{"id":228,"date":"2014-04-14T16:18:40","date_gmt":"2014-04-14T15:18:40","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/?p=228"},"modified":"2014-04-14T16:18:40","modified_gmt":"2014-04-14T15:18:40","slug":"los-ruiz-y-el-tesoro-de-quejana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/2014\/04\/14\/los-ruiz-y-el-tesoro-de-quejana\/","title":{"rendered":"Los Ruiz y el tesoro de Quejana"},"content":{"rendered":"<p>Hay una foto de 1923 en el Arcivo Municipal que nos muestra la calle Dato, justo donde posteriormente se abri\u00f3 la continuidad de la calle General \u00c1lava. Aqu\u00ed existi\u00f3 una tienda con un cartel en el que se pod\u00eda leer Pedro Ruiz. Tambi\u00e9n en el portal estaba el nombre. En uno de los mejores sitios de Vitoria este hombre se dedicaba oficialmente a la orfebrer\u00eda religiosa, a hacer bordados de oro y plata, a las antig\u00fcedades y la sastrer\u00eda eclesi\u00e1stica. Una fachada perfecta que ocultaba una labor clandestina, el tr\u00e1fico de obras de arte, que se convirti\u00f3 en uno de los grandes negocios de principios de siglo XX en Espa\u00f1a.<br \/>\nTodav\u00eda queda un leve recuerdo del personaje y su saga en Vitoria. Jos\u00e9 Luis Rabasco, anticuario retirado, ya con 81 a\u00f1os, evoca la tienda de los Ruiz y \u00abuna bonita Andra Mari en el escaparate que yo sol\u00eda mirar de ni\u00f1o. S\u00e9 que tuvieron un problema con una portada rom\u00e1nica en Burgos, pero nada m\u00e1s\u00bb, evoca Rabasco. Hay referencias en el Archivo Municipal de la misma tienda hasta 1946 en manos de uno de los hijos, Feliciano. Hay otros vitorianos que recuerdan la tienda hasta muy entrados los sesenta.<br \/>\nLo que ni Rabasco ni mucha gente en Vitoria sab\u00eda era que en ese local tuvo su nido una de las familias, los Ruiz, que protagoniz\u00f3 el saqueo de una importante parte del patrimonio espa\u00f1ol, algo que parece inconcebible actualmente pero que hasta 1936 fue posible y consentido por todos aquellos que debieron protegerlo.<br \/>\nLa investigaci\u00f3n<br \/>\nUn profundo estudio, m\u00e1s bien una investigaci\u00f3n casi policial por el ocultismo que envuelve el caso, realizado por la historiadora Mar\u00eda Jos\u00e9 Mart\u00ednez Ruiz, de la Universidad de Valladolid, ha sacado a la luz la participaci\u00f3n de esta familia vitoriana en el mayor expolio de obras de artes y antig\u00fcedades entre 1910 y 1936 que acabaron en las grandes colecciones americanas, principalmente de William Hearst, el personaje que Orson Welles eterniz\u00f3 en su Ciudadano Kane .<br \/>\nLos Ruiz no fueron los \u00fanicos que se aprovecharon de aquel momento en el que muchos eclesi\u00e1sticos, historiadores, marchantes y funcionarios, permitieron, cuando no animaron, el despojo de los monumentos en el que todos ganaban. Todos menos el rico patrimonio art\u00edstico.<br \/>\nMar\u00eda Jos\u00e9 Mart\u00ednez Ruiz ha seguido documentalmente la actuaci\u00f3n de Pedro Ruiz, \u00abnatural de Vitoria\u00bb en varios negocios en las di\u00f3cesis de Palencia, Segovia y Soria. Desde colgaduras de terciopelo a casullas pasando por un altar barroco, una alfombra, cuatro columnas, dos paneles art\u00edsticos, todo acababa en sus manos. En Burgo de Osma (Soria) vend\u00eda ornamentos pero aceptaba a cambio objetos antiguos en vez de dinero. Unos a\u00f1os despu\u00e9s aparecen Raimundo y Luis, hijos de Pedro, en los mismos lugares. Luis, por ejemplo, negoci\u00f3 con el p\u00e1rroco la liquidaci\u00f3n de varios objetos de la parroquia de Megeces de Iscar (Valladolid). Cuando el sacerdote, que no hab\u00eda pedido permiso al obispo, como le obligaban las normas, le reclama las piezas, el anticuario le dice que ya las ha vendido en Nueva York y escribe al obispo dici\u00e9ndole que no ha ganado nada en Estados Unidos \u00abpor la crisis del pa\u00eds\u00bb y ofreci\u00e9ndole un peque\u00f1o donativo para la iglesia \u00abya que lo compr\u00e9 sin licencia a pesar de que el cura me dijo que la ten\u00eda\u00bb.