{"id":935,"date":"2013-09-22T10:31:45","date_gmt":"2013-09-22T09:31:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=935"},"modified":"2013-09-22T10:31:45","modified_gmt":"2013-09-22T09:31:45","slug":"no-hay-amistad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2013\/09\/22\/no-hay-amistad\/","title":{"rendered":"No hay amistad"},"content":{"rendered":"<p>La amistad se puede definir tanto por lo que es como por lo que no es. As\u00ed, con esta frase, comienzan su art\u00edculo sobre la amistad entre personas de distinto sexo April Bleske-Rechek y su grupo de la Universidad de Wisconsin en Eau Claire, en Estados Unidos. Siguen diciendo que la amistad es una relaci\u00f3n voluntaria, personal y cooperativa que implica distintos grados de compa\u00f1erismo, intimidad, afecto y ayuda mutua, y no se basa\u00a0 en lazos de sangre ni en contratos sociales. Y aplicando lo dicho a la amistad entre sexos es, por tanto, una alianza que cumple lo anterior y, adem\u00e1s, implica que no es rom\u00e1ntica. Aunque nuestros autores se preguntan hasta que punto los hombres y mujeres que se sienten amigos entre s\u00ed experimentan, al mismo tiempo, una atracci\u00f3n rom\u00e1ntica mutua. Incluso si perciben esa atracci\u00f3n como un beneficio o como un coste de estar comprometidos en una amistad.<\/p>\n<p>En un primer estudio, los autores encuestan a 88 parejas de amigos de distinto sexo, todos ellos universitarios. Los resultados indican que los hombres se sienten m\u00e1s atra\u00eddos por sus amigas que las mujeres por sus amigos, y creen que sus amigas los encuentran tambi\u00e9n atractivos y, esto \u00faltimo, con mucha m\u00e1s frecuencia de lo que ocurre en la realidad. Y, como dec\u00eda, las mujeres no se sienten atra\u00eddos por sus amigos, por lo menos con la misma frecuencia que sus amigos, aunque sienten que los atraen.<\/p>\n<p>En fin, que los hombres, si les atrae una amiga, tienden a pensar que la atracci\u00f3n es mutua. Tambi\u00e9n son los hombres los m\u00e1s decididos a la acci\u00f3n, si sienten atracci\u00f3n por su amiga, despu\u00e9s de todo, est\u00e1n seguros de que ella siente lo mismo. Adem\u00e1s, les da igual si ella ya tiene una relaci\u00f3n con otra persona. Por el contrario, las mujeres, si no sienten atracci\u00f3n por sus amigos, piensan que la falta de atracci\u00f3n es mutua y que sigue el compromiso de la amistad. Y las mujeres s\u00ed tienen en cuenta si el amigo tiene una relaci\u00f3n y, si es as\u00ed, es casi imposible que sienta atracci\u00f3n rom\u00e1ntica por su amigo.<\/p>\n<p>Y, a pesar de todo lo dicho, tanto los hombres como las mujeres tienden a clasificar a sus amigos en dos categor\u00edas: atractivos y no atractivos. Por algo ser\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Bleske-Rechek, A. y 7 colaboradores. 2012. Benefit or burden? Attraction in cross-sex friendship. Journal of Social and Personal Relationships 29: 56-596.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La amistad se puede definir tanto por lo que es como por lo que no es. As\u00ed, con esta frase, comienzan su art\u00edculo sobre la amistad entre personas de distinto sexo April Bleske-Rechek y su grupo de la Universidad de Wisconsin en Eau Claire, en Estados Unidos. Siguen diciendo que la amistad es una relaci\u00f3n [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/935"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=935"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/935\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=935"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=935"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=935"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}