{"id":47,"date":"2010-05-17T21:03:00","date_gmt":"2010-05-17T21:03:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/?p=47"},"modified":"2010-05-17T21:03:00","modified_gmt":"2010-05-17T21:03:00","slug":"la-torre-las-conchas-de-puebla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/2010\/05\/17\/la-torre-las-conchas-de-puebla\/","title":{"rendered":"La torre de Las Conchas o de La Puebla"},"content":{"rendered":"<p><IMG src=\"\/topoverde\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/topo2.JPG\" id=\"img_0\" class=\"imgcen\"><br \/>\nUn corto paseo de media hora nos lleva a una atalaya privilegiada, un hito de la historia del Pa\u00eds Vasco. La torre de las Conchas se alza sobre un cerro que domina el desfiladero por el que discurre el r\u00edo Zadorra, No est\u00e1 claro para m\u00ed si es territorio de La Puebla de Arganz\u00f3n o de Iru\u00f1a de Oca, Burgos o \u00c1lava, aunque el nombre por proximidad es el de La Puebla. El lugar es muy especial. Rodeado de un tupido bosque y pr\u00e1cticamente inaccesible, la edificaci\u00f3n presenta un plano irregular adaptado a la roca.<\/p>\n<p>Para acceder a la torre el camino m\u00e1s f\u00e1cil es salir de la Autov\u00eda del Norte y entrar en La Puebla de Arganz\u00f3n buscando el kil\u00f3metro 335 de la antigua N-1 en direcci\u00f3n a las Conchas. Una vez que se pasa la antigua f\u00e1brica hay que encontrar un camino parcelario que pasa por debajo de la autopista. Se puede subir la pendiente hacia la izquierda en coche pero es recomendable dejar el veh\u00edculo al lado del paso. Desde La Puebla de Arganz\u00f3n es un bonito paseo que puede hacerse en poco tiempo y sin apenas dificultad, ya que la distancia no llega a los 4 kil\u00f3metros. Salimos de la Puebla por el apeadero de Renfe y recorremos la antigua N-1 hacia el norte. Atravesando la rotonda de acceso a Villanueva y la f\u00e1brica seguimos hacia el norte unos 700 metros y se toma la pista que sale a la derecha y pasa por debajo de la nueva autov\u00eda. La seguimos y giramos a la izquierda al cruzar la autov\u00eda comenzando la ascensi\u00f3n. Al principio la pista es muy ancha. Cuando se coge altura se vuelve camino de carretas y a un kil\u00f3metro encontramos un moj\u00f3n con pintura roja a la derecha, unas piedras apiladas (Cairn) con una marca roja en el lado izquierdo del camino, que marcan un sendero. Lo tomamos y seguimos el ascenso hasta alcanzar otra pista, que en breve abandonaremos al ver un nuevo monton de piedras que nos indica un sendero a la izquierda. M\u00e1s adelante otro montoncito de piedras nos indica el acceso al ultimo sendero que, tras atravesar un bosque de encinas nos llevar\u00e1 directamente hasta el castillo. Precisamente, este bosque de encinas es de lo mejor que podemos disfrutar. Ahora en mayo, cuando las plantas arom\u00e1ticas empiezan a destilar sus  perfumes el paisaje se llena de mil sutilezas. Sorprenden el silencio cuando debajo, a atrescientos metros pasan miles de veh\u00edculos pesados. Y sorprende que los buitres se pongan a la altura de tu ojos.<br \/>\n<IMG src=\"\/topoverde\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/torre3.JPG\" id=\"img_0\" class=\"imgcen\"><\/p>\n<p>  Originalmente se trataba de una torre de vigilancia del siglo XII, utilizada en el siglo XIV por la familia Velasco para construir una fortaleza con barbacana y foso, y reutilizada posteriormente para servir como torre telegr\u00e1fica a la l\u00ednea que un\u00eda Madrid con Ir\u00fan. En sus proximidades comenz\u00f3 la Batalla de Vitoria en la madrugada del 21 de junio de 1813. Seguramente fue uno de los primeros puntos de conquista de las tropas de Morillo. Durante las guerras carlistas fue un puesto militar permanente y hay grabados que dibujan tanto a tropas carlistas como a los liberales en los alrededores del recinto. <\/p>\n<p> La planta de la torre adquiere forma trapezoidal para para adaptarse al terreno, ya que se asienta sobre un promontorio de roca natural. Su altura es de 17 metros, y el grosor de sus muros es impresionante. M\u00e1s de 2 metros en la base. Su aspecto exterior es muy compacto, sin divisiones aparentes, y con varias saeteras abocinadas y una puerta de medio punto arruinada que nira al sur. que ha sido reforzada con hormig\u00f3n para evitar su derrumbe. El interior se distribuye en cuatro alturas, con un ligero ensanchamiento a partir de la tercera. Sus muros se construyeron con lajas de piedra de la zona. Los dinteles de las ventanas eran de madera, y posiblemente tambi\u00e9n la distribuci\u00f3n interior, hoy pr\u00e1cticamente desaparecida. Una parte muy curiosa es el aljibe para el agua que se encuentra en una especie de patio de armas. Adem\u00e1s de la torre se puede observar la base de un recinto fortificado, aunque lo dem\u00e1s hay que imagin\u00e1rselo.  <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un corto paseo de media hora nos lleva a una atalaya privilegiada, un hito de la historia del Pa\u00eds Vasco. La torre de las Conchas se alza sobre un cerro que domina el desfiladero por el que discurre el r\u00edo Zadorra, No est\u00e1 claro para m\u00ed si es territorio de La Puebla de Arganz\u00f3n o [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}