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Canciones en el horno 1: ‘Stand Up To Go Down’

2014 abril 22
por Carlos Benito

Estoy de vacaciones. Son unas vacaciones tan breves, tan brevísimas, que casi no merecen ese nombre, pero me ha parecido mal dejar el blog en blanco una semana entera, así que recupero la tradición de las canciones al azar: ya saben, las elige el random de mi reproductor, así que en algún momento me han interesado lo suficiente como para llevarlas encima, pero también puede ser que a mí nunca se me hubiese ocurrido recomendarlas por aquí.

La verdad es que empezamos muy bien. Stand Up To Go Down pertenece a uno de los discos más entretenidos que se editaron el año pasado: Under The Influence, en el que los suecos Amon Amarth componen canciones originales al estilo de cuatro bandas que les han influido. Están Judas Priest, Black Sabbath y Motörhead, pero nos ha tocado la última del lote, a la manera de AC/DC, aunque no se esperen que el coloso voceras de Amon Amarth se desgañite en muchos agudos.

 

Canción de la semana: ’41 películas porno’

2014 abril 17

 

Qué bien me lo pasé el sábado pasado en el concierto bilbaíno de Un Pingüino En Mi Ascensor y en la posterior fiesta ochentera. Admitiré que acabé sacándome una foto con caperuza de pingüino flanqueado por José Luis Moro, el fundador de este proyecto que en su primera etapa era unipersonal, y el ilustre Mario Gil, al que creo que di bastante la lata diciéndole cosas como «tú estabas allí, tú lo recuerdas todo» para ver si me contaba algo de los albores de La Movida. En fin, el caso es que La Nube santutxí se abarrotó de fans del Pingüino. Y, con lo de fans del Pingüino, quiero decir gente muy loca que se sabe enteras las letras de todas sus canciones, en un esfuerzo memorístico que les habría bastado para aprobar Derecho Administrativo y alguna asignatura más.

Vamos, que en ese entorno de eruditos yo era un simple advenedizo. La experiencia me sirvió para descubrir la llamada Obra Social del Pingüino, descacharrantes versiones con letras a su estilo: Love Is In The Air se convierte en la impagable Vuelo en Ryanair, el Voyage Voyage de Desireless deriva en Foie gras, foie gras y, en el ejemplo más conocido, el Rasputin de Boney M acaba siendo, sí, Urdangarin. Pero también me quedé con la boca abierta (en una rara mezcla de risa y sorpresa simultáneas) con su composición original 41 películas porno, que abrirá su nuevo disco Sex & Drugs & Nasal Pop. El propio José Luis (que, por cierto, lució la camiseta-homenaje a Los Cinco diseñada por él mismo) se ve obligado a usar chuleta para cantarla en directo, pero creo que entre el público había unos cuantos que se la habían aprendido de memoria, y eso sí que empieza a ser perversión. Ah, si después de esto se han quedado aún con ganas de sexo musical, visiten el blog hermano Velvety.

 

Surtido selecto de discos calentitos

2014 abril 15

 

Hagan un hueco entre cornetas, tambores y saetas para unos cuantos discos nuevos, caramba. Justo estos días (bueno, hace unos días, o dentro de unos días, pero más o menos ahora) sacan álbum varios artistas que han sido canción de la semana y que por tanto no pueden volver a serlo, según las santas normas de este blog, pero que me siguen pareciendo igual de recomendables. Así que he pensado preparar un surtido selecto de lanzamientos discográficos. Vamos allá, con decisión y brevedad: no se esperen grandes disertaciones, que lo importante son los cortes de música.

El primero es Timber Timbre, el proyecto del cantautor canadiense Taylor Kirk, que yo pensaba que iba a comerse el mundo con su soul tenebroso pero parece haber quedado relegado a un inmerecido segundo plano. Aquí tienen Curtains!?, el sencillo de presentación de su nuevo álbum, Hot Dreams.

 

 

A Warm Soda se les puede acusar de miméticos, de que parecen los Strokes versionando clásicos olvidados: sus canciones siempre suenan a algo que no sabemos bien qué es, pero eso no les resta un ápice de efectividad. A ver quién era el listo que se resistía a su álbum de debut, uno de los éxitos del año pasado en este blog. Pues bien, ya le han dado continuidad con Reckless Hearts. Este es el tema que abre el disco.

 

 

A continuación, la dosis inevitable de metal, porque aquí nos gusta añadirles un poco de extremismo a los combinados. Triptykon son el actual proyecto del suizo Thomas Gabriel Fischer, mítico por su pasado en Celtic Frost y Hellhammer, y les ha costado cuatro años completar su segundo álbum, que sale hoy mismo y lleva el bonito título de Melana Chasmata. Se supone que aquí les cuelo su tema Boleskine House, largo y sugerente, pero me está fallando bastante el reproductor: si tienen problemas y también curiosidad, pinchen aquí.

