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Canción de la semana: ‘Kodama’

2014 septiembre 12

 

Mi querida esposa me llamó friki el otro día por escuchar a estos muchachotes japoneses. Lo decía, intuyo, por el aspecto que lucen los mozos en esta foto –que, imprudentemente, le enseñé– y por el hecho de que cuentan en su formación con un sitarista –dato que, sí, también mencioné al presentárselos–. Ni siquiera me dio tiempo a redondear el momento confesándole mi incapacidad para recordar el nombre de la banda, que se me borra constantemente de la memoria pese a que llevo un par de semanas enganchado a su música hipnótica y colorista: se llaman Kikagaku Moyo, que al parecer quiere decir algo así como Estampado Geométrico, pero siempre me bailan las ges y las kas y las vocales y acabó inventándoles nombres nuevos, que a saber qué barbaridades pueden significar en japonés.

En fin, el caso es que Kikagaku Moyo proceden del Tokio contemporáneo pero tienen sus mentes inflamadas de psicodelia vetusta, en una combinación que a mí me hace acordarme de Ghost (los japoneses, no los suecos del obispo satánico). Ahora mismo están en la cresta de la ola, aunque sea una ola pequeñita, porque se editan en Estados Unidos varias referencias suyas. Esta canción, Kodama (el título es el nombre de un espíritu de los árboles), está incluida en su álbum más reciente y presenta la cara más contenida, austera y bluesy del quinteto, que en su otro disco de este año tiende hacia los desarrollos largos, el desparrame y la improvisación. Escuchen, escuchen a Kokagayu Moko, Kiyogaku Mogo… ¡Kikagaku Moyo!

 

Una ronda de versiones

2014 septiembre 11

 

Como quien no quiere la cosa, en las últimas semanas me he cargado de versiones en las que están implicados algunos de mis grupos favoritos, unas veces como homenajeados y otras como homenajeadores, así que les traigo aquí una pequeña ronda, al estilo de un camarero que va disponiendo una amenazadora hilera de chupitos encima de la barra. Tranquilos, que una versión siempre será más inofensiva que un brebaje de color raro.

Los primeros de la fila son los Cure, que por fin se han animado a grabar algo después de seis años sin actividad conocida en el estudio. Robert Smith y sus muchachos figuran entre los ilustres participantes en The Art of McCartney, un tributo al amigo Paul: son 42 temas, nada menos, y los Cure han elegido hacerse cargo de Hello Goodbye, que no puedo decir que sea precisamente mi canción preferida de los Beatles. Siempre han sido unos versionadores muy competentes, y se puede afirmar que los años 67 y 68 son su especialidad, ya que en el pasado han dado su visión de temas como el Hello I Love You de los Doors o el Foxy Lady de Hendrix. Aquí se les ve llamativamente relajados, acompañados por el hijo de Paul McCartney a los teclados.

 

 

El siguiente chupito tiene como base una dosis de Depeche Mode, pero está reforzada con un chorrito de bourbon. Hasta esta semana me había pasado desapercibida la versión de Never Let Me Down Again que han incluido los Supersuckers en su nuevo álbum, editado a principios de año, así que se la sirvo aunque esté un poco pasada: el original es, probablemente, mi canción favorita de Depeche Mode, un tema de desengaño e itinerancia que en las manos de Eddie Spaghetti y compañía parece transcurrir a lomos de una Harley.

 

 

Y, para completar la borrachera, aquí tienen no una versión más, sino diez. De acuerdo, estamos entrando ya en el campo de las obsesiones, y espero que sepan perdonar que me ponga tan repetitivo con mis matracas: hace poco les traía el álbum entero de interpretaciones de Joy Division a cargo del proyecto israelí Die Entweihung, y hoy seguimos por la misma senda con la cuarta entrega de The Cvlt Nation Sessions, los homenajes (descargables por la cara) que la revista digital Cvlt Nation rinde a discos particularmente influyentes. Esta vez toca Unknown Pleasures, el álbum de debut de Joy Division, desmenuzado por las garras de diez proyectos procedentes de la vanguardia oscura y la periferia del metal. Gente como Pinkish Black, que son esos señores tan seriecitos de la foto de arriba. Hala, a ver si se meten todo esto entre pecho y espalda y logran después mantener la verticalidad.

