Flan con frutas

Últimamente nos hemos acostumbrado a comprar unos flanes de los que venden en el supermercado, la verdad, muy originales, aparte de ser los habituales flanes de huevo de toda la vida, a unos les agregan coco, a otros queso, a otros café, etc… y no son caros.

Aunque por si sólo el postre ya queda rico, si lo decoramos un poquito queda más rico al paladar y a la vista.

 

Ingredientes (2 personas):

 

2 flanes comprados

1 boniato

2 cucharadas soperas de azúcar

8 cerezas

Letras de colores de azúcar

 

Preparación:

 

Como supondréis para hacer esta receta, lo más difícil ha sido cocer el boniato.

En un recipiente apto para microondas colocamos el boniato, el azúcar y un chorrito de agua, se envuelve con plástico de cocina y se introduce en el microondas hasta que el boniato este tierno (unos 6 minutos).

Se deja enfriar y se pela.

Repartimos en dos cazuelitas de barro el boniato cocido y cortado en rodajas.

Sobre el boniato desmoldamos los dos flanes.

Partimos por la mitad las cerezas y las deshuesamos.

Decoramos con las cerezas colocándolas alrededor del flan.

Escribimos el nombre de los comensales sobre la parte superior del flan con las letras de colores de azúcar.

Dejamos reposar en el frigorífico hasta la hora de servir.

Boniatos bravos

 

En esta ocasión os coloco una receta curiosa, aunque para mi gusto, queda mejor con las habituales patatas, pero como tenía boniatos y vi la propuesta de la web Petit Chef, en su post “Boniatos bravos” me apeteció experimentar sabores y realizar una cena trabajando poco.

 

Ingredientes (2 personas):

 

2 boniatos pequeños

2 croquetas (ni idea de que eran, estaban perdidas en el congelador y las que compras hechas, suelo notar el sabor leyendo la etiqueta y estas habían perdido la etiqueta).

4 patas de cangrejo (compradas congeladas, estas a diferencia de las croquetas para mi gusto están muy ricas).

½ docena de rabas (compradas congeladas, nunca he entendido el motivo por el cual están mucho más ricas que los calamares rebozados).

1 huevo

2 ajos

Aceite

Kétchup

Sal

 

Preparación:

 

Para esta cena, tipo plato combinado, necesitamos trabajar poco aunque tenga mucha letra la receta.

En primer lugar colocamos como un tercio del vaso de la batidora de aceite de oliva (para los que os guste más suave ponerlo de girasol), un par de dientes de ajo, media cucharadita de café de sal y trituráis.

A continuación agregáis un huevo, sin batirlo y lo dejáis media hora reposar, para que se estabilice la temperatura de los ingredientes y no se os corte la mayonesa de ajo.

Pasada esa media hora batís con la batidora y reserváis en la nevera hasta la hora de servir.

Peláis y troceáis los boniatos, friéndolos en abundante aceite, primero a fuego lento para que se cuezan en aceite y al final a fuego fuerte para que se endurezca la parte exterior (os repito que con patatas queda mucho mejor).

A continuación con el aceite bien caliente freímos sin descongelar las croquetas.

Freímos después la patas de cangrejo con el aceite también muy caliente.

Por último freímos las rabas.

Montamos el plato, decorando el boniato con la mayonesa de ajo y una rayita de kétchup.

Repartimos los fritos al lado de los boniatos y tenemos una cena sencilla y diferente.

Espeto

En esta ocasión quise experimentar como saben esos famosos espetos que suelen hacerse principalmente en la costa sur mediterránea, pero hechos en casita.

La verdad fue que el resultado fue estupendo.

 

Ingredientes (2 personas):

 

20 sardinas

4 tomates (tamaño cherry pero eran tomates rama criados en maceta)

1 limón

Patatas muy pequeñas (arranque una mata de patatas para ver cómo estaban y eran tamaño aceituna gorda)

4 palos de brochetas

 

Preparación:

 

En primer lugar preparamos las patatas en el microondas, lo suyo seria haberlas hecho al fuego, pero como eran tan pequeñas no me fie y como el otro día me encantaron unas patatas al microondas que imite del blog “Eva en pruebas” en su receta “Patatas asadas en microondas para acompañar” pues volví a probar su receta con estas mini patatas recién recolectadas.

Lavamos muy bien las patatas para evitar todo rastro de tierra.

Las dejamos secarse y las colocamos en un plato sobre un papel de cocina.

La introducimos en el microondas a máxima potencia en tandas de dos minutos hasta que estén tiernas.

Cuando estén tiernas las envolvemos en el papel de cocina.

Las volvemos a envolver (sin quitar el papel) en un trapo de cocina y reservamos.

