948 fueron revividas sus ideas.

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