 

Canción de la semana: ‘Resaca de un bohemio’

2014 septiembre 5
por Carlos Benito

Vaya himno generacional, o degeneracional, se ha cascado el señor Cabezafuego como adelanto de su debut en solitario. A Cabezafuego es muy probable que lo hayan visto alguna vez, a poco que frecuenten los conciertos, porque su encendida cabellera y sus habilidades vocales y multiinstrumentales han formado o forman parte de bandas como Atom Rhumba, Mermaid, Basque Country Pharaons, Bizardunak, Los Separatistas o Jugos Lixiviados (aunque, bueno, tampoco sé si hubo tantas posibilidades de ver en directo a los Jugos). Pues bien, ahora el músico navarro vuela solo y, a modo de aperitivo del disco, presenta esta gloriosa Resaca de un bohemio, autorretrato con dolor de cabeza de un tipo que acaba de cumplir los 40 y se debate entre el orgullo del irreductible y la confusión del inadaptado. Ya me dirán los más viejos de la sala si se reconocen en algo, aunque a lo mejor conviene esperar al último verso para hacerse una idea de conjunto.

 

Dos brutalidades yanquis

2014 septiembre 3
por Carlos Benito

 

Más allá de las canciones de la semana, no suelo recomendar muchas novedades discográficas por aquí. Y me he dado cuenta de que, por alguna razón desconocida, las cosas que me lanzo a compartir suelen ser bastante extremas: o se mueven lenta y calladamente hasta acercarse a la quietud y el silencio (ahí tienen los casos relativamente recientes de Hildur Guðnadóttir y Leyland Kirby) o son más bien un esputo ruidoso salido de gargantas atormentadas. Pues bien, ejem, hoy toca lo segundo.

Andaba con ganas de traer por aquí el disco de American, uno de esos grupos a los que su propio sello califica de «misteriosos», porque no tocan en directo, graban en casa y por su cuenta y se prodigan poco por los medios. Se sabe, en fin, que son un dúo, que proceden de Virginia y que, como afirma la discográfica en plan grandilocuente, su música «te absorbe en un vacío de aniquilación completa y odio sin adulterar, que deja tu alma arrasada y sin ninguna voluntad de vivir». ¡Casi na! En realidad, a mí su bronca de metal extremo y punk desmadrado me parece la mar de estimulante, sobre todo en esta tonadilla. Sigan, sigan, que debajo del reproductor hay más.

 

 

Ya que estamos chapoteando en estos pozos de angustia, quería mencionar otra brutalidad estadounidense que no conocía hasta hace unos días, aunque lo mismo han estado tocando alguna vez por aquí, porque son nómadas del directo que encajarían muy bien en algunos locales de la zona. Después de lo anterior, tal vez suenen más convencionales, pero a mí me han conquistado a base de salvajismo creíble y actitud sin concesiones: Punch son los de la foto de arriba, un quinteto californiano encabezado por la vocalista Meghan O’Neil que, en su tercer álbum, se ventila quince canciones en diecinueve minutos de alucinante pavor hardcore. Les pongo la primera canción, porque creo que así, a poco que se despisten, el reproductor les irá llevando a lo largo de su urgente repertorio. Es un desayuno sonoro ideal para acabar de despertarse.

 

Algunos sonidos de septiembre

2014 septiembre 2

 

 

Ando aún con ese ánimo sombrío que deja el final de las vacaciones, pero, en fin, trataremos de buscar consuelo en el comienzo del curso musical y sus pequeñas alegrías. Como me he tirado la última semana en el espacio exterior, a las afueras de Monforte de Lemos, seguro que me han pasado desapercibidas un montón de propuestas vizcaínas, pero aun así me he extendido hasta los siete conciertos en siete recintos distintos, que es más de lo acostumbrado.

Hossmenaldia (Kafe Antzokia, día 5). No les voy a mentir, yo soy totalmente adeportivo y no conocía de nada a José Iragorri, Hoss, pero algo muy especial debía tener este hombre para reunir a tanta buena gente en este concierto de tributo. El periodista de Radio Popular, fallecido a finales de mayo, era un gran aficionado al rock, y eso da pleno sentido a esta velada en la que le rendirán homenaje Santiago Delgado y los Runaway Lovers, Los Brazos, Jare, Walk On Project, Travellin’ Brothers, The Fakeband, Doctor Deseo y M.C.D., en un apetitoso y emocionante bacalao musical.

