Costillas con patatas y tomate

Otra riquísima receta, realizada a la vieja usanza, en cazuelita de barro, para gastar un tomate triturado que tenía perdido en la nevera y restos de una botella de sidra.

 

Ingredientes (2 personas):

 

300 g de costilla de cerdo troceada

1 cebolla

2 patatas medianas

½ litro de sidra

Azafrán (colorante alimentario)

Curry

Sal

Aceite

 

Preparación:

En primer lugar colocamos la cazuela de barro al fuego con un poco de aceite.

Os recuerdo, especialmente si es nueva la cazuela, ponerla a fuego flojo para que no se os raje, que yo he rajado varias…

Mientras, peláis y troceáis en juliana la cebolla.

A fuego no muy fuerte doráis la cebolla en el generoso chorrito de aceite, añadiéndole sal para que sude.

Cuando la cebolla empieza a estar tierna añadís las costillas hasta que estas tomen color.

Añadís la sidra, el colorante, el curry y la sal.

Esperáis que hierva la sidra para que suelte su alcohol y bajáis el fuego al mínimo, dejando cocer hasta que las costillas estén medio tiernas.

En ese momento peláis y troceáis las patatas y mantenéis a fuego muy bajo durante unos 30 minutos hasta que las patatas estén tiernas.

Servir muy caliente.

 

Berenjenas en abanico con patatas

En esta ocasión he robado dos ideas para realizar esta maravilla.

La idea de la berenjena, pertenece a Marta Osuna, que vi su receta en la web de Facilisimo, donde presentaba su receta “Abanico de berenjena”, también os recomiendo visitar su blog “Cocina para pobres”, donde podréis encontrar deliciosas recetas y además gastando poco dinero.

Pero aprovechando que encendía el horno, aproveche para experimentar otra estupenda idea que vi en el blog “La Tauleta” que aunque el título de la receta es como hacerse un nudo en la lengua al pronunciar el nombrecito, su delicioso sabor merece la pena entretenerse en deshacer el nudito, además que con la lengua anudada no estaríamos muy monos precisamente…

La receta en cuestión se llama “Patatas Hasselback con bacon” las cuales además de tener un exquisito sabor, tienen la maravillosa presentación de las berenjenas, ahora el problemón se lo pasamos al comensal, a ver si comienza por las berenjenas o las patatas.

Una sugerencia… comenzar por las berenjenas… queman menos.

 

Ingredientes (2 personas):

1 berenjena no muy grande

2 patatas medianas

1 paquete de bacón ahumado

Queso en tranchetes

1 cebolla

1 tomate

3 ajos

Sal

Romero

Aceite de oliva

 

Preparación:

 

Lavamos muy bien las patatas, para eliminarles todo resto de tierra que pudieran tener puesto que aprovecharemos también su piel.

Cortamos las patatas a lonchas de medio centímetro (sin terminar de cortarlas, para formar una especie de acordeón con ellas, véase la foto).

Cortamos el bacón que necesitemos para las patatas al tamaño adecuado a nuestros cortes de la patata.

Colocamos un trocito de bacón en cada corte de la patata.

Freímos una cebolla hasta que este tiernecita.

Cortamos la berenjena también a láminas similares como las de las patatas, pero en este caso longitudinales y sin terminar de cortarlas, como las patatas, pero en este caso será el rabo de la berenjena el que nos las mantendrá unida.

En cada corte de berenjena introducimos una lonchita finita de tomate maduro.

Sobre el tomate maduro colocamos medio tranchete de queso.

Sobre el queso colocamos una poquita de cebolla frita.

Con los ajos realizamos un majado (machacarlos, con el mortero formando una pasta), añadimos la sal, el romero (o las especias que gustemos), un generoso chorro de aceite de oliva y regamos tanto las patatas como la berenjena con este majado.

Horneamos a 180º hasta que las patatas y las berenjenas estén tiernas.

Batido de fresas y mango

Como casi siempre, ando rapiñando restos de cosas, que están perdidos por la nevera, el otro día encontré un mango que empezaba a ponerse enfermito, una fresas un poco pasadas, pues como no sabía qué hacer con eso, se me ocurrió realizar un triturado, aprovechando algún otro ingrediente y así obligar, a Silvia y a mí mismo, a consumir fruta, que ambos somos poco fruteros.

