{"id":1325,"date":"2014-11-07T09:48:47","date_gmt":"2014-11-07T08:48:47","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vocento.com\/latabernademou\/?p=1325"},"modified":"2014-11-07T09:48:47","modified_gmt":"2014-11-07T08:48:47","slug":"la-seleccion-de-los-descarriados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/2014\/11\/07\/la-seleccion-de-los-descarriados\/","title":{"rendered":"La Selecci\u00f3n de los descarriados"},"content":{"rendered":"<p>Al final va a resultar que el malvado <strong>Marqu\u00e9s<\/strong> <em>colocador de conos<\/em> en los entrenamientos, el <em>viejo Obelix<\/em> m\u00e1s caduco que un yogur de la aldea gala de los irreductibles, esos que no conocen la palabra dimisi\u00f3n ni por asomo, va a ser una especie de <strong>ONG<\/strong> para la recuperaci\u00f3n del jugador descarriado, una especie de <strong>asilo para almas en pena<\/strong> que lloran desconsoladamente su suplencia durante los partidos con los clubes que les generosamente los pagan. Bien por <strong>Don Vicente<\/strong>. A ver qu\u00e9 dicen ahora sus numerosos detractores, que una cosa es ponerle a caldo por destrozar, dicen, el patrimonio nacional de la selecci\u00f3n; y otra bien distinta, criticarle por ser un buen samaritano que acoge en su seno a las ovejas descarriadas. Hay que tener el coraz\u00f3n negro para usar sus buenos sentimientos en su contra, pero ya saben la cantidad de desalmados que hay por este mundo del cotilleo deportivo\u2026<\/p>\n<p><a href=\"\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2014\/11\/Casillas-en-el-banquillo.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-1326\" title=\"Casillas en el banquillo\" src=\"\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2014\/11\/Casillas-en-el-banquillo.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2014\/11\/Casillas-en-el-banquillo.jpg 1023w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2014\/11\/Casillas-en-el-banquillo-300x201.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2014\/11\/Casillas-en-el-banquillo-768x515.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Primero fue <strong>Casillas<\/strong>, el <em>chico diez de Espa\u00f1a<\/em>, el hijo al que toda suegra que se precie quisiera emparejar con su hija, el chico normal, emblema y santo y se\u00f1a de una generaci\u00f3n\u2026hasta que las malas compa\u00f1\u00edas, peores decisiones y un p\u00e9rfido y retorcido entrenador portugu\u00e9s se cruzaron por su camino. <strong>Repudiado<\/strong> por los suyos, arrinconado por su entrenador, vejado y <strong>humillado<\/strong> por un amplio sector de un p\u00fablico que antes le adoraba y despu\u00e9s le acusaba de ser un topo, de estar viejo y acabado, Casillas, encontr\u00f3 <strong>consuelo, comprensi\u00f3n y apoyo<\/strong> cuando m\u00e1s lo necesitaba en la<strong> Selecci\u00f3n Espa\u00f1ola<\/strong>. Contra viento y marea, Vicente apost\u00f3 por uno de los suyos, uno de los fieles, uno de los que nunca fallan cuando vienen mal dadas.<\/p>\n<p><a href=\"\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2014\/11\/Pique-en-el-banquillo.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-1327\" title=\"Pique en el banquillo\" src=\"\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2014\/11\/Pique-en-el-banquillo.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"167\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2014\/11\/Pique-en-el-banquillo.jpg 628w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2014\/11\/Pique-en-el-banquillo-300x167.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Gerard Piqu\u00e9<\/strong> vive tambi\u00e9n su particular calvario en casa. Se acab\u00f3 el <strong>idilio amoroso<\/strong> que manten\u00eda con el barcelonismo, ese que ve\u00eda con simpat\u00eda c\u00f3mo su hijo pr\u00f3digo sal\u00eda m\u00e1s en la prensa de casquer\u00eda que en la dedicada al deporte -inciso: algunos, con raz\u00f3n, pensar\u00e1n que es cada d\u00eda m\u00e1s sutil la distancia entre una y otra prensa, pero de eso hablaremos otro d\u00eda en esta <strong>Taberna<\/strong>&#8211; por su relaci\u00f3n con la chica que mov\u00eda espectacularmente las caderas; el de los selfies chulos, el coqueteo con el independentismo, \u00a0los incidentes con la Guardia Urbana, que para chulo, mi pirulo, pringado, que te ponen una gorra y te crees Capit\u00e1n General; el de las <strong>pifias escandalosas<\/strong> en los partidos\u2026 Condenado al banquillo y, oh, torpeza infinita, pillado m\u00e1s pendiente del m\u00f3vil que del campo \u00bfQui\u00e9n acude al rescate cuando todo falla y cualquier pelagatos te pone a parir en la sala de espera de un aeropuerto? <strong>Don Vicente<\/strong>, la <strong>mejor terapia<\/strong> cuando vienen mal dadas, la mano amiga que siempre est\u00e1 ah\u00ed. Y todav\u00eda quedan desalmados que le ponen a caldo por esto\u2026No tienen coraz\u00f3n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al final va a resultar que el malvado Marqu\u00e9s colocador de conos en los entrenamientos, el viejo Obelix m\u00e1s caduco que un yogur de la aldea gala de los irreductibles, esos que no conocen la palabra dimisi\u00f3n ni por asomo, va a ser una especie de ONG para la recuperaci\u00f3n del jugador descarriado, una especie [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":43107,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[53,55,263],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1325"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-json\/wp\/v2\/users\/43107"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1325"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1325\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1325"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1325"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/latabernademou\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1325"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}