Ensalada de verduras y boquerones

 

Aunque esta temporada están de moda las ensaladas liquidas y las ensaladas de algas en mi cocina (compartida con la mujer, pero cocinando separados o vuelan los cuchillos), el otro día vi en el súper rúcula y canónigos, como hacía tiempo que no comíamos dichas verduras, compre un par de bolsitas, así que ahora toca sesión de comer verde.

 

Ingredientes (2 personas):

 

1 puñadito de rúcula

1 puñadito de canónigos

Unas hojas de lechuga

2 tomates pequeños

½ cebolla

6 lomos de boquerones en vinagre

2 cucharadas de encurtidos (aceitunas, cebollitas, pepinillos…)

Aceite de oliva

Vinagre

Sal

 

Preparación:

 

Nada más fácil que preparar esta ensalada.

Colocamos la lechuga troceada, la rúcula y los canónigos en un escurridor, lavándolos bajo el grifo.

Colocamos toda la verdura en una fuente, una vez escurrida.

Lavamos y troceamos los tomates, añadiéndolos a la verdura.

Cortamos en pluma la media cebolla, agregándola a la ensalada.

Unimos a nuestra ensalada los encurtidos.

Aliñamos con aceite, vinagre y sal, removiendo.

Decoramos con los lomos de boquerón.

Guardamos en el frigorífico hasta el momento de servir.

Ensalada a rodajas con escamas de sal negra

 

Aunque idea de realizar esta receta, proviene de la web de Cookpad, se trata de la receta que nos presenta “carolemakhoul1” de Beirut, que nos presenta su “Ensalada de aguacates y pepinos con perejil”, aunque realmente buscaba ideas para realizar una salad shakes (ensalada líquida), me gusto su receta, la adultere un poco y el resultado lo podéis apreciar en la fotografía.

 

Como para, imitar esta ensalada utilice un aguacate aun verde en esta versión que realice “Ensalada de aguacate, pepino y tomate”, he optado por repetir receta con un aguacate maduro, aderezándolo con escamas de sal negra y ralladuras de piel de lima (cítrico similar al limón de color verde).

 

Receta original:

 

http://cookpad.com/es/recetas/208450-ensalada-de-aguacates-y-pepinos-con-perejil

 

 

http://jorbasmar.blogspot.com.es/2016/07/ensalada-de-aguacate-pepino-y-tomate.html

 

 

 

Ingredientes (2 personas):

 

½ pepino pequeño

2 tomates maduros pero duros

½ aguacate

Lima (su piel rallada y su zumo)

Menta fresca

Aceite de oliva

Vinagre

Sal negra en escamas

 

Preparación:

 

La realización de esta receta es muy sencilla, aunque diferente en las mesas españolas y además rica, en esta ocasión con un aguacate en óptimas condiciones de maduración.

 

Opte por realizar una ensalada de rodajas alternas de tomate, pepino y aguacate, formadas por rodajas muy finitas.

 

El pepino lo pele dejándole parte de la piel para que las rodajas quedaran con unos toques verdes.

 

Una vez lavado el pepino y los tomates los corté con el corta fiambres a lonchas muy finitas, pero también se pueden cortar con un cuchillo afilado.

 

En el caso del aguacate opte por cortarlo con un cuchillo afilado.

 

Vamos colocando alternamente, montando las rodajas de los tres ingredientes en una bandeja planita.

 

Aderezamos con ralladura de piel de lima..

 

Decoramos con unas hojas de menta picada y sal negra en escamas.

 

Salamos abundantemente, rociamos con el zumo de lima y aceite de oliva.

 

Conservar en el frigorífico hasta el momento de servir.

Falsas vieiras de mejillones y gambas

En ocasiones suelo comprar vieiras congeladas y generalmente me guardo las conchas para futuras recetas.

En esta ocasión he utilizado de recipiente las conchas de las vieiras, para realizar esta receta.