El resultado fue bastante satisfactorio.

 

Ingredientes (4 personas):

 

1 mango

125 g de fresas

1 manzana grandecita

200 cl de zumo de naranja

2 cucharadas soperas de azúcar

 

Preparación:

Pelamos y troceamos el mango, desechando su enorme hueso.

Quitamos el rabillo de las fresas y también las troceamos.

Pelamos y troceamos la manzana, desechando sus semillas.

Colocamos todos estos ingredientes en la picadora (así quedara más grumoso, quien lo quiera más fino que lo pase por la batidora, a si lo prefiere aún más fino por la licuadora), en este caso preferí hacerlo grumoso y comerlo con la cuchara.

Se añade el zumo de naranja y el azúcar, se tritura y se reparte en recipientes individuales.

Servir bien frío.

 

Nota: sin añadirle azúcar, queda bastante dulce, pero como al enfriarse pierde dulzor le añadí azúcar y para mi gusto que soy poco dulce quedo estupendo.

Mejillones a la sidra con nata

 

Esta sencilla receta quedó riquísima, buscando una manera diferente de como suelo preparar los mejillones, en la web “Mis recetas” encontré la receta “Mejillones al cava”, que me pareció una idea estupenda para mojar sopitas, en mi versión añore un toke picantito, pero bueno ya se lo pondremos en otra ocasión, puesto que esta es una receta para repetir, pues quedó riquísima.

 

Ingredientes (2 personas):

 

24 mejillones

½ cebolla

4 ajos

¼ l de sidra

150 ml de nata líquida

2 hojas de laurel

Perejil fresco picado

Azafrán

Aceite

Sal

 

Preparación:

 

En primer lugar limpiamos los mejillones quitándoles sus barbas.

Como cuesta el mismo trabajo abrir 24 mejillones que un kilo, coloque un kilo de mejillones en una cazuela, con agua que casi los cubría, 2 hojas de laurel y deje abrirse a fuego lento.

Mientras, pelamos y troceamos la cebolla.

Pelamos y fileteamos los ajos.

En una sartén grande (después introduciremos en ella los mejillones), con un generoso chorrito de aceite de oliva, freímos la cebolla y los ajos hasta que este tierna la cebolla.

Añadimos la sidra y dejamos que de un hervor para eliminar su alcohol.

Añadimos la nata y mezclamos todos los ingredientes, rectificando su punto de sal.

Añadimos los mejillones y damos un hervor.

Añadir un poco de caldo de cocer los mejillones, si fuera necesario, para dejar la salsa al espesor deseado.

Servir calentito y espolvorear el plato de cada comensal con un picadito de perejil fresco.

 

Volovanes con patatas bravas

 

Con esta receta participo en el reto de la comunidad de Google+ “Comer especial” es el apartado RETO patrocinado por “Quesería la Antigua de Fuentesaúco”.

Aunque esta receta se sale un poco de las recetas que últimamente estoy elaborando, las cuales destacan por su sencillez, su bajo coste (generalmente aprovechando sobras) y una presentación sencilla, pero apetitosa para los ojos, en esta ocasión he querido gastar un poco más de dinero y realizar una receta donde combinamos las gambas al ajillo, patatas bravas, volovanes, tortilla de calabacín y en lugar de culminar la obra con un típico tranchete, la culminamos con un trocito de queso de oveja (que tiene un sabor mucho más fuerte que el tranchete que combina a la perfección con la suavidad de una tortilla de calabacín.

Realmente, aunque la receta no es complica (no hace falta ser experto para realizarla), parto de la unión de varias recetas, pero aprovechando que realizamos varias recetas podemos adelantar varias comidas preparando ingredientes de más y utilizar en esta receta lo que necesitemos, dejando el resto para futuras recetas.

Por ejemplo las tortillas de calabacín son sobras de una receta anterior, en lugar de preparar dos volovanes con gambas al ajillo prepare 4 (los otros dos los prepare parecido a esta receta, pero sustituyendo las patatas por judías verdes cocidas (próximamente publicare también la receta), con las gambas al ajillo que sobraron de hacer los cuatro volovanes, la mujer hizo una ensalada, picándole una guindilla… etc.