Ahora ensartamos las sardinas y los tomates en las brochetas de madera.

Colocamos las brochetas sobre las brasas que habremos preparado con anterioridad.

Aunque yo no lo hice, os recomiendo que coloquéis las brochetas en una parrilla de esas dobles, para que al cocinarse no se os rompan las sardinas como a mí me ocurrió…

Pero a parte de una que se agenciaron los gatos, por caérseme al suelo, nos cenamos las 19 restantes muy a gusto.

Cuando las sardinas estén listas, colocáis las brochetas en el plato y a comer acompañadas de las patatas y medio limón por comensal.

Nosotros las colocamos sin los palos de las brochetas, puesto que pocas sardinas sobrevivieron a la cocción y se desprendían de las brochetas.

Tal como caían sobre las brasas, unas pinzas y al plato, que no se escapen…

Otro día saldrán más bonitas, ea, pero quedaron riquísimas que es lo que importa.

Nikola Tesla, genio adelantado a su época

A muchos de nosotros nos sonara un señor llamado Nikola Tesla, un inventor adelantado a su época, aunque como nadaba contra corriente quedo en el olvido, hasta de los que hoy día forman parte de la historia gracias a él, personajes de la talla de Edison o Marconi son actualmente conocidos por nuestro mundo gracias a los descubrimientos de Tesla.

Nikola Tesla, nació un 10 de julio de 1.856 en Smillan (Croacia).

Tesla trabajo desde el año 1.884 como asistente de Thomas Edison, aunque un tiempo después creó un laboratorio propio en la ciudad de Nueva York.

Tesla presento un motor de rayos cósmicos en una rueda de prensa, afirmando que era miles de veces más poderoso que el radiómetro de Crookes.

El radiómetro de Crookes, también conocido como el molinillo de luz, inventado en el año 1.873 por Willian Crookes, es un dispositivo que consiste en cuatro brazos que sostienen cada uno de ellos una placa en sus extremos, estas placas están pintadas en uno de sus lados de color blanco y el otro lado de color negro, estos cuatro brazos están suspendidos en una aguja y a su vez soportados por un eje de vidrio intentando disminuir al máximo la fricción, todo esto se coloca en el interior de una esfera de vidrio sellada y que no posee un vacio total.

El radiómetro de Crookes se pone en marcha cuando la luz incide sobre sus placas cuando más fuerte es la luz que incide sobre ellas, mas rápido giran estas, la explicación de cómo funciona el radiómetro aún hoy día no está muy claro.

Tesla cuando estaba en la universidad afirmo que sería posible la fabricación de un motor sin chispas, a lo cual su profesor le aseguro que para ello sería necesario el movimiento perpetuo y eso era simplemente imposible.

Pero sigamos con los inventos de Tesla, el cual ya en el año 1.891, patentó las bases para la transmisión inalámbrica de la corriente eléctrica, la bobina transformadora Tesla.

También en el año 1.891, Tesla patenta un colector de partículas cargadas, así como anteriormente patento también un generador de corriente alterna.

La principal idea de Tesla era conseguir un generador eléctrico que no consumiera combustible, algo que los científicos modernos aseguran que es un imposible, pero la verdad, no está muy claro si lo consiguió o no…

El 10 de julio de 1.931, Tesla afirma en el periódico Brooklin Eagle:

“Yo he atrapado los rayos cósmicos y los he hecho operar un dispositivo de movimiento”.

En el año 1.933, Tesla seguía hablando a la prensa de su aparato para atrapar la energía cósmica, en este caso el New York American:

“Esta nueva energía para conducir la maquinaria del mundo será derivada de la energía que opera el universo, la energía cósmica, cuya fuente central para la Tierra es el Sol, el cual está en todas partes presente, en cantidades ilimitadas.”

Entre los años 1.942 y 1.945 la “Operación Paperclip” atesoro las notas, planos y otras cosas de Tesla fueron “clasificadas” a un alto nivel.

Para mayor información sobre el tema os remito a la estupenda web de Biblioteca Pleyades en su artículo “Energia Libre – Hecho o Ficción?”

Tarta de calabaza con cerezas

 

En esta ocasión, me ha salido de fábula esta tarta de calabaza y cerezas que es facilísima de realizar.

 

Ingredientes (4-6 personas):

 

1 rodaja hermosa de calabaza

3 huevos

4 cucharadas soperas colmadas de azúcar

½ cucharadita de sal

1 generoso chorro de leche (digamos medio vasito de los que usamos para vino)

1 lámina de hojaldre congelada

11 cerezas naturales

 

Preparación:

 

A pesar de lo espectacular de la tarta y su mejor sabor, su realización es sencillísima.

