¡Guau! ¡Qué guapísimas todas! (hasta él, con el casco de dos tallas de sobra y malamente ladeado…)
Mmmmppfff… Me había prometido no ponerme sarcástico, pero no sé si voy a poder.
Este lunes pasado, con la Torre Eiffel por testigo, se ha estado rodando en París el spot para la nueva campaña de un perfume de Chanel (supongo que será para Cocó Mademoiselle, del que ya era imagen). Y el elemento principal de atrezzo era una rectilínea Ducati SuperSport 750 de en torno a 1973, repintada para tomar ese color maquillaje, nude me apuntan que se debe decir, a juego con el mono y el casco (luego hablaremos de él).
Pues de tan recta que es la Ducati SS, años 70 obligan, la guapísima Keira hasta parece tener curvas. Hay que reconocer que le queda estupenda. Olvidemos las miserias cotidianas, las grasas que pueblan el asfalto, los charcos, el polvo, goterones negros y demás… Por qué no se va a poder ir por la ciudad con un mono de color carne. ¿Quién no necesita soñar? Con Keira, con la moto, con París… pero es que se hace duro soñar viendo las rueditas que le han puesto para que no se caiga; y a la pobre Doble mirando cómo su alter ego, Keira quiero decir, examina con pasmo esas cositas que tiene la moto debajo del cristalito ¿para qué servirán?
Fuera de bromas, la chica es preciosa, la moto es preciosa, París es precioso y el casco sólo cuesta 657€ , calderilla, vamos. Os ahorro el esfuerzo de digerir lo que cuestan el mono y las botas, por si os han gustado.
Sueños, belleza, eso no tiene precio… perfume de mujer… Prometo no ser demasiado miserable en la próxima entrega sobre Chanel, Karl Lagerfeld y las motos.
Consolémonos, hermanos y hermanas, parece que al menos ir en moto es estéticamente bello, aunque no tengamos el trasero de la Knightley. Y desde luego, hay alguien cerca de Lagerfeld que tiene muy buen gusto para las motos.