 

Ingredientes (2 personas):

 

1 kg de mejillones (solo necesitaremos 12 mejillones)

2 puñaditos de gambas peladas congeladas

½ cebolla

2 ajos

1 cucharada sopera de sémola de maíz (Maicena)

½ litro de lambrusco (sirve otro tipo de vino)

2 hojas de laurel

Leche

Caldo de cocer los mejillones

Nuez moscada

1 cucharada de mantequilla

Sal

Pan rallado de ajo y perejil

Queso rallado

Cebollino picado

 

Preparación:

 

Para la realización de esta receta he optado por comprar una bolsita de kilo de mejillones, que estaban muy bien de precio y cocerlos con Lambrusco, también utilizaremos parte del caldo de la cocción para realizar la bechamel, con la cual cubriremos nuestro mejillones.

Solo utilizaremos 3 mejillones por cada concha de vieira, pero por el mismo trabajo, cocemos el kilo entero y para futuras recetas, simplemente con rociar de limón los que nos sobren, serán un aperitivo perfecto.

Comenzamos por lavar y quitar las barbas a los mejillones, colocándolos en una cazuela con el vino y dos hojas de laurel.

Dejamos cocer a fuego bajo, tapados, hasta que comiencen a abrirse, cuando comiencen a abrirse apagamos el fuego y los dejamos terminar de abrirse con el calor residual.

Mientras se nos terminan de abrir y de paso se enfrían, comenzamos a preparar la bechamel.

Colocamos a fuego bajo una generosa cucharada de mantequilla en una sartén, pelamos y troceamos los ajos, también cortamos en juliana media cebolla agregando los ajos y la cebolla a la mantequilla con un poco de sal (sin abusar que los mejillones ya tienen su punto de sal).

Cuando la cebolla comience a estar tierna, agregamos las gambas peladas sin descongelar y las dejamos hacerse junto la cebolla y los ajos.

Añadimos la sémola de maíz (puede ser harina normal), le damos unas vueltas, añadimos nuez moscada y vamos agregando caldo de la cocción de los mejillones (previamente colado) hasta que la bechamel comience a estar a nuestro gusto.

Antes de terminar le añadimos un chorrito de leche para que nos quede blanca la bechamel y removemos hasta que espese.

Repartimos la bechamel sobre las conchas de vieira y colocamos sobre cada concha 3 mejillones cocidos.

Cubrimos abundantemente de pan rallado y cubrimos de queso.

Gratinamos unos 15 minutos a partir de horno frío.

Corte de queso y rollitos de jamón dulce

Hoy os traigo una estupenda cena fría, de aspecto sorprendente, además de ser fácil y rápida de realizar.

Recomiendo acompañar de una ensalada de lo que deseéis.

 

Ingredientes (2 personas):

 

4 rebanadas de pan de molde grandes

2 lonchas de jamón dulce

4 galletas de corte de helado

2 lonchas de queso, de aproximadamente 1 dedo de gruesas y cortadas al tamaño de las galletas

Sal

Mayonesa

Salsa de soja

Salsa Perrins

 

Preparación:

 

 

Primero prepararemos la salsa un recipiente, colocamos 2-3 cucharadas de mayonesa, le agregamos salsa de soja y salsa Perrins a vuestro gusto, mezclando bien.

Estiramos con el rulo de amasar las rebanadas de pan, aplastándolas hasta casi doblar su tamaño.

Embadurnamos generosamente con la salsa, una de las caras de cada rebanada aplastada.

Sobre cada rebanada untada colocamos una loncha de jamón dulce, enrollamos la rebanada y el jamón dulce y envolvemos con plástico de cocina, bien prieta cada una de las rebanadas.

Guardamos envuelta en la nevera, hasta el momento de servir para que el pan memorice su nueva forma.

Recortamos el queso al tamaño de las galletas de helado, para que al presentarlo en la mesa parezca un helado.

No poner las galletas al queso hasta el momento de servir, si las montáis antes, la humedad del queso las dejara blandas.

Antes de servir, se sacan los rollitos de pan de molde con jamón, se les quita el plástico y se pueden servir enteros o cortados en 3 o 4 trozos, a vuestro gusto, yo opte por servirlos enteros.

Colocamos las galletas de helado en el queso y se sirve inmediatamente.