 

Ingredientes (2 personas):

2 volovanes grandes (se venden en supermercados)

100 g de gambas congeladas peladas (no hace falta trabajar demasiado)

4 dientes de ajo

Perejil

2 patatas medianas

½ calabacín

2 huevos de gallina

2 huevos de codorniz (cocidos)

Queso de oveja

Ketchup

Mostaza (quien la desee, la mujer le puso, para mi gusto su sabor es demasiado fuerte)

All i oli (salsa catalana, también conocida como ajo-aceite, también puede servir una mayonesa de ajo, para los poco adictos al ajo)

Perejil fresco

Sal

Aceite

 

Preparación:

 

Lavamos y troceamos el calabacín, salándolo y friéndolo a fuego lento hasta que este tierno.

Mientras, sacamos las gambas del congelador para que se descongelen un poco (no es necesario que estén descongeladas).

Pelamos y fileteamos los ajos y los freímos en otra sartén, mientras se nos va friendo el calabacín sin prisas, en su correspondiente sartén.

Cuando los ajos empiecen a tomar color agregamos las gambas y les damos unas vueltas, cuando estén casi listas, le ponemos perejil fresco picadito por encima, les damos unas vueltas y retiramos del fuego.

Cuando el calabacín este tierno, lo retiramos del fuego y lo dejamos enfriar.

Mientras se nos enfría el calabacín podemos ir pelando las patatas y trocearlas a cuadraditos grandecitos.

 

Las introducimos en la freidora con el aceite frio y a baja temperatura hasta que estén tiernas, en ese momento subimos la temperatura de la freidora casi hasta el máximo y las dejamos hasta que tomen color, deben quedar duras por fuera, con un bonito color dorado y blanditas por dentro, al comerlas dará la impresión que están rellenas de puré de patata, crujientes por fuera y blanditas por dentro.

Dejamos en la cubeta un buen rato que escurran el aceite sobrante.

Ahora mezclamos el calabacín con los dos huevos de gallina batidos y la mezcla la introducimos en moldes de silicona para magdalenas, los envolvemos muy bien con plástico de cocina.

Introducimos nuestras dos mini tortillas en el microondas a máxima potencia 2-3 minutos, damos la vuelta al molde  y les damos 1-2 minutos más (para que por debajo no nos quede excesivamente blanca la tortilla).

Y prácticamente solo nos falta montar y gratinar esta “sofisticada y compleja” receta.

Pelamos y lavamos los huevos de codorniz.

Introducimos un huevo en cada volován y por los lados rellenamos con nuestras gambas al ajillo.

Emplatamos cada volován en el plato donde lo serviremos, colocamos a su alrededor las patatas fritas.

Sobre el volován colocamos una de las tortillas de calabacín.

Sobre la tortilla colocamos un trozo de queso de oveja.

Gratinamos has que el queso se empiece a fundir (10-15 minutos) a 150º antes de servir, partiendo del horno frío.

Colocamos el all i oli, el kétchup y la mostaza en la mesa para que cada comensal se sirva a su gusto.

¿A que a pesar de tanta letra, a que no es una receta difícil?

Natillas de boniato

En esta ocasión os traigo un curioso postre encontrado en la web “Gastronomia y Cia”, el postre en cuestión se llama “Puding cremoso de batata”.

 

Ingredientes (6 personas):

200 g de boniato cocido (uno mediano)

½ l. de leche

1 cucharada sopera colmada de Maizena (fécula de maíz)

100 g. de azúcar

6 cucharadas de azúcar para decorar

Sal

 

Preparación:

 

Pelamos y troceamos el boniato.

Introducimos el boniato en una cazuela apta para la batidora, añadimos el azúcar (los 100 g), la Maizena, la sal y la leche y trituramos todo.

A continuación, llevamos a ebullición a fuego lento todos los ingredientes, moviendo constantemente con las varillas, para que no se nos pegue.

Cuando comience a hervir, repartimos el contenido en cazuelitas de barro.

Sobre cada cazuelita, una vez colocadas nuestras natillas de boniato, colocaremos una cucharada sopera de azúcar, quemándola con el soplete de cocina.

