{"id":899,"date":"2013-11-28T12:37:52","date_gmt":"2013-11-28T10:37:52","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.grada360.com\/la-taberna-de-mou\/?p=899"},"modified":"2013-11-28T12:37:52","modified_gmt":"2013-11-28T10:37:52","slug":"en-busca-del-topo-perdido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/2013\/11\/28\/en-busca-del-topo-perdido\/","title":{"rendered":"En busca del Topo perdido"},"content":{"rendered":"<p><!--:es-->Nos gustan los topos. No los adorables y tiernos animalitos, no. Los topos de dos patas que filtran cosas a la malvada prensa, esos que descomponen vestuarios, que traen de cabeza a entrenadores, que sabotean proyectos presidenciales y que ejercen de &#8216;garganta profunda&#8217; sobre las intimidades, algunas ciertamente vergonzantes, de un vestuario. Es m\u00e1s, si de nosotros dependiera, establecer\u00edamos una categor\u00eda m\u00e1s en los Premios FIFA para gratificar al mejor filtrador, al que m\u00e1s secretos saca a la luz, el que mejores historias cuenta sobre lo que pasa de puertas para dentro. Nos lo \u00edbamos a pasar en grande. Pero, \u00bfes realmente un buen negocio tener un topo?<br \/>\n<a href=\"\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2013\/11\/Pep-Guardiola.png\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-900\" src=\"\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2013\/11\/Pep-Guardiola.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"168\" \/><\/a><br \/>\nEsta parrafada inicial viene a cuento por el l\u00edo que se ha organizado con la cacer\u00eda -que al final se quedo en batida campera de segunda categor\u00eda- iniciada por <strong>Guardiola<\/strong> para conocer al <strong>topo del Bayern<\/strong> que filtra las interioridades de los muniqueses. Secreto de Estado, seg\u00fan parece, y del que est\u00e1n ya sacando punta y disfrutando como locos los miembros de la <em>Alegre Cofrad\u00eda del Meacolonialismo<\/em>. Una historia que pronto qued\u00f3 reducida a una peque\u00f1a ventosidad pero que sirvi\u00f3, al menos por un instante, para darle fuerte al entrenador del Bayern. <strong>Caza de brujas <\/strong>para encontrar al insatisfecho que revela a la canalla los secretos inconfesables de Guardiola. Parece que el asunto ha tenido un recorrido corto y que Pep no se ha metido demasiado en faena. Puede que la experiencia vivida en Espa\u00f1a con el <strong>Sainete blanco<\/strong>, haya sido suficientemente educativa como para no meterse en estos peligrosos jardines.<\/p>\n<p>Por aqu\u00ed, ya saben todos ustedes, se acus\u00f3 a <strong>Casillas<\/strong> de ser, con la inestimable colaboraci\u00f3n de la futura mam\u00e1 y bella presentadora, la rata del vestuario blanco en plena <strong>guerra civil <\/strong>con <strong>Mourinho<\/strong>. El gui\u00f3n de la pel\u00edcula era de manual:<strong> entrenador <\/strong>malo, mal\u00edsimo, con un ego a prueba de bomba at\u00f3mica y con un af\u00e1n controlador m\u00e1s propio de una casera de pensi\u00f3n antigua que de un entrenador de f\u00fatbol. En el otro lado, <strong>jugador<\/strong> con m\u00e1s a\u00f1os en el club que el palo de la bandera de un cuartel, famoso, glamuroso, con t\u00edtulos y curr\u00edculum envidiable y pocas ganas de que le toquen las narices -y la titularidad cuasi por decreto- a estas alturas de su carrera profesional. El sainete se completaba con una <strong>novia periodista <\/strong>a la que muchos consideraban carne de tendencia malvada en Twitter (craso error, como se ha demostrado posteriormente); y, por \u00faltimo, un <strong>presidente<\/strong> que contemplaba como su caris\u00edsimo juguete se iba a la porra por estas milongas m\u00e1s propias de corrala o verduler\u00eda, que de un club de f\u00fatbol medianamente serio. El sainete acab\u00f3 como cab\u00eda esperar: el entrenador, a Londres. El portero, calentando trasero en el banquillo durante la Liga, que el Champions y Selecci\u00f3n todav\u00eda se le puede ver. La novia, de baja por maternidad y dejando caer que, bueno, qui\u00e9n sabe d\u00f3nde va a nacer el nene&#8230; Y el presidente, pues eso, atacado y dej\u00e1ndose un pastizal en un jugador, que ya se sabe que la mejor terapia contra la frustraci\u00f3n y la depre es fundir la tarjeta de cr\u00e9dito.<\/p>\n<p>La <strong>conclusi\u00f3n<\/strong> a todo esto es que un <strong>topo es un mal asunto<\/strong>. Mal para quien <strong>filtra<\/strong>, que queda retratado para los restos; para el <strong>club <\/strong>que le paga, que da una imagen exterior de verbena continua; para el <strong>presidente y entrenador<\/strong>, cuya autoridad queda por los suelos; y para los <strong>periodistas<\/strong>, presuntos grandes beneficiarios por tener alguien que canta lo que pasa en el vestuario, porque el filtrador es un tipo siempre interesado, muy ego\u00edsta y que te est\u00e1 usando como un pa\u00f1uelo de papel, que tiras a la papelera despu\u00e9s de sonarse la nariz.<!--:--><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nos gustan los topos. No los adorables y tiernos animalitos, no. 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