{"id":976,"date":"2013-12-17T10:53:49","date_gmt":"2013-12-17T09:53:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=976"},"modified":"2013-12-17T10:53:49","modified_gmt":"2013-12-17T09:53:49","slug":"todos-los-olores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2013\/12\/17\/todos-los-olores\/","title":{"rendered":"Todos los olores"},"content":{"rendered":"<p>No es f\u00e1cil ni sencillo este asunto del olfato y de los olores. Vivimos desde que nacemos en un mundo complejo y lleno de est\u00edmulos y sensaciones del que extraemos luz e im\u00e1genes, sonidos, sensaciones t\u00e1ctiles, e informaci\u00f3n qu\u00edmica por sabores y olores. As\u00ed es, la qu\u00edmica del entorno es la que captamos, hasta donde podemos, con el gusto y el olfato. Lo que olemos en cada momento, es obvio, es una mezcla del aroma de muchas sustancias. Lo que llamamos aroma del caf\u00e9, del te o del vino es la suma de cientos, quiz\u00e1 miles, de olores de muchas sustancias. Rara vez somos capaces de extraer del olor de una mezcla el aroma individual de uno de sus componentes. Por ello, definir \u201color\u201d es dif\u00edcil. El Diccionario de la Real Academia da varias acepciones de olor, pero la primera de ellas dice que es \u201cImpresi\u00f3n que los efluvios producen en el olfato\u201d. O sea, de los efluvios de diferentes sustancias, cada una de ellas con su propio olor. Y como cuentan Kathrin Kaeppler y Friedrich Mueller, de la Universidad Leuphana de Lueneburg, en Alemania, si dif\u00edcil es definir los olores, m\u00e1s dif\u00edcil todav\u00eda es clasificarlos.<\/p>\n<p>Cuando intentar diferenciar los olores para conseguir clasificarlos, se dan cuenta de que lo que cuenta una persona sobre un olor concreto viene marcado por su experiencia y familiaridad con ese olor, por la propia intensidad del olor, sus cualidades, y, adem\u00e1s, por la facilidad del sujeto para explicarse y el n\u00famero de conceptos y t\u00e9rminos que es capaz de manejar. Ya ven, dif\u00edcil y complicado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">Emociones<\/span><\/p>\n<p>Sin embargo, siempre podemos aprender algo de los olores. Por ejemplo, Camille Ferdensi y sus colegas, de la Universidad de Ginebra, en Suiza, han investigado los afectos o los sentimientos que nos hacen recordar olores. Es decir, presentan 480 t\u00e9rminos con un significado sentimental o afectivo a los voluntarios, de Singapur, Liverpool y Ginebra, y les preguntan \u201csi el t\u00e9rmino es relevante para describir el estado emocional que experimentaron cuando sintieron determinados olores en el pasado\u201d. Como resultado, los autores seleccionan los t\u00e9rminos que m\u00e1s recuerdos olorosos producen, y son 81 en Singapur, 79 en Liverpool y 73 en Ginebra. Hay 47 t\u00e9rminos que aparecen en las tres listas aunque, por otra parte, cada grupo de personas tiene entre 17 y 20 t\u00e9rminos que le son propios. En fin, los m\u00e1s puntuados son, como ejemplo usamos Singapur, Asco, Felicidad, Deseo sensual, Energ\u00eda, Estimulaci\u00f3n intelectual, Espiritualidad y Sentimientos negativos. En Liverpool, los t\u00e9rminos mejor situados son Asco, Felicidad, Deseo sensual, Energ\u00eda, Tranquilidad y Calma, Nostalgia y Hambre y Sed. Y, finalmente, en Ginebra son Asco, Felicidad, Deseo sensual, Energ\u00eda, Tranquilidad y Calma y Placer sensorial. Como ven, para los voluntarios de los tres or\u00edgenes, destacan Asco, Felicidad y Deseo sensual.<\/p>\n<p>En el estudio no han determinado cu\u00e1les son los olores que se recuerdan con estos sentimientos o afectos pero, sea cual sea la cultura, hay algunos de ellos que nos hacen recordar olores, aunque quiz\u00e1 no sean los mismos para todos.