{"id":14,"date":"2014-07-04T09:12:55","date_gmt":"2014-07-04T07:12:55","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vocento.com\/lacolumna\/?p=14"},"modified":"2014-07-04T09:12:55","modified_gmt":"2014-07-04T07:12:55","slug":"la-gloire-et-lhonneur","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/2014\/07\/04\/la-gloire-et-lhonneur\/","title":{"rendered":"La gloire et l&#039;honneur"},"content":{"rendered":"<p>Asomada a sus 90 a\u00f1os, sentada en su eterna y caliente mesa camilla que alumbraba desde dentro un brasero de luz roja, mi abuela Elena Banastier me dijo esto: \u201cChapuli, el verdadero lujo es no conocer la guerra ni el hambre\u201d. Ella supo de las dos. En carnes ajenas vivi\u00f3 la necesidad que siempre sinti\u00f3 como suya por \u201ctodos los que no tienen nada\u201d a los que nos ense\u00f1\u00f3 a recordar como memento mori y en las propias pas\u00f3 tres conflictos. De todos, la Gran Guerra fue la que m\u00e1s le marc\u00f3.<\/p>\n<p>Ella, que hab\u00eda nacido en Huelva hija de franceses, que gast\u00f3 las p\u00e1ginas de Platero por las esquinas de la nostalgia en las noches fr\u00edas de San Sebasti\u00e1n, emprendi\u00f3 en sus \u00faltimos a\u00f1os un viaje a una infancia reverdecida entre las jaras de las minas de San Plat\u00f3n, ese jard\u00edn feliz y caluroso en el que, si cerraba los ojos, a\u00fan era una princesa que devoraba higos dulc\u00edsimos y ardientes. En una de esas visitas de la memoria me cont\u00f3 c\u00f3mo con cinco a\u00f1os y con \u201cla cabeza perdida por el miedo\u201d crey\u00f3 ver los tanques de los alemanes entrando por la sierra. La guerra le quit\u00f3 a Hubert, su padre, y tambi\u00e9n a su t\u00edo. Solo devolvi\u00f3 al primero. El joven teniente Aristide Banastier pag\u00f3 la factura de nuestra familia y el 28 de noviembre de 1918 cay\u00f3 en los campos belgas de Zillebeke, cerca de Ypr\u00e9s en una contraofensiva alemana.<\/p>\n<p>Su fugaz historia siempre flot\u00f3 en las neblinas familiares. Para m\u00ed, \u00e9l fue todos los dem\u00e1s muertos, los que un d\u00eda tuvieron que dejar una casa y una familia y correr hacia el fuego enemigo. Cuando tuve la tentaci\u00f3n de escupir sobre los ej\u00e9rcitos, siempre le record\u00e9. Hoy le presiento junto a los 200.000 que cayeron en el desembarco de Normand\u00eda y que hieren mi coraz\u00f3n con languidez mon\u00f3tona, \u2018Blessent mon coeur d\u2019une langueur monotone\u2019, como rezan los versos de Paul Verlaine que dieron comienzo a la batalla por la BBC. Esas almas \u201cigual que hojas muertas\u201d murmuran hoy desde detr\u00e1s de las fotos en blanco y negro, de las ametralladoras y de su maldita suerte, ajenas ya a lo poco que les agradecemos el mundo en el que vivimos, a lo r\u00e1pido que cambiamos \u2018la gloire et l\u2019honneur\u2019 por esta monta\u00f1a de gadgets.<br \/>\nPublicado el 4 de junio<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Asomada a sus 90 a\u00f1os, sentada en su eterna y caliente mesa camilla que alumbraba desde dentro un brasero de luz roja, mi abuela Elena Banastier me dijo esto: \u201cChapuli, el verdadero lujo es no conocer la guerra ni el hambre\u201d. Ella supo de las dos. En carnes ajenas vivi\u00f3 la necesidad que siempre sinti\u00f3 [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":45219,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/users\/45219"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/lacolumna\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}