En mi caso la calabaza ya la tenía cocida, sobrante de otras recetas, si no la tenéis cocida, pues a desechar su piel y cocerla toca.

Sacamos la lámina de hojaldre para que se vaya descongelando y poder darle forma para contener nuestra masa de calabaza.

Una vez cocida la calabaza, la escurrimos, la troceamos y la introducimos en un recipiente donde nos quepan todos los ingredientes.

Juntamos con la calabaza troceada, los huevos, el azúcar, la sal y el medio vasito de leche.

Trituramos y mezclamos todos los ingredientes con la batidora.

Con la ayuda del rodillo, damos a la masa de hojaldre la forma de nuestra bandeja de horno, o la del molde que deseemos, colocando el hojaldre en el interior del molde.

Volcamos nuestro preparado de calabaza sobre el hojaldre.

Deshuesamos las cerezas y las partimos por la mitad.

Decoramos nuestra trata con ellas y colocamos a 180º en el horno precalentado hasta que se nos solidifique la calabaza.

Dejamos enfriar y servimos fresquita.

Gazpacho III

En esta ocasión repito receta, pero esta sopa es tan rica y es la primera vez que la hago este año que merece la pena repetir.

 

Ingredientes (6 personas):

1 kilo de tomates maduros

1 pepino

1 pimiento morrón rojo

1 huevo duro

2 ajos

Aceite

Vinagre

Sal

  

 

Preparación:

En primer lugar lavamos y troceamos los tomates, quitándoles la parte dura, sin pelarlos, ni quitarles las semillas (eso le da un gusto más casero y nos quita trabajo).

Lavamos y troceamos el pimiento.

Pelamos un huevo cocido y también lo troceamos.

Pelamos, lavamos y troceamos el pepino.

También pelaremos 2 ajos, e introducimos todos los ingredientes anteriores en un recipiente apto para la batidora.

Trituramos todos los ingredientes, sazonamos con sal, aceite y vinagre a nuestro gusto.

Añadimos agua para darle el espesor que nosotros deseemos y damos unas vueltas más con la batidora.

Se guarda en la nevera y se sirve muy frío.

Ensalada de judías verdes y atún

El otro día, un amigo me regalo unas judías verdes cultivadas por él, como lo habitual es hacer judías verdes con patatas cocidas, ahora con el calor apetecen comidas frías, se me ocurrió buscar alguna idea con poco trabajo para realizar una ensalada de judías verdes.

 

Ingredientes (2 personas):

 

125 g de judías verdes

1 lata de atún en aceite

1 tomate

1 huevo

Aceite de oliva virgen

Sal

 

Preparación:

 

Esta ensalada es original y se realiza en pocos minutos, quedándole un muy agradable sabor, a pesar de estar compuesta de verdura y carne, mi paladar siempre se decanta por la carne roja, justamente la que menos deberíamos consumir, pero de algo habré de morir.

En primer lugar, limpiaremos las judías verdes quitándoles las puntas, las hebras laterales y las troceamos.

Después se cuecen en agua y sal, hasta que estén a nuestro gusto.

Aprovechamos también para cocer el huevo (yo tenía ya el huevo y las judías cocidas, sobrantes de otras recetas).

Cuando se enfríen, las escurrimos y las colocamos en una cazuelita de barro, en forma de rosco, dejando la parte central de la cazuelita de barro sin judías para colocar el atún.

Abrimos una lata de atún, repartimos el aceite de la lata entre ambas cazuelitas de barro que contienen las judías.

Repartimos media lata de atún en el centro de cada cazuelita de barro.

Troceamos el tomate quitándole la parte dura, lo colocamos en el vaso de la batidora junto con un generoso chorro de aceite de oliva y una poquita sal.

Decoramos las judías con esta mezcla.

Pelamos el huevo duro, lo troceamos y lo repartimos entre las dos cazuelitas, escondiendo el atún.

Servir fría.

Arroz con leche y calabaza

Continuo rebuscando ideas para consumir calabaza de formas diferentes, en esta ocasión me ha gustado la propuesta de la web “Que rica vida” donde Ericka Sanchez nos propone su receta “Arroz con leche de calabaza” que me ha parecido muy original, aunque el tema de su sabor lo dejo para la imaginación, puesto que el resultado lo tenéis en la foto, pero aun esta sin probarse.

 

Ingredientes (4 raciones):

 

½ l de leche entera

125 g de arroz

1 rodaja de calabaza

125 g de azúcar

1 rama de canela

Nuez moscada

Vainilla

Sal

1 naranja (solo rallaremos su piel para decorar)

Escamas de chocolate (para decorar)

 

Preparación:

 

En primer lugar coceremos la calabaza, que yo ya la tenía cocida, puesto que suelo cocerla entera, en un hervidor eléctrico, así ya la tengo cocida para realizar diversas recetas, además de quitarle la piel con mayor facilidad.

