{"id":87,"date":"2008-04-30T03:29:00","date_gmt":"2008-04-30T03:29:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=87"},"modified":"2008-04-30T03:29:00","modified_gmt":"2008-04-30T03:29:00","slug":"fertilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2008\/04\/30\/fertilidad\/","title":{"rendered":"Fertilidad"},"content":{"rendered":"<p>Desde hace unas tres d\u00e9cadas, es evidente que la fertilidad (y la religiosidad)  son mayores en Estados Unidos que en Europa. Incluso, en Europa, la tasa de  reproducci\u00f3n est\u00e1 por debajo de la necesaria para reemplazar a la poblaci\u00f3n  existente. Hay quien ha dicho que Europa ha perdido el deseo biol\u00f3gico de vivir  o que este suicidio demogr\u00e1fico es el problema m\u00e1s grave al que se enfrenta el  continente. As\u00ed las cosas, Tomas Frejka y Charles Westoff, de la Universidad de  Princeton, han estudiado la relaci\u00f3n entre la fertilidad, la religi\u00f3n y la  religiosidad de las mujeres en Estados Unidos y en Europa. Se han encontrado con  que la religi\u00f3n es importante para la mitad de las mujeres americanas, mientras  que en Europa, no lo es ni para una de cada seis; incluso en el sur de Europa,  que se considera la zona m\u00e1s religiosa, la proporci\u00f3n es la mitad que la de  Estados Unidos. Con cualquiera de los m\u00e9todos aplicados para medir (asistencia a  los servicios religiosos, importancia de la religi\u00f3n en la vida diaria,&#8230;), las  mujeres americanas son m\u00e1s religiosas que las europeas.<br \/>\nTanto en Estados  Unidos como en Europa, las mujeres cat\u00f3licas o protestantes tienen una  fertilidad m\u00e1s alta que aquellas que no se declaran de ninguna de estas  religiones. A m\u00e1s devoci\u00f3n, m\u00e1s fertilidad. Sin embargo, las mujeres del norte y  el oeste de Europa, que son las menos religiosas, tienen la misma o incluso  mayor fertilidad que las americanas, y son mucho m\u00e1s f\u00e9rtiles que las del sur de  Europa. Es decir, no s\u00f3lo la religi\u00f3n sino alg\u00fan otro factor influye en la  fertilidad. Seg\u00fan Frejka y Westoff, ni la edad, ni el estado civil, ni el lugar  de residencia, ni la educaci\u00f3n o los ingresos cambian la relaci\u00f3n entre  fertilidad y religiosidad.<br \/>\nEn conclusi\u00f3n, para los autores, la soluci\u00f3n a la  baja fertilidad de las mujeres europeas es que sean m\u00e1s religiosas lo que  aumentar\u00e1 la tasa de nacimientos, sobre todo en la Europa  occidental.<\/p>\n<p>*Frejka, T. &#038; C.F. Westoff. 2008. <A href=\"http:\/\/www.springerlink.com\/content\/f5412382u0351489\/fulltext.pdf\">Religion,  religiousness and fertility <\/a>in the US and in Europe. <em>European Journal of  Population<\/em> 24: 5-31. <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde hace unas tres d\u00e9cadas, es evidente que la fertilidad (y la religiosidad) son mayores en Estados Unidos que en Europa. Incluso, en Europa, la tasa de reproducci\u00f3n est\u00e1 por debajo de la necesaria para reemplazar a la poblaci\u00f3n existente. Hay quien ha dicho que Europa ha perdido el deseo biol\u00f3gico de vivir o que [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=87"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=87"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=87"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}