Ensalada a taquitos con sal trufada

Hace unas semanas,  vi en la web de la “Cocina de la Adita”, su receta de “Ensalada pipirrana”, la cual me gusto por su simplicidad y he de reconocer que también porque tenía medio pepino y medio aguacate sobrante de otra receta.

Pero la verdad es que me hizo gracia una ensalada tan picadita como muestra en la foto, aunque yo hice los trozos algo más grandes, me reservo la idea para en otra ocasión hacerlos tan pequeñitos como Adita, que seguro que a Silvia (mi mujer), le encanta una ensalada comida a cucharadas, (mi mujer es capaz de comerse un filete de ternera con cuchara sopera…), pero bueno eso es otro tema.

 

 

 

Receta fuente:

http://www.lacocinadeadita.com/2012/11/ensalada-pipirana.html

 

Ingredientes (2 personas):

 

½ pepino

½ cebolla roja

½ aguacate maduro

2 tomates

1 huevo cocido

Vinagre

Aceite de oliva

Sal marina trufada

 

Preparación:

 

En esta ocasión opte por colocar la ensalada en cuencos individuales, así la mujer utilizaba su excavadora (la cuchara sopera) y yo, mi amado tenedor, cada uno en su platico y con sus manías.

Cortamos el pepino, el tomate, la cebolla, el huevo cocido y el aguacate a trocitos pequeños, los repartimos entre ambos cuencos.

Añadimos aceite y vinagre al gusto y removemos bien.

Aderezamos al final con la sal marina trufada (vale sal normal), pero ya que compre sales raras, también habrá que usarlas y tambien le dan un sabor diferente a las ensaladas, pero la verdad que la diferencia de precio con la sal normal es abismal, pero como se pone poca cantidad, es un lujo que por un día nos podemos permitir.

Guardar en el frigorífico hasta el momento de servir.

Concilio de Nicea

Antígono Monoftalmo, en el siglo IV antes de Cristo, funda la ciudad de Antigonia, situada en las orillas del actual lago Iznik (Turquía), la cual posteriormente es renombrada por Lisimaco, en honor a su esposa, con el nombre de Nicea, en la actualidad Nicea ha adoptado el mismo nombre que el lago Iznik.

En el año 313, Constantino I el Grande dicta el Edicto de Milán, otorgando a los cristianos libertad de reunión y de practicar su religión eliminado el temor a persecuciones.

El emperador romano, Constantino I el Grande, cuando era papa Silvestre I, convoca el Primer concilio ecuménico, con la misión de afianzar la unión de la Iglesia cristiana, presidido por Osio de Córdoba.

A pesar de que Constantino I simpatizaba con los cristianos, no fue bautizado hasta que estaba en su lecho de muerte.

Hay que aclarar que anteriormente, en el siglo I, la Iglesia cristiana tuvo un concilio anterior, el Concilio de Jerusalén, el cual reunió a Pablo de Tarso y sus colaboradores más afines, entre ellos Santiago el Justo y Pedro.

En estos tiempos, los cristianos estaban divididos por la llamada controversia arriana, la cual discutía la naturaleza divina de Jesús.

Por una parte Alejandro, obispo de Alejandría, así como su discípulo y sucesor, defendían que Jesucristo poseía una doble naturaleza (divina y humana), por lo cual Jesús era Dios y hombre.

El presbítero Arrio, opositor del obispo de Alejandría, siendo excomulgado por un sínodo de los obispos de Egipto, por negar la divinidad de Jesucristo y el obispo Eusebio de Nicomedia, mantenían la afirmación de que Jesús fue la primera creación de Dios, antes del inicio de los tiempos, puesto que había sido creado, no era Dios.

Este primer concilio, es conocido como el Concilio de Nicea que tuvo lugar entre el 20 de mayo y el 25 de julio del año 325.

En el Imperio romano habían censados 1.800 obispos, todos formalmente convocados, de los cuales solo 318 acudieron al concilio (otras fuentes afirman que fue un número inferior), a dicho concilio también acudieron dos representantes del papa Silvestre I.

