Un cura defiende a su padre mafioso en su primera homilía
Un nuevo y glorioso ejemplo de que en Italia cada uno aspira a la justicia a su medida, con una opción perenne a la misericordia y pelillos a la mar. Don Vincenzo Scerbo, un cura de Isola Capo Rizzuto, provincia de Crotone, Calabria (sur), se estrenó el otro día en el púlpito tras ordenarse como sacerdote. En su primera homilía, emocionado, dijo que una parte de su corazón estaba en la cárcel de Siano, junto a su padre. “¡Elevo llena de dolor mi plegaria a Dios para que su justicia intervenga en donde la justicia de este mundo ha mostrado toda su mezquindad y avaricia!”. Su padre, Romo Scerbo, es un capo mafioso que está en la cárcel condenado a cinco años y medio por extorsión. A la salida, el cura explicó a un periodista que su padre es inocente, en el pueblo lo sabe todo el mundo y todos lloraban en la iglesia.
(Corriere della Sera, 19 de abril de 2012)