A Bob Mould se le ha puesto con los años pinta de profesor enrollado, de esos que han sabido asumir los nuevos roles sin perder la chispa de la juventud. Y algo de eso hay, porque en los últimos años ejerce una especie de magisterio del rock guitarrero que le corresponde por historia (hey, hablamos del señor de Hüsker Dü y Sugar), pero que además, al contrario de lo que ocurre con otras vacas sagradas, se justifica por su producción actual: a Mould le siguen saliendo con aparente facilidad sus tradicionales himnos de dos minutos, melódicos y robustos, naturales pero nunca vulgares.
Yo pensaba que no podía dedicarle ya una canción de la semana, porque estaba convencido de que The Descent pasó por esta sección que no repite artistas, pero resulta que estaba equivocado, así que aquí tienen Hey Mr. Grey, adelanto del álbum que editará en junio. El tema, conciso y sin bobadas, es como una vuelta a casa, porque podríamos colarlo sin mayores problemas en la producción de Hüsker Dü o Sugar: «Un puro chute de adrenalina», describe su sello, aunque a mí el estilo de Mould nunca me ha parecido del todo euforizante, porque en sus canciones siempre parece haber cierta marejada de melancolía.
Venga, Frank Black, escucha esto.