{"id":16,"date":"2014-07-04T09:16:18","date_gmt":"2014-07-04T07:16:18","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vocento.com\/lacolumna\/?p=16"},"modified":"2014-07-04T09:16:18","modified_gmt":"2014-07-04T07:16:18","slug":"los-duendes-de-la-matute","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/2014\/07\/04\/los-duendes-de-la-matute\/","title":{"rendered":"Los duendes de la Matute"},"content":{"rendered":"<p>&#8220;No tengo nada que decir. Solo soy una vieja arrugada que ya no vale para nada\u00bb, le dijo cuatro o cinco veces a este reportero cuando todav\u00eda estaba echando los dientes period\u00edsticos y la persegu\u00eda para una entrevista. Los terrenos de Ana Mar\u00eda Matute no eran los de la fama, si no los del vodka con naranja, los amigos y la charleta sencilla y ah\u00ed ella embisti\u00f3 a la muleta. \u00c9rase una vez un periodista que grababa las entrevistas y para cuando la cinta dio su vuelta, quedaban dos horas de conversaci\u00f3n y qui\u00e9n sabe las rondas del camarero en una terracita de la sierra de Madrid. Result\u00f3 el escenario perfecto del alegato a lo invisible, de un alarido de todo lo que no se ve, de las terceras partes que no se cuentan, de las magias contra los que lo tienen todo claro, conjuradas en los hielos a los que no les dan tiempo a derretirse en el vaso.<br \/>\nNos llev\u00e1bamos m\u00e1s de medio siglo. Yo estaba perdido en la grandeza disimulada de su discurso y ella me subi\u00f3 en su regazo c\u00e1lido hecho de no cosas que no hab\u00edan ocurrido solo en apariencia. En esos parajes resultaba del todo l\u00f3gico que los ni\u00f1os comunicaran apretando en c\u00f3digos secretos con sus manitas los dedos de sus madres, que los muertos arrojaran libros desde las estanter\u00edas para saludar a sus viudas cuando se van a dormir, que en las rodajas de fruta de los combinados consigui\u00e9ramos superpoderes y que en los finales de los cuentos, cuando los ni\u00f1os ya han apagado la luz, las suegras devoraran a las princesas.<br \/>\nLa anochecida le lleg\u00f3 partiendo realidades como los karatekas parten las maderas y abriendo las puertas de la imaginaci\u00f3n como si fuera un inspector de Polic\u00eda de la Ley Corcuera. Entonces, le dijo algo al o\u00eddo del reportero, la pregunta de la entrevista que hizo ella: \u00ab\u00bfYa los ves?\u00bb. \u00abEl qu\u00e9\u00bb. \u00abLos duendes\u00bb, respondi\u00f3. Si no hubiera sido un bobo, le habr\u00eda mandado unas flores con una nota y no tendr\u00eda que esperar a esta columna que llega tarde para decirle que s\u00ed, que ya los veo, que quien no inventa no vive.<\/p>\n<p>Publicado el 28 de junio de 2014.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;No tengo nada que decir. Solo soy una vieja arrugada que ya no vale para nada\u00bb, le dijo cuatro o cinco veces a este reportero cuando todav\u00eda estaba echando los dientes period\u00edsticos y la persegu\u00eda para una entrevista. Los terrenos de Ana Mar\u00eda Matute no eran los de la fama, si no los del vodka [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":45219,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/users\/45219"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}