{"id":51,"date":"2015-01-15T13:28:32","date_gmt":"2015-01-15T12:28:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vocento.com\/lacolumna\/?p=51"},"modified":"2015-01-15T13:28:32","modified_gmt":"2015-01-15T12:28:32","slug":"el-segundo-61","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/2015\/01\/15\/el-segundo-61\/","title":{"rendered":"El segundo 61"},"content":{"rendered":"<p>La Tierra, como el capote de Curro Romero, puede acelerar inesperadamente su giro o a veces frenarse, como si burlara a las escalas y a los que lo tienen todo claro. Eso que llaman inmutablemente suelo no es m\u00e1s que cortecilla de sustrato sobre un revoltijo de corrientes magm\u00e1ticas, viscosidades ardientes y pl\u00e1sticas que ralentizan o aligeran el comp\u00e1s del Planeta. Tener los pies sobre el suelo es de inconscientes.<br \/>\nAjeno a esta fiebre y a este sudor fr\u00edo, el planeta se retuerce en una \u2018rave\u2019 salvaje y mineral sobre la que circulamos a menos de 50 por ciudad. Ahora leo que esa digesti\u00f3n de puchero volc\u00e1nico con pring\u00e1 de magma nos ha regalado un segundo. Los relojes at\u00f3micos, que son los \u00fanicos que se preocupan de lo que de verdad importa, han detectado que el \u00faltimo giro terr\u00e1queo alrededor del Sol ha tardado una pizca m\u00e1s que se a\u00f1adir\u00e1 a los relojes de 2015. El 31 de diciembre tendr\u00e1 23:59:60, una cifra que solo escrita es ya un ajuste de cuentas entre matem\u00e1tica y poes\u00eda.<br \/>\nLa primera vez que sent\u00ed morir el verano fue durante un atardecer que me cogi\u00f3 ni\u00f1o, solo, fuera de la ley y encaramado sobre un cerezo franc\u00e9s, como un zorzal bandolero. Despu\u00e9s aull\u00e9 \u2018\u00a1Pobre de m\u00ed!\u2019 en aquellos sanfermines devorado por el sue\u00f1o y el vac\u00edo y con la realidad en ciernes como el hongo cercano de un ocaso nuclear. En esos momentos de hambruna vital nunca imagin\u00e9 que unos geof\u00edsicos de los que no conoc\u00eda ni la existencia me iban a hacer semejante regalo. \u00a1Una vida en un segundo! \u00bfEn qu\u00e9 emplearlo? Pensar dos veces, besar, apostar, saltar al vac\u00edo, llamar por tel\u00e9fono, apagar la luz, dar un portazo, disparar, comer, apedrear una ventana, gritar, vomitar, beber agua, hacer el amor, quitarse la vida, encender un Lucky, saltar, darle el pecho a un toro, buscar un adjetivo, gritar \u2018\u00a1Dame la pasta o te mato!\u2019, sudar, correr, agachar, dormir, saltar, salivar o morir. Quiz\u00e1s solo acierte a dejar pasar ese segundo, a soltarlo como el globo de un ni\u00f1o y ver c\u00f3mo se hace peque\u00f1o en el cielo, como si fuera un desplante ante la cuenta atr\u00e1s de lo que nos queda, que siempre es poco. Har\u00e9 pretendidamente nada. El 61 ser\u00e1 una salva de honor por todos los segundos que desperdici\u00e9, inconsciente, finito y caduco, s\u00ed, y tambi\u00e9n libre.<br \/>\nArt\u00edculo publicado en Diario Sur.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Tierra, como el capote de Curro Romero, puede acelerar inesperadamente su giro o a veces frenarse, como si burlara a las escalas y a los que lo tienen todo claro. Eso que llaman inmutablemente suelo no es m\u00e1s que cortecilla de sustrato sobre un revoltijo de corrientes magm\u00e1ticas, viscosidades ardientes y pl\u00e1sticas que ralentizan [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":45219,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/users\/45219"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}