{"id":905,"date":"2013-12-02T10:54:57","date_gmt":"2013-12-02T08:54:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.grada360.com\/la-taberna-de-mou\/?p=905"},"modified":"2013-12-02T10:54:57","modified_gmt":"2013-12-02T08:54:57","slug":"paternidad-responsable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/2013\/12\/02\/paternidad-responsable\/","title":{"rendered":"Paternidad Responsable"},"content":{"rendered":"<p><!--:es-->El f\u00fatbol es un <strong>deporte paternalista<\/strong>. Importante figura la del padre en este deporte. Varios ejemplos. Es tu progenitor quien te lleva al f\u00fatbol para admirar a tus h\u00e9roes. Muchos padres pasan fr\u00edas ma\u00f1anas de domingo acompa\u00f1ando a sus hijos a los partidos, desga\u00f1it\u00e1ndose en la grada y sufriendo con la ingratitud de este deporte o disfrutando de los \u00e9xitos del reto\u00f1o. Hay casos de padres peligrosos que consideran al nene como una inversi\u00f3n a largo plazo con la que dar el pelotazo de tu vida y disfrutar de un retiro dorado. Son da\u00f1inos, especialmente cuando se convierten en los representantes de la potencial figura en cuesti\u00f3n. Una pasta en psic\u00f3logos para superar traumas cuando se descubre que el nene ya no es tan figura o no va a generar la pasta esperada. Y, por \u00faltimo, el <strong>padre-presidente<\/strong>, figura muy recurrente en nuestro pa\u00eds y que tiene tantas sombras como luces en su historia.<br \/>\n<a href=\"\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2013\/12\/Sergio-Ramos.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-906\" src=\"\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2013\/12\/Sergio-Ramos.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"168\" \/><\/a><br \/>\n<strong>Santiago Bernab\u00e9u <\/strong>o <strong>Vicente Calder\u00f3n <\/strong>o <strong>Jos\u00e9 Luis N\u00fa\u00f1ez <\/strong>fueron casos emblem\u00e1ticos de presidente a la <strong>antigua usanza<\/strong>, que trataba a sus subordinados con la sabidur\u00eda, cari\u00f1o y disciplina de un <strong>padre duro, pero justo<\/strong>. Manejaban el club con un control absoluto, aunque artesanal, de libro viejo de cuentas viejo, pero en el que no se escapaba un solo dato. Reflejo de un tiempo pasado y superado por los <strong>Consejos de Administraci\u00f3n <\/strong>en los que se han incorporado gentes de traje y corbata caros e impecables, con numerosos m\u00e1steres de empresa y gesti\u00f3n y que, igual que dirigen un <strong>club de f\u00fatbol<\/strong>, pueden estar al tim\u00f3n de una <strong>empresa charcutera <\/strong>sin que se notara la diferencia, y no establezcan segundas intenciones, que es posible que no las haya. No es imprescindible el amor por los colores, pero s\u00ed \u00fatil para el negocio. Sin embargo, y aunque parezca un anacronismo, siguen quedando ciertos vestigios de paternalismo en el f\u00fatbol de hoy. <strong>Florentino P\u00e9rez <\/strong>es uno de ellos.<\/p>\n<p><strong>Florentino<\/strong> maneja el Madrid como una casa, con un presupuesto para quitar el hipo, pero como una casa. Es el <strong>pater familias<\/strong>, la persona que controla a todos los bienes y a todas las personas que viven bajo su manto protector. Los jugadores son como sus hijos, el bien m\u00e1s preciado de la familia. \u00c9l se encarga directamente de decir qui\u00e9n puede y quien no puede pertenecer a este <strong>selecto clan<\/strong>. A veces se encapricha de un futbolista y, como abnegado cabeza visible, no para hasta lograr su objetivo. Cueste lo que cueste. Tambi\u00e9n es quien decide que entrenador, moderna institutriz futbolera, se encarga de controlar a estos ni\u00f1os tan especiales, tarea realmente dif\u00edcil porque una de las particularidades de este grupo es el ego tan enorme que poseen. \u00daltimamente, <strong>Florentino<\/strong> no parece tener demasiada fortuna con sus elegidos y cada vez le duran menos, pero esa es otra historia.<\/p>\n<p>No crean que siempre es f\u00e1cil dirigir una familia como esta, no. Raro es el d\u00eda que no hay un incendio. Que si un <strong>jugador est\u00e1 triste <\/strong>porque el entrenador le da poca bola en las alineaciones; que si otro quiere <strong>ganar m\u00e1s dinero <\/strong>porque, claro, que el nuevo se lleve una pasta gansa y a uno le dejen el contrato tal cual, pues es como para estar m\u00e1s cabreado que un mono; el que te sale <strong>respond\u00f3n<\/strong>, la l\u00eda parda con el entrenador y te descoyunta todo un a\u00f1o; por no hablar del <strong>sentimental<\/strong>, el que necesita que un par de veces al d\u00eda le digan que es el m\u00e1s guapo, el m\u00e1s rico y el ojito derecho de pap\u00e1 y que, como no le den el Bal\u00f3n de Oro, se va a mosquear m\u00e1s que un pavo en Nochebuena. Ustedes t\u00f3mense a chanza, risa o chirigota esto que les estamos contando, pero despu\u00e9s del \u00faltimo amago de <strong>Sergio Ramos<\/strong>, ya nos podemos creer todo. No est\u00e1 pagado con dinero el trabajo del <strong>Presidente blanco<\/strong>. Seguro que no.<!--:--><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El f\u00fatbol es un deporte paternalista. Importante figura la del padre en este deporte. Varios ejemplos. Es tu progenitor quien te lleva al f\u00fatbol para admirar a tus h\u00e9roes. 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