{"id":964,"date":"2013-11-11T19:28:56","date_gmt":"2013-11-11T18:28:56","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=964"},"modified":"2013-11-11T19:28:56","modified_gmt":"2013-11-11T18:28:56","slug":"nubes-de-tormenta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2013\/11\/11\/nubes-de-tormenta\/","title":{"rendered":"Nubes de tormenta"},"content":{"rendered":"<p>Hay bacterias en el aire, muchas y de todo tipo, y casi todas provienen del suelo y de la superficie de las hojas de las plantas; pocas viene del agua, incluso aunque pensemos en los inmensos oc\u00e9anos. Tambi\u00e9n hay, claro est\u00e1, comunidades bacterianas en las nubes, alrededor de las min\u00fasculas gotas de agua que las forman. Y son comunidades diferentes de las que se encuentran en la atm\u00f3sfera seca. Por ello, Tina Santi-Temkiv y sus colegas, de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca, se preguntan que comunidad bacteriana puede encontrarse en las nubes de tormenta, h\u00e1bitat muy especial, de vida corta pero intensa, y dif\u00edcilmente accesible a los investigadores. Los investigadores, por la vida corta y la dificultad en la toma de muestras directamente de las nubes de tormenta, tienen que utilizar las piedras de granizo como m\u00e9todo de muestreo.<\/p>\n<p>Van a estudiar 42 granizos que recogen despu\u00e9s de una tormenta que descarg\u00f3 sobre Ljubljana, en Eslovenia, a la tarde del 25 de mayo de 2009. Los granizos se recogen y guardan a baja temperatura como mucho cinco minutos despu\u00e9s de que han llegado al suelo. En el laboratorio de toman muestras, tanto de la superficie como, despu\u00e9s de fundirse, del l\u00edquido resultante, para detectar bacterias y para cultivos microbiol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>El n\u00famero de bacterias que encuentran va de 778 a 21321 c\u00e9lulas por mililitro, con una media de 1973. Hay menos que en las nubes que no son de tormenta; en estas, el rango va de 1500 a 430000 bacterias por mililitro. Es decir, en las nubes de tormenta hay, m\u00e1s o menos, el rango m\u00e1s bajo del n\u00famero de bacterias que se encuentran en las nubes que no son de tormenta. Seg\u00fan el tama\u00f1o medio que tiene una gota de agua en una nube de tormenta, unos 10 micr\u00f3metros (mil\u00e9sima parte de un mil\u00edmetro) y, por tanto, el n\u00famero de gotas de agua que se pueden encontrar en la nube, los autores calculan que solo una gota de cada mill\u00f3n de gotas de agua lleva una bacteria.<\/p>\n<p>En general, las especies de bacterias que hay en cada piedra de granizo son diferentes. Los autores analizan con detalle la presencia de bacterias en nueve piedras. Encuentran pocas especies que se repitan en tres o m\u00e1s de esas piedras. Como era de esperar, las especies que se repiten son las t\u00edpicas del suelo o de la superficie de las hojas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Santi-Temkiv, T. y 6 colaboradores. 2013. Hailstones: A Windows into the microbioly and chemicals inventory of a storm cloud. PLoS ONE 8: e53550<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay bacterias en el aire, muchas y de todo tipo, y casi todas provienen del suelo y de la superficie de las hojas de las plantas; pocas viene del agua, incluso aunque pensemos en los inmensos oc\u00e9anos. 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