Un coche normal, los que nos cruzamos a diario por la carretera, tiene un par motor entre los 150 y 250 Nm. En Mulsanne ofrece 1.000 Nm. No hay mucho más que decir sobre la excelencia mecánica del V8 birturbo, de 505 CV, que ha desarrollado Bentley para su nuevo buque insignia. Además lo hace desde tan sólo 1.750 revoluciones por minuto. Un Fórmula 1, por comparar, acostumbra a tener un par de 400 Nm y un camión, con 500 CV, unos 3.000 Nm.
Por lo que al coche se refiere, las fotos dejan claro que estamos ante uno de los más bonitos vehículos que el dinero puede comprar. Hace falta mucho dinero. Claro que el Mulsanne no es un coche cualquiera. El interior se lleva casi la mitad del tiempo que cuesta fabricar cada unidad. Se tarda unas 170 horas en conseguir que el cuero y la madera que conforman el habitáculo de esta maravilla luzcan así. Todo a mano. Todo mimado hasta el último detalle.
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