27 May 2009

Rafa Nadal es el mejor tenista del mundo. Lo dice la clasificación de la ATP y la impresión general lo confirma. Todos elogian su capacidad de lucha, su fortaleza mental, sus golpes, su decisión en los momentos cruciales… y, sobre todo, su humildad. Nadal, sí, es el mejor, pero no puede decir que lo es. ¿Por qué?

¿Qué pensaríamos si dijera “soy el mejor sin duda”, “voy a ganar seguro mi quinto Roland Garros” o “en tierra batida soy el mejor de la historia? Probablemente que es arrogante, chulo e insoportable. Nadie le critica por el ser mejor, pero seguro que sí le criticarían por decir que es el mejor. ¿Por qué?

La individualidad es el principal valor social hoy en día. “A mí nadie me dice lo que tengo que hacer”, “yo tengo mis derechos”, “yo decido” son un soniquete bien conocido. A pesar de ello, y querámoslo o no, el ser humano es un ser social, necesita por definición de un nosotros para sobrevivir, de manera que las tendencias egoístas siempre tienen que tener el límite establecido por la sociedad.

La tendencia individualista dice que cada uno debe ser el mejor o aspirar a ganar más. El deporte –de ahí el ejemplo de Nadal- lo ilustra perfectamente. Sin embargo, si miramos más allá, lo colectivo termina por imponer su peaje. En este caso, el límite para sobresalir está en el paso de la individualidad al egocentrismo, en el de ser el mejor al decir que se es el mejor. ¿Por qué?

Un exceso de individualidad, de originalidad, termina por sobrepasar los límites y hace del sujeto un inadaptado, un marginal, un paria. Y lo hace por el límite inferior (pobres, desarrapados, tribus urbanas) como por el superior. En el caso de Nadal, está tan obligado a ganar para ser elogiado como a ser humilde, a decir que es una persona normal, a asegurar que hace lo mismo que los demás… Aquí se impone lo social, que impone la uniformidad, la democracia y la mediocridad (mediocre, en su primera acepción, significa “de calidad media”).

Así las cosas, la paradoja que subrayara Durkheim hace un siglo sigue teniendo sentido: la individualidad es el principal valor social y lo social termina por imponerse. “Sé el mejor, pero no digas que lo eres” es el dogma del presente.

4 comentarios | Enlace permanente | Compartir

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

L.

L. dijo

Admiro a Nadal como tenista, de la misma manera que admiro a Federer. Lo de la humildad en el caso del primero creo que no va tanto en no dar mucha importancia a sus méritos, sino a ponerlos en comparación con los de los demás. Nadal gana, sí, pero no tiene jamás una palabra de superioridad o de menosprecio al contrincante, al revés. Además hay otros matices en sus palabras: él juega al tenis, punto, no salva vidas, de su raqueta no depende la crisis económica..... Relativiza sus triunfos en lo que son: cosas del deporte.

Alain Martin

Alain Martin dijo

Más que humildad, es inteligencia. Sabe que no puede decir eso. Me recuerda a la humildad de Indurain. La pavonería le crearía unos enemigos que ahora no tiene. Y eso es audiencia, eso es poder. La humildad cae mejor que la soberbia.

josu

josu dijo

nadal es como es y le aplaudo por ello . jamas me han gustado los divos y el no lo es . sigue asi muchacho , no se trata de que salves vidas ni soluciones la crisis , tu juegas al tenis , lo haces bien , tienes tus fallos como cualquier ser humano, no faltas a nadie nos lo haces pasar bien (al menos a mi si)¿que mas se puede pedir? Que Dios te ayude en la vida que falta te hara .Todo lo demas cuento

txarlie

txarlie dijo

kaixo Jon Garay, Nadal es el mejor ahora, el no puede alardear de sus facultades por que si lo hace, a lo mejor pierde, y ya no es ese chaval de mayorquin que hace lo que mas le gusta, jugar a tenis y ganar.
No solo la impresion general confirma que es el mejor, es que es el mejor y el lo sabe pero tambien sabe que al final le sale alguien que le gana y se acabo, por eso es humilde, por que sabe que no puede ser el number one siempre, aunque yo creo que durará mucho por que juega con pasión, entrega y ademas le gusta lo que hace. GORA NADAL, PENA QUE NO SEA VASCO

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login

Sobre este blog

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):