{"id":890,"date":"2013-05-07T09:33:24","date_gmt":"2013-05-07T08:33:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=890"},"modified":"2013-05-07T09:33:24","modified_gmt":"2013-05-07T08:33:24","slug":"la-costilla-de-adan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2013\/05\/07\/la-costilla-de-adan\/","title":{"rendered":"La costilla de Ad\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p><em>Dedicado a Jes\u00fas M\u00aa Txurruka, amigo y compa\u00f1ero, que me dio la idea y ya ha escrito sobre este asunto en la revista Elhuyar.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Casi todos los mam\u00edferos lo tienen y, entre quienes no lo tienen, estamos nosotros. Me refiero al b\u00e1culo, en lat\u00edn baculum, o hueso peniano o penial, que es el hueso que casi todos tienen en el pene. Incluso nuestros parientes m\u00e1s cercanos, los primates, tambi\u00e9n lo tienen. Es un hueso muy pr\u00e1ctico para la reproducci\u00f3n pues permite la penetraci\u00f3n, es decir, la c\u00f3pula incluso en ausencia de erecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ya ven, y nos lo recuerdan Scott Gilbert, del Colegio Swarthmore, en Pennsylvania, y Zion Zevit, de la Universidad del Juda\u00edsmo de Los Angeles, no tener hueso en el pene es una caracter\u00edstica que diferencia nuestra especie del resto de mam\u00edferos. Es una condici\u00f3n gen\u00e9tica t\u00edpica de nuestra especie. Por ejemplo, Cory McLean y su grupo, de la Universidad de Stanford, han repasado el genoma humano y lo han comparado con el de chimpanc\u00e9s y otros mam\u00edferos buscando delecciones, es decir, secuencias completas de ADN que faltan en el genoma de nuestra especie, y han tratado de relacionar esas delecciones con cambios en anatom\u00eda, fisiolog\u00eda y conducta.<\/p>\n<p>Entre las 510 delecciones encontradas, hay una que tiene que ver con el asunto que estamos tratando, el hueso peniano que no tenemos. Falta parte del gen llamado AR que controla el receptor de andr\u00f3genos, o sea, en la respuesta de las c\u00e9lulas que llevan ese receptor en su membrana a la presencia de esos compuestos, los andr\u00f3genos, que casi siempre tienen que ver con la reproducci\u00f3n y el desarrollo.<\/p>\n<p>El gen AR interviene en el desarrollo del aparato reproductor y, curiosamente, de las vibrisas t\u00e1ctiles, esos pelos sensoriales largos que muchos mam\u00edferos tienen en la nariz (en el gato son muy evidentes), y, adem\u00e1s, el gen AR tambi\u00e9n est\u00e1 implicado la formaci\u00f3n del hueso del pene. Ya ven, esa delecci\u00f3n que ha encontrado Cory McLean es la responsable de que no tengamos ni hueso en el pene ni pelos largos en la nariz. Es la condici\u00f3n gen\u00e9tica t\u00edpica de nuestra especie que mencionaban Gilbert y Zevit, y que McLean llama rasgo espec\u00edfico humano.<\/p>\n<p>Pero Gilbert y Zevit van m\u00e1s all\u00e1 en su investigaci\u00f3n sobre nuestra carencia de hueso en el pene y van a explicarnos el texto que transcribo a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<p><strong><em><sup>21\u00a0<\/sup><\/em><\/strong><em>Entonces Dios el<\/em><em>\u00a0<\/em><em>Se\u00f1or<\/em><em>\u00a0<\/em><em>hizo que el hombre cayera en un sue\u00f1o profundo y, mientras \u00e9ste dorm\u00eda, le sac\u00f3 una costilla y le cerr\u00f3 la herida.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><strong><em><sup>22\u00a0<\/sup><\/em><\/strong><em>De la costilla que le hab\u00eda quitado al hombre, Dios el<\/em><em>\u00a0<\/em><em>Se\u00f1or<\/em><em>\u00a0<\/em><em>hizo una mujer y se la present\u00f3 al hombre,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><strong><em><sup>23\u00a0<\/sup><\/em><\/strong><em>el cual exclam\u00f3:<\/em><em><\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab\u00c9sta s\u00ed es hueso de mis huesos<\/em><em><br \/>\ny carne de mi carne.<br \/>\nSe llamar\u00e1 \u201cmujer\u201d<br \/>\nporque del hombre fue sacada.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Aseguran Gilbert y Zevit que nuestros antepasados, los que escribieron el G\u00e9nesis y otros muy anteriores, seguro que conoc\u00edan que no ten\u00edamos hueso en ele pene. Y cuando escribieron este texto seguro que no era una costilla lo que el Se\u00f1or tom\u00f3 del hombre para hacer la mujer. Hasta queda m\u00e1s apropiado que sea el hueso del pene, es decir, una estructura que tiene que ver con la reproducci\u00f3n; para crear un ser humano parece m\u00e1s pertinente hablar de penes que de costillas. Despu\u00e9s, seg\u00fan los autores, problemas de terminolog\u00eda y traducciones mal hechas, adem\u00e1s de una cierta dosis de autocensura, convirtieron el hueso del pene de Ad\u00e1n en la costilla de Ad\u00e1n, y as\u00ed sigue hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>*Gilbert, S.F. &#038; Z. Zevit. 2001. Congenital human baculum deficiency: The generative bone of Genesis 2:21-23. American Journal of Medical Genetics 101: 284-285.<\/p>\n<p>*McLean, C.Y. y 12 colaboradores. 2011. Human-specific loss of regulatory DNA and the evolution of human-specific traits. Nature 471: 216-219.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dedicado a Jes\u00fas M\u00aa Txurruka, amigo y compa\u00f1ero, que me dio la idea y ya ha escrito sobre este asunto en la revista Elhuyar. &nbsp; Casi todos los mam\u00edferos lo tienen y, entre quienes no lo tienen, estamos nosotros. 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