 

 

A ver, que pasen los siguientes: los californianos Thee Oh-Sees, que también nos engancharon más de lo habitual con su anterior álbum. A finales de esta semana editan Drop, que según los expertos en los vericuetos de su carrera hace el número doce (¡en ocho años!) y repasa las distintas vertientes de su estilo. Aquí tienen una muestrita corta y tirando a psicodélica.

 

 

Y terminamos con la rarita del lote. Fatima Al Qadiri, la chica de la foto de arriba, es algo así como una debilidad personal mía: nacida en Senegal, criada en Kuwait y residente en Nueva York, confecciona una misteriosa música electrónica que abunda en voces procesadas y en unos efectos que a mí me suenan a steel drums. En realidad, el disco (Asiatisch) no se edita hasta mayo, pero su sello, Hyperdub, ya ha sacado de la cocina este aperitivo vagamente chinesco.

 

Canción de la semana: ‘Goshen ’97′

2014 abril 11

 

La primera vez que escuché Goshen ’97, me quedé preguntándome cómo una banda tan parecida a Dinosaur Jr podía haberme pasado desapercibida. Y la verdad es que mi planteamiento no podía estar equivocado en más sentidos. Porque, por un lado, Strand Of Oaks no se parecían nada a Dinosaur Jr hasta esta canción: tras el nombre se esconde el cantautor estadounidense Timothy Showalter, que hasta ahora se ha dedicado a empeños menos electrizantes. Y porque, además, el señor que prende fuego a Goshen ’97 con esa guitarra tan parecida a la del bendito J Mascis no pertenece a Strand Of Oaks, qué va: el que la toca es el propio J Mascis, que efectivamente es el intérprete que más se parece a sí mismo.

Admitiré, por lo tanto, que soy mucho más fan de Dinosaur Jr que de Strand Of Oaks, pero la mezcla de ambos en esta canción ha dado resultados imponentes. Goshen ’97 abre el nuevo álbum de Strand Of Oaks, y en ella el barbudo Timothy Showalter se remonta a su adolescencia en Goshen, Indiana, cuando era un chaval solitario que se refugiaba en la música. Por ejemplo, me imagino yo, en la guitarra encabritada e inconfundible de J Mascis.

 

Juventud monstruosa

2014 abril 9
por Carlos Benito

 

Llevo un rato de vuelta en la universidad, al menos mentalmente. El sello Munster ha digitalizado su fondo de catálogo, y eso significa que de pronto están disponibles en Spotify (y también, claro, en iTunes, Amazon y demás) un montón de canciones que la discográfica editó a principios de los 90, cuando un servidor se dedicaba a estudiar la carrera y los bares de Pamplona. Y me estoy dando cuenta de que Munster tuvo un peso mucho más importante en mi educación musical del que yo le atribuía: no aporté mucho dinero a sus arcas, la verdad, pero tenía algunos proveedores de casetes particularmente adictos a los sonidos del sello, y más tarde las revistas también se volvieron propensas a regalar recopilatorios de sus lanzamientos. En aquella época, los grupos españoles que salían en Munster y en Romilar-D venían a ser el lado robusto y rockista del alternativismo nacional, en el que ya empezaba a despuntar el indie pop más deslavado que acabaría imponiéndose.

Así que aquí estoy, feliz, picoteando digitalmente de discos de Munster, incluida la antología de sus memorables Dance Hall Favorites o el tributo a Alex Chilton. Ya era hora de que apareciera en Spotify algo de Los Bichos (de los navarros, no de los mexicanos, o de donde diablos sean los otros), y hoy me toca recuperar pequeños himnos de mi historia personal como La matanza de Lugo de Patrullero Mancuso; el Cuello escamoso de El Desvän del Macho, el Busca y destruye de La Perrera, el Somebody’s Gonna Feel My Anger de La Secta (los de la foto viejuna de arriba), los éxitos urgentes de Cerebros Exprimidos o esta que les cuelgo: Helly, de los excéntricos asturianos Penelope Trip.

Canción de la semana: ‘Hey Mr. Grey’

2014 abril 4
por Carlos Benito

A Bob Mould se le ha puesto con los años pinta de profesor enrollado, de esos que han sabido asumir los nuevos roles sin perder la chispa de la juventud. Y algo de eso hay, porque en los últimos años ejerce una especie de magisterio del rock guitarrero que le corresponde por historia (hey, hablamos del señor de Hüsker Dü y Sugar), pero que además, al contrario de lo que ocurre con otras vacas sagradas, se justifica por su producción actual: a Mould le siguen saliendo con aparente facilidad sus tradicionales himnos de dos minutos, melódicos y robustos, naturales pero nunca vulgares.

