{"id":40,"date":"2014-11-06T13:17:36","date_gmt":"2014-11-06T12:17:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vocento.com\/lacolumna\/?p=40"},"modified":"2014-11-06T13:17:36","modified_gmt":"2014-11-06T12:17:36","slug":"que-mierda-canito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/2014\/11\/06\/que-mierda-canito\/","title":{"rendered":"Qu\u00e9 mierda, Canito"},"content":{"rendered":"<p>Canito es anciano, menudo, recio y lleva en la boca una lengua de demonio con la que jura y dice inmundicias aleatorias y bell\u00edsimas. Desde hace 75 primaveras se mueve armado de una c\u00e1mara de fotos, con su metro cincuenta y ocho de altura asomando la gorrilla por las tablas como una tortuga peque\u00f1a y blanca que habita los callejones de las plazas de toros. Don Francisco Cano Lorenza, 101 a\u00f1os, superviviente a un siglo de tauromaquia, todav\u00eda tiene en los ojos el hambre que le hizo boxeador y despu\u00e9s torero y despu\u00e9s fot\u00f3grafo. Lo ha retratado todo desde que se empotrara en la cuadrilla de Luis Miguel Domingu\u00edn y bailara sobre las llamas del fuego del pecado, en Chicote o en Am\u00e9rica, cuando Manolete perd\u00eda los alamares con Lupe Sino y Arruza saltaba las tapias de los chal\u00e9s de las se\u00f1oras.<\/p>\n<p>Ava Gardner, en lugar de Cano, le llamaba \u2018co\u00f1o\u2019, y eso es ya m\u00e1s medalla que la Gran Cruz al M\u00e9rito Naval. En su mundo, la vida se jugaba cada tarde. Despu\u00e9s, las recepciones se llenaban de indignados por el esc\u00e1ndalo; arriba, los corchos del champagne marcaban los techos de las suites de los toreros. A la amanecida, impregnado de una grandeza fluorescente que a\u00fan le acompa\u00f1a, volv\u00eda Canito a su pensi\u00f3n y a su santa.<\/p>\n<p>Sigue trabajando. En el asa de su c\u00e1mara hay m\u00e1s verdad que en algunas ferias de agosto. Hasta ayer conduc\u00eda a 200 y a\u00fan sublima la vida en una siesta de coche, un vaso de Las Campanas (lo beb\u00eda con Hemingway), una paella blasfema, una falda y una cacha al aire. Homenajeado contra pron\u00f3stico con el Premio Nacional de Tauromaquia (merec\u00eda el de Fotograf\u00eda), forma parte de esa legi\u00f3n de tipos ins\u00f3litos forjados en los rincones fecundos de la fiesta de los toros. En ese escenario infinito que algunos de ustedes desprecian como \u2018la Espa\u00f1a de pandereta\u2019, perdieron y brillaron como antih\u00e9roes de c\u00f3mic, reales como un dolor de muelas. Yo en alg\u00fan momento de mi vida quise ser cada uno de ellos. Ahora se apagan poco a poco, asediados por lo \u2018cool\u2019, las biograf\u00edas de Steve Jobs, un positivismo pegajoso de lunes y cierto \u2018pensiero debole\u2019 mal entendido que adora todo menos lo propio. La belleza hoy es una fotillo de un atardecer coloreado en un muro de Facebook y la verdad, una cita de Coelho. Qu\u00e9 mierda, Canito.<br \/>\nPublicado en Sur de M\u00e1laga el 6\/11\/2014<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Canito es anciano, menudo, recio y lleva en la boca una lengua de demonio con la que jura y dice inmundicias aleatorias y bell\u00edsimas. Desde hace 75 primaveras se mueve armado de una c\u00e1mara de fotos, con su metro cincuenta y ocho de altura asomando la gorrilla por las tablas como una tortuga peque\u00f1a y [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":45219,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/users\/45219"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}