En una cazuela, introducimos la leche, la vainilla, la sal, la nuez moscada y la ramita de canela.

Cuando comience a hervir añadimos el arroz y dejamos cocer hasta que este casi tierno a fuego lento, removiendo de vez en cuando y vigilando que la leche no se nos suba y nos manche todo… como me ocurrió a mi (prohibido reírse).

Mientras troceamos pequeñita la rodaja de calabaza, eliminando su piel y semillas.

Cuando el arroz este casi listo, desechamos la ramita de canela y agregamos la calabaza.

Removemos, dejamos que empiece a hervir y apagamos el fuego tapando la cazuela y dejándola tapadita hasta que se nos enfríe un poco.

Colocamos en los recipientes de servir e introducimos en la nevera.

Cuando el arroz esté frio, decoramos con la piel de naranja rallada y escamas de chocolate.

Guardamos de nuevo en la nevera hasta el momento de servir.

Sopa de apio y manzana

En esta ocasión he recopilado la idea de la web Facilisimo del blog “ChupChupChup” en su receta de “Sopa fría de apio y manzana al curry”.

 

 

Ingredientes (4 personas):

 

2 manzanas

½ apio

1 cebolla

½ pastilla de concentrado de carne

Leche

1 cucharadita de curry

Aceite de oliva

 

 

Preparación:

 

Pelamos y troceamos la cebolla, friéndola en una cazuela con un poco de aceite de oliva.

Troceamos el apio quitándole las hebras.

Pelamos, descorazonamos y troceamos las manzanas.

Cubrimos las verduras con leche.

Añadimos la ½ pastilla de concentrado de carne y dejamos cocer hasta que el apio y la manzana estén tiernos.

Trituramos y dejamos enfriar.

En el momento de servir se le pueden poner algunos frutos secos picaditos, aunque yo no se los puse y para mi gusto quedo rica la sopa.

Barcos de raviolis

En esta ocasión, sin complicarnos mucho la vida, realizaremos esta receta para terminar unos raviolis de ternera con verduras, que me sobraron de realizar otra receta con pasta fresca Giovanni Rana.

Con esta receta participo en el Reto de Julio de Cocineros del Mundo propuesto por Giovanni Rana.

Ingredientes (2 personas):

12 raviolis de ternera con verduras Giovanni Rana

2 berenjenas pequeñas

½ cebolla

Colorante alimentario rojo

Aceite de oliva (mantequilla quien lo prefiera más suave)

1 cucharada sopera de harina

Leche

Nuez moscada

Sal

Preparación:

Aunque en este caso ya tenía yo los raviolis cocidos de una receta anterior, podemos cocer los raviolis según las instrucciones del fabricante.

Mientras se nos calienta el agua de cocer los raviolis, introduciremos con un poco de agua y sal las berenjenas en un recipiente apto para microondas, bien envuelto en plástico de cocina.

Los tiempos del microondas son muy variables, dependiendo de la potencia del microondas y de la cantidad que alimento que cocinen, por lo cual podemos probar con tandas de 4 minutos y vamos probando hasta que estén las berenjenas tiernas.

Una vez estén tiernas las berenjenas, las dejamos enfriar y las vaciamos con ayuda de un cuchillo afilado (yo suelo utilizar un saca bolas que me va mejor).

Escurrimos también la pasta cuando la tengamos tierna.

Pelamos y cortamos en juliana la cebolla.

Freímos la cebolla hasta que empiece a estar tierna en un poco de aceite, salándola para ayudarla a sudar, cuando comience a estar tierna añadimos lo que hemos vaciado de las berenjenas y las freímos también hasta que suelten el agua, junto con la cebolla.

Para que este sofrito nos quede sin tropezones lo colocamos en el vaso de la batidora y trituramos añadiéndole colorante alimentario rojo (ni no le ponéis no pasa nada, la bechamel en lugar de ser rosa, será blanca, pero no afecta al sabor).

Colocamos un poquito de aceite o mantequilla en una sartén, añadimos el contenido del vaso de la batidora y una cucharada sopera de harina.

Añadimos leche hasta obtener el grado de espesor deseado de la bechamel, retocamos la salazón, añadimos la nuez moscada y retocamos el color con más colorante si fuera necesario.

Rellenamos las berenjenas vaciadas anteriormente con la bechamel rosa, a los lados pinchamos los raviolis y cubrimos generosamente con queso rallado.

Esta receta la podemos preparar con anterioridad, puesto que al gratinarla, se nos calentara si esta fría.

Gratinar unos 10 minutos y servir calentita.

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