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Permisos sexuales

2012 diciembre 18
por lurdes y mertxe

Al igual que los tiempos que corren, muy duros y difíciles, las relaciones de pareja también tienen su dificultad, ¿verdad? Nadie nos avisa de lo que hay que pelear para sobrevivir. Luego está que cada cual somos un mundo, con nuestras peculiaridades y llevamos la vida de una manera, más o menos complicada, más o menos sencilla.

Hoy en día, las parejas de larga duración existen, no en abundancia, pero haberlas haylas.

El terreno sexual es muy importante, os lo hemos dicho infinidad de veces y no dejaremos de decirlo. Y algo que va ocurriendo en la pareja con el paso del tiempo es la pérdida de pasión. Todo se hace conocido y va perdiendo el atractivo inicial. La historia se va transformando. Y encima añadimos que como hombres y mujeres vamos por caminos diferentes para, se supone, llegar al mismo sitio, pues la complicación como que aumenta un poco más.

Podemos preguntarnos, ¿qué es mejor: hacer el amor o echar un polvo? Parece, de primeras, que habría diferencias entre hombres y mujeres. Los hombres, follar y las mujeres, hacer el amor. En consulta muchos nos comentan: “no es que no me apetezca no tener relaciones. Pero es que eso de preparar el ambiente, camelarle, decirle cosas bonitas… para que ella esté bien, me supone un enorme esfuerzo muchas veces. Y no es que no me guste, pero es que eso del “aquí te pillo aquí te mato”, a mí me encanta”. Y ellas suelen decir que necesitan que se les hagan sentir halagadas, que les seduzcan, que les acaricien largo y tendido… Son formas diferentes de llegar al mismo sitio, pero no incompatibles.

Es cierto que en un día de trabajo con el poco tiempo que se tiene, tener que disponer de una hora o algo más, para poder hacer el amor se puede hacer complicado. Porque también se necesita estar un rato en el sofá, sin hacer nada especial, viendo la tele, leyendo… Y, lo del polvo rápido, pues soluciona el tema. Unos 15-20 minutitos y relax, con una sonrisa en la boca.

Todo es cuestión de dejarse llevar y elegir cuándo y cómo, dando cabida a todas las opciones. Y dejarnos, que no hay exclusividades para el hombre ni para la mujer.

Por cierto, algo que piden mucho los hombres y que muchas no practican. Tú, mujer, ¿le has pedido alguna vez a tu pareja, tomando la iniciativa y siendo completamente egoísta, el que te masturbe, sin hacerle nada a él? ¿Cuántas veces ha sido al revés, que te ha pedido que les hagas una paja y tú nos has querido nada? Pues es algo que nos dicen muchas veces: “Cómo me gustaría que me viniese y me dijese: hazme. Eso me pone como una moto”. Tan sencillo como eso. Una buena forma de alimentar el deseo y la pasión. Si ya lo haces, no dejes de hacerlo y si nunca lo has hecho porque no te has atrevido o porque no se te ha ocurrido, anímate y permítetelo. Nueva experiencia con “beneficios”.

elcorreo.com

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