{"id":85,"date":"2012-11-23T13:47:49","date_gmt":"2012-11-23T11:47:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.grada360.com\/la-taberna-de-mou\/?p=85"},"modified":"2012-11-23T13:47:49","modified_gmt":"2012-11-23T11:47:49","slug":"el-extrano-caso-de-fernando-llorente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/2012\/11\/23\/el-extrano-caso-de-fernando-llorente\/","title":{"rendered":"El extra\u00f1o caso de Fernando Llorente"},"content":{"rendered":"<p><!--:es-->Una crisis deportiva se puede gestionar bien, mal, peor o como lo est\u00e1 haciendo el Athletic. Es un caso digno de Cuarto Milenio lo que est\u00e1 sucediendo en este hist\u00f3rico club desde que tocaron el cielo con la punta de los dedos hace menos de seis meses, tras alcanzar las finales de la Europa League y de Copa. De la gloria a la miseria en tiempo record. Sin duda, uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s feos y extra\u00f1os es el Caso Llorente, un c\u00famulo de traiciones, desprop\u00f3sitos, negociaciones mal llevadas, venganzas, juego sucio y pu\u00f1aladas traperas que amenazan cada d\u00eda que pasa el inestable equilibrio de un vestuario.<\/p>\n<p><a href=\"\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2012\/11\/llorente.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-87\" src=\"\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2012\/11\/llorente.jpg\" alt=\"\" width=\"221\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2012\/11\/llorente.jpg 2610w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2012\/11\/llorente-221x300.jpg 221w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2012\/11\/llorente-768x1042.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2012\/11\/llorente-755x1024.jpg 755w\" sizes=\"(max-width: 221px) 100vw, 221px\" \/><\/a><br \/>\nQue un jugador intente mejorar su contrato aprovech\u00e1ndose del viento a favor de unos buenos a\u00f1os, goles o llamada de la selecci\u00f3n es algo normal y leg\u00edtimo. Del club depende adecuar la demanda a la oferta para cuadrar cuentas. Que un club intente hacer un buen negocio con uno de sus mejores activos, especialmente cuando est\u00e1 brillando en los escaparates de la competici\u00f3n europea o de la selecci\u00f3n, tambi\u00e9n es l\u00f3gico y natural. Del jugador depende adecuar el deseo del club con el beneficio propio. El problema aparece cuando da la impresi\u00f3n de que una de las partes est\u00e1 haciendo todo lo posible por no conseguir llegar a un acuerdo.<br \/>\nEl Athletic y Fernando Llorente han estado un a\u00f1o y medio negociando la renovaci\u00f3n del contrato del jugador. El parto de los montes parec\u00eda tener un feliz desenlace con los 4.5 millones de euros, m\u00e1s objetivos, cuando la obra teatral se convierte en un sainete en el que aparecen protagonistas inesperados en forma de comisiones de representantes, ofertas o presuntas ofertas de un equipo grande; todo ello aderezado en el entreacto con dos finales perdidas, una bronca monumental y filtrada a la prensa del entrenador Bielsa, poniendo en solfa la implicaci\u00f3n de algunos pesos pesados del vestuario rojiblanco, entre ellos el propio Llorente, y como traca final, el deseo p\u00fablico del jugador de no seguir vistiendo la camiseta de los leones. Un buen gui\u00f3n, no cabe duda.<br \/>\nLlegados a este punto, el d\u00eda a d\u00eda de Fernando Llorente se ha transformado en un peque\u00f1o infierno. De ser un h\u00e9roe a convertirse en casi un villano; de ser un jugador indiscutible en el once, a ser un futbolista prescindible y criticado por su escasa implicaci\u00f3n y mal estado de forma . Las bajas pasiones entran en juego, el momento de poner a toda una grada en contra de un jugador o de criticar con acidez extrema los aplausos a un estadio que te aplaude, o la foto con un compa\u00f1ero de la selecci\u00f3n espa\u00f1ola, palabra esta \u00faltima que tambi\u00e9n se ha introducido en la guerra de guerrillas que viven jugador y club. Todo vale.<br \/>\nMal negocio est\u00e1n haciendo tanto el presidente del Athletic, Josu Urrutia, como el propio Fernando Llorente. Para el primero, porque el contrato del jugador finaliza en junio de 2013 y, de seguir as\u00ed, el club no va a sacar un euro por el traspaso. No te empe\u00f1es en mantener en tu equipo a un jugador contra su voluntad ni, por supuesto, hacerle la vida imposible. Para el segundo, porque su imagen de jugador voluble, caprichoso, poco leal y mal asesorado est\u00e1 devaluando d\u00eda tras d\u00eda su cotizaci\u00f3n en el mercado. Est\u00e1n condenados a entenderse, salvo que sigan empe\u00f1ados en pegarse tiros en el pi\u00e9, claro.<!--:--><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una crisis deportiva se puede gestionar bien, mal, peor o como lo est\u00e1 haciendo el Athletic. 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