Yo pensaba que no podía dedicarle ya una canción de la semana, porque estaba convencido de que The Descent pasó por esta sección que no repite artistas, pero resulta que estaba equivocado, así que aquí tienen Hey Mr. Grey, adelanto del álbum que editará en junio. El tema, conciso y sin bobadas, es como una vuelta a casa, porque podríamos colarlo sin mayores problemas en la producción de Hüsker Dü o Sugar: «Un puro chute de adrenalina», describe su sello, aunque a mí el estilo de Mould nunca me ha parecido del todo euforizante, porque en sus canciones siempre parece haber cierta marejada de melancolía.

Venga, Frank Black, escucha esto.

 


Qué raro suena Justin

2014 abril 2
por Carlos Benito

Si hubiese leído esta noticia ayer, habría pensado que se trataba de una de esas inocentadas que la gente extranjera tiene costumbre de gastar el 1 de abril, pero lleva fecha de hoy y dice la agencia AP que la ha confirmado, así que a lo mejor es verdad y todo. Un tipo llamado Paz ha sembrado los principales comercios de Los Ángeles con 5.000 copias del Believe de Justin Bieber que, en realidad, contienen su propio cedé From The Bottom Of My Heart To The Top Of Your Lungs. Por fuera, no se nota nada y el código de barras es el original (vamos, que probablemente Justin siga cobrando por cada venta), pero al abrirlo ya se empieza a sospechar algo raro, porque el disco está decorado con imágenes de gatos, pizzas y un perro metido dentro de un taco mexicano y las ilustraciones interiores también corresponden al artwork de Paz. Los intrépidos reporteros de AP se han acercado a varios comercios y han adquirido unas cuantas copias (no, si al final van a disparar las ventas de Justin), con el resultado de que efectivamente contenían la música de Paz. La historia me recuerda mucho a aquello que hizo Banksy con Paris Hilton hace ya ocho años.

Paz Dylan, que ese es su nombre completo, se describe en su perfil de Facebook como «productor, artista, vocalista y creador de sándwiches gourmet» y dice que su intención es denunciar la dificultad de los artistas independientes para llegar a los mejores puntos de venta. ¿Por qué ha elegido a Justin Bieber? «En realidad, el mundo no va a echar de menos un disco de Justin Bieber», argumenta. Después de escuchar un par de sus temas, creo que yo también podría seguir viviendo sin un disco de Paz.

 

Grupos viejos, discos nuevos

2014 abril 1
por Carlos Benito

Hace unos años, la noticia de que se están cocinando nuevos discos de The Cure y Pixies me habría sumido de inmediato en un estado eufórico y expectante, con temblores de manos y balbuceos incontrolados, pero reconozco que mi yo actual está mucho menos emocionado con la perspectiva. En el caso de los Cure, parte de la culpa es del propio Robert Smith, que parece haberse propuesto reducir la ilusión de sus fans: en declaraciones a Xfm dejó claro que 4:14 Scream, que así se titula la cosa, vienen a ser los restos de aquel 4:13 Dream de 2008, que en principio iba a ser doble, y añadió que el disco se ha convertido en un asunto doloroso para la actual formación de la banda. Hoy ha moderado su desánimo en la web oficial de los Cure: es mala fecha para puntualizar cosas, porque los anglosajones celebran el Fools’ Day y uno siempre recela de lo que lee, pero Smith parece escribir en serio, con esas mayúsculas tan molestas y tan suyas. Según detalla, en 2007 grabaron treinta y tres canciones para el doble que nunca llegó a editarse, pero en este tiempo transcurrido ha ido revisando algunos de aquellos temas y al final editarán dos discos «en el próximo mes o tres meses»: 4:14 Scream, con 14 canciones inéditas de aquellas sesiones en versión actualizada, y el doble 4:26 Dream, que viene a ser lo que quería hacer hace siete años, pero también pasado por la reelaboración posterior. A mí 4:13 Dream me pareció decentillo para tratarse de los Cure posteriores a 1992, así que a lo mejor la cosa acaba estando bien y todo.

En cuanto a los Pixies, ya habrán leído que el día 19 lanzan Indie Cindy, su primer álbum en veintitrés años, en el que reunirán sus disquitos de septiembre y enero (EP1 y EP2, hoy los títulos están repletos de números) y completarán el lote con un EP3. Yo soy un cenizo negativo que siente un hondo desengaño ante esta nueva fase de los Pixies: no llegaría a calificar estos discos con un uno y un dos como hizo Pitchfork, pero me parece que están a años luz de su producción de entre 1987 y 1991, con pocos vestigios de aquel riesgo y aquella desconcertante creatividad. Y sin Kim Deal, claro.

Si es que uno se acaba poniendo nostálgico con estas cosas… The Cure, Other Voices, 1981.