La Iglesia acordó en el Concilio de Nicea, al Hijo de Dios, como consustancial con el Padre, también fue fijada la fecha de la Semana Santa, decidiendo su celebración el domingo después de la Pascua Judía, además de reconocer la autoridad del obispo de Alejandría.

En el año 381, el emperador Teodosio, establece el Concilio de Nicea como norma para sus dominios y convoca el Concilio de Constantinopla, para aclarar la fórmula del Concilio de Nicea, acordándose colocar al Espíritu Santo al mismo nivel que Dios y Jesús, dando con ello comienzo a la doctrina trinitaria.

También en Nicea, convoco la emperatriz Vicentina Irene, siendo papa Adriano I, el Séptimo concilio ecuménico, conocido como el II Concilio de Nicea, celebrado entre el 24 de septiembre y el 23 de octubre del año 787, concilio al que acudieron 350 obispos, la mayoría de ellos del Imperio Bizantino.

En este II Concilio de Nicea se aprobó la veneración de imágenes y la restauración de las iglesias de todo el imperio.

Estas resoluciones fueron fuertemente objetadas por los iconoclastas (sector que niega el culto a las imágenes, las prohíben, las destruyen y persiguen a quienes veneran dichas imágenes).

Desde el año 1.080, en tiempos de los selyúcidas, Nicea pasa a ser la capital del sultanato de Rum.

Los cruzados, conquistan Nicea en el año 1.097 y tras la toma de Constantinopla (1.204), se convierte en la capital del Imperio bizantino.

En el año 1.331, Nicea pasa a ser la ciudad Turca de Iznik, su nombre en turco.

 

 

 

Fuentes:

http://html.rincondelvago.com/concilio-de-nicea.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Concilio_de_Nicea_I

http://www.conelpapa.com/codigo/52.pdf

Bocadillo de wacame y bacalao

 

El cenar bocadillos calientes, es algo que nos gusta mucho en casa, sentaditos a la fresca de la terraza.

En esta ocasión os presento un simple bocadillo de tortilla, aunque se trata de una tortilla muy especial, una tortilla de bacalao y algas, en este caso algas wakame, y además realizada en una sartén cuadrada.

 

Ingredientes (2 bocadillos):

 

2 panecillos de bocadillo

4 huevos

1 blister de bacalao desmigado (150 g)

2 cucharadas soperas de wakame (algas verdes)

1 tomate

Sal

Lechuga

 

Preparación:

 

En primer lugar deberemos desalar el bacalao y posteriormente escurrirlo.

Posteriormente hidratamos las algas según las instrucciones del envase, generalmente se introducen unos 15 minutos en un recipiente con agua y se escurren.

Mientras lavamos, troceamos y trituramos el tomate con la batidora, añadiéndole aceite y sal al gusto.

Batimos los huevos, les añadimos el bacalao, las algas, sal y realizamos la tortilla, a poder ser, en una sartén cuadrada, que nos ira mejor para rellenar el bocadillo, si la sartén es redonda pues tampoco pasa nada.

Cortamos los panecillos longitudinalmente y los untamos con el tomate triturado que hemos preparado con anterioridad por su cara interior.

Cortamos la tortilla en tres tiras longitudinales y colocamos tira y media en cada pan.

Horneamos antes de servir unos 10 minutos a 150º C a partir de horno frío, para tener un delicioso pan crujiente.

Antes de servir, introducimos en el bocadillo unas hojitas tiernas de lechuga.

Buen provecho.

Costillas con patatas

Aunque generalmente, los guisos son preparaciones lentas y laboriosas, en esta ocasión he optado por complicarme poco la vida y preparar unas deliciosas costillas de cerdo en cazuela de barro, trabajando muy poco.

 

Ingredientes (2 personas):

 

400 g de costillas de cerdo troceadas

150 g de sofrito precocinado

1 vaso de vino blanco

1 patata muy grande

Mix de especias variadas

1 guindilla

Sal

Aceite de oliva

 

Preparación:

 

Para la realización de esta receta, colocaremos en el fuego una cazuela de barro con un generoso chorrito de aceite, dejamos calentar y freímos en el las costillas, salando estas, aunque sin abusar que el sofrito lleva sal.

