Ir al contenido

iTunes es ahora azul, pero lo ponen verde

2006 septiembre 26
por Carlos Benito

En informática soy, ante todo, disciplinado. Como no tengo ni idea del asunto, he instalado pocos programas en el ordenador, los actualizo siempre que una ventanita me lo ordena y confío en el criterio de cualquier persona que utilice varias veces la palabra aplicación, que a mí siempre me ha sonado a cataplasma. Hace unos días, obedeciendo a la imperiosa ventana de marras, me bajé el iTunes 7 y convertí mis rutinas musicales en un infierno: ustedes, gente avezada, ya habrán leído por ahí las pestes que anda echando medio mundo sobre la nueva versión del programa, y yo sólo quería aportarles mi cándido asombro. ¿Cómo puede una empresa como Apple sacar al mercado algo tan chungo? En mi máquina se ha vuelto imposible escuchar emepetreses, porque suenan distorsionados y se atascan en cuanto uno simultanea la audición con alguna otra tarea informática. Vamos, que Julieta Venegas parece ahora Whitehouse. ¿Para qué quiero navegar por portadas de discos, algo que por supuesto nunca hago, si no puedo oír decentemente las canciones? ¿Cuándo arreglarán este desastre? ¿Superaré al fin la pereza y degradaré -supongo que este bonito verbo sirve como traducción de downgrade- el iTunes a una versión anterior? ¿Ustedes cómo lo llevan?

Actualizado el día 29: bueno, parece que la versión 7.0.1 soluciona los problemas, al menos los míos. Esta mañana he estado escuchando unas canciones de Pisschrist y sonaban como es debido, es decir, sólo con su propia distorsión, que ya es bastante.

elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.