 

Algunos sonidos de abril

2014 marzo 31

 

Miren qué recomendaciones tan chulas les traigo para este mes, una mezcla irresistible de blues pervertido, pop nasal, melodías abrasivas y oscuridad redentora. Son cinco conciertos en cinco salas distintas (bueno, seis, porque hay un señor que toca en dos sitios) y la cosa ha quedado la mar de descentralizada y entretenida.

Caustic Roll Dave (La Triangu, día 3 / Umore Ona, día 4). El hombre del «blues cavernoso» es un catalán enigmático que recrea el viejo género en su versión menos folclorista y más retorcida, con pasajes que pueden recordar incluso a Tom Waits, los Bad Seeds, Einstürzende Neubauten, Jon Spencer y hasta Ministry, si me permiten esta enumeración improvisada que casi confunde más de lo que aclara. Escuchen, escuchen.

Triángulo de Amor Bizarro (Backstage, día 11). Ya, ya sé que los recomiendo siempre que vienen. Y, si se acercasen por Bilbao todas las semanas, los acabaría recomendando cincuenta y dos veces en un año, porque esta cuadrilla coruñesa es el mejor grupo del mundo, para qué voy a liarme con más argumentos. En el concierto, que forma parte del 101 Live Bilbao, tocarán también los getxotarras Gringo y pincharán We Are Standard y mi paisano Edu AnMu.

Un Pingüino En Mi Ascensor (La Nube, día 12). UPEMA, esas siglas de apariencia comercial que utiliza a veces el Pingüino, son la demostración de lo raros que fueron los 80: una voz nasal, unas letras de intención cómica, un teclado como único acompañamiento… y el bueno de José Luis Moro acabó sonando por todas partes y participando incluso en la Gira Coca Cola. En el ambiente íntimo de La Nube, con la vitrina de objetos ochenteros como fondo perfecto, UPEMA (o sea, José Luis y el mismísimo Mario Gil, el de Paraíso, La Mode, Aviador Dro y El precio justo) repasarán hits y presentarán canciones de su nuevo álbum, Sex & Drugs & Nasal Pop, que incluye cortes como Me compré una vespa para parecer un mod pero parezco un pijo o Tú has sido fan de Glenn Medeiros.

Whitehorse (Sentinel, día 14). Para Semana Santa, dos buenas crucifixiones auditivas. El local de Erandio recibe a los australianos Whitehorse, una bestia de apariencia brutal (ya ven qué majos salen en la foto de arriba) y de sonido aplastante, que lleva ya una década explorando los rincones más incómodos del doom, esos en los que sus tinieblas llegan a codearse con el noise.

Amenra (Sonora, día 16). Y, en Miércoles Santo, un cartel cuádruple que tampoco es precisamente la alegría de la huerta. Encabezan los belgas Amenra, nombre de referencia en el sludge y el post-metal y expertos en combinar belleza y agonía. Les acompañan dos proyectos paisanos y amigos (Oathbreaker, con chica a la voz, y Hessian) y los ambientales franceses Treha Sektori. Mucho mejor banda sonora para esos días que las saetas, dónde va a parar.

Hala, ahí les va la dosis preceptiva de Triángulo…

 

Canción de la semana: ‘Whispering Light (Undressed)’

2014 marzo 28

 

Jesca Hoop es una cantautora californiana, criada en una familia mormona, que tiene en su biografía uno de esos detalles alucinantes que acaban haciendo sombra a todo lo demás: durante algún tiempo, Jesca fue la niñera de los hijos de Tom Waits y Kathleen Brennan. Y lo haría bien, porque el propio Tom le dio un amable empujoncito en su carrera artística, o vaya usted a saber, a lo mejor era una niñera tan mala que quería librarse de ella. El caso es que, con esa habilidad que tiene Waits para las salidas extravagantes, dijo una vez que la música de su empleada era «como irse a nadar de noche en un lago», y yo me imagino que eso debe de ser algo estupendo. Jesca empezó a lanzar discos, se mudó a Inglaterra y, en los últimos años, está inmersa en un periodo de revisión de su propia obra, que la lleva a grabar versiones acústicas y austeras de piezas que ha editado anteriormente.

Un ejemplo es Whispering Light, que abría su álbum de 2009 y está también incluida en el disco que acaba de editar el mes pasado, Undress, dedicado a esas reinterpretaciones despojadas de adornos y grabadas en directo. Para este tema, Jesca ha reclutado al cantautor Willy Mason (ese hombre que tanto recuerda a veces a Johnny Cash) y le ha puesto al frente de las tareas vocales, con resultados que me parecen admirables. Cómo les diría yo, es algo parecido a irse a nadar de noche en un lago. ¡Y tiene vídeo y todo!

 

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