{"id":166,"date":"2012-08-19T18:01:51","date_gmt":"2012-08-19T17:01:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/?p=166"},"modified":"2012-08-19T18:01:51","modified_gmt":"2012-08-19T17:01:51","slug":"montes-de-vitoria-por-el-gr-38","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/2012\/08\/19\/montes-de-vitoria-por-el-gr-38\/","title":{"rendered":"Montes de Vitoria por el GR-38"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/topoverde\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2012\/08\/mdevito.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-179\" title=\"mdevito\" src=\"\/topoverde\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2012\/08\/mdevito.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2012\/08\/mdevito.jpg 800w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2012\/08\/mdevito-300x225.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/topoverde\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2012\/08\/mdevito-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a>Uno de los problemas para conocer un espacio natural como los Montes de Vitoria es que se necesitan caminos marcados para no perderse en la madeja de pistas que lo recorren en todas direcciones. Hasta que no se se\u00f1alen\u00a0los senderos tem\u00e1ticos, una vez que se declare \u00a0parque natural, solo los grandes conocedores de sus secretos se pueden mover sin temor a la desorientaci\u00f3n. Ganaderos, vecinos de los pueblos, guardas, cazadores, alg\u00fan monta\u00f1ero avezado, han necesitado mucho tiempo para conocer esa endiablada cordillera repleta de peque\u00f1as lomas y multitud de barrancos.<\/p>\n<p>Para los que no puedan esperar\u00a0a que el parque funcione vamos a recomendar una f\u00e1cil manera de adentrarse en el coraz\u00f3n del enclave por un camino muy bien se\u00f1alizado con las \u00fatiles rayas blancas y rojas de los senderos de Gran Recorrido. Se trata de aprovechar una de las etapas del GR-38, la ruta del vino y del pescado que une Oion con los puertos vizca\u00ednos. El tramo de 12 kil\u00f3metros une Okina con Est\u00edbaliz. Seg\u00fan la hoja de ruta se trata de la quinta etapa. En la cuarta, por cierto, hemos recorrido el desfiladero de Okina-Saseta, uno de los espacios m\u00e1s interesantes del futuro parque, pero m\u00e1s popular y f\u00e1cil de seguir, adem\u00e1s de muy bien se\u00f1alizado.<\/p>\n<p>Nos dirigimos a Okina y dejamos all\u00ed el veh\u00edculo. Tomamos la direccci\u00f3n contraria al desfiladero\u00a0entre las casas y caminamos -Tambi\u00e9n se puede hacer en bicicleta- por un firme rocoso, bordeados por setos de espinos y zarzas y de hayas. No debe ser muy utilizado este camino porque hace unas semanas estaba cortado por varias hayas cortadas a sierra, seguramente para\u00a0las suertes foguerales. Era muy dif\u00edcil cruzar con la bicicleta porque hab\u00eda que levantarla a pulso. Bueno, los vecinos tienen sus derechos y los visitantes nos adaptamos a las circunstancias. Lo que se entiende menos es su rechazo al parque natural\u00a0porque creen que van a tener que dejar de hacer lo que hacen. Ser\u00eda la primera vez. Si los Montes de Vitoria son lo que son se debe a los vecinos, a los ganaderos, a los agricultores \u00a0y a su relaci\u00f3n econ\u00f3mico-cultural con la monta\u00f1a.<\/p>\n<p>Pasamos prados, bosque de avellanos, arces, hayas, robles, brezales, atravesamos el r\u00edo Ayuda por una pasarela junto a un caser\u00edo. Algunas de las hayas\u00a0son majestuosas, trasmochas, con su carbonera al lado. O\u00edmos los cencerros y el relincho de\u00a0los caballos, el trino de los p\u00e1jaros. En los d\u00edas de calor\u00a0 la penumbra del hayedo o del robledal es el mejor refugio. Por eso es una senda apropiada para el verano. El palio fresco del hayedo baja la temperatura. A los 3 kil\u00f3metros hay un paso de alambrada con un moj\u00f3n que marca la entrada al municipio de Vitoria, a sus tradicionales Montes Altos.\u00a0Estamos a 845 metros de altitud y a menos de una hora de Okina. El hayedo es impresionante. Se empieza a bajar.<\/p>\n<p>Se suceden los pinos silvestres, los abedules, robles, quejigos, avellanos, acebos. A una hora y cuarto desde la salida de Okina aparece un claro denominado Dos Aguas. Aqu\u00ed se unen dos arroyos, uno es el Iturriaga, que se cruza en varias ocasiones. Topamos con el GR-25 Vuelta a la Llanada y se camina por la misma senda. Abandonamos la pista y nos desviamos a la izquierda por un maravilloso camino, muy cerrado en direcci\u00f3n al bosque. Es el antiguo camino a Andollu que atraviesa un magn\u00edfico quejigal. Desde all\u00ed enseguida buscamos las tierras de La Llanada, cerca de Andollu. El GR-38 sigue hasta Est\u00edbaliz, pero nosotros ya hemos disfrutado de nuestra excursi\u00f3n a los Montes de Vitoria por un sendero en el que no nos podemos perder. El problema es que tenemos que volver a Okina a por el veh\u00edculo. Se evita volver a pie utilizando dos veh\u00edculos , uno en Okina y otro en Andollu Para evitarlo, aconsejo coger la bicicleta hasta Andollu y tomar el GR-38 en sentido inverso al descrito hasta Okina y luego, subimos el puerto en bici hasta Vitoria. Buena ruta en un camino lleno de magia y sorpresas.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los problemas para conocer un espacio natural como los Montes de Vitoria es que se necesitan caminos marcados para no perderse en la madeja de pistas que lo recorren en todas direcciones. 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