<\/p>\n<p>Es de nuevo Ferdensi quien, al a\u00f1o siguiente, nos va aclarar algunos aspectos de la relaci\u00f3n entre olores y sentimientos. Ambos sexos reaccionan igual pero son las mujeres las m\u00e1s sensibles y h\u00e1biles ante los olores. La mayor diferencia de las mujeres con los hombres se da en relaci\u00f3n al Asco y, sobre todo, con el olor corporal y el sudor. En cambio, la mayor diferencia, en relaci\u00f3n con el Asco, de los hombres con las mujeres la da el olor a pepino. Sin tener en cuenta el sexo, en Ginebra les disgustan las palomitas y les encantan las lilas, en Liverpool, da mucho asco la fruta del duri\u00e1n, que muchos consideran la fruta m\u00e1s apestosa del mundo, y las fresas les huelen a Energ\u00eda y les provocan deseo sexual; y, finalmente, en Singapur, las fresas funcionan igual que en Liverpool y les disgusta el queso. Por cierto, Ferdensi tambi\u00e9n encuentra que, cuanto m\u00e1s familiarizados estamos con un olor, m\u00e1s placentero nos parece. En fin, que, en cuanto a lo olido, uno se acostumbra a todo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">Mujeres<\/span><\/p>\n<p>No olvidemos la habilidad de las mujeres para manejar los olores. Aceptado que es as\u00ed, Birgit Derntl y su grupo, de la Universidad de Viena, se pregunta si var\u00eda la percepci\u00f3n olfatoria con dos hechos esenciales en el metabolismo y la conducta de las mujeres: el ciclo menstrual y la toma de la p\u00edldora anticonceptiva.<\/p>\n<p>Trabaja con 80 voluntarios, de 18 a 44 a\u00f1os de edad y una edad media de 26.5 a\u00f1os, con 61 mujeres y, de ellas, 40 toman la p\u00edldora. Se dividen, por tanto, en cuatro grupos: hombres, mujeres que toman la p\u00edldora, mujeres que no toman la p\u00edldora en la fase folicular del ciclo menstrual, y mujeres que no toman la p\u00edldora en la fase luteal del ciclo menstrual. El experimento se hace en dos partes, con un intervalo de 2 a 7 semanas entre ellas. En la primera se toman todo tipo de datos a los voluntarios, incluyendo una autoevaluaci\u00f3n del \u00e1nimo al principio y al final del experimento, y se hacen los tests olfativos, y en la segunda parte se repiten la autoevaluaci\u00f3n y los tests.<\/p>\n<p>La habilidad con los olores se mide de varias maneras y siempre con bastoncitos impregnados de las sustancias a ensayar. En primer test, se dan tres bastoncitos a cada voluntario y debe indicar cu\u00e1l de ellos tiene n-butanol; en un segundo test, se vuelven a dar tres bastoncitos y debe descubrir cu\u00e1l de ellos hueles diferente a los otros dos; en el tercer test, huelen 16 olores bastante comunes (naranja, cuero, canela, menta, pl\u00e1tano, lim\u00f3n, regaliz, trementina, ajo, caf\u00e9, manzana, clavo, pi\u00f1a, rosa, an\u00eds y pescado); y, en \u00faltimo lugar, huelen n-butanol en un bastoncito a la concentraci\u00f3n m\u00e1s alta y deben puntuar su intensidad y si les gusta o no.<\/p>\n<p>Los resultados indican que los que menos captan los olores son los hombres mientras que las que mejor lo hacen son las mujeres en fase folicular, sobre todo en la repetici\u00f3n de los tests despu\u00e9s de unas semanas. En cuanto a la identificaci\u00f3n de olores, de nuevo los hombres lo hacen peor mientras que las mujeres en la fase folicular, y de nuevo todav\u00eda mejor en la repetici\u00f3n de los tests, son las que mejor lo hacen. Todos los voluntarios, incluyendo los hombres, mejoran en la segunda medida, es decir, se puede aprender a oler, se puede entrenar el olfato.