Cuando enfríen, envolvemos en plástico de cocina y reservamos en la nevera hasta el momento de servir.

Crepes de pechuga

 

En esta ocasión os traigo una espectacular y sencilla receta, en casa solemos comprar los pollos enteros (son mucho más baratos) y los troceamos en casa.

Tanto Silvia como yo nos pirramos por sus alitas frititas y sus cuartos traseros que son más grasositos, en cambio, las pechugas siempre son la opción para cuando no hay otra cosa…

En esta ocasión he querido prepararla de una forma diferente, la idea proviene de la web “El saber culinario” que me pareció una sencilla opción, libre de grasas y muy sana, en su receta “Pollo al vapor con curry o cómo cocinar el pollo para comer más sano”.

Aunque soy fanático del curry, en esta ocasión he preferido hacer la pechuga simplemente tal cual y cocerla solo salándola ligeramente, aprovechando que iba a hacer unas verduras al vapor, coloque las pechugas en mi hervidor eléctrico, mientras que en otra bandeja se me cocinaban las verduras que así se cocina gratis, además el pollo pillaría algo de las verduras (judías verdes) y las judías del pollo, que también es gratis.

 

Ingredientes (2 personas):

 

2 crepes congelados (también podéis hacerlos)

1 pechuga

4 espárragos de lata

Lechuga (use esas lechugas variadas y troceaditas que venden en bolsas)

Sal

Aceite

4 filetes de boquerones en vinagre

3 aceitunas rellenas

Mostaza (opcional, para mi gusto su sabor es muy fuerte, pero tendré que gastar la mostaza que tengo en la nevera algún día)

Ketchup

 

Preparación:

 

A pesar de que viendo la foto, la presentación es espectacular, esta receta es sencillísima de realizar.

Sobre el plato de servir colocamos el picado de lechugas, añadiendo sal y aceite.

Introducimos las crepes en el microondas, según las instrucciones del fabricante y el capricho de nuestro microondas (1-2 minutos).

Abrimos una lata o bote de espárragos en conserva.

La pechuga de pollo previamente deshuesada ya la tenemos cocidita (en caso negativo podemos cocerla al vapor o simplemente en el microondas) y la cortamos en dos longitudinalmente.

Una vez fría la pechuga la envolvemos colocándole dos espárragos a los lados (para darle la jugosidad que la pechuga no tiene) envolviendo espárragos y pechuga en los crepes.

Colocamos sobre la cama de lechuga en platos individuales y decoramos.

Sobre el centro de la crepe hacemos una línea roja con el kétchup.

Partimos por la mitad 3 aceitunas rellenas y colocamos encima de la línea roja del crepe.

Colocamos los filetes de boquerones en vinagre entre las mitades de aceituna.

Decoramos un poco más con la mostaza, sin abusar.

En mi caso acompañamos de un gazpacho de sandía sólido.

Tarta hojaldrada de higos

 

En esta ocasión os traigo un postre muy simple, pero a su vez riquísimo, la idea la saqué del blog “Que no te falte perejil”, en su receta “Tarta de higos”.

 

 

Ingredientes (4 personas):

 

1 lámina de hojaldre congelada

3 higos

Mermelada de melocotón

Azúcar

 

 

Preparación:

 

La preparación de esta receta es sencillísima, estiramos la masa, le damos la forma deseada, la pinchamos con un tenedor, la rellenamos de garbanzos (para que no suba) y la horneamos unos 20-30 minutos a 160º.

Dejamos enfriar un poco para trabajar con comodidad, retiramos los garbanzos y los reservamos para otra ocasión.

Rellenamos la masa de mermelada de melocotón.

Sobre la mermelada de melocotón colocamos los higos fileteados.

Cubrimos los higos generosamente con azúcar y gratinamos 15-20 minutos.

Dejamos enfriar y a comer.

 

 

Estofado de ternera con remolacha y habas

 

En esta ocasión traigo una receta que es la primera vez que la realizo, la he ido realizando sobre la marcha, pero la he querido realizar a la vieja usanza, sin prisas y cocinando a fuego súper lento, en la realización de esta receta tardé unas cuatro horas.