Cuando las costillas comienzan a dorarse, les añadimos el vino y dejamos cocer a fuego medio 10 o 15 minutos.

Cubrimos con agua, añadimos las especias, el sofrito, la guindilla y dejamos cocer a fuego bajo, alrededor de 30 minutos, hasta que las costillas comiencen a estar tiernas.

Añadimos la patata cortada a trozos grandes y dejamos cocer unos 20 minutos más, hasta que la patata este tierna.

Rectificamos el punto de sal y especiado y servimos muy caliente.

Ensalada de rodajas con wakame

Seguimos con las ensaladas basadas en algas, en este caso con wakame, mis algas preferidas y con una presentación diferente.

 

Ingredientes (2 personas):

 

½ pepino mediano

1 tomate mediano

1 naranja

1 cucharada sopera colmada de algas wakame

Aceite de oliva

Salsa de soja

Sal marina con trufa y aceitunas negras

 

Preparación:

 

En primer lugar hidrataremos las algas (wakame) según las instrucciones del envase, generalmente sumergirlas en agua alrededor de 15 minutos.

Como siempre digo, es alucinante ver las algas crecer y cambiar de color al hidratarse, como maravilloso es el olor que desprenden a mar.

Mientras se nos hidratan las algas, cortaremos a rodajas muy finitas las verduras, yo utilizo un corta fiambres, pero podéis utilizar un cuchillo afilado, un robot de cocina, o lo que deseéis.

Lavamos bien el pepino y he optado por utilizarlo sin pelarlo, para que haga bonito el verde.

Fileteamos muy fino el pepino y un poco más grueso (para que no se nos desmonten) las rodajas de naranja y tomate.

Sobre la base del plato donde serviremos la ensalada, colocaremos las rodajas de tomate.

Alrededor del borde del plato, sobre las rodajas de tomate, colocamos las rodajas de pepino.

Sobre el pepino, pero utilizando solo el centro del plato, colocaremos las rodajas de naranja.

Sobre la naranja colocamos el ingrediente estrella de la ensalada, las algas wakame.

Aderezamos con la sal (puede ser sal normal), la salsa de soja y un generoso chorrito de aceite de oliva.

Guardar en el frigorífico hasta el momento de servir.

Melon con espinacas y granada

A pesar de ser poco adicto a la licuadora (soy más de batidora), en esta ocasión, he optado por realizar un melón relleno utilizando la licuadora.

Generalmente procuro evitarla, puesto que limpiarla es un engorro y como la utilizo muy de tarde en tarde, la mitad de las ocasiones que la utilizo, casi necesito un manual para montar dicho aparato.

Con esta receta participo en el Reto de Septiembre 2016 de  CdM - Cocineros del Mundo

 

En el apartado Dulce.

 

 

Ingredientes (2 personas):

 

1 melón de Galia

300 g de espinacas

1 granada

4 cucharadas de azúcar

Sal

 

Preparación:

 

Lo más difícil de esta receta es desgranar la granada.

Una vez desgranada la granada, introducimos sus granos en la licuadora y licuamos.

Añadimos las hojas de las espinacas a la licuadora y trituramos uniendo estas al zumo de granada.

Cortamos una rodaja de un extremo del melón que posteriormente utilizaremos de tapadera.

Con la ayuda de un saca corazones de manzanas, practicamos un agujero en esa rodaja que usaremos de tapadera, para poder introducir por ella dos pajitas, para tomar posteriormente el zumo en pareja.

Vaciamos el contenido del melón, con la ayuda de un saca bolas, desechando las pepitas y vamos introduciendo la carne del melón en la licuadora.

Una vez vaciado y licuado el melón introducimos el líquido obtenido (granada, espinacas y melón) en la piel del melón.

Salamos y azucaramos, recordad que frío estará menos dulce.

Removemos, probamos, por si hemos de rectificar el punto de sal o azúcar y guardamos en el frigorífico hasta el momento de servir.

Servir muy frío.

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