<\/p>\n<p>En la discriminaci\u00f3n de olores, las que mejor lo hacen son las mujeres en fase folicular y las que toman la p\u00edldora. Es m\u00e1s, las mujeres que toman anticonceptivos discriminan mejor los olores cuanto m\u00e1s tiempo lleven tomando la p\u00edldora. Los autores no nos dicen cu\u00e1les son los olores que mejor discriminan las mujeres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">Nosotros mismos<\/span><\/p>\n<p>Nos preguntamos si nos podemos oler a nosotros mismos y, si eso es as\u00ed, si nos gusta lo que olemos. Lo han investigado Manfred Milinski y sus colegas, del Instituto Max Planck de Biolog\u00eda Evolutiva de Ploen, en Alemania, por medio del Complejo Mayor de Histocompatibilidad (MHC, del ingl\u00e9s Major Histocompatibility Complex), que forma parte del sistema inmune, ayuda en el reconocimiento de cualquier pat\u00f3geno como algo extra\u00f1o al organismo y a que se pongan en marcha nuestros sistemas de defensa y, adem\u00e1s, por su variabilidad, es muy caracter\u00edstico de cada individuo y su detecci\u00f3n permite la identificaci\u00f3n. Su reconocimiento hace que sea una mol\u00e9cula importante en la comunicaci\u00f3n social y en la elecci\u00f3n de pareja y, en consecuencia, hay que olerla y, por tanto, funciona como una feromona. Conocer c\u00f3mo olemos el MHC parece interesante.<\/p>\n<p>Milinski y su grupo trabajan con 22 universitarios de Hamburgo y Kiel, con edades de 21 a 36 a\u00f1os y edad media de 25.9 a\u00f1os. Pasan por un an\u00e1lisis gen\u00e9tico para conocer las variantes del MHC y hacen una prueba de olfato. Se les proporciona un jab\u00f3n sin olor para que se laven y una camiseta limpia. Duermen con la camiseta limpia despu\u00e9s de lavarse y, a la ma\u00f1ana siguiente, tienen que colocar su mano derecha en su sobaco izquierdo y su mano izquierda en el sobaco derecho. Y, despu\u00e9s, se huelen las manos y deben decir si huele a s\u00ed mismas y si el olor gusta o no.<\/p>\n<p>Los voluntarios se huelen a s\u00ed mismos y, si se ha producido el MHC en las axilas durante la noche, se reconocen y se gustan, excepto en los fumadores, que tambi\u00e9n reconocen su olor, pero no les gusta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">Or\u00edgenes<\/span><\/p>\n<p>Obviamente, somos una especie animal m\u00e1s, algo especial pues para eso somos nosotros, pero no podemos negar que hay otras especies que huelen m\u00e1s y mejor que nosotros. Hay un experimento concreto, publicado por Charlotte Sinding y sus colegas, del Centro de Ciencias del Gusto y la Alimentaci\u00f3n de Dijon, en Francia, que nos ayudar\u00e1 a entender esta relaci\u00f3n de nuestro olfato con el de otros animales, en este caso en concreto con los conejos.<\/p>\n<p>Utilizan conejos reci\u00e9n nacidos, como mucho de 1 a 2 d\u00edas de edad, y se les da a oler mezclas de cinco y seis olores. Los aromas son de vainillina (de la vainilla), frambinona (de la frambuesa), isoamil acetato (que huele a pl\u00e1tano), ionona (que huele a rosas), etil acetato (que huele a pera) y damascenona (que tambi\u00e9n huele a rosas). Prueban las mezclas los conejos y 200 voluntarios, de ellos 90 mujeres, y una edad media cercana a 40 a\u00f1os. La percepci\u00f3n de las mezclas y de sus componentes es igual en los voluntarios y en los conejos, o sea, que, por lo menos estos aromas, los perciben igual los humanos adultos y los conejos reci\u00e9n nacidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">Una curiosidad<\/span><\/p>\n<p>Este es uno de esos experimentos de Charles Spence, de la Universidad de Oxford, que nos revelan la confusi\u00f3n de nuestros sentidos. Recibimos la informaci\u00f3n, diferente por el est\u00edmulo que los hace funcionar, y la unimos e interpretamos en el cerebro y es aqu\u00ed, en el cerebro, donde parece que se mezcla y confunde. En este trabajo, Spence nos va a demostrar que existe una relaci\u00f3n entre el olfato, nuestro tema de hoy, y el tacto, es decir, entre olores y formas.