{"id":42,"date":"2014-11-21T11:47:35","date_gmt":"2014-11-21T10:47:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vocento.com\/lacolumna\/?p=42"},"modified":"2014-11-21T11:47:35","modified_gmt":"2014-11-21T10:47:35","slug":"no-tengo-parabolica-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/2014\/11\/21\/no-tengo-parabolica-2\/","title":{"rendered":"No tengo parab\u00f3lica"},"content":{"rendered":"<p>Dice Luis Francisco Espl\u00e1 que, de todos los miedos, el peor es miedo al miedo, un primo hermano del p\u00e1nico. Cuentan que al matador de toros Antonio Jos\u00e9 Gal\u00e1n se le cruzaron los cables una tarde en Pamplona con un Miura de las dimensiones de una hormigonera. Ese d\u00eda, en mitad de una tormenta sanferminera, bajo un cielo negro como panza de grillo y con los rayos reverberando en el traje de luces como si fuera un personaje de la pel\u00edcula \u2018Tron\u2019, le dio por torear.<\/p>\n<p>Pese a la manta de agua, la gente volv\u00eda en tromba de los vomitorios donde se hab\u00eda refugiado del aguacero de verano para ver a Gal\u00e1n arrebatarse en un trance \u00e9pico, \u00e9tico y est\u00e9tico. Cuando tuvo que matar, plantado en mitad de un charco y con el barro subi\u00e9ndole las pantorrillas, cuadrado delante de aquel minotauro inmenso, sinti\u00f3 que la muleta empapada pesaba demasiado y en lugar de usarla como enga\u00f1o para colar la espada, la dej\u00f3 caer. Se fue detr\u00e1s del estoque, sobre el morrillo a partir y partirse la madre y acun\u00f3 su cuerpo entre los pitones. El golpe fue monumental y sali\u00f3 despedido como un pelele sucio y loco sobre la largura interminable del lomo del animal. Cuentan que cuando se levant\u00f3, tambale\u00e1ndose, cay\u00f3 el toro sin puntilla y la plaza lo aclam\u00f3 como si fuera un h\u00e9roe romano ungido a su carro de rel\u00e1mpagos. Me dijeron que lo hizo por miedo extremo.<\/p>\n<p>El p\u00e1nico crea espacios de desorden en los que a veces ocurren fogonazos de genialidad. En esos terrenos de la angustia algunos huyen, otros atacan; se yerguen como titanes o se arrastran como miserables. Y luego est\u00e1 Jos\u00e9 Antonio Monago. Cuando intent\u00f3 explicar que \u00e9l era un tipo honrado y que no hab\u00eda gastado el dinero de todos los espa\u00f1oles en viajes privados a Canarias sali\u00f3 a la palestra con los ojos encendidos en un ultim\u00e1tum de cansancio. Habl\u00f3 con la vehemencia repetitiva de un borracho de madrugada. Hubo gente que hab\u00eda sacado birras para verle hacerse el harakiri y \u00e9l lo sab\u00eda. Estaba acorralado y, hasta las trancas, ejecut\u00f3 el \u2018alehop\u2019, la cumbre narrativa de todo su culebr\u00f3n berlusconiano: \u00abYo no tengo parab\u00f3lica\u00bb, dijo, como si esa carencia explicara su honradez. Como si fu\u00e9ramos todos los bobos menores y \u00e9l el bobo mayor. En realidad, hablaba el p\u00e1nico.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dice Luis Francisco Espl\u00e1 que, de todos los miedos, el peor es miedo al miedo, un primo hermano del p\u00e1nico. Cuentan que al matador de toros Antonio Jos\u00e9 Gal\u00e1n se le cruzaron los cables una tarde en Pamplona con un Miura de las dimensiones de una hormigonera. Ese d\u00eda, en mitad de una tormenta sanferminera, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":45219,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/users\/45219"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}