Hexacorde & Vanesa Muela (Folk Getxo, día 5). Los conciertos de pago del Festival de Folk tienden hacia la fusión y hacia cierta modernidad, sin soslayar maravillas como esta, pero en las sesiones de tarde caben propuestas menos transversales. Aunque el nombre de Hexacorde suene casi a proyecto de música industrial o de electrónica vanguardista, el sexteto madrileño se dedica en realidad a explorar el repertorio tradicional de Castilla y León y otras comarcas del interior peninsular, y en esos viajes por la vieja España sus miembros se toparon con la vocalista y folclorista vallisoletana Vanesa Muela y acabaron enrolándola. El resultado de la suma es cautivador y desarmante, siempre que no sean ustedes alérgicos a estas cosas de la raíz.

MFC Chicken (Evidence, día 7). Los miembros del impetuoso quinteto londinense se describen con tanto acierto que dan ganas de no añadir ni una palabra: «MFC Chicken son un grupo que toca auténtica música rock and roll con saxofón, en canciones sobre comida rápida y corazones rotos». Sus temas, a la vez cerriles y elegantes, prometen poner a los espectadores a bailar como gallináceas y a darse cabezazos contra las paredes del Evidence.

Fuck Knights (La Nube, día 9). Qué ilusión me hace que vengan hasta mi barrio estos señores salidos de algún garaje grasiento de Mineápolis, que ya fueron canción de la semana en el blog hace un par de años. Con una discografía repartida por un montón de sellos y países, su energía desbordada parece un inicio ideal de temporada para La Nube, que también tiene la semana que viene a los italianos ramonianos Tough y las chicas madrileñas de Broken Lingerie. Todo por la cara. O, mejor dicho, por la voluntad, ya que hay un muñeco gigante de Conguitos esperando las cuantiosas donaciones. Ah, Fuck Knights son los de la foto de arriba.

The Mockers (Hika, día 13, y Golfo Norte, día 16). Los Mockers son algo así como virginianos de Estepona. A ver si nos explicamos: el caso es que sus líderes son estadounidenses, sí, pero se conocieron de chavales en la localidad malagueña, porque sus familias se habían afincado en Andalucía. Y de aquello les queda una fuerte querencia por España, que les lleva a girar con cierta asiduidad por nuestro país y a versionar en clave power pop a Los Secretos o a Mocedades. Más sobre eso, al final del post.

E-Force (Sentinel, día 18). Es casi surrealista tener en el minúsculo local de Erandio a un exmiembro de Voivod, histórica banda canadiense que, a pesar de su alucinada excentricidad, se ha codeado con todos los grandes nombres del metal. Pero sí, el amigo Eric Forrest, bajista y vocalista, se ha asentado en Francia y tiene fecha en el Sentinel con su banda: el grupo se llama E-Force, aprovechando el sobrenombre que utilizó para sus aventuras voivodianas, y practica un thrash agresivo y resultón, mucho más convencional que lo de sus antiguos colegas. Claro que eso es casi inevitable.

Extremoduro (BEC, día 20). A mí siempre me han gustado mucho Extremoduro, y ahora que se han hecho un poco mayores (y yo también) me gustan todavía más. La ley innata y Material defectuoso me parecen dos obras maestras de rock sin más adjetivos. No sé cuánto más necesitan convencer.

Y ahora, canten conmigo: eeeeereeees tuuuuuú…

 

Canción de la semana: ‘Hadron Collider Twist’

2014 agosto 29

 

Hayvanlar Alemi es un grupo turco, de Ankara, que existe desde 1999 y puede presentarse ante el público con distintas formaciones. En rigor, se trata de un cuarteto, pero están «separados por fronteras geográficas» y no siempre pueden reunirse todos, así que a veces tocan como trío o dúo. Su especialidad son los instrumentales de «folk rock psicodélico» que, en cierto modo, continúan la rica tradición de su país en combinar lo oriental y lo occidental con fascinante naturalidad, como corresponde a su ubicación geográfica y cultural, aunque Hayvanlar Alemi miran a veces hacia lugares inesperados: a mí me volvió bastante loco su versión de Yekermo Sew, una pieza del etíope Mulatu Astatké. Ahora editan su cuarto álbum oficial, aunque esa discografía se completa con un buen puñado de CD-Rs, y han lanzado como tema de adelanto este Twist del colisionador de hadrones que debería sonar en todos sus guateques del verano. Ah, si les entra la pasión turca, aquí pueden descargarse por la cara un montón de material del grupo.