<\/p>\n<p>Utiliza en su experimento dos formas empleadas en psicolog\u00eda desde hace casi un siglo, que se denominan \u201ckiki\u201d y \u201cbouba\u201d y que son, a su vez, el resultado de la confusi\u00f3n entre el o\u00eddo y la vista. Ambas formas son como las manchas que dejar\u00eda la pintura arrojada contra una pared aunque, mientras \u201cbouba\u201d tendr\u00eda sus bordes redondeados, \u201ckiki\u201d los tendr\u00eda rectos. El nombre de cada forma es artificial y est\u00e1 creado a partir de propuestas que oyen, al decir \u201ckiki\u201d, algo duro y acabado en punta, y, al decir \u201cbouba\u201d, lo oyen m\u00e1s bien redondeado y en peluche. Pues, ahora, Spence nos va a demostrar que, adem\u00e1s, estas formas tienen olor.<\/p>\n<p>Trabaja con 25 voluntarios, universitarios de Oxford, con edades de 20 a 30 a\u00f1os, una edad media de 21.1 a\u00f1os y, entre ellos, hay 15 mujeres. Van a oler 20 aromas de los frascos t\u00edpicos de los catadores de vinos. Los olores son almendra, manzana, albaricoque, mora, caramelo, cedro, chocolate negro, heno, pimiento verde, miel, lim\u00f3n, regaliz, setas, almizcle, pimienta, pi\u00f1a, frambuesa, humo, vainilla y violetas. Los voluntarios punt\u00faan cada aroma, seg\u00fan la forma que les recuerde, en una escala que va del 1 al 9, con la forma \u201ckiki\u201d en el 1 y la forma \u201cbouba\u201d en el 9.<\/p>\n<p>Seg\u00fan las puntuaciones recogidas, los olores m\u00e1s \u201ckikis\u201d, m\u00e1s angulosos y puntiagudos, son el lim\u00f3n, el humo y la pimienta. Y los m\u00e1s \u201cboubas\u201d, o sea, redondeados y suaves, son la frambuesa, la vainilla y la mora. Y hay algunos olores que dejan indiferentes, en cuanto a su forma, a los voluntarios, y son el pimiento verde y, curiosamente, el caramelo y el chocolate negro. Seg\u00fan Spence, cuanto m\u00e1s intenso y placentero es un aroma, m\u00e1s se asocia con la forma \u201ckiki\u201d, algo as\u00ed como si fuese esta forma la que m\u00e1s car\u00e1cter, personalidad y firmeza tiene.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Derntl, B. y 3 colaboradores. 2013. Menstrual cycle phase and duration of oral contraception intake affect olfactory perception. Chemical Senses 38: 67-75.<\/p>\n<p>*Ferdensi, C. y 9 colaboradores. 2011. Affective dimensions of odor perception: A comparison between Swiss, British, and Singaporean populations. Emotion 11: 1168-1181.<\/p>\n<p>*Ferdensi, C. y 8 colaboradores. 2012. Variability of affective responses to odros: Culture, gender, and olfactory knowledge. Chemical Senses doi:10.1093\/chemse\/bjs083<\/p>\n<p>*Hanson-Vaux, G., A.-S. Crisinel &#038; C. Spence. 2013. Smelling shapes: Crossmodal correspondences between odors and shapes. Chemical Senses 38: 161-166.<\/p>\n<p>*Kaeppler, K. &#038; F. Mueller. 2013. Odor classification: A review of factors influencing perception-based odor arrangements. Chemical Senses doi:10.1093\/chemse\/bjs141<\/p>\n<p>*Milinski, M. y 3 colaboradores. 2013. Major histocompatibility complex peptide ligands as olfactory cues in human body odour assessment. Proceedings of the Royal Society B 280: 20122889<\/p>\n<p>*Sinding, C. y 7 colaboradores. 2013. Rabbit neonates and human adults perceive a blending 6-component odour mixture in a comparable manner. PLoS ONE 8: e53534<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es f\u00e1cil ni sencillo este asunto del olfato y de los olores. Vivimos desde que nacemos en un mundo complejo y lleno de est\u00edmulos y sensaciones del que extraemos luz e im\u00e1genes, sonidos, sensaciones t\u00e1ctiles, e informaci\u00f3n qu\u00edmica por sabores y olores. As\u00ed es, la qu\u00edmica del entorno es la que captamos, hasta donde [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/976"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=976"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/976\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=976"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=976"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=976"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}