Con esta receta participo en el Reto de Septiembre de Cocineros de Mundo en Google+ en el apartado de salado.

 

Ingredientes (4 personas):

 

400 g de ternera para guisar

150 g de habas baby congeladas

1 zanahoria

2 patatas

1 cebolla

2 pimientos italianos

1 cabeza de ajos

2 hojas de laurel

½ litro de cava

1 pastilla de concentrado de carne

150 g de remolacha rallada en conserva

Curry

Pimienta negra en polvo

Colorante alimentario (azafrán)

 

Preparación:

 

Aunque lo habitual, es primero dorar la carne y después preparar el sofrito en el mismo aceite, he querido simplificar esta receta y la verdad, el resultado ha sido estupendo.

Pelamos y cortamos en juliana la cebolla.

Lavamos, desechamos el rabo y las semillas de los pimientos troceándolos en juliana.

Freímos a fuego lento, en un poco de aceite de oliva, la cebolla, el pimiento y la carne (todo junto) hasta que la carne se dore y tanto el pimiento como la cebolla esten transparentes.

Añadimos la remolacha rallada y le damos unas vueltas.

A continuación agregamos el cava y dejamos cocer hasta que empiece a hervir, para que elimine el alcohol.

Añadimos agua hasta cubrir la carne y bajamos el fuego al mínimo y añadiendo la pastilla de concentrado de carne.

Añadimos también la cabeza de ajos, desgranándolos, pero sin pelarlos.

Agregamos el laurel, el colorante, la pimienta y el curry.

Pelamos y troceamos tanto las patatas como la zanahoria.

Cuando la carne comience a estar tierna añadimos las patatas, la zanahoria y las habas.

Seguimos dejando cocer a fuego muy lento hasta que las patatas, las habas y la zanahoria estén tiernas.

Comer muy calentito.

 

Nota: personalmente me gusta acompañar los platos potentes como este de una guindilla que la voy comiendo a mordisquitos entre cucharada y cucharada.

Magdalenas de calabaza

Con esta receta participo en el concurso de Central Lechera Asturiana, en la web de “Rebañando”.

Como siempre ando rebuscando en la nevera cosas perdidas, en esta ocasión tenia perdido en la nevera, un trozo de calabaza del huerto que mi amigo Alex me regalo, aprovechando que ya la tenía cocida, pensé que podría utilizarla para el concurso de Rebañando y Central Lechera Asturiana.

 

Ingredientes (12 unidades)

 

100 ml de leche

2 cucharadas soperas colmadas de azúcar

1 cucharada sopera colmada de azúcar vainillada

30 g. de mantequilla

1 cucharada de café  de levadura en polvo

250 g de harina

200 g de calabaza cocida

1 cucharada sopera de cacao en polvo

6 cerezas confitadas

1 huevo

Sal

 

Preparación:

 

Como partimos de la base de que la calabaza la  tenemos ya cocida, simplemente desechamos la piel y las semillas (cocida me cuesta menos trabajo quitarle la piel), la troceamos y la introducimos en una cazuela lo suficientemente grande como para que nos quepan todos los ingredientes.

En la misma cazuela introducimos la leche, los azúcares, el huevo, la mantequilla, el cacao, la harina y sobre la levadura colocamos la levadura, además de la sal.

Mezclamos y trituramos todos los ingredientes con ayuda de la batidora.

Nos quedara una masa bastante blandita, si la vemos muy dura podemos agregar un poco más de leche, pero creo que no será necesario, en caso de considerar que está demasiado líquida podemos agregar un poco de harina.

Dejamos reposar la masa unos 30 minutos para que fermente la levadura.

Preparamos los moldes para las magdalenas y con ayuda de una cuchara vamos rellenándolos, hasta que se nos termine la masa.

Sobre cada magdalena le colocamos media cereza confitada.

Dejamos reposar 30 minutos más.

Precalentamos el horno a 180º.

Introducimos las magdalenas en el horno a 180º entre 20 y 30 minutos.

Dejar enfriar y comer.

 

NOTA: si os gustan muy dulces espolvorear antes de hornear generosamente con azúcar, como no soy muy amigo del dulce, las de la foto no están espolvoreadas.

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