 

Canción de la semana: ‘Lies My Body Told Me’

2014 agosto 22
por Carlos Benito

 

Estas canciones de la semana del mes de agosto son, en realidad, producto congelado que preparé antes de irme de vacaciones. Así que, como muy actuales no pueden ser en ningún caso, voy a aprovechar para colarles algunas cosas que se me quedaron en el tintero en su momento. Ya sé que la explicación no tiene mucho sentido después de meter, la semana pasada, un tema de los primeros años 70, y que de hecho la sección siempre ha tenido sus derivas hacia la inactualidad, pero así me quedo más tranquilo y descanso todavía más. En fin: vamos con estas Mentiras que mi cuerpo me contó, que abría el álbum publicado el año pasado por Ceramic Dog. El Perro de Cerámica en cuestión es un trío encabezado por Marc Ribot, guitarrista conocido sobre todo por su trabajo con Tom Waits, Elvis Costello y John Zorn, pero que ha grabado con una lista agotadora y variopinta de artistas, desde The Black Keys y Mike Patton hasta Andrés Calamaro y Elton John. En este proyecto (perdón, «banda», que al tío le da mucha rabia lo de proyecto) también canta, acompañado por la imponente base rítmica del bajista Shahzad Ismaily y el batería Ches Smith.

 

Canción de la semana: ‘The Four Horsemen’

2014 agosto 15

 

El mes pasado, las buenas gentes de 20 Jazz Funk Greats dedicaron uno de sus podcasts misteriosos a Demis Roussos, ese hombre omnipresente en las infancias televisivas de la España de los 70. Es una hora de música apasionante que pueden escuchar y descargar aquí, y entre sus efectos secundarios ha estado el reengancharme a The Four Horsemen, uno de los grandes clásicos de Aphrodite’s Child. En aquella banda griega, Demis cantaba (y tocaba el bajo) y otro ilustre, Vangelis Papathanassiou, se ocupaba de los teclados y el liderazgo en general. Fue culpa de Vangelis que los Aphrodite’s Child, ya superventas en buena parte de Europa, empezasen a grabar en 1970 un álbum conceptual, cuando la cosa aún no se había convertido en epidemia y ni siquiera era tan frecuente: acabó saliendo en 1972, luce el bonito título de 666 y está centrado en el libro del Apocalipsis. Los cuatro jinetes es el momento más pop del disco, que también contiene pasajes como \infty  (sí, me temo que se titula así), en el que la actriz Irene Papas simula un orgasmo un poco aterrador.

 

Canción de la semana: ‘Brunch’

2014 agosto 8
por Carlos Benito

 

Parece que hay que escribirlo A G E N D E R, así que allá vamos, haciendo el tonto con la tecla de mayúsculas y la barra espaciadora cada vez que cite el nombre. A G E N D E R son un trío femenino australiano encabezado por la vocalista Romy Hoffman, que antes tenía un proyecto personal de hip hop con actitud punk. Con  A G E N D E R (lo repito tanto porque al final he copiapegado, y le estoy cogiendo el gusto) ha dado el salto a una especie de post-punk oscurillo e impetuoso, con bases gélidas y teclados insistentes. A G E N D E R describen su segundo álbum, que me gusta mucho todo él, como «un derramamiento de secretos sexuales y una purga de perversiones», y la verdad es que tienen por ahí bonitos versos como «pussy is a drug». En este Brunch no encuentro nada tan terminante: «Me encontré con tu hermana, me hizo sentirme mal, / porque la miré a los ojos y te imaginé en la cama», cantan. ¿Quiénes? A G E N D E R, A G E N D E R.

 

Vacaciones…

2014 agosto 1
por Carlos Benito

 

 

… pero les dejo programadas canciones de la semana para todo agosto.

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