<br \/>\nPero de los tres es sin duda Raimundo el que se lleva la palma. El escultor-coleccionista Federico Mar\u00e9s lo describe como \u00abuno de los pioneros en el comercio internacional de antig\u00fcedades. Fue uno de los primeros anticuarios que supo tener contacto con el exterior cuando la exportaci\u00f3n no se controlaba. Export\u00f3 mucho y bueno\u00bb.<br \/>\nEl estudio de Mar\u00eda Jos\u00e9 Mart\u00ednez lo sit\u00faa ya en el n\u00famero 8 de la calle Barquillo de Madrid, cerca de Alcal\u00e1 y San Jer\u00f3nimo, lugar de asiento habitual de los anticuarios de la capital de Espa\u00f1a.<br \/>\nDos episodios demuestran la cara oculta de unos anticuarios que actuaron tambi\u00e9n como grandes coleccionistas. En 1926, tras una denuncia ante el Ministerio de Asuntos Exteriores, a prop\u00f3sito de un env\u00edo masivo de obras procedentes de Espa\u00f1a con destino a Nueva York, se comprueba que ten\u00eda autorizaci\u00f3n para sacar del pa\u00eds un n\u00famero reducido en comparaci\u00f3n con el fabuloso lote en el que destacaban, \u00abun Greco, 12 esculturas, una siller\u00eda de coro\u00bb. En las bodegas del vapor Chicago, se encontraron 43 cajas de piezas de arte con un peso de 2.500 kilos.<br \/>\nEn 1930, las autoridades detienen un cargamento de objetos art\u00edsticos en Vitoria. Estaban preparados para ser exportados a Estados Unidos. Entre ellos se encontraba la portada rom\u00e1nica procedente de Cerezo del R\u00edo Tir\u00f3n (Burgos). Las piedras fueron decomisadas y se ubicaron en el paseo Isla en Burgos. Pero unos relieves del mismo templo de Nuestra Se\u00f1ora de la Llana, hoy en ruinas, est\u00e1n expuestos actualmente en las salas de The Cloisters, del Metropolitan Museum of Art de Nueva York. Raimundo Ruiz reclam\u00f3 siempre la propiedad de la portada.<br \/>\nTambi\u00e9n sostiene la historiadora que desde 1919 a 1936, los Ruiz realizan m\u00e1s de 20 subastas en Manhattan. La mayor\u00eda de los objetos iban a parar a W.Randolf Hearst, el m\u00e1s voraz y compulsivo comprador de objetos art\u00edsticos el mercado americano.<br \/>\nTesoros de Quejana<br \/>\nPudieron participar tambi\u00e9n, pero no est\u00e1 demostrado, en la compra de una de las piezas m\u00e1s valiosas del arte alav\u00e9s, el retablo de Quejana. De esta obra se sabe que pas\u00f3 por manos del anticuario ingl\u00e9s Harris y que en 1921 fue fotografiado en la casa Maricel de Mar de Sitges, construida por el coleccionista americano Deering. En 1925 fue donado por sus hijas al Art Institute de Chicago, donde permanece.<br \/>\nPero el saqueo de Quejana incluye dos piezas magistrales m\u00e1s. Y en una de ellas est\u00e1 de nuevo la mano de Pedro Ruiz. Un documento que se conserva &#8230;..Una estatuilla de alabastro de San Jorge, actualmente en la National Gallery of Art de Washington, y el Tr\u00edptico de la Pasi\u00f3n de Cristo, una tabla pintada de la Baja Sajonia, perteneciente a una colecci\u00f3n particular de Madrid.<\/p>\n<div id=\"yui_3_7_2_1_1358104998926_2480\">William R. Hearst , el magnate americano, fue uno de los clientes de los Ruiz en Estados Unidos<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay una foto de 1923 en el Arcivo Municipal que nos muestra la calle Dato, justo donde posteriormente se abri\u00f3 la continuidad de la calle General \u00c1lava. Aqu\u00ed existi\u00f3 una tienda con un cartel en el que se pod\u00eda leer Pedro Ruiz. Tambi\u00e9n en el portal estaba el nombre. 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